 |  |
SONDEO
A LA JUSTICIA
Justicia cuestionada
Una
encuesta realizada por CID-Gallup a líderes de opinión
pública muestra las fortalezas y las debilidades de la Corte
Suprema de Justicia. Los ciudadanos señalan a los magistrados
como corruptos. La retardación de justicia, resoluciones
amañadas o politizadas se achacan a los administradores del derecho.
El
trabajo de la CSJ todavía está en tela de jucio. Pero
esta vez, los señalamientos se reflejan en el sondeo de opinión
hecho por la encuestadora Gallup.
La consulta a 94 líderes de opinión del Gran
San Salvador evidencia la desconfianza frente al Órgano Judicial.
La forma de aplicar la justicia en los casos de secuestros, estafas
multimillonarias y litigios corporativos, entre otros, además
de los vínculos que los magistrados mantienen con dirigentes
políticos propician las acusaciones.
Los encuestados señalan, con claridad, una serie de deficiencias
personales de los funcionarios judiciales y muy pocas causas externas
como falta de recursos.
Debido a ello, descalifican su desempeño y los consideran figuras
poco gratas para que aspiren a una reelección en sus cargos.
El presidente en turno de la Corte, Agustín García Calderón,
es responsabilizado en el estudio por los problemas en la Corte.
Esa percepción negativa se ha mantenido durante los últimos
tres años, según establece Gallup.
En el caso de García Calderón, un 67% de los entrevistados
coincide en que no debería reelegirse.
Los problemas mayores para la Corte y los magistrados tienen que ver
el tipo de resoluciones que emiten.
De acuerdo a la consulta realizada, buena parte de las sentencias no
responden a las necesidades de la población.
A lo anterior se suma la idea de que en el país se aplica justicia
a medias, lo cual provoca niveles de insatisfacción.
Sobre la politización en la Corte se hacen tres mediciones.
Se pregunta si existe injerencia de los diputados de la Asamblea en
el Órgano Judicial, cuál partido político influye
más y cuál poder del Estado se inmiscuye.
Se reconoce una mayoritaria influencia política (90%). El partido
con más relación e influencia es el FMLN, mientras que
el poder del Estado con injerencia es el legislativo.
Debido a todo lo anterior, los entrevistados por Gallup expresan que
sí existe corrupción en la CSJ. Un total de
57% de los consultados opina de la misma forma.
¿Cuánta corrupción existe? Las respuestas varían.
Alguna 57%, mucha 33%, poca 7%,
más o menos 2%.
Independiente al nivel de corrupción, ninguno de los entrevistados
habla de una Corte limpia, transparente o libre de impunidad.
CID-Gallup fue más allá del funcionamiento de la Corte
y preguntó sobre el sistema de elección de los magistrados.
Como en el resto del estudio, las opiniones negativas dominaron. Se
cuestionó, además, la idoneidad de los titulares en el
Órgano Judicial.
La pésima imagen que se tiene de la CSJ ha trascendido las fronteras
salvadoreñas.
El reporte sobre Derechos Humanos para el año 2002, del Departamento
de Estado de Estados Unidos, también lo menciona.
Un fragmento del documento expresa: El Órgano Judicial
seguía siendo ineficiente y obstaculizado por la corrupción
generalizada.
Se reconoce en el mismo informe, no obstante, las medidas iniciales
realizadas no solo por la Corte, sino por la Fiscalía para tratar
la ineficiencia y la corrupción.
Mea Culpa
El presidente de la CSJ, Agustín García Calderón,
reconoce el lastre que experimenta la entidad.
El titular reconoce como veraces los reclamos ciudadanos de insatisfacción
por el rendimiento de la Corte, sin embargo, insiste en que han habido
avances importantes de cambio.
García habla de arrastrar problemas que en su momento fueron
evidenciados por el veredicto tremendo de la Comisión de
la Verdad.
Esos factores se siguen arrastrando, hay que decirlo con claridad,
sostuvo.
Eduardo Tenorio, ex presidente de la Corte y ahora magistrado que busca
la reelección, habla con cautela sobre el tema.
A nivel personal descarta cualquier señalamiento y sobre sus
colegas prefiere pensar que eso no existe, obviamente para
evadir cualquier respuesta incriminadora.
La percepción se origina de una especie de costumbre fundamentada
en el rumor y en el chambre, lo cual no quiere decir que exista un problema
que corregir. Lamentablemente el corruptor y el corrupto suelen cubrirse
con el mismo manto y ocultar su vicio, dijo.
Ulises Guzmán, miembro del Consejo Nacional de la Judicatura
(CNJ) y aspirante a magistrado, también reconoce pecados dentro
de la Corte Suprema.
En la gran mayoría de casos se resuelve de conformidad
a los principios de verdad, justicia y la norma jurídica. Lo
que ocurre es que hay casos excepcionales en los cuáles no es
así, casos relevantes para la sociedad.
Con las declaraciones de los funcionarios las percepciones negativas
recopiladas por CID-Gallup adquieren una base de apego a la realidad.
Aunque falta determinar si son tan graves como lo señalan los
entrevistados.
Puede resumirse, con base en todo lo expuesto por los líderes,
funcionarios y el Departamento de Estado, que aún falta por hacer
para que nuestro país viva una mayor, sino completa, verdadera
aplicación de justicia.
|
Ficha técnica
CID-Gallup
Para el estudio de opinión se consideraron los testimonios
de 94 líderes de opinión.
Gallup escogió a gerentes generales, directores ejecutivos,
comunicadores, abogados, representantes de cámaras, diputados,
presidentes corporativos y educadores. Del total 88% fueron hombres.
La muestra fue aleatoria y a juicio para asegurar participación
de todos los estratos de interés.
Se realizaron entrevistas de manera personal y vía telefónica
del tipo ejecutivo a la muestra seleccionada.
El sondeo de opinión se desarrolló en el área
metropolitana de San Salvador, entre el 8 y el 28 de abril pasado.
Se estableció un error muestral de más o menos 10
puntos y un nivel de confianza del 95%.
|
SONDEO
A LA JUSTICIA
Alto
nivel de corrupción
La
existencia de supuesta falta de honradez y vicios de corrupción
en la Corte es la percepción que tienen los líderes de
opinión consultados por CID-Gallup.
La Corte Suprema de Justicia (CSJ) no escapa a la existencia
de corrupción que corroe las más importantes instituciones
del país, al menos eso es lo que se desprende de los resultados
de la consulta realizada por la firma CID-Gallup a líderes de
opinión y abogados salvadoreños.
En el estudio se les consultó a los entrevistados si consideraban
que al interior del máximo tribunal de la República estaban
presentes algún tipo de corrupción. La mayoría
de la muestra consideró que la CSJ tiene problemas de honradez
y que se pueden identificar situaciones donde ha habido posibles vicios
de corrupción.
Un 57% de la muestra contestó de manera afirmativa, frente a
un 3% que dijo que no existía. El resto de consultados
opinó no saber al respecto.
En cuanto a la cuantificación de la corrupción en el seno
de la CSJ, un 57% de los consultados sostuvo que existe algún
nivel de corrupción en la Corte. Otro 33% consideró que
es mucha la corrupción que albergan las resoluciones
del Órgano Judicial, frente al 7% que da como poca
y tan solo un 2% dijo que más o menos.
Los abogados surgen como los mayores detractores del trabajo que desempeñan
los magistrados.
La postura de los juristas fue categórica cuando afirmaron que
algo está desviado en la Corte.
Un 49% está convencido que hay visos de supuesta falta de honradez
en algunos de los casos estudiados por las distintas salas que conforman
la Corte Suprema; el resto se reparte entre los demás líderes
de opinión consultados.
La percepción de supuestos vicios de corrupción en la
Corte es preocupante, ya que, por principio, la CSJ es la institución
en la cual todo ciudadano debe confiar y creer en que el trabajo que
realice debe ser absolutamente imparcial y estar revestido de una justicia
pronta y cumplida para todos los ciudadanos, sin excepción, sostiene
la firma consultora.
SONDEO
A LA JUSTICIA
Cuestionan
desempeño
La
gestión actual de los magistrados recibió duras críticas
por parte de los entrevistados, quienes enlistan claramente las deficiencias
que poseen.
La falta de institucionalidad es la primera deficiencia
achacada a los magistrados en turno. Sigue la retardación de
justicia con apenas un punto porcentual de diferencia (28% y 27% respectivamente).
En otras palabras, dos terceras partes de los entrevistados coinciden
en esa percepción.
Luego se enumeran otros problemas como la falta de recursos, falta de
transparencia, desconocimiento de leyes, falta de liderazgo y problemas
administrativos.
Del grupo de deficiencias sólo algunas aluden directamente al
nivel personal o de capacidad humana. Otra, se refieren a problemas
externos, como falta de recursos.
La opinión desfavorable se ha mantenido en los últimos
tres años.
Esta percepción se refleja en los resultados a la pregunta Diría
usted que su opinión sobre la Corte Suprema de Justicia ha cambiado
durante los últimos tres años.
Un poco más de la mitad (52%) opina que la situación se
ha mantenido igual. Mientras que un 19% reconoce que la
gestión ha avanzado algo favorable y un 13% muy
favorable.
Sólo el 11% coincide en que su opinión cambió a
muy desfavorable.
SONDEO
A LA JUSTICIA
Politizados
Todas
las tendencias políticas confluyen en la Asamblea Legislativa
¿Es posible despo-jarse de ellas al momento de escoger a los
magistrados? Los ciudadanos creen que no.
 |
El sondeo refleja cuán claro tiene la ciudadanía
a quién o quiénes corresponde la elección de los
magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Abogados o no abogados,
los encuestados no reflejaron una diferencia muy grande al responder
si recuerdan o saben qué institución designa a estos funcionarios.
La Asamblea Legislativa fue la respuesta entre el 82% del total.
Según los encuestados, el poder Ejecutivo como el Legislativo
ejercen influencia sobre la Corte, pero ¿en qué medida?
Cerca del 50% de éstos consideran que los magistrados tienen
poca o alguna independencia del resto de poderes del Estado.
Casi en igual proporción se encuentran los que creen que existe
mucha o regular independencia en las decisiones de la CSJ.
Lo curioso es que la Asamblea Legislativa, justo la entidad que nombra
a los magistrados, es señalada por el sondeo como la que más
relaciones de dependencia genera, en un 26%, por encima del 15% de influencia
asignada al Ejecutivo. Si se juntan ambos valores, tenemos que el 47%
de los encuestados creen que la Corte no toma sus decisiones con libertad.
El panorama se afina cuando se mide la influencia de los partidos políticos
sobre los magistrados, donde el porcentaje más alto es asignado
al FMLN, con un 26% de influencia, diez puntos porcentuales arriba del
partido oficial, ARENA.
Un benevolente 27% considera que todos los partidos influyen
sobre los titulares de Justicia, mientras que un 10% cree que no existe
influencia alguna.
Estos resultados presentan coherencia con los obtenidos cuando se preguntó
si consideran que la Corte se asocia o relaciona más
con algún partido político.
El FMLN, con 26%, presenta el más alto, contra el 14% de ARENA.
No obstante, en este caso, el porcentaje que cree que no existe relación
con un partido en especial, se amplía: es el 33%.
¿Independencia o politización? Los resultados saltan a
la vista.
Abogados
son cuestionados
El poder judicial no se encuentra sólo en el
el sitial de deshonor en que lo ubica la opinión pública.
A él le acompaña el gremio de abogados, en pleno, que
tampoco es bien evaluado por la totalidad de los líderes consultados.
Cuando se les preguntó cuán satisfechos se encuentran
sobre la forma en que se desempeñan los abogados en nuestro país,
independientemente de su rama o especialidad, el resultado es que cuatro
de cada diez entrevistados considera que la labor de los abogados salvadoreños
es pésima o mala.
En una escala de 5 a 1, donde el valor más alto es muy
satisfecho, y el más bajo insatisfecho, el
índice es de 2.82. Además de este valor numérico,
lo curioso es que la nota aplicada por los abogados sobre su mismo gremio
es más baja que aquella asignada por líderes de profesiones
u ocupaciones distintas, en una relación de 2.63 contra 2.93,
respectivamente. En este caso, los juristas fueron más críticos
consigo mismos que el resto de los entrevistados.
Aún con esa atenuante, no son la mayoría, pues si se suman
las opiniones de los insatisfechos y los más
o menos satisfechos, un 80 por ciento se antoja aplastante.
Sólo un 20 por ciento considera que el desempeño es satisfactorio.
La percepción pública sobre la credibilidad de los abogados
podría haberse agravado desde hace dos años, cuando el
escándalo de la existencia de más de 2 mil títulos
falsos en el gremio de abogados movió el tapete a la Corte Suprema
de Justicia.
La inquisición
El 2001 fue el año del terremoto en el sistema judicial,
debido a los títulos falsos.
En el año 2000 el Ministerio de Educación gritaba
a viva voz que el gremio de abogados estaba plagado de profesionales
que carecían del respaldo de títulos obtenidos legalmente.
Pero esa voz fue aplacada por una Corte Suprema de Justicia indiferente
hacia los señalamientos, hasta que un año después
sobrevino el sismo. Un Fiscal Especial, en la figura del abogado
Roberto Vidales, encontró 2 mil 800 títulos sospechosos,
que fueron investigados. De estos 169 eran títulos falsos
u obtenidos irregularmente, 14 eran de jueces de primera instancia,
56 jueces de paz, 7 jueces suplentes y 12 fiscales. |
SONDEO
A LA JUSTICIA
Piden nuevas figuras en CSJ
La
mala imagen que poseen los actuales magistrados, a criterio
de los consultados por Cid Gallup, explica el por qué se rechaza
completamente las intenciones de reelección de algunos de los
funcionarios. Es decir, se piden nuevas figuras.
 |
Los magistrados de la CSJ no gozan de popularidad, al
menos para el fragmento de población encuestada.
Un abrumador 72% de opiniones desfavorece a los funcionarios.
Es decir, cuestiona su desempeño actual y los descalifica para
intentar reelegirse.
Los comentarios surgen en momentos en que la Asamblea se dispone a elegir
nuevos magistrados.
La anterior legislatura no logró designarlos, pero la instalada
a partir
del jueves pasado espera hacerlo en próximos días.
Entre las figuras para administrar la Corte se encuentran Anita de Buitrago,
Eduardo Tenorio, Mauricio Clará y Victoria de Avilés,
que intentan la reelección.
Los cuatro, de acuerdo a los resultados de la firma Gallup, deberían
no reelegirse.
Los abogados consultados son quienes muestran más oposición
a los reenganches en las magistraturas.
La encuestadora formuló una pregunta específica sobre
los intentos de reelección del actual presidente de la CSJ, Agustín
García Calderón.
La mayoría (67%) opina que debe desistir en sus intenciones.
Se preguntó además sobre cuáles serían las
razones de pensar así.
Gallup señala que: como máximo dirigente de la Corte,
al doctor García se le responsabiliza de la situación
que ahí se vive. La mayoría reconoce que él es
el máximo jerarca de la institución y considera que no
está desempeñando bien la labor para la cual ha sido instituido.
En otra parte de la encuesta se calificó el desempeño
de García.
Curiosamente se le reconoce haber hecho bien las cosas.
Más de la mitad opina igual: muy bien 7% y bien
48%.
Sólo un 28% califica su desempeño como muy mal
y mal.
En términos generales el punto de la no reelección se
explica con los señalamientos personales a los funcionarios,
pero además a la poca credibilidad en el sistema de elección
de estos.
CID-Gallup preguntó: ¿Cuánta credibilidad tiene
usted en que los magistrados que se eligen son las personas más
idóneas para ese puesto?
Un 28% de las respuestas se refiere a poca credibilidad,
un 37% a más o menos credibilidad y un 17% a ninguna.
Con lo anterior se pone en duda las elecciones públicas (con
voto secreto) que realizan los abogados particulares, las asociaciones
y federaciones de abogados del país.
Asimismo se cuestiona la designación de los funcionarios por
parte de la Asamblea Legislativa.
Una de las funciones de los diputados es elegir a funcionarios de segundo
grado, entre estos los magistrados para la Corte.
Califican gestión actual
Buena parte de los encuestados descalifica la labor de los magistrados.
Se pidió a los entrevistados que calificaran la labor de
los magistrados de la Corte.
Por medio de la pregunta: Y en una escala del 1 al 5, donde uno
es que ha desarrollado un mal trabajo y 5 es que ha desarrollado
un muy bien trabajo, ¿cómo calificaría la gestión
de los magistrados?.
Los resultados son poco favorables.
La categoría muy mal se cifró en 11%,
la categoría mal en 22% y la regular
en 45%.
Muy por abajo, con un 16 por ciento se cifraron las valoraciones
de un trabajo bien y muy bien hecho.
En otros apartados de la encuesta se evidencian las razones que
motivan a la baja calificación asignada a los funcionarios.
Se enumera, por ejemplo, se percibe falta de institucionalidad,
retardación de justicia y falta de recursos, como las tres
principales deficiencias de los magistrados.
Como siempre, el sector de los abogados entrevistados son quienes
critican con mayor fuerza.
Funciones
La contraparte a la deficiente calificación que merecen los
magistrados se encuentra en otra interrogante preparada por CID-Gallup.
Y para usted cuál es la responsabilidad prioritaria que tienen
los magistrados y cuánto considera usted que están
cumpliendo esa prioridad.
De acuerdo con las respuestas obtenidas se pueden destacar siete
responsabilidades: velar que la justicia se cumpla, juzgar y aplicar
la ley, resolver y dictar sentencia, defender la constitucionalidad,
mayor agilidad en las resoluciones, depuración de casos y
arbitrar en conflictos.
Las dos primeras son las que gozan de la mayoría de apoyo.
Los porcentajes quedan de la siguiente forma: velar porque la justicia
se cumpla (36%), juzgar y aplicar la ley (35%).
Al interpretar los datos se obtiene que aún con la pésima
calificación recibida, los magistrados actúan conforme
a derecho, tal y como demanda su puesto. |
| |
|
Los
casos más mencionados
Son varios los casos famosos que los
encuestados recuerdan. Dos se refieren a inversión extranjera.
Caso Katia Miranda
El asesinato de la niña de nueve años Katia Natalia
Miranda, en el verano de 1999, sigue vivo en la mente de la mayoría
de los salvadoreños.
El presidente del máximo tribunal de la República,
Agustín García Calderón, se siente comprometido
con el caso. Ojalá y pudiéramos sacar adelante
esta deuda social que tenemos con el caso Katia Miranda,
le dijo en una entrevista a Vértice.
La Fiscalía General de la República reabrió
el caso después de fuertes presiones nacionales e internacionales.
Caso Servipronto-McDonalds
Los encuestados ubican el caso entre la transnacional
y Servipronto como uno de los más famosos. El litigio inició
en 1996 cuando Mc Donalds demandó a Servipronto de
competencia desleal. Un Juzgado de lo Mercantil falló en
contra de la empresa salvadoreña; pero ésta apeló
reiteradamente hasta que la Sala de lo Civil aceptó la
apelación. Fue tanto el retraso, que la misma Corte ordenó
a los magistrados no retardar la aplicación de justicia
en este caso.
Asamblea inconstitucional
Tuvieron que transcurrir dos años para que
la Corte Suprema de Justicia determinara, finalmente el 22 de
mayo de 2002, que el mecanismo que se sigue para la integración
de la Asamblea y la cantidad de diputados (84) que conforman violaba
la Constitución de la República.
La Asamblea Legislativa se vio obligada a reasignar a los diputados
un día antes de que la Corte decretara la inconstitucionalidad
de su conformación. Este caso ocupó el segundo lugar
en la memoria de los encuestados por CID GALLUP.
Caso Pepsi Cola
El litigio entre la embotelladora salvadoreña
La Cascada y la guatemalteca Mariposa S.A.
sobre la comercialización de la gaseosa Pepsi Cola en el
país ocupó el tercer lugar en la percepción
de los entrevistados.
En una medida sin precedentes, los magistrados de la Sala de lo
Constitucional ordenaron impedir la entrada de la gaseosa al país
mientras estudiaba el caso. Días después, los mismos
magistrados determinaron que el pleito era de ámbito mercantil.
|
SONDEO
A LA JUSTICIA
Arrastramos problemas
El
titular de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) reflexiona sobre la necesidad
de superar los señalamientos por corrupción para que la
ciudadanía reconozca el trabajo del poder judicial. Una encuesta
realizada por CID-GALLUP entre líderes de opinión pública
todavía estima que la labor del poder judicial es regular
y mala en el cumplimiento de sus responsabilidades.
La actual administración de la CSJ ha dirimido
una disputa mercantil por marcas internacionales, removido a jueces
de sus cargos por tener un título irregular y apuesta por la
modernización de todo el sector justicia. Sin embargo, está
consciente que la población demanda más de lo que hacen.
Vértice: ¿Cree que la ciudadanía tiene algún
reclamo de insatisfacción sobre los rendimientos del órgano
judicial y los tribunales?
Agustín García: Sí, pero creo que hemos hecho avances
importantes, alentadores y de clara demostración de voluntad
de corregir, inclusive los yerros y las fallas que tenemos.
Se presentó una iniciativa para tener examen de legitimidad sobre
los títulos, por el problema de los títulos irregulares.
La Corte lo abordó con profundidad sin estar sujeta a ningún
tipo de presiones, como debe ser todo juez y todo tribunal.
¿Cuál cree que es la causa para que prevalezca la
percepción de insatisfacción de la ciudadanía?
A.G.: Si se recuerda el veredicto tremendo que significó
la Comisión de la Verdad que llegó a hablar -inclusive-
de la separación de funcionarios judiciales de alto nivel y que
había toda una realidad difícil, que ya no solo era una
encuesta de opinión pública, sino que fue un veredicto
que se le solicitó a Naciones Unidas, recordarán el planteamiento
de que era necesario remover factores de malestar crónico de
corrupción e ineficiencia.
Es obvio que aún a esta hora, en parte, esos factores se siguen
arrastrando, hay que decirlo con claridad; no hay que regatear el término,
ciertamente se han hecho grandes avances; pero también hay graves
deficiencias que se han ido tratando de superar y hay que tener la valentía
de enfrentarlos y decir que todavía arrastramos esos problemas.
No quisiéramos descargar esto simplemente en el pasado, sino
que también en la innovación que todavía no ha
generado los elementos importantes de desempeño; aunque, sí
tenemos signos alentadores, por ejemplo, la lucha contra el delito de
secuestro. Tenemos una rara estadística que anda arriba del 80%
de los reos condenados por el delito de secuestro. Esta estadística
difícilmente se encuentra en cualquier país desarrollado
de la tierra.
¿Qué opina de la percepción negativa de los ciudadanos
a la Corte?
A.G.: Debemos estimar que nuestra sociedad debe tener percepciones
como sensaciones como sinónimo de que algo falta en el tema justicia.
Pero nos preocupa si el tema se toma para descalificar el aporte de
la justicia al país como una entidad democrática y dentro
de éste a su régimen de gobernabilidad.
Quiero decir que la Corte ha sido un buen soporte del Estado desde hace
muchos años, aun antes de los que venimos el 1 de julio de 2000.
Lo que sí no admitimos es que esto sea generalizado (porque ahora)
todas las áreas de los órganos judiciales son más
demandadas por la ciudadanía para resolver sus conflictos. Por
ejemplo, en materia de la Sala de lo Constitucional estos últimos
tres años registramos un crecimiento anual de un 40% más
de ciudadanos que viene a poner el amparo para resolver sus conflictos
aun en contra del Estado.
¿El ciudadano cree en el sistema judicial?
A.G.: En buenos términos la ciudadanía es muy
exigente con los órganos de justicia. Tenemos que elevar la credibilidad
ciudadana. La no credibilidad trae como consecuencia testigos que no
se quieren presentar, hasta ofendidos que no se quieren presentar como
ofendidos. ¿Como lograrlo? Participación con resultados
satisfactorios. Ojalá que el cero impunidad en casos de secuestro
lo podamos llevar a otros casos.
El éxito institucional de la Corte depende del trabajo
conjunto, pero ¿qué sucede cuando hay una debilidad en
la investigación científica del delito?
A.G.: Aquí sí mira los esfuerzos que se han hecho
con la comisión coordinadora del sector justicia, que trata de
desarrollar mayor eficiencia en la obligada interrelación que
llevan todos los factores del sistema de justicia. Nos reunimos con
la esperanza de entregarle mejores resultados conjuntos, sin mezclar
las competencias para hacer algo positivo.
Los jueces hemos tratado de hacer mayor conciencia y traducirla en resultados
de acción y desempeño frente a las demás acciones.
Cuando le hablaba del buen resultado del delito del secuestro creo que
es un crédito para el juez en el cero impunidad; pero también
lo es para el fiscal y la policía. Ojalá que así
trabajáramos siempre.
¿Cómo van a mantener la independencia del poder legislativo?
A.G.: Hemos entrado en protocolo de entendimiento, por ejemplo,
en la gestión presupuestaria. Se nos dio un 25% menos de lo que
pedíamos; pero entendimos que las cosas de las finanzas del Estado
debíamos comprenderla y hacer el esfuerzo de explorar un racional
gasto público.
Creo que ha habido una buena relación y en ningún momento
se ha tratado de influir sobre fallos judiciales. Con mucho respeto
se ha pedido un informe sobre la mora judicial y se les ha dado oportunamente.
El caso Katia Miranda vuelve a la opinión pública
¿Le plantea un reto al sistema judicial en el sentido de mejorar
la investigación y la prueba científica del delito?
A.G.: Sí, se plantea un reto. Todo crimen que no es combatido
de una manera apropiada representa esa situación. No sólo
de que se haya defraudado intereses personales y sociales importantes
con el delito cometido y no resuelto.
Yo esperaría que en esto se haga todos los esfuerzos posibles
para que se convierta en un elemento de potenciar la credibilidad ciudadana.
Debemos sentar con realismo, con verdad material a actuar, a hacer efectiva
la justicia. Verdad y justicia es una situación importante en
donde los salvadoreños, inclusive, en algún momento debemos
aprender también a poder decir la verdad; aunque no sea del todo
satisfactoria.
Estoy consciente que en esas áreas somos insatisfactorios y si
este caso lo tomamos como uno que ha tenido tal grado de expectativa
en la opinión pública, ojalá y pudiéramos
sacar adelante esta deuda social que tenemos con el caso Katia Miranda.
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |