6 de octubre de 2002

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CARTAS

El FMLN vrs Medios

En días recientes, el FMLN, dio a conocer el documento de Consulta para la Construcción de un Proyecto de País.
En él plantean que los medios de comunicación desinforman a la población y que los sectores dominantes impiden al pueblo el acceso a la información, debido al control mayoritario de los sistemas de información masiva (entendiendo a estos como la prensa escrita, radial y televisiva).
Para ir por partes, informar es: comunicar, dar a conocer, participar, etc. Desinformar, por ende, es todo lo contrario. Así que no se puede afirmar que existe tal cosa con una posición tan carente de fundamento.
Por otra parte, argumentan que los medios encubren la corrupción.
Sin embargo se les olvida que hoy en día gracias a los medios de comunicación especializados la población se ha enterado de escándalos de toda clase en la que se han visto involucradas personas de la alta sociedad y más importante aún es el hecho de que gracias a trabajos periodísticos investigativos se han descubierto grandes fraudes contra el país. ¿Quién informó de esto?
Además, afirman que la población no tiene opción de escuchar otras formas de pensar diferentes a las ideas neoliberales.
Solo les puedo decir que están sumamente equivocados o acaso ya se les olvidó que luego de los Acuerdos de Paz, obtuvieron frecuencias para sus radios, donde pudieron difundir ideas y pensamientos diferentes a los neoliberales. Entonces en qué estamos. ¿Acaso no han tenido acceso a los medios?
¡Ah y por si fuera poco los diferentes medios de comunicación los invitan a espacios de opinión donde pueden dar a conocer sus pensamientos sin que se les restrinja por ello! ¿Qué más quieren?, me pregunto.
Después de la guerra, los medios de comunicación han brindado espacios para que cualquier partido político, persona, gremio, institución o lo que sea, pueda dar a conocer sus opiniones, ya sean en contra o a favor del sistema actual. Eso es democracia, señores.
Si no están de acuerdo, explíquenme ¿cómo llamamos a este fenómeno de acceso a los medios que goza la población salvadoreña?
Así están las cosas, no le busquen cinco patas al gato.


José V. Ortíz
C. I. P. 4-19-0009457

Cuotas injustas
Parece que el autor de cuotas injustas, cobradas por servicios en los hospitales nacionales, se olvida de ciertos detalles, que a mi modo de ver deben de ser aclarados.
En su carta, dicho autor compara los hospitales nacionales con los servicios prestados por centros de asistencia médica en Australia.
Al hacerlo, el autor se olvida que Australia puede ofrecer servicios médicos “gratis” porque además de ser un país rico, carga a sus ciudadanos una de las tarifas impositivas más altas del mundo. Es decir que sus ciudadanos en realidad pagan por los servicios gracias a sus impuestos.
Es cierto que El Salvador recibe préstamos millonarios, pero, a la larga, esos préstamos habrá que pagarlos, y son mejor empleados en el desarrollo de infraestructura económica y educación, que a la larga nos ayudará a salir del subdesarrollo, y a convertirnos en un país capaz de prestar servicios sociales como Australia.


Carlos R. Cañas
carlos@cancansystems.com


¿Biblioteca o la quinta?
Señores encargados en promover la cultura en nuestro país, es triste y vergonzoso que al llegar como visitantes a estos lugares, los empleados encargados de estas sean una racha de holgazanes e incapaces.
Hace un par de días, visité el Archivo General de la Nación buscando información documental muy delicada, tanto en libros, documentos y Diarios oficiales.
Lo más bochornoso e insoportable es ver al personal que se encarga de atender a los investigadores; enfrente de las mesas donde nos sentamos está una empleada dando de gritos a cada persona que pasa por el corredor del palacio; ademas, sin importar que allí estén las personas, dice sus palabrotas con la mayor naturalidad, sin importar la reputación del lugar.
Han puesto unos letreros que rezan “apague el celular por interferencia a los demás lectores”; pero da risa cuando no predican con el ejemplo.
En mi opinión, es urgente que funcione un personal capaz y amable, sobre todo, pues cabe mencionar que llegan personas muy serias a buscar información y este personal no es el indicado.
No es posible que el Archivo Nacional siga con esta clase de personal.

Eduardo Barrientos
eduardito8@latinmail.com


No es posible
Quiero denunciar el constante atropello que sufre el viajero al llegar al país por el personal que saca las maletas del avión. Hace dos semanas que vine para unas vacaciones cortas; al recibir mi equipaje del vuelo 560 procedente de San Francisco, California, me encuentro que me lo han abierto y me han robado diferentes cosas.
Al poner la denuncia, me sorprendió la frialdad y la lentitud con que se me atendió (Caso # DPRFR SALTA 30031). Después de estar 45 minutos esperando con quien me tomaría la declaración, me doy cuenta que sucede a diario. Es patético.
Cuando pedí que fuéramos a registrar los casilleros de los responsables del desembarco de maletas y a hacer un registro minucioso con la PNC, se me dijo que no y que llenara un formulario, dejara mi dirección y número de teléfono.
Ya pasaron 15 días y nada. ¿Existe algún ente controlador que investigue estos casos? ¿Hay alguna institución a la cual se pueda acudir?

Amílcar Martínez
amilcar1961@aol.com


Ay, don Dagoberto...
Que triste darnos cuenta la forma de pensar de nuestros políticos, aunque no es de extrañarse, ya que por la misma razón es que el país parece estancarse en el desarrollo.
Estoy segura que los políticos de esa clase de pensamiento no dudarían en ponerse falda si por ese solo hecho pudieran convertirse en estadistas de la talla de Golda Meier, Indira Gandhi o Margaret Tatcher. Pero, la verdad, es que pensando así, ni que se pongan los atuendos de Madonna. Abran el espacio al 52% de mujeres del país para que vean cómo se trabaja.

Graciela Cader
C.I.P. 1-1-195106



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