8 de diciembre 2002

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EL LEGADO DE LOS JUEGOS
El reto de conservar los escenarios

Los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe tocaron fin anoche en un memorable acto de clausura. Ahora el desafío es conservar las decenas de instalaciones deportivas, cuyo costo por edificación y reconstrucción alcanzó los $74 millones. ¿Quién se encargará de velar por el mantenimiento de todas esta enorme inversión?

Erick L. Lemus
vertice@elsalvador.com

La educación media es la apuesta nueva del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) al finalizar los Juegos C.A. y del Caribe.
La cantera ideal para descubrir a los nuevos talentos del deporte salvadoreño está en las miles de escuelas públicas y privadas donde debe haber talento a granel sin ser descubierto. Por eso es que los escenarios renovados que dejan los Juegos son un legado invaluable, si las federaciones saben aprovecharlos.
Pero toda mega celebración deportiva que abarca 15 días tiene su costo y nuestro país no es la excepción. Para sufragar los 75 millones de dólares que requirió el Comité Organizador (COSSAL) hubo que endeudarse con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por un monto de $50 millones y con el gobierno de España con un crédito de $26 millones, por ejemplo. Es de hacer notar que la península ibérica nos donó un total de $30 millones como parte de su plan de cooperación con América Latina, donde El Salvador encabeza la lista de beneficiarios.
A cambio de toda esta inversión sin precedentes en la historia del olimpismo nacional, el INDES deberá pasarse la factura. La primera acción es la reducción anual de su presupuesto de cara a 2003.
El Instituto tendrá un significativo recorte de $300.000, lo cual obligará a que sea más eficiente con el reparto de sus recursos. A partir de esa realidad concreta es que el presidente del INDES, Enrique Molins, apuesta a fortalecer el deporte estudiantil y llegar a zonas olvidadas como Chalatenango, Morazán, el norte de San Miguel y La Unión. De ser cierto, probablemente sean parte de las proyecciones.
Sin embargo, el plan de reajuste del cinturón también abarca el programa de otorgamiento de becas.
De los 350 atletas becados a la fecha, es probable que solo queden 50 con el objetivo de darle oportunidad a la élite del deporte. Un grupo que se mide en base a los resultados que hubo en los XIX Juegos. Aunque nadie descarta que después de lograr un éxito tan arrollador (El Salvador alcanzó más de cien medallas), el INDES deberá hacer su máximo esfuerzo para sostener el apoyo a los muchachos que han brillado con luz propia. Y no es un reto fácil de asumir, ya que la preparación de los 520 atletas que compitieron en estas dos semanas, significó alrededor de $8 millones.

Un reto compartido
Una buena tajada en el mantenimiento de las nuevas instalaciones también le corresponderá al Alma Mater.


Francisco Flores se comprometió a que el financiamiento para la organización de los XIX Juegos iba a salir del presupuesto general de la nación, después que El Salvador ganó la sede hace tres años, mas no pudo cumplir con su promesa.
Es probable que nadie lo recuerde, pero así fue como la administración Flores se endeudó con el BCIE para sufragar el reto; sobre todo, después de los terremotos del 13 de enero y 13 de febrero de 2001.
El préstamo del BCIE al gobierno salvadoreño fue aprobado para financiar la reconstrucción de la Universidad de El Salvador (UES), gracias a la mediación de la rectora María Isabel Rodríguez. De la suma, se destinó $37 millones para la remodelación del campus, que es tan digno como el de una universidad del primer mundo.
Pero nadie descarta que los estudiantes trasnochados busquen destruir el Polideportivo de la UES. De hecho, el 22 de abril del año en curso alegaron que “La U no se vende. La U no se compra con una villa olímpica. Fuera vendedores de la U” durante el acto de inauguración de los dos nuevos edificios de la facultad de Economía.
Aquella mañana le lanzaron huevos al mismo Molins, a la rectora Rodríguez y a la ex ministra de Educación, Evelyn Jacir, y posible nueva alcaldesa de San Salvador.
Los estudiantes agrupados en diversas organizaciones de poca monta representan el 0.01% de la población universitaria, a donde acuden más de 15 mil bachilleres.
A diferencia de 1994, el gobierno busca que los escenarios de los XIX Juegos no se echen a perder como sucedió tras la memorable organización del COQUIN, el Comité Organizador de los V Juegos Centroamericanos. Ahora, se presume, habrá un monto anual para cubrir el mantenimiento y la seguridad de los diferentes centros. La UES será un reto, sobre todo, porque es patrimonio de todas las nuevas generaciones y no de unos pocos.
El Ministerio de Hacienda destinó este año $40.7 millones del presupuesto al INDES y reconoce que fue una de las carteras de estado con mejor nivel de ejecución. Pero, tras la fiesta ¿el deporte volverá a ser prioridad en 2003?


EL LEGADO DE LOS JUEGOS
“La nueva meta”

Los escenarios son los testigos de las victorias que, a lo largo de dos semanas, alcanzaron los atletas de la región centroamericana y del Caribe. Pero, ahora, después de limpiar la casa, viene la evaluación de los representantes cuscatlecos; los que desempeñaron un buen trabajo y a quienes les faltó cumplir lo proyectado.


Se superó las metas del medallero, ¿Qué le dice esto?
Detrás de todo esto hay una gran lectura que ojalá sea la que prevalezca en todos los salvadoreños. En estos 15 días se han ganado más medallas que en los 76 años de historia de los juegos. Es lo que hemos podido ser capaces de hacer nosotros, no importa el lugar donde quedemos. Y otro mensaje es lo que nos dice la catástrofe en la que hemos vivido con el abandono del deporte.

¿El próximo reto serán los Panamericanos de República Dominicana?

Los juegos se diferencian de los nuestros porque para ir hay que clasificar. Hemos clasificado en una variedad de deportes; otros van a clasificar entre los primeros cuatro meses del próximo año. Pero creo que la delegación será grande. Y si hacemos un balance de la historia, lo máximo que hemos ganado es una medalla en diferentes ocasiones. Por todas hemos ganado cuatro o cinco. Yo diría que llegó el momento de batir todo esos récord. Estamos preparados para dar esa sorpresa.
Y respecto a los escenarios deportivos ¿Cuál es el plan para mantenerlos?
Esos escenarios son una herencia que nos queda y haremos todo lo necesario para que se mantenga su calidad.

Eso significa fondos, pero el presupuesto del INDES se reducirá el próximo año. ¿Como será ese mecanismo para mantener la infraestructura?
Definitivamente es una contrariedad para mí que me recorten unos 300 mil dólares tomando en cuenta que necesito más mantenimiento en el complejo deportivo El Polvorín, que es de altísimo costo y la Finca Modelo, por ponerle dos ejemplos. Eso hace que viva una lucha permanente con Hacienda. Por eso para mí es importante este evento que recién finalizó porque, entre muchas otras cosas, impacta la mente de los políticos.

¿De alguna manera espera dinero adicional?

Si, yo tengo fe que se nos reconozca la responsabilidad que tenemos y que no podemos dejar abandonados a nuestros atletas porque si no lo que se ha hecho se va a pique.
En relación a los deportistas que gozan de becas, ¿habrá recortes debido al presupuesto?
Las becas serán sometidas a un intenso análisis; depende de los resultados en los juegos. La verdad es que quien rindió tiene que dormir tranquilo y quien no (y hay muchos casos), bueno, pues tenemos que introducir gente nueva que ha aparecido.
Actualmente ¿cuántos son los becados?
Como 280.

¿Y cuántas plazas se mantendrán?

Acuerdese que después de los juegos viene un proceso de ajustes.

¿Pero para qué fecha se iniciaría el proceso?

En enero esperamos empezar a analizar que va a pasar con las becas y en las federaciones que más se invertirá de cara a los Panamericanos.

¿Igual dependerá del presupuesto?

Si no tengo presupuesto no podré mantener ciertos escenarios, de hecho tenemos varias poblaciones como Chalatenango donde no hemos podido invertir. Tenemos que empezar a descentralizar más el deporte y darle a otras poblaciones escenarios deportivos que tengan al igual que lo tiene la capital y poder desarrollar actividades deportivas en otras partes del país.

Pero, ¿espera lograr una respuesta positiva?
Sí, este evento, entre muchas otras cosas, impacta a los políticos que talvez solo saben de cifras y números y que hoy ven lo que es capaz de hacer el deporte. No es cuestión de estar detrás de una pelota, haciendo carreritas o pegando con un bate a una pelota. Aquí hay un montón de cosas económicas para el país, para la juventud. Esa es mi lucha. Hemos demostrado que el dinero que se ha invertido ha sido bien usado.

¿Hay obras que quedaron pendientes?

Sí, como el estadio Las Delicias; aunque este no tuvo que ver con los Juegos pero estaban dentro de nuestro proyecto.

Volviendo a los escenarios ¿es responsabilidad en este caso de la línea política?
En todo caso la ventaja es el presupuesto.



EL LEGADO DE LOS JUEGOS
Un mantenimiento incierto

El INDES ha solicitado a la Asamblea Legislativa 75,435 dólares para mantener los escenarios deportivos, el próximo año. Una cifra súmamente austera, comparada con la millonaria inversión realizada y las necesidades reales de las treinta federaciones y sus respectivas infraestructuras.


Con una serenidad admirable, en medio de un enredo de cuentas, documentos y compromisos que cumplir, Juan José Gómez, del Comité Organizador San Salvador 2002 (COSSAL) habla sobre el tema que enerva la tranquilidad de muchos. El referente a los recursos necesarios para el mantenimiento óptimo de los recién reparados y construidos escenarios deportivos.
Su preocupación, como lo afirma, es que estos lugares no se conviertan en los “elefantes blancos” de una institución deportiva que, hasta ahora, ha sorprendido por su organización y previsión.
Aclara que “todos los escenarios deportivos le pertenecen al INDES”, pues se encargaron de hacer los trámites legales necesarios, tal como lo exigían las condiciones del préstamo otorgados por el BCIE.
Reconoce, además, que las treinta federaciones deportivas del país deberían buscar alternativas, para generar sus propios recursos económicos, y evitar estar “sólo extendiendo la mano, pidiéndole a papá”.
“Aunque hay que ser realistas. Con lo que hasta ahora han hecho algunas federaciones, sólo alcanza para cubrir los costos administrativos. Las grandes reparaciones de infraestructura siempre corren por cuenta del INDES. Algunas cosas quedan en el aire, porque no sabemos a quién le corresponden”, admite.
Pone como ejemplo los gastos mensuales de la Federación de Natación, a la que él pertenece. Según él, sólo para mantener limpia el agua de la piscina olímpica de Merliot se requieren $1,200 mensuales.
La Federación consigue recursos propios alquilando algunos carriles de la alberca, en ¢200 la hora, a los diferentes clubes que se entrenan dentro de sus instalaciones.

Cuentas claras

La exigencia del Ministerio de Hacienda y la Corte de Cuentas es que cada federación emita debidamente sus facturas, control de IVA y mantenga su contabilidad en orden.
Pero, aún así, Gómez expresa que sólo alcanzan a cubrir el 30 por ciento de su presupuesto; el resto es otorgado por el INDES.
El presupuesto total solicitado por esta institución para el año 2003 es de $8,412.000. Esta cantidad es resultado de la reducción del 15 por ciento que el Ministerio de Hacienda ordenó, con respecto del presupuesto del año pasado. Incluso $77.000 dólares que quedaban libres, en concepto de pago de empleados que se ampararon al decreto de retiro voluntario, fueron reducidos.
De ese presupuesto total, el INDES debe hacer malabares para proveer a las treinta federaciones de gastos de salarios, equipo deportivo, preparación de atletas en el extranjero, becas nacionales y demás gastos administrativos, para las que no autosostienen esa área.
La cantidad designada a cada una de las federaciones se determina a partir de algunos criterios, tales como medallas obtenidas, costo de equipo deportivo, pues hay unas disciplinas notablemente más caras que otras, “y otras razones que el señor Molins decide”, dice Gómez.
Pero, específicamente, la casilla del rubro de mantemiento, para el próximo año, apunta sólo $75,435. Aunque con las empresas constructoras se pactó un contrato de mantenimiento por tres meses después de concluidas las obras, sigue siendo una cantidad mínima comparada a las necesidades reales.
“Mucho escenario para tan poco recurso”, analiza Gómez, tomando en cuenta que sólo los tableros electrónicos han costado 900 mil dólares, y su mantenimiento mensual anda por los dos mil dólares. “Lo ideal serían unos 12 millones de presupuesto total, para subsanar la parte del mantenimiento”, calcula.

Otros ingresos

El alquiler de algunos escenarios deportivos es un ingreso que amortiza los costos de mantemiento. Sin embargo, Joaquín Larrama, gerente de Operaciones del INDES, señala que las tarifas que el Ministerio de Hacienda les ha autorizado “no son suficientemente significativas, para ser autosostenibles”.
Larrama declara que, actualmente, tienen un ingreso anual de un millón ¢700.000 (cerca de 200 mil dólares), en concepto de alquiler del estadio Flor Blanca, Gimnasio Nacional y el Palacio de los Deportes, que son los más solicitados.
El precio de cada lugar depende de su capacidad de ingreso. Así, el Flor Blanca puede albergar a 35 mil personas, el Gimnasio Nacional, a 11 mil y el Palacio de los Deportes, a 7 mil. Los clientes habituales son feligreses de distinta denomina ción religiosa, Alcohólicos Anónimos, alumnos que celebran graduaciones, entre otros.
El caso del Gimnasio Nacional es especial, ya que la realización de constantes eventos artísticos lo hace rendir mayores frutos económicos.
Pero, pese a su potencial, el techo máximo de alquiler es de ¢15,000 más IVA por día. Y esta tarifa puede bajar, dependiendo del artista invitado. “No es lo mismo que venga Vicente Fernández, que asegura un lleno total, a que venga un cantante desconocido. Así es como se negocia esto”, dice.
El alquiler de instalaciones parciales como canchas de fútbol y carriles de piscinas a diferentes clubes también se suman al intento de ajustar los gastos.
Larrama todavía no tiene claro si será necesario un aumento en las tarifas de alquiler, en virtud de la costosa inversión realizada.
“Vamos a ver si podemos mantener las tarifas. Las reparaciones estructurales que se han hecho, como en el Palacio de los Deportes, no aumentan los costos de mantenimiento. Sólo crecen cuando se han hecho construcciones nuevas”, explica.
El patrocinio de la empresa privada en cada escenario deportivo tampoco se descarta.
A cambio de lucir sus logos en tableros y canchas principales, podría subsanarse el aspecto del ornato y limpieza, por mencionar un ejemplo, tal y como ha sucedido con algunas plazas del centro de San Salvador.

¿Y la universidad?


Por su parte, Edgardo Antonio Escobar, administrador general del Complejo Deportivo de la Universidad de El Salvador (CDUES) tiene un problema similar por resolver.
Escobar tiene 22 años de experiencia en administración deportiva. Laboró durante ese tiempo en el complejo deportivo de la Universidad de Toronto, Canadá. Regresó al país hace dos meses para administrar el escenario de la UES.
También habla de sueños de autosostenibilidad a mediano plazo. De momento, ya ha encontrado respuestas positivas a gestiones hechas con las universidades de Barcelona y Toronto, para que cooperen en proyectos de mantenimiento del CDUES.
La rectora de la UES, María Isabel Rodríguez, ya ha presentado su propuesta de presupuesto año 2003 a la Asamblea Legislativa, que ronda los 40 millones para el gasto total de la universidad. Dentro de ese plan, la rectora incluye proyectos de caracter académico como para sostener la nueva infraestructura.
El presupuesto que Escobar ha preparado, específicamente para el mantenimiento del CDUES, suma casi los $600,000.
De esos, $346,405.27 están destinados al pago de personal, que se calcula en 82 personas. El gasto administrativo se proyecta en $174,513. El resto del presupuesto será destinado a equipamiento deportivo, pago de servicios básicos, seguridad específica en tres turnos rotativos y mantemiento de infraestructura.
Las tarifas de alquiler también están contempladas. Canchas, piscina y auditorium universitario reportarán importantes ingresos, provenientes de clubes de fútbol y natación y de centros educativos que realicen ahí sus graduaciones.
Así como de clases particulares que pretenden abarcar 15 ó 17 disciplinas del deporte. Ésto, en términos “ideales”. Aún falta la aprobación del Consejo Superior Universitario.
Lo que más parece preocupar a Escobar es el aspecto cultural en lo que respecta al mantenimiento de infraestructuras (ver recuadro).
“De nada sirve que tengamos todo el dinero del mundo para pintar paredes, si al día siguiente van a estar manchadas”, reflexiona.

EL LEGADO DE LOS JUEGOS
CULTURA DE MALTRATO

“Se robaron los grifos a los tres días”
Reglamentos de conducta y normativas de uso serán el marco que regule la utilización que los usuarios hagan de los escenarios deportivos.


Aunada a la preoucupación económica viene la problemática cultural. Las fuentes consultadas coinciden en la necesidad de establecer controles estrictos que garanticen, de alguna manera, el tiempo de vida de los centros deportivos.
Juan José Gómez, de COSSAL, relata que a tan solo tres días de haber iniciado los juegos, ya se habían robado ocho grifos de las duchas de la piscina del Polideportivo de Ciudad Merliot, y los baños lucían considerablemente sucios. “Es triste, pero es la misma gente la que arruina todo”, afirma.
Las tarifas de pago por el uso de canchas y piscinas serán oficializadas a partir de enero de 2003. Incluso la UES está contemplando cobrar una membresía mensual de un dólar por alumno. Se estima que la población total es de 22 mil estudiantes. Los empleados podrían pagar membresías diferenciadas, de acuerdo a su salario. Con esto se garantizaría también un ingreso extra para el mantenimiento de las infraestructuras.
En todo caso, la Fiscalía de la UES se encargaría de determinar sanciones y castigos para los que incumplan las normas.
Edgardo Escobar, del CDUES, opina que también será necesaria una campaña de concientización que permita entender que los escenarios deportivos “son patrimonio de la nación, por tanto, debemos cuidarlos lo mejor posible”. Las asociaciones estudiantiles serán, según él, las mejores aliadas.
Se establecerán, además, horarios específicos para grupos poblacionales y exigencias de vestimentas adecuadas para determinados escenarios. Sobre todo, se controlará que ninguno de los empleados de los centros deportivos se lucren personalmente, como ha sucedido en el pasado.

$75,435
INDES

El presupuesto para el mantenimiento de los escenarios deportivos, para el año 2003, es austero, considerando las necesidades

 

$600 mil
CDUES

La UES intentará complementar su presupuesto con el alquiler de canchas y piscina, así como con clases en diferentes disciplinas



EL LEGADO DE LOS JUEGOS

Sorpresas del podio

En los Juegos Centroamericanos y del Caribe El Salvador 2002, nuestros atletas duplicaron las medallas conseguidas por el país en toda la historia de la justa. Esto, gracias a que las proyecciones medalleras de las respectivas federaciones se cumplieron y a los nóveles atletas que marcaron, en el podio, el nacimiento de una generación deportiva de relevo.

Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com

La mayor mayor satisfacción inesperada, en deportes individuales, la dio una adolescente de apenas 17 años. En el escenario del lago de Coatepeque, Aída Turcios sorprendió a propios y extraños al ganar la medalla de oro en la disciplina de Remo, en la competencia Individual Ligero.

La Federación de Remo auguró, a principios de los XIX Juegos, al menos 13 medallas. Al final, los cuscatlecos se adjudicaron 17.

Pero las sorpresas seguirían en los siguientes deportes, algunos superarían sus metas y otros darían un paso atrás en su rendimiento y marcarían el nacer de nuevas figuras.

En el deporte de Levantamiento de Pesas, los pronósticos apuntaban a 5 medallas. Los pesistas salvadoreños superaron las promesas y ganaron 7, dos más de las prometidas.

La Federación de Tiro con Arco apuntaba, antes de iniciar los juegos, a 15 preseas. Ésta rama se convirtió desde un principio en una de las mayores fuentes de posibles medallas para el país.
Pero las proyecciones no solo se limitaban a l número de preseas, sino también a quién las podría ganar. La Federación de Tiro con Arco daba como favorito a Jorge Jiménez.

Al final de las competencias, las 13 medallas obtenidas estuvieron dos abajo de las 15 que prometieron.

En cambio, los dirigentes judocas prometieron ganar al menos cuatro medallas. En estas justas, la selección de esta disciplina ganó seis, superando las cuatro que habían prometido.

altas y bajas

En Karate Do, las medallas parecían estar aseguradas para Juan Salmerón y Claudia Fuentes.
Los dirigentes prometieron seis medallas, igualando la marca establecida en los Juegos anteriores. El equipo superó con creces su promesa al ganar 11 preseas.

El Tiro Olímpico, al inicio de los Juegos, prometía 6 medallas. El equipo salvadoreño hizo valer su condición de local y la ausencia de Cuba al ganar la histórica cifra de 20 medallas.

Las nuevas estrellas
Aunque la mayoría de ellos no figuraban como favoritos a ganar medallas, lograron escribir su nombre en la historia del deporte salvadoreño

Rigoberto Hernández

La figura del arquero poco promocionado por la Federación de Tiro con Arco, ganó una medalla de Oro (en la que su cuñado Jorge Jiménez era el favorito) y dos más de Plata.


Saraí Mendoza

Dio la sorpresa en Judo. Su nombre no figuraba como favorita para ganar metales en su Federación. Pero contra los pronósticos, ganó una medalla de Plata en la categoría de hasta 70 Kgs.


Claudia Fuentes

Después de la salida forzada de Juan Salmerón, se convirtió en la figura del equipo salvadoreño de Karate Do, al ganar dos medallas de Plata, en las categorías de Kata Individual y hasta 60 Kgs.



Emilio Barillas


En Karate Do, Emilio Barillas reafirmó su condición de nuevo valor para ese deporte. Hizo buenas las predicciones de su Federación y gano medalla de Plata en la disciplina de hasta 65 Kgs.

 

Verónica Rivas

Quien en un principio tuvo un bajo perfil en las proyecciones, se convirtió en la revelación de Tiro Olímpico. Rivas Ganó dos medallas de Plata en Fusil Tendido y 10 mts. Fusil Aire.

Juan Carlos Reyes


Tomó el liderato en el equipo masculino de pesas de El Salvador, al ganar tres medallas: dos de Plata, en 62 kilogramos y 62 kilogramos Arranque, y una de Bronce, en 62 kilogramos Envión.

 

 


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