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EL
AJUSTE DE LOS MANDOS
¿Génesis del cambio?
El
cambio generacional dejó de ser una lucha atemporal en el FMLN.
Después de una cerrada contienda electoral, la nueva generación
de políticos ganó un espacio importante. La cara más
visible del debate es Óscar Ortiz, quien se visualiza como miembro
de la nueva especie política.
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La inesperada postulación de Schafik Hándal
como candidato presidencial del FMLN, en la noche del 16 de marzo, fue
recibida con cautela en las filas.
Pocas horas después del anuncio, un grupo de jóvenes políticos,
encabezados por Óscar Ortiz, pidió la apertura del partido
a nuevos liderazgos.
No es la primera vez que se habla de cambios en los cuadros de dirección,
pero sí -probablemente- el contexto actual hace que la situación
sea especial y empiece a dibujarse la idea de una sucesión inevitable.
Al mando del Frente han estado nombres tristemente célebres como
Facundo Guardado. Una mala palabra entre ortodoxos. Pero ¿cuál
es la diferencia ahora?
El debate está abierto. Tras las elecciones internas, el resultado
es obvio: Un choque pacífico de dos generaciones que se disputarían
mucho más que una candidatura... una concepción de gobernabilidad
dentro del partido.
La Comisión Política no tardó en sumergirse en
discusiones internas para elegir un candidato presidencial de consenso.
Tras dos semanas de absoluto silencio, la dirigencia nominó a
seis nombres.
Dos de ellos, Schafik Hándal y Óscar Ortiz, provenían
de las filas del partido. La lista de foráneos la formó
el periodista
Mauricio Funes, la magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Victoria
Marina de Avilés y el ex ministro de Economía y empresario,
Arturo Zablah Kuri. Cada precandidato se sometería al mismo proceso;
se entrevistaría a cada uno, para después presentar la
propuesta del Frente. La Comisión Política elegiría
el nombre que ratificaría las bases.
Cero Consenso
Las reuniones de la Comisión Política terminaron sin consenso.
Con seis votos a favor y tres en contra, la dirigencia
decidió.
Schafik Hándal sería el candidato presidencial, pese a
la petición de apertura a nuevos liderazgos.
El 5 de junio, en un hotel capitalino, cerca de 70 militantes del FMLN
pidió ser escuchados por la dirigencia del partido. Alcaldes,
diputados y coordinadores departamentales coincidía en que Mauricio
Funes y Óscar Ortiz formaban la fórmula perfecta. Si
no se permite la competencia habrá una imposición,
aseguró la diputada Celina Monterrosa.
La reunión no cambió la postura de la Comisión
Política: Handal se mantenía como precandidato, y Guillermo
Mata Bennett, ex presidente del Colegio Médico, lo acompañaba
para la vicepresidencia. Ante la falta de consenso y la posterior retirada
de Mauricio Funes, Óscar Ortiz hizo oficial su precandidatura.
¿El desafío de ortiz?
La precandidatura del alcalde tecleño despertó una serie
de críticas en el FMLN. No faltó quien me aseguró
que terminaría afuera, después de las elecciones,
reconoce Ortiz.
Pese a que ambos precandidatos le apostaron a un discurso conciliador,
durante la campaña interna, el escenario se dividió en
dos partes.
A un lado se encontraba el líder histórico más
emblemático en el FMLN y, por otro lado, un joven político
que había hecho de su lucha los cambios generacionales en el
partido de izquierda. La tesis de Ortiz era medianamente aceptada por
Hándal y la misma Comisión Política, quienes sostenían
que la experiencia pesaba sobre todas las demás razones.
Los momentos de tensión crecieron cuando el alcalde tecleño
denunció al tribunal electoral del FMLN un desbalance en las
estructuras electorales temporales. Su protesta se fundamentó
en un reparto poco equitativo en las comisiones electorales, en al menos
tres departamentos. Casi todas integradas por seguidores de Hándal.
La denuncia no tuvo mayor repercusión.
El 27 de julio, más de 30 mil efemelenistas acudieron a a las
urnas. Los primeros datos extraoficiales señalaron a Hándal
como el ganador. El equipo de Óscar Ortiz , por otro lado, le
daban la candidatura al alcalde.
Los actas de ambos equipos (el de Ortiz y el Tribunal Electoral) no
terminaron de cuadrar. Pero después de una reunión a puerta
cerrada en el hotel Holliday Inn, la Comisión Política
presentó a Hándal como el candidato oficial.
Las cartas están sobre la mesa. Hándal es el candidato
presidencial, pero Óscar Ortiz tiene a más de 14 mil efemelenistas
abiertos a los cambios generacionales.
EL
AJUSTE DE LOS MANDOS
Demostré mi liderazgo
Moderado
aunque firme en sus ideas, Óscar ortiz reconoce que ganó
liderazgo en el FMLN y prefiere sentirse como el dinamizador de un
proceso inevitable de cambios generacionales. No descarta la posibilidad
de participar en las elecciones internas del año que viene.
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| La candidatura de Oscar Ortiz fue
anulada como una nueva ruptura del FMLN |
Vértice: ¿Por qué decidió
participar?
Óscar ortiz: Primero porque estoy convencido de que el FMLN requiere
de profundizar los procesos democráticos. Mi candidatura le generó
mayor dinámica al proceso. Segundo porque creo que hay un contingente
estratégico en el FMLN que se ha ido preparando en tareas importantes.
Ese contingente o generación ha ido abriendo espacios importantes
en el FMLN, pero mi participación estimula a esa gente a desafiar
nuevos niveles de responsabilidad.
¿Quienes forman parte de ese contingente estratégico?
Por ejemplo, en la Asamblea hay gente muy joven como Calixto Mejía,
Nelson García, Iliana Rogel, Hugo Martínez, Manuel Melgar.
También, el alcalde de San Salvador, Carlos Rivas Zamora, que
no siempre era el que salía en el escenario.
¿A eso se refiere cuando habla de potenciar un cambio generacional
en el FMLN?
Un partido tiene que estar en cambios permanentes. Tienen que estar
perfeccionando su programa, sus tesis y sus cuadros. El partido que
pretende estar muchos años en política nacional tiene
que ir formando nuevos cuadros.
En el FMLN hay un contingente estratégico que jugó un
buen papel en el conflicto. Después de un período, como
este es lógico, se tiene que preparar otro contingente de cuadros
valiosos del FMLN, muchos de ellos que participaron en los Acuerdos
de Paz y otros no.
Hay gente que profetizó otra rupturas en el FMLN...
No se trataba de romper la cohesión ni hacer división
en el partido. Esa es la diferencia en este enfoque.
Hay que hacer las cosas asumiento lo mejor de los dirigentes más
experimentados e ir incorporando aspectos novedosos al desempeño
de los nuevos líderes del FMLN.
¿Óscar Ortiz acelera los cambios generacionales en el
partido?
La idea de que el partido necesita seguir consolidándose y abriéndose,
sí. Hace cuatro años y medio, antes que me saliera de
la Asamblea, eso se veía un poco como abusivo como que si queríamos
irrumpir en espacios que estaban determinados.
Supongo que cuando decide participar encontró opositores...
¡Bueno, hubo gente que me dijo mirá, Óscar,
estás muy joven! A mi eso me dio risa.
¿Quiénes?
(Sonríe). Hay gente que en broma y en serio me decían
mirá estás muy joven; tenés tiempo todavía.
Ese absoluto no se vale. El punto de partida es la capacidad y el potencial
necesario para asumir el desafío.
Demostré mi liderazgo, que tengo fortaleza y capacidad para participar
en este proceso interno.
¿Usted entra como precandidato después que lo hizo Hándal?
Si, hay que tomar en cuenta que estaba lo de Mauricio Funes.
¿Si Funes hubiera aceptado, no se hubiera lanzado?
No. Porque en ese momento hubiera surgido la fórmula de consenso;
entonces, ya no tenía sentido.
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| Óscar Ortiz se muestra optimista
por los resultados logrados en las elecciones "Esto no es debate,
Más bien es un proceso que empezo" |
¿Qué gana Ortiz con su participación?
Quien más ha ganado es el partido y el país; pero, también,
Óscar Ortiz. Se ha confirmado que mi participación tubo
una gran aceptación dentro del partido. Y generó una gran
expectativa dentro del partido. ¡La contienda fue cerradísima!
Demostré el liderazgo que he ido ganado.
Convencer a los militantes del partido y al país no es fácil
porque requiere de armarse de un gran argumento y de una propuesta sólida.
La población vio a un Óscar Ortiz preparado para asumir
desafíos.
A esa conclusión llega después de que terminan las
elecciones. Pero uno no se lanza así nomás. ¿Qué
iba a ganar Óscar Ortiz con esa participación?
Es que cuando tu participas siempre tienes que hacer un calculo correcto.
¡Si me meto voy a terminar y de la mejor manera! No es una decisión
fácil porque a veces me asaltaron los te-mores de todo tipo.
Por ejemplo, el hecho que hay gente que te decía mirá,
vas a ir a competir contra Schafik Hándal. Yo les decía
a ellos y pensaba pero lo bueno es que vamos a competir entre
compañeros.
¿Qué implicaba competir contra Schafik?
Eso implica que tenía que prepararme más en la confianza
y presentar la propuesta más sólida posible.
¿Quienes le dieron un espaldarazo cuando usted entra a participar?
Gente histórica. Gente nueva. Lo importante aquí es que
no lo hicimos ni con un busto armado, ni con una estructura predeterminada.
¿Y Hándal sí?
No. No creo. Lo que pasa es que Schafick ya estaba como candidato propuesto
por la dirección. Yo consulté con diputados, alcaldes
e incluso gente de la Comisión Política pero ¡no
era una estructura!
¿El FMLN después de este proceso está preparado
para un cambio generacional?
En el FMLN ya se está operando un cambio importante. Son cambios
graduales que se van dando por olas. Me parece que es continuidad y
cambio, cambio y continuidad. Un poco de lo lógico de los procesos.
A mi me gusta más eso en el sentido de que vayamos poniendo cuotas
de cambio de continuidad y cambio.
¿Usted es el que generó la primera ola del cambio generacional?
Ojalá podamos hacer una, dos o tres.
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¿Va a seguir haciendo olas?
Puede que para la otra yo sea continuidad. Y los que vengan detrás
sean el cambio y hay que asumirlos con la misma mentalidad. Nadie puede
adueñarse de un período histórico, en una burbuja.
¿No es paradójico que hable de cambios en el Frente porque
los renovadores promovían un tipo de cambio y ya no están
dentro del partido?
Es que este cambio filosófico es distinto. Por eso te decía
que el cambio y continuidad, continuidad y cambio tiene que ser incluyente,
dinamizador, buscando fortalecer un instrumento como el del FMLN. Hay
gente que me decía Óscar, después de esta
candidatura, te vamos a ver a fuera del FMLN. No,
les decía yo. Yo me siento parte inherente del FMLN. He
construido el FMLN y soy parte de los que vamos a seguir construyéndolo.
¿Era el momento ideal para participar?
¡Si, claro! Esta participación exitosa va a provocar otra
participación exitosa después de otros.
No me respondió. ¿Por qué decide lanzarse
en este momento?
Porque es necesario.
¿Pero estaban dadas las condiciones en el FMLN?
Es que nunca hay que esperar que las condiciones estén perfectamente
dadas. Sería un error, seríamos anti procesos. ¡Hay
que asumir el desafío!
¿Oscar Ortiz es la persona que está liderando el cambio
generacional en el Frente?
Sí me considero una persona que he abanderado cambios, en sentido
positivo y no negativo.
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