8 de junio de 2003

Portada
La Columna
Cartas
Tema de Portada
Política
Internacional
Reportaje
Opinión
Colofón
Archivo

CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Gobierno que quiero
Soy un ciudadano de 57 años y durante este lapso de tiempo he visto desfilar ante mis ojos los diferentes períodos presidenciales y de cada uno he acumulado en mi mente recuerdos de las experiencias por las que hemos pasado y soportado.  Algunos gobiernan con buena intención, otros se corrompieron pensando solo en su bienestar, la de sus partidos y familia, ávidos de fama fortuna y poder.
Ahora que enfrentamos nuevas elecciones queremos un “hombre” o “mujer” que tenga justicia, que le nazca de lo profundo de su ser, que su perfil sea del que mira hacia arriba y pueda decirle a Dios que le de la sabiduría que necesita para gobernar a esta nación tal y como lo hizo el rey Salomón en tiempos antiguos, que tenga temor reverente a Dios y no a una determinada religión, secta o partido político; que sepa que allá arriba le llevan la contabilidad de todas sus acciones y que un día el mismo Dios le cobrará la factura correspondiente.
El presidente que quiero debe ser un hombre o mujer que respete las leyes divinas y de la tierra, que haga valer los derechos de las personas honestas que trabajan cotidianamente para llevar alimento a su casa.
Un hombre o mujer que no se deje atemorizar por los chismes que chusmas gritan y manchan paredes exigiendo derechos que no merecen, apadrinados por políticos que están en parentesco con el mismo Satanás, pues sus colores los delatan: Azufre, lava roja y el negro que representa la oscuridad espiritual en que viven, colores tomados de las entrañas del mismo infierno.
Hombre o mujer que respete nuestra Constitución Política y que no permita que otro poder del Estado la pisotee y la viole.
Hombres o mujeres de esta talla los necesita Dios, los exige la Patria.
Solo espero que aquellos que piensan igual a mí sepan elegir en el momento dado este tipo de presidente que yo quiero para mi lindo país El Salvador.    

Jorge Alberto Alas
DUI 00538259-6

¡Indignación por carta!
Con indignación he leído en la sección Cartas, de Vértice, la carta titulada “Sonsonate capital por un día”, la cual aparece firmada con mi nombre y una dirección electrónica que nunca he tenido.
Mario Inclán es un nombre que, en este país, sólo mi padre y yo lo tenemos.
Es obvio que alguien malintencionado lo ha usado para molestar -a saber con qué objetivo- al pueblo de Izalco, al que nosotros respetamos profundamente. Aparte de las mentiras que se dicen en la carta (pues no es cierto que Carlos V enviara esa campana a Sonsonate, sino que se la regaló al pueblo de Izalco), nos parece delictivo que cualquier persona pueda crear un correo electrónico y firmar con el nombre de otra.
Creemos que ustedes deben verificar la identidad de los autores de esas cartas. Por tanto, le ruego publique, a fin de aclarar lo sucedido.

Mario C. Inclán Robredo
DUI 00111136 7



Los viejecitos del INPEP
Gobernando para la gente, menos para los viejecitos. Con mucha tristeza nos sentimos los ex trabajadores estatales que dimos 30 y más años en las dependencias gubernamentales y que nos acogió la jubilación en el INPEP.
Una Asamblea Legislativa, no recuerdo la fecha, aprobó que todos los años se nos aumentara el 10 por ciento. Nunca se cumplió y cuando estuvo al frente del INPEP Francia Brevé, dijo que ese porcentaje era mucho y que proponía el seis. Y fuimos tan torcidos que ninguna de las dos ofertas se cumplió.
Hoy el señor Presidente ni siquiera nos ha tomado en cuenta a los viejitos, como si fuéramos seres de otro planeta y si le agregamos que del aporte de las modestas pensiones se nos descuenta en su totalidad la cuota del ISSS... ¿qué nos queda? ¿Por qué dicen que ya no tenemos patrono?
Sabían que al fallecer alguno de los cónyuges, se pierde esa pensión... ¡Que ingratitud! Cuando debería quedarle al viudo o viuda.
Los señores funcionarios actuales no se han puesto a pensar que quienes laboramos en oficinas lo hicimos con muebles y enseres obsoletos, como máquinas de escribir manuales y duras, contómetros manuales que muchas veces teníamos que enrollar en papel para utilizarlos al revés. En cambio, los empleados de estos tiempos, las computadores les hacen casi el trabajo.
Por estas y muchas más razones, creemos conveniente que se nos tome en cuenta en el esperado aumento que lo aguardamos desde hace varios años y que hoy el señor Presidente está ofreciendo al gobernar para la gente. Continuaremos esperando con la misma paciencia.

Roberto Figueroa Duque
DUI No. 2204875 7


¿Donde está?
Busco a José Umaña, oriundo de Chalatenango, a quien conocí en Miguel Alemán, México en 1988. Si alguien lo conoce, diganle que lo busco.

Carmen R.
carmenr61@hotmail.com



Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.