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INTERNACIONAL
El
impulso económico de los mexicanos
Un
sondeo patrocinado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela
que aproximadamente uno de cada cinco mexicanos recibe envíos
de dinero de manera regular de parte de parientes que trabajan en Estados
Unidos tanto en el mercado
oficial como en el mundo irregular de los inmigrantes ilegales.
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Los
14,500 millones de dólares en envíos que fueron
por el BID este año han marcado un aumento considerable
en proporción a hace tres años. |
México es el mayor depositario de esas transferencias
electrónicas en todo el mundo de acuerdo al estudio publicado
por el organismo internacional.El encuestador Sergio Bendixen estima
que los pagos ayudan a cubrir los costos de alimentación, un
techo y la educación de cuando menos una cuarta parte de los
100 millones de habitantes de México.
El sondeo formó parte de un informe presentado por el banco el
lunes anterior, donde se afirmaba que la totalidad del dinero que inmigrantes
mexicanos envían a casa ascendería este año a 14,500
millones de dólares, superando al turismo y a la inversión
extranjera para ocupar el segundo lugar como la fuente principal de
ingresos de este país.
Eso sí, el petróleo sigue estando a la cabeza de las divisas.
Bendixen dijo que la encuesta ofreció firme evidencia de que
los envíos no solamente sostuvieron a los campesinos mexicanos
que viven en la pobreza, sino que también se convirtieron en
un elemento importante de los hogares de clase trabajadora en las ciudades.
Roberto Suro, el director del Centro Hispano Pew, estimó que
los envíos anuales a México y América Central podrían
ascender, para finales de esta década, a más de 21,000
millones de dólares (mdd) para fines de la década, enorme
suma compuesta por incontables y diminutos giros electrónicos
por parte de los trabajadores con los salarios más bajos de Estados
Unidos.
“Eso no es necesariamente algo para celebrar”, advirtió
Don Terry, el administrador del Fondo Multilateral de Inversión.
“Significa que la economía mexicana no está creciendo,
por lo cual esa gente ha tenido que abandonarlo”.
De hecho, además de registrar un marcado aumento en las transferencias
de dinero en efectivo, el informe abrió una ventana hacia los
cambios en la inmigración ilegal a Estados Unidos desde los atentados
del 11 de septiembre.
¿Cambios políticos?
Una de las consecuencias de los ataques fue que Estados Unidos, casi
de inmediato, despachó a más personal y maquinaria para
apuntalar operaciones enfocadas a hacer valer la ley en su frontera
con México, y se creía que el incremento en la seguridad
desalentaría el cruce ilegal de inmigrantes.
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La
férrea identidad mexicana convive con la dualidad de partir
al Norte en busca de mejorar sus condiciones económicas. |
Con una proporción menor de inmigrantes dirigiéndose
al norte, pronosticaban expertos en ambos lados de la frontera, los
envíos de efectivo a Latinoamérica bajarían de
manera notable. Además, se pronosticaba que la economía
estadounidense obligaría a los inmigrantes a quedar desempleados,
dejándoles menos dinero para enviar a casa.
Dichos pronósticos, según expertos de inmigración
y del BID, han demostrado estar equivocados.
Pese a los riesgos mayores de cruzar la frontera, estimados de la población
de Estados Unidos revelan que el flujo hacia el norte siguió
en aumento, y algunos expertos observaron que los jornaleros inmigrantes
habían demostrado ser resistentes a un tempestuoso clima económico.
Expertos mexicanos de inmigración, incluyendo a Rodolfo García
Zamora de la Universidad Autónoma de Zacatecas, estimaron que
aproximadamente 450,000 mexicanos ingresaron de manera ilegal a Estados
Unidos durante el año pasado.
Suro, el director del Centro Hispano Pew, reiteró que otra evidencia
señalaba que la población estadounidense había
registrado un crecimiento de casi un millón de personas provenientes
de Latinoamérica. Más de la mitad, estimó, carecía
de estatus legal.
Nada cambia
“Para la mayoría de los mexicanos, el aumento en los riesgos
implicados en el cruce fronterizo no ha tenido ningún impacto
sobre su disposición para emigrar”, notó Suro. Recordó
una entrevista con un grupo representativo de la población en
el que preguntó, ante un público compuesto por hombres
y mujeres mexicanos, cuántos de ellos estaban considerando emigrar
a Estados Unidos. Todos levantaron la mano, dijo.
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El
gobierno Mexicano estimó que las transferencias alcalzarín
los 12 mil millones de Dólares este año |
Los 14,500 millones de dólares en envíos
que fueron reportados por el banco marcaron un aumento considerable
con respecto a lo que se estima en nueve mil mdd que, como se informó,
enviaron los inmigrantes a casa hace tres años. El gobierno mexicano
estimó que las transferencias alcanzarían los 12 mil millones
de dólares este año, pero las autoridades del BID dijeron
que ellos habían ajustado sus cifras para incluir recursos que
llegaban a México a través de canales informales.
La mayor parte del dinero se invierte en comida, ropa y vivienda. Con
todo, aseguró Suro, un porcentaje creciente se invierte en pequeños
negocios o se usa como ayuda para cubrir cuotas de estudios medios o
superiores.
A lo lago de buena parte de la región central de México,
de donde han emigrado hombres y mujeres hacia Estados Unidos por tantos
decenios que el cruce fronterizo se ha convertido más en un rito
de pasaje que en un escape de la pobreza, los envíos de dinero
superan los presupuestos estatales y pagan la construcción de
caminos, escuelas, sistemas de agua y estadios de béisbol.
En años recientes, Estados Unidos y México facilitaron
a los inmigrantes las transferencias de efectivo a casa. Empresas como
Western Union redujeron las tarifas que cobraban por la transferencia
electrónica, disminuyendo por la mitad el costo de la transferencia
de fondos, y los bancos estadounidenses empezaron a permitir que los
inmigrantes ilegales abrieran cuentas de ahorro, para que así
sus familiares en casa puedan retirar fondos de cajeros automáticos.
Estos cambios ya empezaron a limar las actitudes negativas que muchos
mexicanos han albergado por largo tiempo hacia las instituciones financieras.
Aproximadamente el 45 por ciento de las personas encuestadas por el
banco dijo que recibía sus envíos de dinero de un banco
u otra institución de crédito, en comparación con
apenas el 7 por ciento en Guatemala y el 17 por ciento en Ecuador.La
apertura de canales más formales ha facilitado la medición
del flujo de efectivo, destacó Terry.
Asimismo, dijo que al menos un parte del marcado aumento en las transferencias
podía atribuirse a mejores prácticas contables.
Las cifras han sido el centro de un debate que está surgiendo
entre expertos mexicanos. En una conferencia efectuada la semana pasada
en Zacatecas, varios de ellos acusaron al gobierno mexicano de haber
inflado cifras de dichos envíos con el fin de darle un toque
de optimismo a lo que, de lo contrario, habría sido un desalentador
informe económico.
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