11 de mayo de 2003

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CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

 Desde Toronto

Mi nombre es Orlando y vivo en Toronto. Salí de El Salvador en 1983 y llegué de ilegal a Houston,Texas. Viví allí por un año y vi racismo como no tienen idea. Después me moví al estado de Georgia y fue un grave error, el mismo de racismo pero más abierto; luego seguí a Carolina del Norte. Desafortunadamente el racismo es insoportable y fue ahí donde la inmigración estadounidense me agarró.
Llegué a Toronto en 1986 sin familia y con solo $200 en mi bolsa, hablaba inglés gracias a los tres años que llevé en los Estados Unidos. Desde que puse mis pies en tierra canadiense, respire un aire distinto y un ambiente diferente, muchas personas saludándome y preguntándome si necesitaba ayuda, al responder que sí, una decena de personas se acercaba a ayudar y hasta hubo una persona que me llevó en carro del aeropuerto hasta un hotel, a buscar algo de comer y, luego, visitar esta maravillosa ciudad.
Fue entonces que se me hizo muy difícil saber de esta cultura porque esta ciudad y este país es multicultural, hay gente de todo el mundo, hay muchos idiomas y toda la gente quiere aprender un poco de cada uno y eso hace este país único y esencial para los negocios, especialmente en la cultura mundial.
Se está en lo correcto cuando se habla de que los “Quebecois” quieren aprender nuestra cultura y especialmente si saben que somos latinos. En Canadá nuestra música y nuestra cultura atraen la atención de muchos.
Los fines de semana en el centro es como si fuera un pequeño centro latino, la música hispana suena en los restaurantes, bares y cafés... Suena sin cesar hasta las tres de la mañana. Todo el mundo goza y te dice “¡hola!”, “¡arriba!”, “otra cerveza”, te das cuenta que esa gente no es latina y eso hace sentir a un latino orgulloso, eso, orgulloso.
Gracias, Vértice, por escribir de Québec.
Mi mensaje a todos los salvadoreños es que Canadá no es racista... si uno es trabajador y estudiante, en este país uno sale adelante y, como recompensa, Canadá no lo hace esperar años para la residencia o la ciudadanía. 

Orlando Cubías. Toronto, Canadá.
cubiasconsulting@rogers.com

No hay control
La presente carta es para exponerles cómo la cartera de Obras Públicas esta siendo manipulada. Nos muestran en su propaganda, como Fovial da de comer a las personas, empleos. Vaya y pregúntele lo que ganan estas personas, y las horas que trabajan, que son de 12 a 15 horas, y la remuneración sus derechos laborales de horas extras “bien gracias”. La gente está mal y hay que darle un verdadero empleo.
El mismo constructor maneja la calidad, pero la mangonea, hace lo que quiere, y la supervisión está reducida al mínimo. Y la adjudicación de contratos se hace sin evaluar ofertas, soporte técnico, derechos laborales, etc.
Lo más decoroso que podrían hacer el Ministro y Viceministro es renunciar, ya que el ministro es un administrador de empresas y no ingeniero.

José Antonio Robles Méndez
joro500@hotmail.com



Anarquía mental

Analizaré en forma breve y dentro de los parámetros entendibles el concepto de anarquía mental. Tomaremos ciertos ejemplos históricos: Napoleón Bonaparte, Adolfo Hitler, Sadam Hussein, Hugo Chávez y Fidel Castro. En mi opinión tuvieron y tienen anarquía mental, ya que son elementos dañinos para sus respectivas sociedades.
Ahora bien, la situación es la siguiente: borran de su mente las normas comunes que rigen nuestra humanidad, y se alejan de una realidad y se auto-imponen en un estado atípico.
Evidentemente, son personas comunes que pierden la perspectiva real de la vida y crean un submundo, y esa es su verdad. En menor escala, grupos allegados a estos señores, engrosan las filas de dicha enfermedad, ya que al entrar en la etapa del servilismo, están dejando que sus mentes entren en una anarquía, y forman parte de un eje que sufre del mismo mal, y que se encuentra peor que ellos, todo esto, porque no son dueños de sus propios actos.
El robarle sus ideas o someter a un ser humano a una anarquía mental, es un crimen, puesto que lo convierte en un ser inservible para nuestra humanidad. Esta es la razón por la que enumero ciertos líderes sociales, ya que estos han alterado o pirateado lo más esencial de un ser humano: sus ideas, a eso denomino anarquía mental…Creo firmemente que un hombre no debe dejarse quitar sus mínimas expresiones de libertad.
Estos señores obtienen ideas erradas y las transforman o las llevan a la práctica, y más aún, en forma equivocada. En este punto, existe la disyuntiva de que si esta será o no la forma correcta de gobernar un pueblo. Estos individuos manejan otra visión del término libertad de expresión y acción, y transforman a sus respectivos pueblos en ‘robots’ de su propia anarquía mental.
Para concluir mi observación, trato de decir o dejar entrever que tanto gobernantes como gobernados, perdieron sus directrices y eje generador de ideas.

Iván Baltodano. Miami Florida, E.U.A
ibaltoda@bellsouth.ent



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