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CARTAS
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El
ataque a Irak
Puede decirse que la planificada invasión contra Irak
responde a una nueva estrategia con el objeto de que los consorcios
petroleros y que los grandes grupos del complejo militar-industrial
se apoderen en cierta forma de los recursos energéticos
de Medio Oriente.
Estados Unidos intenta reeditar una nueva versión de lo
que fue la Guerra del Golfo en 1991 con el control militar del
Golfo Pérsico y conseguir la disponibilidad ventajosa sobre
las reservas petrolíferas de las que dependen sus rivales
económicos: Europa, Japón y China. En la actualidad
de esta forma se pretende avanzar sobre el control estratégico
del petróleo de Asia Central.
Los acontecimientos del 11 de septiembre sirvieron de punto de
partida para el lanzamiento de un Nuevo Orden Mundial. No puede
negarse que Irak es una región clave para los planes norteamericanos.
Es importante saber que la región del Golfo alberga el
5% de las reservas mundiales de petróleo y 33% de las de
gas, en esa región se encuentran los cinco Estados con
las mayores reservas del mundo, todos ellos miembros de la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP): Arabia
Saudita, Irak, Emiratos Árabes, Kuwait e Irán
Desde un punto de vista geopolítico y militar, la región
del Golfo ofrece a Estados Unidos una base de operaciones desde
la cual proyectar su poder hacia toda la zona del Cáucaso
y el sur de Asia Central, en razón de que Irak está
a unos pocos cientos de kilómetros de los campos petrolíferos
y de gas de la Cuenca del Mar Caspio, donde los conglomerados
petroleros y las transnacionales norteamericanas han fijado sus
nuevas estrategias de negocios.
La preocupación en torno a Irak se basa en la adquisición
encubierta de materiales y tecnología de armas nucleares;
asimismo, el papel de Sadam Hussein sobre considerar la posesión
de armas de destrucción masiva y de misiles balísticos
como uno de los pilares del poder regional de Irak.
De allí que esta amenaza es seria y real, y que el avance
en los programas de armas de destrucción masiva debe ser
detenido.
Karla
María Gálvez
karlam59@hotmail.com
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Es
el colmo
Todo parecía indicar que la huelga del sector salud llegaría
a su fin, cuando los dirigentes de los gremios se reunieron con el Presidente.
Lastimosamente eso no sucedió ya que estos señores anteponen
un sin fin de peticiones para levantar dicha huelga.
Todas son tan descabelladas como la huelga misma: 1) Quieren que se
les pague por un servicio no prestado. 2) Que recontraten a los malos
trabajadores y 3) Que las autoridades no tomen represalias contra ellos.
Solo falta que pidan un premio por abandonar a los enfermos, por obstruir
la vía pública, etcétera. No sé cómo
es posible que el gobierno se deje chantajear por médicos y trabajadores
inhumanos, que solo ven por sus propios intereses. Mientras tanto los
pacientes seguirán mendigando atención.
José
Ortíz
DUI 00254629-8
No
saben contar
Me ha sorprendido ver que en la Farmacia del ISSS, que han creado en
Metrogalerías, ya van cuatro veces que cuando me despachan la
medicina me entregan cantidades menores a las que el médico ha
detallado en las recetas.
Esta situación me ha obligado a hacer un reclamo para que se
me completen las medicinas.
Y tomando en cuenta la coyuntura existente, donde se demuestra que las
personas que despachan el medicamento no saben contar y por consiguiente
no saben leer el detalle del medicamento, lo coincidente es que siempre
entregan menos y nunca se ha establecido un sobrante.
¿Cómo se le puede llamar a esta acción? Bueno,
que el lector califique qué tipo de situación se esta
dando y ponga en autos a los pacientes para que cuenten su medicamento.
Mario
Martínez
mario22882000@yahoo.es
El
servicio del ISSS
Soy una cotizante del ISSS que desde hace aproximadamente cinco años
mantengo control médico en el hospital de especialidades a causa
de un padecimiento en la garganta. Desde hace aproximadamente un año
el otorrinolaringólogo que me atiende me hizo saber que necesitaba
una intervención quirúrgica.
En lo que va del presente año, he tenido dos consultas (1 cada
cuatro meses) y en ambas me ha hecho ver que mi operación es
urgente pero que no hay espacio en el hospital; además me ha
dicho que mi operación es riesgosa y que al hacerla en el ISSS
hay cierto peligro que correr.
En ambas oportunidades me ha insinuado que puede hacer la operación
particularmente, obviamente con un costo económico que no puedo
cubrir. Cuando leí la noticia sobre lo que pasó en el
Hospital de Oncología, me sentí identificada y obligada
a denunciar este atropello similar, pues es de imaginar cuantas derechohabientes
estaremos en similares circunstancias, y cuantos profesionales de la
salud también estarán haciendo su agosto con
la salud de nosotras.
Magdalena
Dubón
DUI
00563520-5
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