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INTERNACIONAL
Ataque a Irak:
Necesario y apropiado
La
Cámara de los Representantes del Congreso estadounidense apoyó
al presidente George Bush -después de un intenso cabildeo- el
uso necesario y apropiado de la fuerza contra Irak para
proteger la seguridad del país.
Vértice / Agencias
vertice@elsalvador.com
El
Senado, que es controlado por los demócratas, prefirió
estudiar el tema Irak antes de tomar una decisión definitiva;
aunque los tambores de guerra redoblan en los pasillos de la Casa Blanca.
Varios senadores republicanos y el demócrata Joseph Lieberman,
(que representa a Connecticut) sometieron un texto similar al acordado
el pasado miércoles entre los líderes de la Cámara
de Representantes y la Casa Blanca.
Pero ese proyecto no tuvo apoyo unánime: el líder demócrata
del Senado, Tom Daschle, afirmó en un comunicado que los senadores
de su partido y algunos republicanos continúan pensando
que una resolución final debería poner más énfasis
en la eliminación de las armas de destrucción masiva de
Irak.
La
posición es vista con recelo por el Secretario de Defensa Dondald
Rumsfeld que tiene el dedo a punto de halar el gatillo. Lo único
que espera es la licencia final.
Pero el texto acordado por la mayoría republicana y los demócratas
en la Cámara de Representantes señaló que el
presidente está autorizado a recurrir a las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos si lo juzga necesario y apropiado para defender la seguridad
nacional de Estados Unidos de la continua amenaza impuesta por Irak.
¿Y Bin Laden?
Esta semana, el Grupo de Resistencia, que engloba a 12
organizaciones pacifistas, puso en marcha una campaña nacional
contra una eventual guerra en Irak, coincidiendo con el ejercicio de
presión de la Casa Blanca al Congreso y a la Naciones Unidas
para que autoricen el uso de la fuerza.
Este movimiento intensificará las protestas en contra de los
planes de guerra del Gobierno de George W. Bush, en una estrategia cuyas
directrices se basan en una serie de actos de desobediencia civil.
A juicio de los organizadores, este ataque injusto, no sólo
acabaría con la vida de miles de iraquíes inocentes, sino
que también pondría en peligro a las tropas estadounidenses,
que morirían si se permite a su gobierno derrocar al iraquí.
La principal razón de la oposición a la guerra surge a
raíz de que los servicios de inteligencia han sacado de la agenda
el tema del paradero del saudita Osama Bin Laden o detalles sobre la
desarticulación de la estructura terrorista Al Qaida.
A
simple vista, la administración de W. Bush quiere enmendar el
error de seguridad que desembocó en la destrucción de
las torres gemelas, el Pentágono y el avión que se estrelló
en Pennsilvania.
Creemos que una guerra en Irak no nos ayudará a afrontar
las verdaderas raíces del terrorismo y tememos que sólo
atizará el sentimiento antiestadounidense y provocará
más atentados, dijo Kelly Campbell, directora de Familias
del 11-S para un Futuro Pacífico.
En tanto, Saddam Hussein sostiene que E.U. quiere tapar los crímenes
perpetrados por Israel en Palestina pero que no tendrá
éxito oponiéndose al mundo entero.
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