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POLÍTICA
El
FMLN se despedaza
Lo
dijo el mismo Schafik Handal. Ya no hay enfrentamiento ideológico
en el FMLN. Los grupos que pelearon entre sí durante las primarias
del 19 de octubre lo hicieron alrededor de intereses particulares, no
por diferencias entre corrientes. Uno de los intereses ortodoxos era
llevar a Silva como candidato, pero hoy piensan desecharlo.
Redacción
Vértice
vertice@elsalvador.com
Los enfrentamientos internos caracterizaron al FMLN cuando dejó
de ser guerrilla y se convirtió en partido político. En
los últimos años, se ha tratado de una lucha entre cuatro
corrientes o tendencias: los ortodoxos, renovadores, terceristas y los
revolucionarios, de Dagoberto Gutiérrez.
Los tres primeros se enfrascan en luchas intestinas de poder. El cuarto
grupo (la Tendencia Revolucionaria, TR) se mantiene en el autoexilio.
En 1999, con la derrota de la fórmula presidencial del Frente,
integrada por Facundo Guardado y Nidia Díaz, se allanó
la salida del FMLN del principal impulsor de la Tendencia Renovadora
(Guardado).
Mientras los ortodoxos, con ayuda de convenciones negociadas, alcanzaron
el poder cuasi total de la organización.
La herencia de Guardado quedó latente. El reducido grupo se sumó
a los otros dos movimientos efemelenistas: los terceristas, de Gerson
Martínez, y los disidentes de la línea dura, encabezada
por Schafik Handal.
Así, se formaron dos grandes bloques en el partido de izquierda:
lo ortodoxos y los unionistas, estos últimos llamados también
tulipanes.
MIden fuerza
El 19 de octubre pasado, durante la Convención efemelenista,
los dos grupos midieron fuerza para alcanzar el mayor número
de candidatos legislativos y municipales, que representarán al
FMLN en los comicios del 2003.
De acuerdo con Handal, ya no hay enfrentamiento ideológico
en el FMLN.
Los grupos que pelearon entre sí durante las primarias lo hicieron
alrededor de intereses particulares, no por diferencias entre corrientes.
Resultados preliminares de las elecciones internas efemelenistas, evidencian
que los ortodoxos aventajan a los unionistas o tulipanes,
pero la distancia entre entre ambos apunta a disminuir.
Con un 58% de los candidatos legislativos en firme a favor de los duros,
frente al 42% de los unionistas o tulipanes, la línea radical
se mantiene a la cabeza.
Los ortodoxos rebuscaron estrategias para mantener el control de la
institución. Sus movimientos surtieron efecto en algunos lugares
más que otros.
Llama la atención, no obstante, la actitud caníbal que
los ortodoxos o tulipanes aplican contra sus mismos colegas o seguidores.
Dos municipios de San Salvador, Soyapango y Mejicanos, destacan por
los incidentes en la elección de candidatos.
La todavía alcaldesa de Soyapango, Marta Elena de Rodríguez,
quien se declaró públicamente ortodoxa, perdió
la posibilidad de la reelección.
Carlos El Diablito Ruíz , también de la línea
dura, ganó la candidatura en firme.
La dirección general del partido prohibió al Diablito
Ruíz lanzarse como candidato, pero el supuesto clamor de las
bases lo obligaron a competir por la candidatura. Ruíz ganó
abrumadoramente a su contrincante.
En Mejicanos, los tulipanes han hecho de las suyas.
María Tomasa de Del Cid perdió contra Carlos Menéndez.
Ambos de la línea tulipán.
Horas después de declarados firmes los resultados, Del Cid y
sus seguidores se lanzaron literalmente a las calles de Mejicanos para
hablar del fraude cometido durantes las primarias.
El tribunal electoral efemelenista se ha limitado a tomar apunte sobre
la denuncia, sin que llegue a determinarse si se cometieron o no actos
fraudulentos.
Una u otra tendencia (ortodoxos y tulipanes) aspira controlar el FMLN
y ansía mantenerse a toda costa, aún atropellando a los
mismos efemelenistas.
El canibalismo y las denuncias públicas de fraude son pequeñas
muestras de lo que ocurre al interior del FMLN, ya que en privado -a
nivel de la cúpula partidista- se habla de intensas negociaciones
que empañan el verdadero sentido de unas votaciones primarias
para elegir candidatos.
A la sombra de la figura integración, los dirigentes
efemelenistas canjearon unas candidaturas por otras. Salvador Sánchez
Cerén, coordinador general del Frente, habla sin tapujos sobre
el proceso integrador o de consenso.
Sánchez Cerén niega que los grupos del Frente se muevan
por intereses particulares e insiste que el FMLN ha cambiado o haya
perdido sus principios (ver entrevista).
El factor silva
Pero nadie puede negar que el mapa político ha dado un vuelco
tras las reacciones entre la izquierda ante la decisión de Héctor
Silva.
Paradójicamete, el alcalde capitalino logró lo que ni
las protestas ni los fervientes llamados de la oposición lograron
en todas estas semanas. Cualquiera pensaría que el futuro de
un político con semejante capacidad negociadora es exitoso.
Pero, bajo la lógica rígida del Frente, las cosas son
distintas.
Quien se aleja de la dirección del partido y responde a sus intereses
particulares antes que la línea de la comisión
política está frito.
Y esto es lo que le ha sucedido a Silva, quien, en una noche, es el
héroe del gremio médico porque logró permear el
juicio del presidente; pero, a la mañana siguiente, es el blanco
de toda la militancia que lo mira con recelo. ¿Intereses nacionales
o partidistas? Esa es la elección que debió enfrentar
el alcalde Silva ante una crisis, que ya se había salido de las
manos del presidente Flores y colocaba -tras una vitrina muy borrosa-
la celebración de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del
Caribe.
Entretanto, la derecha aguarda la expulsión del principal contrincante
de Evelyn Jacir, para apostar así a a una candidatura segura.
Silva, en un momento sirvió a los intereses de los duros.
Ahora ya no. De ser expulsado, se evidenciaría el canibalismo
ortodoxo.
Somos
un solo partido
Salvador
Sánchez Cerén, se resiste a la idea de que los grupos
efemelenistas se muevan por intereses particulares. La situación
ha cambiado, sostiene el político
La historia política del FMLN se repite de forma constante. Los
grupos se enfrentan entre sí, para asegurar el dominio de la
institución y dictar las líneas de partido. Silva, podría
sufrir un desplante de los ortodoxos y viviría por cuenta propia
el jaloneo interno del Frente.
¿Cómo explica los resultados de las elecciones primarias?
Lo primero que quiero decir es que estas elecciones se realizaron con
un nuevo estatuto que establece que el FMLN es un partido unificado,
diferente a la vez pasada que era un partido de tendencias.
Es un escenario diferente. Las propuesta no vinieron por grupos... hubo
propuestas de la sbases del partido, de la dirección y se trabajaron
planillas de consenso. No hubo candidaturas de grupos o tendencias,
surgieron con ese nuevo proceso que, a mi juicio, evidencia la unificación
del partido y con una participación de 35 mil a 40 mil afiliados.
Segundo, las planillas de consenso fueron ratificadas; cada afiliado
tenía la posibilidad de respaldar las propuestas. Donde hubo
varias planillas allí se hizo una integración de las planillas,
se aplicó el procedimiento del reparto proporicional. Por ejemplo,
en una alcaldía si alguien llevaba al alcalde, el síndico
y los concejales los llevaba el otro sector, se formaba el concejo de
varias planillas.
Pero se habla que el porcentaje mayor lo obtuvieron los ortodoxos y
los tulipanes el menor.
Venimos de un proceso permanente de modificación de nuestras
relgas del juego. Desde el 94 reformamos nuestros estatutos para que
nos permitieran una participación democrática de las bases
del partido. En el 92 ó 93 iniciamos con el voto secreto y directo
para elegir a funcionarios públicos como dirigentes.
Estamos en un proceso transitorio, en estas elecciones tratamos de que
ya no hubiera una elección por tendencias.
El hecho de que ya no hubiera candidaturas por agrupamientos eso ya
evidencia una integracion. La reforma del estatuto establece que nadie
puede ser excluido porque perteneció a una tendencia y nadie
puede ser excluido por ser una minoría...
¿Qué pasó en Ciudad Delgado?
No solo fue delgado, sino en Soyapango, Ilopagno, en varios municipios
donde perdieron algunos candidatos. La democracia es así, hay
un ganador y un perdedor.
Las bases del partido son las que fueron a depositar su voto secreto
y directo, sin imposición de la cúpula. En las elecciones
las bases por cuenta propia, sin ninguna presión, fueron a emitir
sus votos.
¿Las bases pasaron factura a sus funcionarios?
No se trata de pasar facturas, en todo proceso de elección interna
se realiza una evaluación. Nosotros garantizamos que todos los
compañeros que fueran a elección se sometieran a un proceso
de evaluacion interna y ese proceso, tenía a su base un compromiso
con la comunidad, la sensibilidad frente a los problemas de la comunidad;
segundo, el conocimiendo del gobierno local y lo otro que se midió
es la estrtegia del partido. Todos (los candidatos) pasaron por un proceso
de evaluación. Ahora, quienes eligen son las bases.
Aunque haya habido un proceso de buscar planillas integradas, se garantizó
el derecho de todos las bases para definir.
En el caso de los candidatos se firmó un acuerdo de respetar
el resultado de las votaciones y además se asume la decisión,
donde hay coalición, de deponer el cargo, siempre que se así
se acuerde en las coaliciones.
¿Ya se definieron coaliciones?
En algunos municipios ya están, en otros depende de las pláticas
con los partidos.
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