14 de septiembre de 2003


EL DUELO DE LA HAYA

Días de estocadas

¿Por qué Honduras quiere una salida al Pacífico? ¿Por qué El Salvador contraargumentó en la Corte Internacional de Justicia? La riqueza marina del océano Pacífico que inunda el Golfo de Fonseca y su importancia comercial y geoestratégica son la razón más sustancial que explica todo el transfondo.

Víctor H. Dueñas/Mirella Cáceres/Erick L. Lemus
vertice@elsalvador.com

La defensa de las aguas internacionales que pertenecen a El Salvador es una materia vital en los cursos de defensa que desarrolla el Ejército.

¿Qué son los intereses nacionales? ¿Son relevantes para la vida de un país en vías de desarrollo como el nuestro? La clase política apenas lo esboza, pero, desde hace diez años, el Colegio de Altos Estudios Estratégicos (CAEE) de la Fuerza Armada lo tiene claro: el Golfo de Fonseca es patrimonio de los salvadoreños y lo que sucedió en 1992,

cuando El Salvador perdió ante Honduras en la Corte Internacional de Justicia, es una estocada de riesgo. ¿Por qué?
La Haya dirimió el conflicto entre ambas naciones hermanas centroamericanas, pero no fue capaz de resolver esas diferencias arraigadas desde la guerra de 1969.

Sólo eso explica la pasión de la prensa hondureña cuando maneja el tema: es de interés nacional. A este lado de la cancha, en cambio, la posición siempre ha sido más pasiva.

El mismo esfuerzo de la Cancillería hecho esta semana no es visto más allá de las narices y la mayoría de salvadoreños piensa que se está peleando por un pedazo de tierra.

Con todo y los riesgos, el Ministerio de Relaciones Exteriores solicitó una revisión al fallo. Quienes acompañaron la defensa salvadoreña en el pasado, antes que La Haya fallara en torno al diferendo limítrofe con Honduras, saben que el país no tenía otro camino más que la búsqueda de un “hecho nuevo” para defender el “interés nacional”.

La canciller Eugenia Brizuela y el Comisionado Presidencial para Asuntos Limítrofes, Mauricio Gutiérrez Castro, fueron el rostro en Holanda. Detrás de ellos, estuvo el jurista Alfredo Martínez Moreno como asesor, cuya opinión todavía es tomada en cuenta a pesar que fue quien presidió la defensa célebre que terminó por favorecer a Honduras en 1992. Pero también hay juristas expertos desaprovechados como el caso de Abel Salazar Rodezno, quien fue desplazado por sostener un posición más crítica.

Salazar Rodezno desestima toda la sentencia. “Es inejecutable, insisto”, recalca, con determinación.
¿Tendrá El Salvador la suficiente fuerza técnica, histórica y política, además de esperticia para defender el ex bolsón Goascorán? La respuesta vendrá de La Haya... en diciembre.


EL DUELO DE LA HAYA

Las pruebas contundentes

¿El Salvador esgrimió pruebas técnicas, históricas y científicas en su solicitud de revisión. Honduras intentó desvirtuar los argumentos salvadoreños.

El optimismo invadió al jurista Héctor Arce porque respaldó la solicitud de revisión hecha por El Salvador en La Haya.
“Está en lo correcto”, comienza por declarar el abogado al pedirle que evalúe la petición salvadoreña.

En un documento de 20 páginas —cuya copia posee la canciller y el Comisionado Presidencial para los Asuntos Limítrofes— el profesional explica, con detalles, su postura.

Desvirtúa los cuestionamientos hondureños de que El Salvador solicitó hasta último momento la revisión de la sentencia. Luego, reconoce el derecho de El Salvador, acorde al Estatuto de la Corte Internacional, de pedir la revisión.

El tema más delicado refiere las nuevas pruebas salvadoreñas.

Honduras insiste en que el tema del cambio de cauce fue visto y resuelto en el juicio pasado.
Arce es enfático en que la Corte sentenció basada en “papeles”, es decir, documentos parciales. Rechazó una investigación en el lugar y Honduras, por su parte, habría manipulado y ocultado información. Este último punto se refiere a dos libros históricos elaborados por hondureños: Bernardo Galindo y Galindo y Cálix Meza. Además de posibles alteraciones a mapas.

“Honduras mandó incuatar los libros, uno de 1913 y otro de 1933, cuando se dio cuenta que tenían cosas que los perjudicaba”, señala.

En los libros se reconoce el tema del cauce del Goascorán en favor de El Salvador. Nuestro país intenta demostrar que un “diluvio” cambió la desembocadura del Río.

Hace más de 200 años el Goascorán desembocaba en el Estero de La Cutú. Hoy lo hace por Los Amates.
En resumen, los mapas originales obtenidos en Estados Unidos, fotos satelitales, la bibliografía hallada, una investigación in situ, que comprueba el antiguo cauce, conforman las pruebas salvadoreñas para reclamar los más de 72 kilómetros cuadrados que comprende el ex bolsón Goascorán.

“Honduras está alegando negligencia. Yo he planteado lo que se llama la carga de la prueba ¿A quién le corresponde probar que El Salvador fue negligente? A Honduras… En el estatuto no se presume que alguien fue negligente, ahora Honduras tiene que probar que El Salvador lo fue”.

“Ese cambio natural del cauce se va a probar hay tres hechos nuevos, científicos, técnicos, históricos, que lo comprueban”, añade el abogado.

Basado en su experiencia y en las ideas del jurista internacional Reynaldo Galindo Pohl, Arce sostiene que el fallo de La Haya de 1992 es “contradictorio” en algunos fragmentos. También “tiene argumentos inacibles, o sea que no se pueden sostener o justificar”, dice. La emoción del abogado es la misma del grupo que nos representa y defiende en La Haya.

EL SALVADOR
Fortalezas
- El descubrimiento de elementos nuevos que comprueban el cambio de cauce del Río Goascorán.
- La solicitud de revisión se ha hecho a tiempo y de acuerdo con el Estatuto que rige a la Corte Internacional.

Debilidades
- “Solo hay posibles debilidades”, dice Héctor Arce.
- La primera, el hecho “no nuevo”, como señala Honduras.
- La otra “pudiera ser que uno de los jueces tenga prejuicio porque conoce a Gutiérrez cuando presidió la CSJ”.

HONDURAS
Fortalezas
- “No tiene muchas fortalezas, porque incluso hay pruebas de que ellos construyeron un muro para forzar el cambio del cauce”.
- “Lo que sí hay que reconocer que Honduras ya tiene en sus manos cinco ex bolsones”, sostiene Arce.

Debilidades
- “Las mismas fortalezas de El Salvador demuestran las debilidades de ellos. Sus historiadores han dicho y reconocen que el antiguo cauce es lindero”.
- “Honduras actúa con dolo y eso se va a demostrar”.



EL DUELO DE LA HAYA

Defender ‘todo o nada’

Sobre la lucha por el Goascorán no quiere opinar Abel Salazar Rodezno, prefiere insistir en que se debió luchar por la totalidad de las tierras en el momento justo.

Don Abel no menosprecia, pero tampoco exalta el esfuerzo que ha hecho el gobierno para recuperar el Goascorán.

Es más, se muestra impasible ante una posible admisión de revisión en La Haya. “Sobre esto no quiero hablar ni una sola palabra...es un caso que han agarrado otras personas con las cuales no estoy mezclado”, aclara Abel Salazar Rodezno, reconocido jurista salvadoreño y ex integrante de la comisión litigante ante La Haya en 1992.

No aduce razones personales, ni presiones de nadie para no pronunciarse, únicamente refiere que como parte de su “ejercicio patriótico” ha aportado a esta última causa sin reparar en detalles. Sólo esboza escuetamente que “se debieron defender todititas las tierras del norte (del país)”.

Lamenta que ante el fallo de La Haya, en favor de Honduras, no se hubiera emprendido un último intento por cambiar esa sentencia, cuando se tuvieron razones jurídicas para rechazarla y abrir una posibilidad.

“La sentencia se vuelve arbitraria porque los jueces fallaron sin atenerse al derecho aplicado. Es nula porque no se ajusta al mandato de los dos países según el Tratado General de Paz (suscrito) en 1980. También es inejecutable porque no coinciden las coordenadas fijadas por la Corte con los accidentes geográficos”, dice.

En resumen, sostiene que la Corte violó los principios de justicia y del derecho internacional reconocidos universalmente por las Naciones Unidas, además, sostiene que Honduras jamás comprobó su soberanía sobre esas tierras, contrario a El Salvador que sí presentó evidencias históricas y documentadas.

Salazar Rodezno cree que, con esos argumentos legales, El Salvador tuvo en sus manos un chance para plantear ese rechazo cuando Honduras abrió en 2002 un expediente ante el Consejo de Seguridad de la ONU acusándonos de no cumplir con la sentencia. Era el momento, según este jurista, para decir: “No hemos demarcado porque hemos encontrado todos estos vicios... el Consejo podía pedir una opinión consultiva e irnos de nuevo a la Corte... Se tenía esa arma”.

Voces expertas
Algunos juristas salvadoreños mantienen posiciones claras frente al actual alegato salvadoreño ante La Haya. Otros prefieren callar.

Héctor Arce
“Todo está legal de acuerdo al Estatuto. La buena fe procesal existe en El Salvador. Honduras comete dolo procesal no solo mala fe. A mi entender se ha vuelto un litigante artero”.


Abel Salazar Rodezno
Se niega a opinar sobre la pelea en torno al Goascorán. Sigue sosteniendo que El Salvador debió pelear por todas las tierras del norte, que ahora pertenecen a Honduras.

Alfredo Martínez Moreno
Su secretaria dijo que Cancillería le había restringido expresarse sobre el reciente alegato en La Haya, dado que actúa en calidad de asesor en el caso.




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