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INTERNACIONAL

Guerra
contra Irak
E.U. y todas sus opciones
La
administración de George W. Bush está dispuesto a jugarse
la paz por la guerra frente al tema Irak. La espina que busca quitarse
Estados Unidos -a toda costa- es la amenaza que significa el régimen
de Saddam Hussein
Redacción
Vértice/Agencias
vertice@elsalvador.com
La declaración de Iraq sobre su armamento podría identificar
países o empresas que suministraron al régimen de Saddam
Hussein los productos y componentes necesarios para el desarrollo de
arsenales químicos, biológicos y nucleares, según
una carta del ministro de Asuntos Exteriores de Irak, Naji Sabri, que
acompaña al documento, de casi 12.000 páginas.
El prólogo de nueve páginas, al que tuvo acceso la cadena
de noticias CNN, hace referencia a un concluido proyecto de bomba
de radiación, término que posiblemente se refiere
a la llamada bomba sucia.
Sabri advierte que la publicación del informe acarrea el
riesgo de divulgar información que viola los patrones de
no-proliferación. El ministro describió el informe como
actual, preciso y completo, pero dijo al Consejo de Seguridad
de la ONU que el documento contiene informaciones que podrían
ayudar a países que tratan de desarrollar armas nucleares, químicas
o biológicas.
El prólogo también incluye referencias a la obtención
de productos petroquímicos, a ayuda técnica extranjera
y a relaciones con compañías, representantes e individuos
en el apartado de armas químicas.
Por su parte, Estados Unidos advirtió que usará armas
nucleares en respuesta a ataques con armas de exterminio masivo (nucleares,
químicas y biológicas) contra su país, sus tropas
y sus amigos y aliados, según trascendió entre la prensa
extranjera.
Primera advertencia
La advertencia, entre tanto, fue difundida en el primer comunicado del
gobierno estadounidense desde 1993 sobre la posible estrategia de Estados
Unidos ante un ataque con armas de destrucción masiva.
El documento de seis páginas señala que la disuasión
de posibles ataques mediante la advertencia es un elemento esencial
para proteger a Estados Unidos y sus aliados de las armas de exterminio
masivo, también conocidas por sus siglas inglesas WMD.
Estados Unidos continuará dejando claro que se reserva
el derecho de responder con fuerza aplastante, lo que incluye
recurrir a todas nuestras opciones, ante el uso de WMD contra Estados
Unidos, nuestras fuerzas en el extranjero, y sus amigos y aliados,
señala el documento. Pero el ex presidente estadounidense Jimmy
Carter advirtió, al recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz,
sobre las catastróficas consecuencias que tendría
una guerra preventiva.
Carter recordó la existencia de al menos ocho potencias
nucleares, tres de las cuales amenazan a
sus vecinos, y consideró que la adhesión de los
países poderosos a esta doctrina crearía un
peligroso precedente en el nuevo siglo.
Sin duda, la preocupación de Carter se suma a la posición
de pacifistas que buscan eliminar la amenaza de un conflicto nuclear
en una región altamente explosiva. La guerra del Golfo, a raíz
de la intervención de Irak a Kuwait, desembocó en un verdadero
polvorín en el Oriente Medio.
Posición de ventaja
Pero la decisión de la administración Bush de hacerse
con el informe iraquí sobre armamento antes de que llegue a las
manos de los inspectores de la ONU y del resto de miembros del Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas ha generado gran malestar, especialmente
entre los miembros no permanentes de éste.
El propio secretario general la ONU, Kofi Annan, calificó de
desafortunada esta iniciativa. Paralelamente, el Ministerio
de Asuntos Exteriores iraquí acusó a Washington de haber
realizado una operación de chantaje sin precedente
en la historia de la ONU.
Estados Unidos ha incurrido en un error y una profunda contradicción
al no permitir que todos los miembros del Consejo de Seguridad tengan
igual acceso al informe de Irak sobre sus programas de armas de destrucción
masiva. Mientras tanto, los expertos de la ONU ampliaron su radio de
acción al visitar por primera vez cinco lugares en un sólo
día, en unas inspecciones para las que Irak dice que sólo
precisan ocho meses y ellos afirman que al menos necesitan un año.
La cuenta regresiva ha iniciado.
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