15 de diciembre de 2002

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CARTAS

La capital del ayer

La finca Modelo existió en un lugar donde hoy se en cuenta el zoológico, con la diferencia que contaba con un lago artificial, que era la mayor atracción para el visitante, especialmente por disfrutar un paseo en lancha. ¿Por qué lo dejaron perder?
Hace un par de décadas, viajando en los únicos buses de la empresa Salvador Bus y ANSART, desde la avenida Peralta e Independencia, cruzando por el centro y hasta llegar a la altura de la 49 avenida, sobre la conocida calle a Santa Tecla, existían unas tres o cuatro pupuserías. Los precios de las pupusas eran de cinco centavos de colón.
Recuerdo que, hace unos cincuenta años, existió en Mejicanos un tiangue donde se comercializaba ganado vacuno; aunque algunas veces caballos y cerdos. Como era el único lugar en el país, de las partes más remotas las reses se trasladaban en tren y camiones.
Mejicanos se convertía los viernes y sábados en una verdadera fiesta ganadera.
La alcaldía cobraba por cada carta de venta, veinticinco centavos. Los revisadores del ganado no pagaban impuesto, pero los ganaderos para que se le atendiera más rápido, les daban con disimulo sus propinas.
Frente al tiangue, existía una cervecería y comedor de don Justo Sol; allí se reunían los ganaderos para descansar, tomar sus alimentos y bebidas, mientras negociaban. En la tarde, el patrimonio era la yuca con chicharrón a colón el plato.

Roberto Figueroa
C.I.P. 1-6-013883

Estamos ¿incomunicados?
Hace unos días haciendo unas diligencias por el centro de San Salvador, tuve la urgencia de hacer una llamada por teléfono, y no llevaba conmigo lo suficiente como para comprarme una de esas tarjetas con las que se puede hablar, y así fue como inició mi calvario.
Intenté de muchas maneras y por varias cuadras cambiar algunas moneditas de aquellas que eran muy nuestras (las pesetas y las bambas, o sea 0.25 ctvs., y 1.00) por los disque ahora nuestras coras, o como se les diga, me urgía tanto hablar.
Sería bueno que así como están de programados estos teléfonos rojos, ahora los ajustaran con nuevos saldos que acepten monedas.
No se trata de que ya no sean útiles, sino por el contrario. Recordemos que no todos tenemos acceso a los celulares o a esas tarjetas.
Es verdaderamente incómodo tanto para los que no pueden o no quieren cambiar las monedas como para aquel que necesita que se le haga el favor para solventar su urgencia. De manera que la sugerencia va para las entidades correspondientes. Estoy segura que no soy la única que piensa así. Creo que todos salimos beneficiados.


Ana Andrade
avav_1@yahoo.com


Necesidad de estrategia
El número de pacientes con SIDA en nuestra nación se ha multiplicado ocho veces en la última década, según documentos de la OPS. Desafortunadamente, las estrategias implementadas por las instituciones de salud correspondientes no han logrado disminuirla.
En realidad, no se necesitan conocimientos profundos, ni equipos costosos o sofisticados, ni medicamentos caros para prevenirla. Basta un programa de educación amplio, sistemático y pragmático dirigido a los grupos en riesgo que, además de informar cómo este mal se adquiere y cómo destruye a los enfermos y a sus familias, también debe reconocer que la abstinencia y la fidelidad en una pareja son decisiones personales que nadie puede garantizar.
La distribución gratuita de los preservativos es un elemento crucial en los programas educativos; pero siendo católicos sabemos que la Iglesia se opone a una acción semejante.
Los funcionarios de salud encargados de la lucha contra el SIDA tienen una tarea difícil pero alcanzable aun en una nación pobre como El Salvador. Cada día de retraso implica muertes innecesarias.

Raúl Aguilar
detectiveprivado@hotmail.com


Nuestro o este país
No sé si soy patriota o estoy mal en cuanto a mi idioma, lo que si sé, es que me choca leer en los periódicos, escuchar la radio y ver la televisión cuando se refieren a nuestro país como si estuviéramos en el extranjero.
Es el caso que cuando entrevistan a alguien y le preguntan sobre algún tópico de nuestro país, el entrevistado también contesta, “en este país”. Pienso que se debería contestar con mucho orgullo, respeto y amor, “en nuestro país, nuestra patria o en nuestro suelo”.

Exequiel José Moreno
D.U.I. 00945662


Saludos desde Canadá
Es un placer leer la edición de Vértice, pues me mantiene informado de muchos de los problemas de la sociedad salvadoreña que ahora está viviendo. Les deseo lo mejor para este próximo año y que sigan adelante informando y haciendo valer la opinión del pueblo.

Magenta_aurora@hotmail.com



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