9 de noviembre de 2003


ESPECIAL

El cielo de noviembre
Dos eclipses y lluvia de estrellas

El cielo es escenario durante el mes de noviembre de dos grandes espectáculos:
un eclipse total de Luna y un eclipse total de Sol. Como si esto fuera poco, el cielo
nocturno será decorado con la lluvia de meteoritos de las Leónidas.

Hans-Ulrich Keller (DPA)
HAMBURGO (dpa) -
vertice@elsalvador.com

El eclipse de Sol del 23 de noviembre será visible sólo en el hemisferio sur de la tierra, incluyendo la Antártida, Nueva Zelanda, Australia, Argentina y Chile.

El eclipse de Luna del 9 de noviembre, en cambio, será visible principalmente en el hemisferio norte, mostrándose en su plenitud en
Europa, África y la parte este de América del Norte.

Serán estos los últimos eclipses del año. Para el próximo año se anuncian dos eclipses parciales de Sol, el 19 de abril y el 14 de octubre de 2004, y dos eclipses totales de Luna, el 4 de mayo y el 28 de octubre.

En el último eclipse de Luna de este año, en la noche de luna llena del 9 al 10 de noviembre, el satélite natural de la Tierra cruza la órbita imaginaria del Sol de sur a norte, hundiéndose en el cono de sombra de la Tierra.

Este espectáculo nocturno será visible en Europa a partir de media hora después de la medianoche, cuando la Luna entre en el cono de sombra principal de la Tierra.

Poco después de las 02:00 de la mañana (01:00 GMT) comienza la llamada totalidad del eclipse, cuando la Luna se halla completamente en la sombra terrestre.

Pero esto no quitará a la Luna completamente la luz, pues quedará con una débil franja en el borde sur, y, además, la luz penumbral de la Tierra la hará aparecer de un leve color rojo oscuro.

El último total de sol

La Luna permanecerá sólo media hora completamente en sombras, y a las dos y media de la madrugada comenzará a salir nuevamente, para terminar oficialmente el eclipse cuando sean las 4:05 hora centroeuropea.

Dos semanas más tarde, será luna nueva cuando el 23 de noviembre la Luna oculte el Sol en el hemisferio sur de la Tierra, en el último eclipse total de Sol del año. La sombra de la Luna, interpuesta delante del Sol, dará un paseo de 500 kilómetros sobre el Océano Glacial Ártico y la Antártida.

El eclipse comenzará en el sur del Océano Indico, para alcanzar el continente helado a las 22:35 GMT. Tras pasearse por las estaciones antárticas y regiones legendarias como la Tierra de la Reina Maud, la sombra de la Luna dejará la Tierra a las 23:19, una hora después que comenzó. El eclipse será sólo parcial, visto desde Nueva Zelanda, Australia, Argentina y Chile.

Esa misma noche, la Luna estará a sólo 356.810 kilómetros de la Tierra, cosa que producirá marcadas mareas en la noche del 23 al 24 de noviembre, no descartándose la producción de inundaciones.

En el cielo del mes de noviembre reaparece el planeta Venus, que reasume poco a poco su papel de lucero de la tarde como brillante punto luminoso en el firmamento. En la noche del 25 de noviembre, la luna creciente se hallará a cuatro diámetros lunares de Venus, en un hermoso espectáculo visible cerca de las cinco de la tarde. Marte seguirá luciéndose en las noches de noviembre, aunque cada vez menos, cediendo el paso a un Júpiter que brillará cada vez más, con Saturno como la estrella más rutilante de la noche, en la constelación de Géminis.

El carácter otoñal del cielo del hemisferio norte estará dominado este mes por las constelaciones de Casiopea, Andrómeda, Pegaso, Perseo y Capricornio, de acuerdo a los registros hechos por los especialistas en la materia.

La lluvia estelar

Un poco al norte de la estrella de nombre Mirach, en el centro de la constelación de Andrómeda, podrá verse la llamada nebulosa de Andrómeda. Esta nebulosa no pertenece a la Vía Láctea, sino que es un gigantesco sistema que contiene más de 150.000 soles cuya luz tarda tres millones de años en llegar a nosotros.

En este mes lleno de espectáculos celestes, en las noches del 14 al 21 de noviembre se espera el regreso a la Tierra de la lluvia de meteoritos de las Leónidas, con su punto culminante en la noche del 18.

Lamentablemente, nada es perfecto, ya que ha trascendido que la luna llena interferirá la visión de estas estrellas cayendo sobre la Tierra a 70 kilómetros por hora.

 


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