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CRÓNOCA
Llegaron
como ilegales a E.E.U.U.
La historia de Toni y Mari
La
siguiente es una anécdota sobre como una familia salvadoreña,
luego de pasar por muchas angustias y arriesgar sus vidas, están
juntos en los Estados Unidos. Los padres -al igual que los hijos- se
la jugaron y cruzaron la frontera méxico-americana
ilegalmente recurriendo a los coyotes.
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Era principios de 1998, Antonio y Marilú (cuyas
identidades mantenemos en reserva) se encontraban en la transición
de dejar sus modestos empleos y pasar a formar parte de los microempresarios
salvadoreños.
En un principio, y con muchas ilusiones, Mari pensaba en poner un restaurante
pequeño. Ella tenía mucha experiencia en la cocina, incluso
sus amigas decían que era un Chef sin título. Toni, a
su vez, pensaba en el negocio de distribución de bebidas, motivado
por un amigo de infancia, quien a la postre sería el que lo dejaría
complemente en la calle.
El hermano de Mari radicaba en los yunais desde de la década
de los 80, adonde había llegado huyendo de la guerra. Ahí
se había hecho de una pequeña fortuna, suficiente como
para tomar 100 mil colones y prestárselos a los dos soñadores
para que los invirtieran en el negocio.
Mari y Toni se decidieron al final por la distribución de bebidas,
ayudados por Enrique(nombre ficticio), el amigo de Toni, que trabajaba
en una empresa de ese tipo.
Planificaron, tomaron un número de IVA, imprimieron facturas,
compraron un vehículo, en el que Toni aprendería más
tarde a conducir, y confiaron en que todo saldría bien.
Pero Toni tomaría una decisión que más tarde le
traería graves consecuencias.
Depositó su confianza en Enrique y le entregó el dinero
para que él lo administrara.
A los pocos meses, todo parecía normal. Sin embargo, Enrique
había utilizado el dinero que le confió Toni en saldar
deudas, comprar electrodomésticos, un vehículo y pagar
los gastos de su reciente boda.
Esto fue demasiado para la esposa de Enrique. Al ver que éste
robaba sin escrúpulos a su amigo, le contó todo a Toni,
pero él no le creyó. Sin embargo así era.
Al cabo de un tiempo, Toni y Mari no tenían nada, sólo
una deuda de 100 mil colones. Nuevamente, los esposos, angustiados,
debían tomar otra decisión crucial en sus vidas.
Alguien les invitó a emigrar a Estados Unidos, con la promesa
de encontrar trabajo bien remunerado. Les advirtieron que tenían
que trabajar duro, pero que ahí iban a vivir bien y, es más,
podrían pagar la deuda.
Así, una madrugada de mayo, Mari fue la primera en emprender
el viaje, con un nudo en la garganta y dejando atrás a sus hijos,
esposo y muchos recuerdos de El Salvador. Sin visa, se encomendó
a un coyote, quien le cobró cinco mil dólares.
Los familiares de Mari asumirían los gastos, pero sería
un préstamo adicional para ella.
El recorrido fue largo y muy peligroso. La ruta era cruzar Guatemala
hasta llegar a Tecún Umán, y de ahí pasar a México.
El equipaje, como todos, nada más dos mudadas.
Sin hacer muchas preguntas, Mari y otro grupo de indocumentados fueron
llevados por tierra para atravesar estos países. Sin embargo,
antes de cruzar la frontera Guatemala-México, se perdió
junto a otra persona.
Con desesperación, buscaron dónde esconderse. Si la migra
de ese país las atrapaba, serían deportadas. En ese momento,
se encomendó a Dios.
LA LENTA ESPERA
Sus ruegos fueron escuchados. A pesar de los inconvenientes logró
llegar a Estados Unidos. Cansada y triste, lloró esa helada noche.
Era lo único que podía hacer. El consuelo llegaría
hasta muchos años después.
Pasado
un tiempo consiguió trabajo. No era exactamente lo que hacía
acá. Un trabajo muy diferente. Pero no tenía otra opción,
había que pagar hasta el último centavo. La deuda había
aumentado con el préstamo para el viaje.
A los dos años de la aventura de Mari, Toni decidió hacer
el viaje. Un familiar se encargaría de cuidar a los hijos de
la pareja mientras llegara el momento de que también ellos emprenderían
la misma odisea.
La espera no fue mucha, Toni corrió la misma suerte que Mari.
Frío, calor extremo, hambrunas. Perdió casi 20 libras
en 21 días que duró el calvario. Se arriesgó igual
o más que su esposa. Pero al fin llegó.
Corrió con suerte, otros compañeros de viaje fueron deportados.
Ahora, entre ambos se les hacía más fácil pagar
la deuda, que otra vez había aumentado con el viaje de Toni.
Ya en Estados Unidos, la idea era llevarse a los hijos.
A los 16 años, el hijo mayor inició la arriesgada y peligrosa
travesía. Era el más aventado de los dos hermanos
y por eso sus padres estaban esperanzados en que llegaría bien.
Los
riesgos que se corren
Los indocumentados que acuden a coyotes están expuestos a
una serie de riesgos en el camino hacia los Estados Unidos. Abandono
y robo de lo que han pagado es casi seguros. |
RIESGOS
- Ser asaltados por individuos sin escrúpulos.
- Las mujeres han sido violadas en algunas ocasiones.
- Morir en el camino, por falta de agua, frío o calor extremo.
- Depende el camino que tomen, pueden ahogarse al cruzar, por ejemplo,
el Gran Canal Americano.
- La mayoría de los que optan por la línea del tren,
están propensos a caerse y quedar mutilados o morir. |
DEPORTACIONES
El Programa Bienvenido a Casa, que atiende a salvadoreños
y salvadoreñas que retornan por vía aérea a
El Salvador (principalmente de Estados Unidos), funciona desde el
4 de febrero de 1999. Hasta el 30 abril de este año se han
atendido a 15,366 personas. |
CIFRAS
- Año 1990 - 3,516 personas recibidas
- Año 2000 - 3,632 personas
- Año 2001 - 3,064 personas
- Año 2002 - 3,563 personas
- Año 2003 (hasta marzo) - 1,591 personas
TOTAL : 15,366 personas recibidas.
De estos un 56% es deportado por razones migratorias, un 14% por
delitos graves, un 20% por causales que no constituyen delito en
El Salvador, un 6% por delitos menos graves y 4% por faltas. |
De nuevo confiaron en un coyote, quien se
encargaría de cumplir la misión de llevarlo a los Estados
Unidos. El viaje costaría $5,700, pagados en dos partes, $2,000
al salir, y el resto al llegar.
El joven tardó más de tres semanas en atravesar Guatemala
y México. En este caso, el viaje fue transbordando buses.
En los Estados Unidos, Mari y Toni vivieron momentos de angustia mientras
esperaban la llamada con la noticia de que el mayor de sus hijos había
llegado sano y salvo.
Al fin llegó donde sus padres. Asustado, narraba todo lo que
había pasado por los lugares más desolados, a veces, o
con mucha policía, en otras ocasiones.
Aún así, Mari no se sentía conforme, faltaba el
hijo menor. Éste, por su parte, esperaba su turno impaciente.
EL VIAJE DE LOS HIJOS
En El Salvador, la falta de los padres habían hecho del hijo
menor de Mari y Toni una persona rebelde que, muchas veces, tomaba decisiones
apresuradas. Por suerte no cayó en las garras de las drogas y
el alcohol, aunque tenía fuertes influencias de los amigos.
Con dedicación y disciplina, los familiares de Toni y Mari lo
fueron encarrilando.
Al fin llegó el día en que debía viajar al encuentro
con sus padres. La ansiedad se apoderó de la familia, porque
se trataba del menor. El joven tenía una personalidad nerviosa
e hiperactiva, por lo que sus parientes pensaban que eso lo podía
delatar en el momento justo ante la migra.
Aun sin cumplir los quince años, fue puesto en manos del pollero,
junto con los dos mil dólares de adelanto. Sin saber lo que le
esperaba, el adolescente salió con una mochila donde llevaba
dos camisas e igual número de pantalones. Un suéter para
el frío y un par de zapatos fuertes, pero cómodos.
Los coyotes aseguraban que no habría problema y que al niño
se le daría un trato especial. En efecto, así fue, pero
por eso se tardó más tiempo en cruzar la frontera.
Las familias, tanto en el país como en Estados Unidos, estaban
en vilo. Especularon al punto de pensar que se había perdido,
tal y como le sucedió a Mari en su travesía.
Imaginate un niño de su edad perdido en México,
sin saber para donde tomar, se lamentaba Mari.
La desconfianza contra el coyote crecía cada día. El silencio
era el peor enemigo.
Mari tuvo un ataque de ansiedad acompañado de nauseas y diarrea.
La situación era difícil. Veintinueve días pasaron
para que llegara. En ese tiempo los padres llegaron a pensar en que
cometieron un error al entregar al menor a un traficante de ilegales.
Pero es que esa gente así trabaja. Hasta que ya están
seguros se comunican con uno, la animaban las amigas a Mari. La
ansiedad terminó para Mari cuando llegó su hijo. Con obvios
síntomas de deshidratación, con muchas picaduras de insectos,
muy requemado por el sol, el menor al fin se reunía con sus padres.
No es como dicen, es peor, por poco y no llego. Por ratos me daban
ganas de regresarme, cuenta mientras se sienta en un cómodo
sofá. A veces comía y dormía. La misma situación
que estaba viviendo no lo dejaba descansar en paz.
No iba solo, cincuenta más fueron escondidos por dos días
en algún lugar del desierto de Estados Unidos. Eso ero lo que
más le había impactado. Cruzar ya no es como antes. A
pesar de que Estados Unidos reforzó las medidas de seguridad
después del 11 de septiembre, el flujo de inmigrantes, no solo
de salvadoreños, sino que toda Centroamérica, continúa.
Aun así, la situación en la frontera México-americana
es diferente. México hizo un pacto de seguridad en el que puso
de inmediato a trabajar al ejército. Desde el 27 de mayo de 2003,
las capturas de inmigrantes en la nación azteca se han incrementado,
redadas y capturas a diario. Deportaciones en ascenso.
Pero también detrás de este operativo conjunto hay otro
fin más profundo: desbaratar las redes de traficantes de ilegales
y llegar hasta los cabecillas de las organizaciones diseminadas en América.
CRÓNOCA
La
vida: el nuevo precio del sueño americano
Después
de los incidentes del furgón de Victoria, en Texas, queda demostrado
una vez más que a pesar de los esfuerzos y las medidas que han
tomado conjuntamente México y Estados Unidos, el flujo de inmigrantes
es continuo y persistente.
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El caso de Victoria conmovió a la comunidad hispana
en Estados Unidos. A la vez ha sido el hilo conductor para que las autoridades
migratorias de ese país inicien una profunda investigación
para capturar a los responsables.
Ocho compatriotas sobrevivientes a cambio de colaborar como testigos
se han beneficiado con visas y permisos de trabajo temporales, mientras
se desarrolla un juicio contra 7 sospechosos. Dos de ellos huyen de
la ley.
En este caso 19 personas murieron, uno de ellos, Jorge Torres, de 15
años, originario de San Alejo en La Unión. El cónsul
general de El Salvador en Houston, Luis Carranza, quien da seguimiento
al juicio de Victoria, sostiene que contrario a lo que se esperaba,
la gente continua arriesgando la vida por lograr reunificarse con sus
familiares.
Vértice: ¿En que momento llegan a Victoria y que
fue lo que vieron?
Luis Carranza: Cuando se llega se descubre que había
un grupo de personas en una situación de salud bastante delicada.
Creame que sorprende porque había una persona que había
ingresado al hospital y lo habían dado por muerto. Pero la doctora
que estaba a cargo le tomó los signos vitales por última
vez para confirmar el deceso. La sorpresa fue que estaba vivo, que continuaba
vivo.
¿Quien era?
Se llama Mario Geovani Cruz, de 21 años y es originario de Cojutepeque.
¿Los sobrevivientes que cuentan?
Después de estar por un espacio de dos días en una casa
de seguridad en Harlingen, en Texas, los suben a un furgón. Les
dicen cállense, no hagan ruido, porque pasaremos por lugares
donde está la migra. Iban en el camino y ya sentían que
no tenían aire. Este tipo de camiones se llaman Termo King y
son refrigerados. Se utilizan para transportar melones de esa ciudad
a Victoria. Salen de Harlingen, recorren 300 millas y llegan a Victoria,
los dejan ahí.
El motorista desengancha la carga cuando se detiene en una de esos lugares
de descanso cerca de la ciudad de Victoria. Abre el furgón porque
escucha ruidos, y se encuentra conque había gente que estaba
adentro. Entonces, va a comprar agua, se las entrega, deja abierto,
desengancha el cabezal y sale.
En ese momento, en la madrugada, mucha gente que todavía tenía
aire se escapó. Algunos fueron detectados posteriormente porque
fueron a parar a hospitales. Ahí la policía los agarraba.
¿Porque
sector cruzaron la frontera?
Fue por la frontera de Brownsville, siempre en Texas.
Después de Victoria, México y Estados Unidos emprenden
una campaña que busca primero capturar a los traficantes de ilegales
y segundo detener el flujo de inmigrantes. ¿Cómo es visto
eso allá? Porque también el Departamento de Seguridad
Interna, a través de la oficina de Migración y Aduana,
está desarrollando la operación Tarmac con operativos
estratégicos en lugares que podrían ser blancos de posibles
ataques terroristas...
Mire, pasan todo el tiempo cantidades de personas.Yo me pregunto si
está realmente controlada esa situación. Nosotros recibimos
en el consulado cantidad de personas que han entrado así y llegan
a traer su documentación. Nuestra gente no cree porque esa visión
del sueño americano es porque allá esta mi prima,
allá está mi mamá mi papá, me mandan dinero.
Hay una contribución de todos para que ese sueño americano
persista en que tienen que irse.
¿Cuántos niños son a veces enviados y nos llaman
los de la patrulla fronteriza; niños de 4 ó 5 años
que cuando detienen el bus, no hay nadie que se haga responsable de
ellos?
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