15 de junio de 2003


LAS TELE FIGURAS POLÍTICAS

El poder de la imagen

¿Por qué los partidos políticos echan mano de presentadores o periodistas para lanzarlos a contiendas electorales? ¿Se aprovecha la popularidad de las tele-figuras con fines eminentemente partidarios? ¿Qué hay de la ética periodística? Vértice incursiona en este complejo fenómeno, que cobra fuerza desde las pasadas elecciones de marzo.

Texto: Víctor Hugo Dueñas
Fotos: Álvaro López
vertice@elsalvador.com

Se ha preguntado qué tienen en común Antonio Saca, Mauricio Funes, Julio Rank, Medardo Alfaro y Daniel Rucks...

La respuesta es clara: todos lograron popularidad en medios de comunicación, sobre todo televisivos, lo que les valió su posterior vínculo con un partido político afín. Cuatro, terminaron como candidatos o funcionarios de ARENA. Solo uno, Funes, se relacionó con el FMLN.

Las elecciones legislativas y municipales de marzo pasado detonaron lo que los expertos denominan tele-figuras, candidatos mediáticos, video-candidatos o video figuras, que resulta de mezclar el “poder” de la televisión, las inquietudes y necesidades reales de la población, el descrédito de los institutos políticos, la desconfianza de dirigentes partidarios y la falta de figuras nuevas, creíbles y “limpias” dentro de las organizaciones partidarias, entre otros.

Napoleón Campos, politólogo, y Alvaro Artiga, director de la maestría en Ciencias Políticas de la Universidad Centroamericana (UCA), coinciden en que la crisis de los partidos justifica que estos “salgan a buscar figuras” como periodistas y presentadores.

Cada uno expone, no obstante, las razones que explican el fenómeno.
Artiga habla de un problema más general, registrado en diversos países del continente americano y que tiene que ver con los llamados ‘outsiders’.

Explica que el triunfo de los medios de comunicación sobre los partidos, sus dirigentes y figuras es tal, que los ciudadanos depositan su confianza en personajes públicos que evidencian sensibilidad social. Ejemplifica con los casos de Palito Ortega, en Argentina, y Rubén Blades, en Panamá, quienes compitieron en eventos electorales. “La televisión tiene la ventaja de la imagen y llega a competir con los partidos”, señala.

Campos formula un planteamiento más local (salvadoreño) ligado con los años de guerra. Habla de “revolución” en la forma de hacer periodismo, que incluye la creación de nuevos medios, con mayores niveles de calidad y realizando esfuerzos por abrir espacios a todos los sectores de la población.

“Varias de las figuras que participaron de esta revolución de los medios son las que ahora aparecen, tras 17 años, como figuras espontáneas. Si uno revisa todos los periodistas que han surgido desde las elecciones de 1982, de todas las personas vinculadas íntimamente a los medios, (presentadores, periodistas, productores) uno encuentra respuestas. Esto significó que los medios de comunicación se volvieron actores importantes en la vida política de este país. Se convirtieron, como debe suceder, en uno de los pilares de la democracia”.

Las expectativas

Los periodistas o presentadores son los más idóneos para hacer política u ocupar cargos públicos...
Artiga es tajante. Señala que ni los partidos ni los periodistas ganan.

“A la televisión se le quita un presentador y los partidos se siguen hundiendo con figuras extrapartidarias”.
Y pregunta: “¿Dónde está Julio Rank, que tanto hablaba? Al final ha tenido que someterse a la línea del partido; aunque esto no va a ser lo mismo con Tony Saca, porque viene de la ANEP (Asociación Nacional de la Empresa Privada)” . Campos alude a un problema más sensible como es la democracia, que debió fortalecerse a partir de los
Acuerdos de Paz.

“La expectativa era que en la medida se avanzara en la democratización del país íbamos a sentirnos con una mayor confianza en el sistema político, en los actores... Al agotarse el sistema político, se va perdiendo la credibilidad para resolver problemas como el empleo y la seguridad”.

¿Qué hay de la ética periodística? Se reconoce como derecho legítimo el que los salvadoreños (periodistas o no) expresen y trabajen en función de sus aspiraciones. Lo cuestionable es que hagan “campaña” desde los medios, para sí mismos o en favor de los partidos con los cuales se identifican.

T.V. versus partidos

El que los presentadores o periodistas incursionen en la política de nuestro país plantea muchas inquietudes, sostiene Alvaro Artiga, doctor en Ciencias Políticas. Hay una disputa de roles, “hay una relación de amor y odio”, sostiene.

Ambos se necesitan pero tienen una rivalidad tremenda”, resume Artiga, frente al tema de las video-figuras.
Ya antes, el politólogo ha explicado sobre la crisis partidaria y la poca ganancia que perciben los partidos y los periodistas mismos que se lanzan a la contienda electoral. A su juicio existe una disputa de roles que puede resumirse en tres puntos.
El primero se refiere a que los medios de comunicación actúan como mediadores entre la población y las instituciones del Estado.
“Un rol que constitucionalmente les pertenece a los partidos”.
Segundo, los Medios como los partidos se disputan la agenda pública. Es decir, las temáticas que serán discutidas o reflexionadas durante un día o semana.
Tercero, “los Medios juegan a la oposición sin pasar por la competencia electoral. Hacen lo mismo que hace la oposición en cualquier Congreso”.

cambios radicales

De acuerdo con Artiga la “intromisión, en buen sentido” de los Medios ha cambiado la forma de hacer política.
Cada vez, la política se desarrolla en la televisión, “si un político no es entrevistado en televisión es como si no existiera”, agrega.
Desde hace un par de años, en la Asamblea Legislativa funciona un circuito cerrado de televisión que transmite en directo el desarrollo de las sesiones plenarias.
Ahora, los diputados sugieren que la plenaria se difunda a nivel nacional por Canal 10.
La mayor inquietud de la masificación de la política por los medios de comunicación se relaciona con el impacto, la formación o deformación de la realidad, el manipuleo o no de los datos, en fin, de la influencia que ejercen los Medios en la formación de opinión de la ciudadanía.
Surge el fenómeno de la “dramatización de la política”, plagada de ‘shows’ partidarios, donde se presentan “las cosas cosméticas”, con el riesgo de no discutirse temas de relevancia y beneficio para la población.

Las visiones partidarias

NI arena ni el fmln se sienten incómodos por la incursión de presentadores y periodistas a la clase política salvadoreña. Ambos partidos tienen historias que contar.

Rolando Alvarenga, ARENA


Mientras formó parte del COENA, Alva-renga apoyó el lanzamiento de Medardo Alfaro, Daniel Rucks y Julio Rank como candidatos 2003.
Aclara, sin embargo, que nunca ha habido una política abierta de buscar candidatos en Medios.
Explica que su partido se mantiene a la espera de que “cuando alguno (periodista) se acerca y puede cumplir con el rol esperado por el partido, en ese caso no hay ningún problema para que aspire a una candidatura y compita por un cargo público”.
Alvarenga retoma el espíritu consagrado en la Constitución de la República de que cualquier ciudadano pueda aspirar a funcionario público.
“En la Constitución no dice que (un candidato) deba ser periodista, médico, profesor... Lo que se expresa es el derecho ciudadano que tienen todos los salvadoreños para competir electoralmente”.

Hugo Martínez, FMLN

El nombre de Mauricio Funes aún resuena como presidenciable para algunos sectores efemelenistas.
De haber cuajado su lanzamiento se hubiera concretado el vínculo de un periodista dentro del FMLN. Aunque no se descarta otra intentona igual.
Para Martínez no es extraño el tema de las tele-figuras, pues recuerda experiencias en países latinos como en Estados Unidos.
Para él, sin embargo, además de la popularidad de una figura televisiva debe considerarse la identificación y los principios que llegarían a compartir la entidad política y el candidato.
“Como he dicho siempre una candidatura no se construye solo con base en la popularidad, hay otros factores que deben reunirse: la gente quiere compromiso del candidato, quiere compromiso del programa de gobierno... La popularidad no es el único factor a tomar en cuenta”.



LAS TELE FIGURAS POLÍTICAS

¿Quién se aprovecha más?

Son los partidos políticos quienes se aprovechan de la popularidad de las tele-figuras o son estas últimas quienes aprovechan a las entidades partidarias para concretar sus aspiraciones personales. Las opiniones contrastan; aunque, la idea de “acuerdos mutuos”, entre los partidos y los video-candidatos, termina dominando.

No existen reglas escritas de la relación que puedan establecer los presentadores y periodistas con las organizaciones políticas. Solo prevalecen especies de pactos o acuerdos, obviamente salpicados por el interés de ambas partes.

Nelson Zárate, del Centro de Investigaciones de Opinión Pública ( CIOPS) de la Universidad Tecnoló-gica de El Salvador, apoya la idea de los “entendimientos”.

Argumenta su opinión de acuerdo con las experiencias vividas en el país. “Las candidaturas se forman con un potencial de la figura de un 50 por ciento y una plataforma política partidaria del 50 por ciento”.

El arrastre que pueda tener un periodista o presentador, Zárate lo califica de “capital de la imagen”, logrado por la habilidad comunicadora, el abordaje e identificación de temas sensibles, en fin, la presencia en los medios de difusión.

Cuestiona, no obstante, si el ser un buen comunicador garantiza ser un buen político. “Son aspectos diferentes”, sentencia.

Las viejas guardias

Para el politólogo Napoleón Campos, más que hablar de quien se aprovecha, hay que recordar el porqué surgen los video-candidatos.

Se refiere a “escenarios de viejas guardias” cuando partidos como el FMLN y ARENA se resisten a renovar sus figuras.
“El tema de la frescura, el de la novedad, el de la juventud, es un tema que ha quedado claramente puesto al desnudo” con las video-figuras, dice.

Su colega, Alvaro Artiga, también recordando la crisis de los partidos, habla de “surgimientos naturales”.
Rolando Alvarenga, de ARENA, y Hugo Martínez, del FMLN, opinan.

El primero señala que “hay intereses que convergen y suceden”.

Martínez es más crítico: “No sé puede ver así (aprovecharse), no sé si los demás (partidos) lo han visto así, pero tienes que ver si hay coincidencia entre los principios de esa persona y los principios y valores de tu partido”.

EL CAMBIO DE ROLES

A excepción de mauricio funes, cuatro personajes relacionados con la televisión local decidieron cambiar sus roles. Dejaron cámaras y micrófonos y se lanzaron al ruedo político para competir por cargos públicos.

Julio Rank no tuvo dilemas, pero sí “momentos de reflexión” ante la posibilidad de convertirse en candidato por ARENA.
Una de sus primeras decisiones fue renunciar al noticiero de Canal 6 para evitar conflictos de interés. Optar por la candidatura, dice, se convirtió en una extensión del espíritu de servicio que practicó en el Medio.
“¿Por qué no me preguntas por Mauricio Funes, esa es una candidatura frustrada que es todavía más delicado porque sigue participando en el periodismo nacional...”, dijo.

Las encuestas lo dieron como favorito por encima del ortodoxo Schafik Handal. Mauricio Funes hoy está al margen del FMLN, mientras Handal pelea su designación como precandidato presidencial, aún contra los sondeos que lo desfavorecen.
Funes alegó “trabas” intencionales de parte de la dirigencia del Frente -que le impidieron consumar su lanzamiento presidencial- y recuerda que su nombre surgió de los resultados ofrecidos por las encuestas de opinión, que entusiasmaron a algunos miembros del FMLN. Pero todo eso ahora es historia.

Después de su derrota política en el municipio de Soyapango, Daniel Rucks mantiene un perfil mínimo; sino nulo, dentro del ambiente político.
Su salida de la televisión, en la que cultivó su imagen al frente del programa Domingo Para Todos, le supuso una buena carrera política-electoral. Sin embargo, después del fracaso de Rucks, se comprobó que la popularidad de una figura solo es un elemento a considerar entre los candidatos; pero no siempre el más seguro. Rucks ha vuelto a sus actividades publicitarias.
Comenzó hace más de 24 años en la comunicación radial. Su mayor protagonismo lo obtuvo en los espacios de televisión como comentarista deportivo. Su nombre se vincula estrechamente a Canal 4 de televisión, especializado en la difusión de actividades deportivas nacionales e internacionales.
Durante su lanzamiento como precandidato arenero, el lunes anterior, Saca recordó se vasta carrera como periodista y presentador deportivo. Hasta hace unos días, presidió la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP).
Medardo Alfaro se lanzó como aspirante a la alcaldía de Zacatecoluca, la cual perdió por 393 votos. Se decidió por la candidatura, luego que Archie Baldocchi le comunicara que su nombre figuraba como el mejor ubicado, de acuerdo a una encuesta interna de ARENA. “No lo pensé mucho y dije sí, que aceptaba el reto”, recuerda Alfaro.
A tres meses de las votaciones comenta: “Asumí el costo de participar. Al perder busqué la manera de no caer en procesos depresivos. Busqué mi propio salvavidas. La política es así”.

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