10 de noviembre 2002

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LA SEGURIDAD DE LOS JUEGOS

Sedes deportivas:
¿Infranqueables?

¡Cinco días antes de iniciarse los Juegos, se pondrá en marcha el dispositivo de seguridad en estadios y albergue para atletas. Miles de horas-hombre, millares de “elementos” policiales y militares, y una considerable suma de dinero serán invertidos.
La misión: hacer de la XIX edición de los Juegos un espectáculo divertido, histórico y, sobre todo, seguro.


Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com

Un minucioso plan de seguridad, de categoría interna-cional y cuasi secreto, será ejecutado durante los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe ‘El Salvador 2002’.
Expertos locales y extranjeros han trabajado durante semanas en el diseño del sistema de vigilancia, monitoreo, patrullaje, postas, seguridad perimetral y grupos de reacción inmediata.
La Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil (PNC) serán los encargados del plan y responsables de la integridad de los atletas, delegaciones, invitados internacionales, espectadores, voluntarios, médicos, enfermeras y demás participantes en la actividad.
Cada institución tiene una tarea prioritaria a desarrollar: el ejército tiene como misión el cuido de la Villa Centroamericana y del Caribe, al interior de Universidad de El Salvador (UES). Mientras, la policía se ocupa de las sedes deportivas a nivel nacional.
Los planes son de corte disuasivo para “persuadir a cualquier persona de realizar alguna actividad que empañe los juegos”.
El dispositivo está en marcha hace semanas con énfasis en el albergue, donde pernoctarán los atletas.
Los incidentes entre grupos estudiantiles, autoridades universitarias y los militares desplegados en el lugar (ocurridos los últimos días) obligaron a redoblar las medidas en la UES.
En los estadios, lagos y zonas costeras escogidas para la realización de competencias, la presencia policial es mínima pero aumentará.
Autoridades del ejército y la policía están convencidos de los buenos resultados que obtendrán durante la operación “Juegos Deportivos”.
Su confianza, empero, está respaldada en grupos armados de reacción inmediata, que permanecerán en alerta el tiempo que duren las justas deportivas.
En la villa
“La administración es similar, aunque la disciplina no va a ser tan estricta como en la escuela (militar)”.
Así explica el Teniente Coronel José Atilio Benítez el trabajo que desarrollará en la Villa Centroamericana y del Caribe, como “gobernador” y cabeza principal del sistema de seguridad en el albergue.
A la pregunta ¿Qué hizo para ser nombrado en el puesto? Benítez responde que “es difícil hablar de los méritos propios”.
A la fecha, ha cumplido 23 años de carrera militar; los últimos, al frente de la subdirección de la Escuela Militar “Capitán General Gerardo Barrios”.
De ahí que compare la escuela con la Villa, en el sentido de aplicar una administración similar aunque con variantes en la disciplina.
Como gobernador, habla de dos retos a afrontar: hacer que el albergue funcione como tal y garantizar la seguridad. “La villa es una ciudad pequeña donde se encuentra comida, comodidad, seguridad, diversión, de todo”, explica.
Similar a un mapa militar, dividido en zonas y con un responsable directo en cada una, así se ha dibujado el campus de la “Nacional”.
Son cinco zonas, donde se han identificado accesos, caminos peatonales, caminos vehiculares, estacionamientos, plazas, zonas verdes, zonas de alimentos y, por supuesto, cada uno de los edificios con número, nombre oficial y apelativo.
Por ejemplo, en la zona dos está el edificio 23, que corresponde a la Facultad de Medicina, cuyo apelativo es ‘Chaparrastique’.
En total serán utilizados 25 edificios del campus universitario.

La gobernación
El edificio número 1 concentra al personal de logística y administrativo, responsable del plan de seguridad en la Villa.


En uno de los niveles se encuentra la oficina del Gobernador y, en otro, se ha montado el Centro de Operaciones de la Villa (COV). Este es el organismo principal del dispositivo militar y policial.
En su momento estará formado por el Teniente Benítez, el Comisio-nado de la PNC, José Luis Tobar Prieto (designado para la custodia de las estadios y zonas de competencias) asimismo por otros representantes de organismos de seguridad involucrados de países visitantes.
“Desde el COV se dará seguimiento interno, como lo que sucede fuera de la villa. Desde acá se tendrá comunicación con los escenarios deportivos”.
El gobernador declina abundar en detalles sobre el despliegue de seguridad “para no alertar a la gente mala”. Asegura que serán alrededor de 500 “elementos” del ejército y la policía, involucrados en operaciones de posteo, registros personales, patrullajes terrestres (a pie o vehiculares) y vigilancia permanente.
Benítez prefiere no especificar si habrá vigilancia con ayuda de cámaras de video en una especie de circuito cerrado de gran escala.
“Habrá patrullajes en zonas oscuras y en lugares peligrosos como la quebrada al norte de la universidad... Nos protegeremos no solo de un peligro de adentro sino de afuera”, señala en alusión a la “fosa”.
Según dijo, Comandos de las Fuerzas Especiales del ejército en conjunto con grupos de Reacción Especial de la PNC, como la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) se mantendrán en alerta las 24 horas del día.
Una llamada por radio será suficiente para que los grupos especiales entren en acción.
“Si se diera necesidad de llamar a la gente, darán apoyo directo... pero esperamos que no sea necesario llamarlos”.
Además de los militares y policías al interior del campus y los grupos en alerta, habrá otros que brinden seguridad perimetral.
Lo anterior significa que los militares se “tomarán”, literalmente, buena parte de los edificios cercanos a la universidad.
“Los edificios altos, donde hay acceso visual también serán controlados por nosotros”.
Por medidas de seguridad se ignora la fecha y cantidad de miembros del ejército o policía involucrados en el plan perimetral.
Los patrullajes motorizados de la policía (en las calles aledañas a la universidad); además de vuelos regulares de helicópteros camuflados del ejército, se contemplan en el dispositivo a desarrollarse.
“(Se) tiene que garantizar que no suceda nada, por el contrario (la Villa) debe ser un lugar de ambiente agradable, entretenido, seguro para todos”.
De acuerdo con Benítez, el dispositivo fue diseñado para proteger, por igual, a todos los atletas.
Rechaza que se haya pensado modificarlo por la llegada de la delegación cubana. Tampoco, dice, se ha cambiado algo porque ellos ya no vendrán.
“Negativo; mantenemos la seguridad como se diseñó. El atleta, de cualquier país que venga, es importante para nosotros”.

Los riesgos
“Hay fuertes rumores de que lo que la Corte quiere es hacer un examen para autorizar abogados, porque ya habemos demasiados, y fuimos los chivos expiatorios para justificar eso”, declara uno de los consultados.


Se han identificado cuatro riesgos para los atletas o jefes de misión visitantes: asesinato, secuestro, violación y robo.
El “despliegue” como denomina Benítez a la militarización temporal de la UES, mientras duren los Juegos, evitaría que cualquiera de los incidentes se registre.
Los atletas, por su parte, están obligados a seguir reglas, para contribuir a su seguridad e integridad.
Uno de las principales normas tiene que ver con los horarios, después de celebradas las competencias del día.
Desde las ocho de la noche, los jóvenes gozan de tiempo libre y pueden dedicarlo a lo que deseen.
Se ha fijado como hora límite de entrada de los atletas, las 12:00 de la noche. “El que venga después, se quedará fuera”.
Las autoridades de la Villa también se reservan el derecho de admisión de los competidores.
Podría restringirse el acceso temporal de alguno o, en caso extremo, expulsarlo definitivamente del albergue. Los compromisos de los y las atletas están contenidos en el Reglamento Interno de la Villa.
El documento fue elaborado por miembros del dispositivo de seguridad (de la PNC y la Fuerza Armada), representantes del Comi-té Organizador de los XIX Juegos (COSSAL), bajo la dirección de uno de los organizadores de los Juegos Olímpicos de Barcelona, España, celebrados en 1992.
El reglamento fue distribuido a los jefes de las delegaciones y, luego, divulgado entre los atletas.
El gobernador de la Villa considera como “parámetros normales” las disposiciones expresadas en el reglamento, el cual se tradujo a diferentes idiomas.
“Lo mismo se ha aplicado en otros juegos, no solo centroamericanos sino olímpicos... Para no extralimitarnos (en las reglas) consultamos a expertos internacionales”.
Hasta el momento se confirma la llegada de unos seis mil atletas, representantes de 31 países. Todos recibirán el mismo trato y condiciones.
Serán utilizados alrededor de 20 escenarios deportivos, en San Salva-dor, lagos y zonas costeras del país. Cada lugar se convertirá en una pequeña fortaleza, que espera ser infranqueable.

LA SEXUALIDAD: TEMA ESPINOSO
Su desbordante religiosidad y que una hija suya sea atleta, obligan al gobernador de la Villa, José Atilio Benítez, a hablar con reserva sobre la sexualidad entre los deportistas.
“Soy padre de familia, esposo y padre de una atleta, no quiero pensar que mi hija se dedica a otras actividades que no sean el deporte”, argumenta.
Su comentario surge luego de la inquietud sobre la “seguridad sexual” que se les brindará a los atletas del albergue; específicamente si se les proveerá de condones.
“Yo quiero rescatar ese buen concepto del deportista... Quiero contribuir a rescatar esa imagen sana y no tergiversada”, señala.
Después de terminar su explicación, el gobernador concluye que no habrá dotaciones exageradas de preservativos.
“Van a haber en la farmacia. Si necesitan, ellos los van a obtener por su medios”, comenta.
“Una de las medidas es no distribuir preservativos por todos lados para evitar actividades sexuales y actividades ilícitas”.
Una de las sugerencias de Benítez, en relación a su religiosidad, tenía que ver con la creación de una capilla “para que los jóvenes agradecieran a Dios por alguna medalla recibida o le pidieran para realizar un buen papel en las competencias”.
Su idea, sin embargo, fue rechazada debido a la diversidad de prácticas religiosas, creencias y no creencias de los atletas.
Se decidió, no obstante, dar un buen uso a lo que sería originalmente el espacio para la capilla.
Se destinó como “área de meditación” para que los atletas, de acuerdo a su práctica religiosa, acudan al sitio y desarrollen en éste las actividades propias de sus creencias o, en todo caso, sea un espacio para la reflexión individual. En otras palabras, se garantizó el libre culto de todas las delegaciones visitantes.




PREPARADOS PARA TODO

Desde hace ocho meses, más de tres mil policías trabajan en función de los Juegos. La organización policial dice estar preparada para todo.

Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com

Por la magnitud de los Juegos y la multitudinaria llegada de atletas y turistas, la Policía Nacional Civil (PNC) prestará vigilancia en importantes zonas como el Centro Histórico capitalino, parques de diversión, centros comerciales, hoteles y sitios turísticos, además de la obligada presencia en los escenarios deportivos.
El Comisionado José Luis Tobar, responsable de seguridad del evento deportivo a nivel nacional, ha trabajado desde hace ocho meses (junto a expertos locales) en el diseño de la estrategia a seguir.
El esfuerzo se resume en un ‘plan de seguridad’, donde se combinan los aportes de las delegaciones regionales de la policía, en cuyas áreas de protección y vigilancia se desarrollarán algunas competencias.
Tobar Prieto reconoce, además, los aportes recibidos por el Comité Organizador (COSSAL) y de los delegados españoles que colaboraron en los Juegos Olímpicos de Barcelo-na, España.
El plan descansa en más de 3,000 policías de unidades como: División de Tránsito Terrestre, División de Protección de Personas Importantes (PIP), Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) y todos los equipos que conforman el Grupo de Reacción Policial (GRP).
“El evento deportivo también trae a la par otras situaciones como es el tema del turismo. Creemos que como mínimo por cada deportista pueden venir tres o cuatro turistas”, señala el comisionado.
El plan de seguridad cuenta con unas acciones particulares, por ejemplo, vigilancia en lugares de entrenamiento y grupos de reacción inmediata por los incidentes que pudieran presentarse.
“No podemos adelantar o decir que puede ocurrir determinada acción violenta. Nosotros nos hemos preparado para cualquier contingencia”, sostiene el oficial.
Según la policía, se ha estudiado cada escenario deportivo y con base a ello se diseñaron planes concretos de seguridad.
Para cada estadio o zona de competencia, se han trazado rutas de evacuación ante posibles situaciones de emergencia.
“Nuestro compromiso es que los juegos se desarrollen con normalidad y con seguridad para todos”, señaló Tobar Prieto.

FIRMAN PACTO DE NO AGRESION
Los movimientos estudiantiles, que cuestionan la “militarización” de la UES, acordaron no realizar actividades que atenten contra el desarrollo de los XIX Juegos.
El 31 de octubre pasado, supuestos estudiantes universitarios, bloquearon durante horas los trabajos de construcción y remodelación de la Universidad de El Salvador, que será usada como albergue para atletas.
Los grupos protestaban por la “militarización” a la que será sometida la UES durante los Juegos.
Militantes del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), organización que acuerpa a la Unión de Estudiantes Revolucio-narios Salvadoreños (UERS-30), al Frente Unido “Roque Dalton” (FURD) y a las Brigadas Revolu-cionarias de Estudiantes Salvado-reños (BRES) provocaron un nuevo atraso de, al menos, dos días en las obras.
Tres representantes de MEU se reunieron durante dos horas con la Rectora de la Universidad, María Isabel Rodríguez, con el acompañamiento de la Procura-duría para la Defensa de los Derechos Humanos. Antes de retirarse los jóvenes firmaron un pacto de “no agresión”.
El gobernador de la Villa, Teniente Benítez confía en que los estudiantes cumplirán su palabra.
“Se retiraron de la universidad y no han hecho actos de presión y no hemos tenido ningún (tipo de) problema”, dijo.
Luego reflexionó sobre el comportamiento de los manifestantes: “Este esfuerzo (la Villa) entiendo que es para ayudarles, a lo cual se debieran sumar y no amenazar con destruirla”.


RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
Existe un acuerdo firmado entre el ejército, la policía y las autoridades de la universidad para custodiar de forma conjunta la Villa Centroamericana y del Caribe y el campus en general.
Las zonas de responsabilidad del ejército y la policía están definidas. Las áreas que serán vigiladas por los tradicionales custodios de la UES, también.
No hay posibilidad de cometer errores: los edificios cerrados y que, obviamente, no serán utilizados para los Juegos quedan bajo responsabilidad de la misma Alma Mater.
El resto de la infraestructura, la seguridad personal de los atletas, de los jefes de misión, patrullajes, etc. corren por cuenta de la policía y el ejército.
Además, hay otro acuerdo: “las armas las tenemos nosotros, ellos (los custodios de la UES) sólo andan bastones”, sostiene el gobernador Benítez.
“Se solicitó (a la universidad) que los edificios sellados fueran cuidados por gente de su confianza; así, si falta algo, eso ocurrió antes de ser sellados. Es una garantía para ambos bandos”.
“Los custodios son los ojos de la universidad y deben cuidar el patrimonio que le pertenece a la universidad”.


COMUNICACION, FACTOR CLAVE
El albergue de los atletas estará conectado con El Salvador y el mundo, gracias a tecnologías como internet. Se abrirán ciber-cafés en diferentes puntos de la universidad
La efectividad del plan de seguridad en la Villa descansa en las comunicaciones. Los radios, teléfonos fijos y celulares son cruciales.
Cada puesto de control en la universidad se enlaza vía radio, además de llevarse un registro escrito de las personas y vehículos que salen o entran.
Una red interna de comunicación permitirá que se ‘conecten’ los militares responsables de las cinco zonas en que se ha dividido el campus universitario,
Desde el interior de la UES se mantendrá comunicación con las sedes deportivas.
En el llamado Centro de Operaciones de la Villa (COV), se recibirán informes permanentes sobre las actividades dentro del albergue y de los escenarios en la capital y el resto del país.
Vía radio se podrá alertar al contingente de militares y policías que formarán los cuerpos de reacción inmediata, de ocurrir algún incidente o anormalidad durante los Juegos.
Los patrullajes terrestres exteriores, la seguridad perimetral e, incluso, los vuelos de helicópteros serán minuciosamente controlados.
Las comunicaciones también harán posible que nuestro país se enlace con el resto del mundo.


Ciber cafés
La Villa Centroamericana y del Caribe tendrá dos o tres ciber-cafés, mientras duren los juegos.
Los atletas podrán comunicarse con sus respectivos países con ayuda de internet.
Para facilitar la comunicación dentro de la villa, desde y hacia afuera de ésta, también se ha pensado en habilitar más de 160 líneas telefónicas.
Del total, 82 teléfonos serán de alquiler y 80, de línea fija. Estos últimos estarán a disposición de los jefes de delegaciones o invitados internacionales.
Dentro de la Villa se dispondrá, además, de tres cajeros automáticos para facilitar dinero en efectivo.

 

 


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