15 de diciembre de 2002

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INTERNACIONAL

Guerra contra Irak
E.U. y todas sus opciones

La administración de George W. Bush está dispuesto a jugarse la paz por la guerra frente al tema Irak. La espina que busca quitarse Estados Unidos -a toda costa- es la amenaza que significa el régimen de Saddam Hussein

Redacción Vértice/Agencias
vertice@elsalvador.com

La declaración de Iraq sobre su armamento podría identificar países o empresas que suministraron al régimen de Saddam Hussein los productos y componentes necesarios para el desarrollo de arsenales químicos, biológicos y nucleares, según una carta del ministro de Asuntos Exteriores de Irak, Naji Sabri, que acompaña al documento, de casi 12.000 páginas.

El prólogo de nueve páginas, al que tuvo acceso la cadena de noticias CNN, hace referencia a un concluido “proyecto de bomba de radiación”, término que posiblemente se refiere a la llamada “bomba sucia”.

Sabri advierte que la publicación del informe “acarrea el riesgo” de divulgar información que viola los patrones de no-proliferación. El ministro describió el informe como “actual, preciso y completo”, pero dijo al Consejo de Seguridad de la ONU que el documento contiene informaciones que podrían ayudar a países que tratan de desarrollar armas nucleares, químicas o biológicas.

El prólogo también incluye referencias a la obtención de productos petroquímicos, a “ayuda técnica extranjera” y a “relaciones con compañías, representantes e individuos” en el apartado de armas químicas.

Por su parte, Estados Unidos advirtió que usará armas nucleares en respuesta a ataques con armas de exterminio masivo (nucleares, químicas y biológicas) contra su país, sus tropas y sus amigos y aliados, según trascendió entre la prensa extranjera.

Primera advertencia

La advertencia, entre tanto, fue difundida en el primer comunicado del gobierno estadounidense desde 1993 sobre la posible estrategia de Estados Unidos ante un ataque con armas de destrucción masiva.

El documento de seis páginas señala que la disuasión de posibles ataques mediante la advertencia es un elemento esencial para proteger a Estados Unidos y sus aliados de las armas de exterminio masivo, también conocidas por sus siglas inglesas WMD.

“Estados Unidos continuará dejando claro que se reserva el derecho de responder con ‘fuerza aplastante’, lo que incluye recurrir a todas nuestras opciones, ante el uso de WMD contra Estados Unidos, nuestras fuerzas en el extranjero, y sus amigos y aliados”, señala el documento. Pero el ex presidente estadounidense Jimmy Carter advirtió, al recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz, sobre las “catastróficas consecuencias” que tendría una “guerra preventiva”.

Carter recordó la existencia de “al menos ocho potencias nucleares”, tres de las cuales “amenazan a
sus vecinos”, y consideró que la adhesión de los “países poderosos” a esta doctrina crearía un peligroso precedente en el nuevo siglo.
Sin duda, la preocupación de Carter se suma a la posición de pacifistas que buscan eliminar la amenaza de un conflicto nuclear en una región altamente explosiva. La guerra del Golfo, a raíz de la intervención de Irak a Kuwait, desembocó en un verdadero polvorín en el Oriente Medio.

Posición de ventaja

Pero la decisión de la administración Bush de hacerse con el informe iraquí sobre armamento antes de que llegue a las manos de los inspectores de la ONU y del resto de miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha generado gran malestar, especialmente entre los miembros no permanentes de éste.

El propio secretario general la ONU, Kofi Annan, calificó de “desafortunada” esta iniciativa. Paralelamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraquí acusó a Washington de haber realizado “una operación de chantaje sin precedente” en la historia de la ONU.

Estados Unidos “ha incurrido en un error y una profunda contradicción” al no permitir que todos los miembros del Consejo de Seguridad tengan igual acceso al informe de Irak sobre sus programas de armas de destrucción masiva. Mientras tanto, los expertos de la ONU ampliaron su radio de acción al visitar por primera vez cinco lugares en un sólo día, en unas inspecciones para las que Irak dice que sólo precisan ocho meses y ellos afirman que al menos necesitan un año. La cuenta regresiva ha iniciado.


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