23 de noviembre de 2002

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ENTREVISTA
"Ellos me hicieron renunciar"

En apenas dos días, Silva vivió lo que pocos políticos en este
país: los mismos que lo cargaron en hombros y vitorearon cuando ganó la alcaldía capitalina, fueron quienes pidieron su cabeza. Primero, lo desconocieron por mediar en la crisis médica; luego, le pidieron renunciar a la reelección

Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com

A partir de este año, el Día de los Difuntos puede ser recordado como la fecha en que Héctor Silva comenzó a morir políticamente para El FMLN.
A las siete de la mañana en punto, una delegación de la comisión política del partido, encabezada por Salvador Sánchez Cerén, le pidió que “renunciara de inmediato”.
La causa: incompatibilidad de la candidatura con la mediación en el grupo intersectorial que da seguimiento al tema salud.
“A ellos les pareció un esfuerzo que no valía la pena”, comenta el edil.
El 2 de noviembre fue comunicada -de manera oficial- la petición de renuncia; sin embargo, la decisión pudo ser tomada días antes, cuando Silva comentó y mantuvo la idea de ofrecerse como mediador.
Schafik Handal lanzó públicamente una premonición sobre el futuro de Silva. En una entrevista realizada el 1 de noviembre y publicada en un matutino el día 2, desconoció a Silva como candidato.
Las declaraciones no fueron personales ni arrebatadas, sino muy bien argumentadas y en nombre de todo el FMLN. El alcalde recuerda claramente los hechos y abunda en detalles sobre lo ocurrido.

Vértice: ¿El FMLN le pidió renunciar?
Silva:
Yo le expliqué al partido que si las cosas progresaban, el esfuerzo de mediación progresaba, una vez que se resolviera lo de los decretos y la finalización de la crisis y trabajara en el tema salud, eso sí sería incompatible con la candidatura ¿me explico?
Sí, ese es el mismo argumento que expuso al presidente de la República. Pero, luego que fracasa la mediación ¿el FMLN le pidió concretamente que renunciara?
Mire, le voy a reconstruir esto con cuidado. Uno: yo había expuesto sobre la incompatibilidad de la mediación y la candidatura... Lo segundo, lo que es la solicitud (de renunciar) no ocurre una vez fracasada la mediación, ocurre mucho antes.

¿En verdad?

Exactamente. Recuérdese que dejé la mediación el 6 ó 7 de noviembre. Y esto (la renuncia) ocurrió tres o cuatro días antes... Le voy a decir cuando ocurre exactamente: el día de los difuntos, el 2 de noviembre, cuando hice la propuesta de salud.

¿Ellos se lo propusieron ese mismo momento?

Espere... le cuento cómo sucedió eso. Un periódico de ese día tenía una información que decía: “FMLN desconoce a candidato”. ¿Qué contenía? Un entrevista de Schafik Handal... Entonces, yo me entero de eso por el periódico, él (Handal) habla en nombre del partido y dice que me desconocen como candidato.

Doctor, ¿nunca hubo una comunicación directa con usted para pedirle que renunciara?

Espere, lo estoy tratando de reconstruir paso a paso... El aparecimiento de la información con Schafik es el paso uno. Vamos al siguiente paso.
Ese mismo día sostengo una reunión con la comisión política del partido; bueno, una delegación de la comisión política, encabezada por Leonel (Salvador Sánchez Cerén) y ahí sí, Leonel me hace el planteamiento, dado que existe la posibilidad de que el proceso de mediación avance, y yo sea que deba, me vea forzado o tenga la necesidad de dejar la candidatura; él me solicita a nombre de la comisión política que lo haga cuanto antes. ¡Que lo haga ya!

¿El FMLN en pleno, entonces, le pidió salir?

Sólo había cuatro o cinco representantes.

Pero doctor ¿cuál es la diferencia entre usted y el FMLN para llegar a ese nivel?
Le vuelvo a explicar: esa mañana (2 de noviembre) me reúno muy temprano con la comisión política y me pide salir de inmediato, para darles tiempo a construir una nueva candidatura.
¿Por qué me hacen esa petición? Ellos me argumentaron que yo había iniciado una gestión con la que ellos no estaban de acuerdo... Espero que hayan quedado claros los pasos y los días.

¿Y cuándo le toma la palabra al Frente? ¿Cuántos días después?

Me pidieron que lo hiciera cuanto antes, de inmediato, y lo hice ese mismo día.

¿Hay constancia escrita de su salida?

No me dio ningún documento.

¿Queda al descubierto que usted fue útil hasta ese momento, pero luego es desechado por no plegarse a sus líneas?

Yo creo que eso estaba muy claro para mí, a lo largo de este proceso. Yo me involucré por una decisión personal. El Frente no avalaba el esfuerzo de mediación. A ellos les pareció un esfuerzo que no valía la pena. Les pareció, además, que era un esfuerzo que me podía llevar a tener que dejar la candidatura y me pidieron que renunciara de inmediato.

Pero no hubo ninguna medición de los posibles costos que su salida acarrearía ¿No le explicaron nada?
Eso hay que preguntárselo a ellos. Me imagino que sus deliberaciones habrán tenido. Yo sí puedo decirle que, de mi parte, desde el principio evalué que esto tenía riesgos políticos y decidí correrlos por el valor que le asignaba al tema salud.

En los antecedentes del FMLN, hay personajes como Facundo Guardado, quien en un momento rompió la línea de partido y lo castigan, entonces, ¿usted corrió la misma suerte?
Yo no lo interpreto como castigo sino que el resultado de una evaluación política que ellos hicieron, donde estaban en desacuerdo con mi decisión de mediar, por los riesgos que representaba.

Es una decisión política del partido con la cual yo no coincido, por supuesto; pero, bueno, ya la tomaron...
Entonces, Schafik lo dijo en el periódico y Leonel se lo comunicó.
Sí, Leonel.

En una carta que usted envió a este periódico usted dice que “la forma tradicional imperante” de hacer política mandaba: ‘machete estate en tu vaina’. Entonces, ¿fue Silva quien no se estuvo en su vaina?
Al tomar la decisión de participar así es, efectivamente. Convencido de que había llegado el momento de no estarse en su vaina. No estarse en su vaina es adoptar medidas distintas, más audaces, innovadoras de hacer política.

Aún sabiendo de posibles costos...
Lógicamente, en la decisión personal influyeron las actuaciones de los demás actores. ¿Qué le quiero decir con esto? Si el presidente hubiera aceptado, en el momento en que presenté la propuesta sobre el contenido de modificación del decreto, probablemente ahí se hubiera comenzado a desencadenar una solución al conflicto, y yo no hubiera renunciado.
Si el partido hubiera compartido, con el mismo entusiasmo, la visión que yo tenía, probablemente las decisiones hubieran sido otras.

Al tomar la decisión ¿el FMLN se convierte en su detractor?
Detractor es una palabra muy fuerte...
¿No lo acompañó?
Eso, eso es lo que ellos han expresado y es la forma en que yo lo veo. El partido tomó la decisión y lo hizo público y me lo hizo ver a mí, que no estaba de acuerdo con lo que hacía. Y en un momento determinado me pidió que me apartara de la candidatura.

Se maneja otra versión, según gente del mismo FMLN, de que habría recibido presiones desde la casa de gobierno.
Le puedo decir una cosa con absoluta sinceridad: no es cierto que haya recibido presiones para abandonar la candidatura. Sí es cierto que yo compartí con el presidente y con el partido, la visión que si esto resultaba, que si esto cuajaba, y se desencadenaba un proceso que llevara hacia la reforma integral del sistema de salud, eso se volvía incompatible con seguir siendo candidato.

¿Usted midió las secuelas de todo esto: dejar en aprietos al FMLN, perder el posible terreno ganado en la alcaldía?

Que yo conozca todavía no hay ninguna encuesta que mida lo que usted me está diciendo...
¿Que si tenía la visión de lo que iba a suceder es como ha sucedido? Pues honestamente no. Ciertamente yo vislumbré un proceso que tenía posibilidades de ser exitoso y de fracasar. Si era exitoso, nos iba a llevar a una meta por mí, muy apreciada, que es la reforma de salud y por esa búsqueda del ‘dorado’, ¿conoce la leyenda?, decidí arriesgarme.
Recuerde que Francisco Pizarro era un lugarteniente del gobernador de la provincia de Panamá y llegaban continuas informaciones de que más al sur había un imperio que tenía cantidades gigantescas de oro, que era muy rico, se referían al imperio Inca, pero también que era muy poderoso y había logrado conquistar a todos los pueblos vecinos.
Entonces, Pizarro se aventuró a iniciar la conquista del Perú. Una vez que inició su expedición dicen que se le metió mucho miedo a la gente que iba con él. Llegó un punto en que Pizarro desenvainó su espada y trazó una línea en el suelo y dijo: los que se quedan atrás se regresan a Panamá a ser pobres; los que crucen la línea se van al Perú a ser ricos, once valientes cruzaron la línea y se convirtieron en los Once de la Fama...

Es usted famoso entonces...
¡Llámelo como quiera! (Juega con un rompecabezas de clavos metálicos retorcidos)
A nivel político se rumora que usted formaría parte de un nuevo centro-izquierda.
Le voy a completar el rumor: dicen que eso se planeó en el Departamento de Estado cuando visité Washington. Todo eso es falso. (Resuelve el rompecabezas y lo vuelve a entrampar).

¿Se le va a ver participando en alguna institución política?

Honestamente no tengo nada definido, ¿para qué voy a hablar de escenarios imaginarios? (Deja el rompecabezas).


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