9 de marzo de 2003

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EL VOTO RELIGIOSO
Electores de la fe

Católicos, luteranos, evangélicos, bautistas, en fin, están llamados a ejercer el voto. Como ciudadanos, tienen libertad de escoger una u otra de las opciones partidarias. Pero nadie de ellos habla abiertamente sobre cuál o cuáles son los mejores candidatos. Sólo se atreven a esbozar el perfil idóneo de quien aspire a cargos públicos.

Alicia Miranda, Iván Gómez y Mirella Cáceres
vertice@elsalvador.com

La Conferencia Episcopal de El Salvador dirigió un mensaje en dos direcciones a la comunidad católica, apenas iniciada la campaña electoral.
En una cartilla gris titulada “Unidos en la Esperanza”, los obispos instaron a detener la espiral de violencia partidaria que hasta ese momento ya había dejado muertos y heridos.
Seguidamente, formularon un abierto llamado a los feligreses a participar de forma activa, mediante el ejercicio del sufragio, en las elecciones legislativas y municipales del próximo 16 de marzo.
“Que ningún ciudadano se quede sin acudir a esta cita. Es una ocasión privilegiada para impulsar al país por caminos de justicia, de concordia y de paz”, expresaron.
Los jerarcas católicos hablaron, además, del perfil personal del candidato o candidatos por el que deberían votar los fieles.
“(Tienen que ser) candidatos cuyos valores y programas nos parezcan más adecuados para afrontar la dolorosa realidad de nuestra patria”.
De la cartilla episcopal, sólo cuatro párrafos se dedican al tema de las elecciones. El último fragmento del mensaje es una sentencia que resume la visión crítica de la Iglesia, la cual debería prevalecer entre los fieles que acudan a las urnas:
“Ningún católico debería votar pensando en ventajas personales, de familia o grupo, sino en las exigencias del bien común”.
No es la primera vez que la Iglesia Católica aborda el tema de las elecciones. En noviembre de 1993 los obispos publicaron otro mensaje llamado “Votar pensando en el futuro”.
En ese documento se dijo que el voto debía ser responsable, por lo que el ciudadano tenía que saber por quién, por qué y para qué lo emite. Se insistió en el punto de tomar una decisión “en sentido crítico a la luz de la fe”.
Con los mensajes de la institucionalidad católica queda claro que miembros y simpatizantes han sido llamados, por igual, a participar de las elecciones en forma libre y voluntaria.
Pero ¿cómo interpretan los mensajes a emitir el voto los representantes y miembros de las diferentes congregaciones católicas? ¿Cuál es el análisis filosófico que hacen los católicos del voto? y ¿Por quién o quiénes se debe votar?
Vértice consultó a algunos representantes de las 87 congregaciones católicas que tienen misión permanente en nuestro país y algunas opiniones son coincidentes.
Las comunidades no católicas: luterana y protestante (bautistas, evangélicos, apóstoles y profetas), entre otras, promulgan y practican ideas flexibles frente a las votaciones.
Líderes, ministros y delegados nacionales de la mayoría de los grupos consultados, dejan en libertad a los creyentes para que decidan si votan o no, ya que jamás pierden sus derechos civiles.
Sólo los Testigos de Jehová tienen una clara posición de rechazo a los comicios debido a que no creen en “autoridades terrenales”.
Católicos o laicos, luteranos y protestantes, todos representan un preciado nicho de electores.
Lea en Vértice el pensar de quienes votan a la luz de la fe.



EL VOTO RELIGIOSO
Obedientes “corderos”

Las congregaciones católicas participarán de las elecciones del próximo domingo 16 de marzo. Más de 15 congregaciones religiosas -con presencia en el país- escogidas al azar y consultadas por Vértice, coinciden en que la emisión del voto es obligatorio para cada uno de los membros de sus respectivas órdenes cristianas.

La respuesta es única: representantes y seguidores de las distintas congregaciones católicas emitirán el voto durante los comicios legislativos y municipales del próximo domingo.
Ni el Derecho Canónico de la Iglesia ni los reglamentos internos de cada congregación incluyen ideas abiertas sobre el sufragio y los candidatos que merecen ser apoyados por los creyentes; aunque, se reconoce que la votación es un derecho legítimo de todo ciudadano, sin que importe su condición religiosa o laical.
Queda claro, no obstante, que no se puede ocupar el púlpito para pedir y orientar a la comunidad católica para que vote por un determinado candidato. “Nuestra política es la del Padre Nuestro”, señala el salesiano Óscar Rodríguez, al recordar uno de los pensamientos del fundador de la Orden, Juan Bosco.
El padre Antonio Gómez, de la Orden Dominicos, enfatiza en el derecho civil de todo ciudadano para emitir el voto a favor de una u otra propuesta de administración municipal o legislativa.
“Durante años, en México, el Estado impedía el voto al clero”, recuerda.
En tanto, el Obispo Auxiliar de San Salvador, Monseñor Gregorio Rosa Chávez, comentó que en casos muy especiales la participación de los congregados a la Iglesia Católica fue más allá de la emisión del sufragio.
Rosa, sin precisar el año, comentó que la Santa Sede permitió que un miembro del clero llegara a un puesto público de manera temporal. Fue un caso registrado en África.

El guía espiritual

Pero ¿cuál es el punto de vista filosófico para votar desde la perspectiva de la Iglesia? Los religiosos y religiosas ofrecen diversas opiniones respecto al perfil de un candidato.
El salesiano Óscar Rodríguez insiste en la necesidad de ejercer un voto responsable y la elección con sentido crítico a la luz del evangelio. “La Iglesia da luces con la orientación que el voto debe ser responsable a la luz de su propia fe”, señala el religioso en alusión a los principios de los partidos.
Rosa Chávez, en tanto, señala que la Iglesia Católica mira la democracia como el sistema menos imperfecto; pero reconoce que espera un ejercicio político más participativo, solidario; principalmente con los más excluidos bajo los enfoques de salud, educación y empleo.
Enrique Angulo de la Orden Marista ve la necesidad de que el candidato tenga valores más allá del partidismo para que el votante no lo vea como un candidato más, sino como un colaborador de la gente.
El Padre Fernando Pacheco de los Misioneros del Sagrado Corazón mira la necesidad de votar por “aquellas personas que respeten a los demás, que tenga un estilo de vida adecuado, con valores y principios cristianos”. ¿Aplican nuestros candidatos?
Sor Elvira pertenece a la Orden Carmelitas de San José y sostiene que “el voto electoral depende de cada persona, la que no tiene que ser obligada por otros, pues por derecho es libre de elegir el de su mejor simpatía, tomando en cuenta su compromisos que ha ofrecido en campaña.
La Hermana Luz Miriam Espinoza, religiosa de la Orden Hermanitas de la Asunción, opina “votar por el candidato que desde el punto de vista ofrezca un mejor beneficio para las mayorías buscando el bien común”.

La esencia cristiana

El padre Gustavo Sánchez, de la Orden de La Merced, señala que “la Iglesia es clara en que hay que votar con conciencia, por aquellas personas que no atentan contra la moral cristiana y la fe”.
Dentro de ese esquema el ciudadano puede elegir libremente al que desee, de acuerdo al conocimiento que pueda tener de las convicciones del aspirante. Bajo esa apreciación, no existe en el país un partido que se oponga a la fe y moral cristiana.
La hermana María Alvarado pertenece a las Hijas del Divino Salvador y sostiene que “los ciudadanos tiene que tomar en cuenta que el candidato tenga buenos principios, inculque la razón frente a la necesidad de las personas, que sea capaz de cumplir lo que promete a los ciudadanos, con buenos principios morales y que no sea ateo”.
El Carmelita José Antonio Ribas opina que el candidato debe tener “profesionalidad, capacidad y honestidad y ser participativo, que pueda transmitir su deseo de trabajar hasta con sus mismos compañeros”.
Monseñor Luis Morao, religioso Franciscano, señala que no se debe votar por aquel o aquella simplemente por simpatía, más bien, es necesario analizar a conciencia si el candidato será responsable con lo que promete frente a su público.
En todo el país hay un total de 87 órdenes católicas. Cada uno de ellos está obligado a servir de ejemplo ante sus feligreses e ir a las urnas.

430 Hermanas
Pertenecen a la Orden Franciscana

500 Padres
Sacerdotes Diocesanos
50 Religiosos
Salesianos dedicados a los jóvenes
52 Hermanos
Maristas con trayectoria en educación


EL VOTO RELIGIOSO
“Un deber terrenal”

Las iglesias no católicas se dividen entre los que consideran un deber participar en las elecciones y los que no lo estiman necesario. Los luteranos y evangélicos, por ejemplo, creen que el voto es importante; pero, los Testigos de Jehová no comparten esa visión. La consideraciones sobre el voto cambian de iglesia a iglesia.

El 16 de marzo, mientras algunos se encuentren en las urnas, otros estarán reunidos en sus templos buscando a Dios. Las próximas elecciones no perturbarán los cultos en varios templos evangélicos, bautistas y otros que continuarán con la misma rutina de siempre.
Marlene Campos, residente de Sensuntepeque, Cabañas, ya sabe lo que hará el día de las elecciones. “No voy a votar. No me interesa. Mejor al culto voy a ir”, advierte.
Marlene es miembra de la iglesia Adventista del Séptimo Día de Sensuntepeque y reconoce que es un deber cívico votar; sin embargo, no asistirá a las urnas. “Lo que sé de los candidatos lo sé por la televisión, con los hermanos de la iglesia no hablamos del tema”.
No todos comparten la misma opinión de Marlene. Para Marta de Ramírez lo principal es la adoración a Dios el domingo en el Templo Evangelístico de las Asambleas de Dios de San Bartolo. “Siempre he sostenido que como ciudadanos estamos sujetos a las autoridades del país; pero, primero voy a ir al culto y luego a votar”, dice Marta.
La convicción de esta creyente se repite entre otros entrevistados de iglesias llamadas evangélicas. Un breve sondeo realizado a varias iglesias no católicas coincidieron en la importancia de votar.

Un deber, ante todo

Medardo Gómez, líder de la Iglesia Luterana, dice que es un deber de todo cristiano y cristiana participar en democracia, y que incluso en las últimas misas han hecho un llamado para que acudan a las urnas el próximo domingo.
El tema del voto no está contemplado en los lineamientos que rigen a algunas iglesias evangélicas porque se declaran apolíticas. Por ejemplo, pastores de las iglesias de la Luz del Mundo y de las Asambleas de Dios dicen que como siervos de Dios no están llamados a votar, pero tanto ellos como sus miembros ejercen el voto como ciudadanos independientes que son.
Si bien de iglesia a iglesia cambia la importancia del voto, los pastores y los sacerdotes entrevistados coincidieron en que al final la decisión de por quien votar es personal.
Carlos Gálvez, pastor del Templo Evangelístico de las Asambleas de Dios de San Bartolo, dice que tanto pastores como creyentes participan de las elecciones porque esto es parte de la “conciencia ciudadana” .
Gálvez explica que la pertenencia a una iglesia no los inhibe a los asambleístas a participar activamente en algún partido político.
Sin embargo, los reglamentos de la iglesia le prohíbe a los pastores integrarse a un partido o postularse para cargos públicos.
Para Medardo Gómez, principal dirigente de la Iglesia Luterana en el país. “El fiel tiene al final la libertad de votar por el partido que crea el mejor”, afirma el presbítero.
Juan Antonio Villalobos, ministro de la Iglesia Evangélica Luz del Mundo, coincide con el líder de los luteranos. “Lo único que hacemos es pedir a los miembros de la iglesia que estudien a los candidatos, los objetivos del partido pero no les decimos por quién votar. La membresía, cada uno, elegirá al que quiera”, manifiesta el pastor Villalobos.
Aunque para unos el voto es más importante que para otros, los distintos líderes religiosos consultados coinciden en dejar a iniciativa propia elegir al partido o candidato.





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