29 de septiembre de 2002

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CARTAS

¡Cuotas injustas!

Voy a expresarme sobre los cobros de Maternidad, según nota publicada en EL DIARIO DE HOY el 27 de agosto pasado.
En todos los hospitales nacionales exigen la “colaboración voluntaria” y sin ella no atienden a nadie. Ahora EL DIARIO DE HOY nos revela que en el Hospital de Maternidad, existe una tarifa establecida por los servicios a las mujeres que dan a luz.
¿Y los impuestos que pagamos? ¿Y los préstamos millonarios que recibe el gobierno? Seguramente toman un rumbo distinto para los que están destinados.
Recientemente vino de visita al país, un familiar que tiene varios años de residir en Australia y me contó que cuando llegó a ese país, su hijo menor padeció de una infección urinaria y tuvo que ingresarlo a un hospital y lo atendieron, y lo curaron sin cobrarle un centavo a pesar que en el caso intervinieron varios especialistas.
Cuando la esposa dio a luz a su tercer hijo, fue atendida de maravilla en uno de los hospitales nacionales sin tarifa y sin colaboración voluntaria y hasta le dieron una cantidad de dinero por el nacimiento de su hijo. !Qué diferencia!
Quizá allá no se diluyen los impuestos entre los funcionarios ‘enfermos’ que consideran los puestos públicos una fuente para ‘componerse’.
Para colmo, la Corte Suprema de Justicia avaló los cobros en hospitales sin importarle la magra economía de las clases desposeídas. Podrá ser legal y constitucional, pero es injusto.

Carlos Edmundo Herrarte
C.I.P 1-1-177736

Un viejo problema
El reportaje que sacaron en relación al ISSS ( 22 octubre 2001) fue muy bueno. Ahora nuevamente nos enfrentamos a las demandas del STISSS  y SIMETRISS. Nadie les pregunta a estos señores, que han hecho en mejora de los asegurados, después de haber obtenido a la fuerza nuevas ganguerías, por que no se le puede llamar de otro modo a todos los beneficios que obtienen y que por supuesto aumentan los gastos en detrimento de los beneficios que pudieran tener los derecho-habientes. Cada día es peor el servicio que presta el ISSS por la carga laboral que mantiene. Los que hemos trabajado en la Empresa Privada, nos da grima, como muchos que laboran en el ISSS (Hospitales y Unidades)  pierden el tiempo. NO ENTIENDEN QUE EL CLIENTE ES EL ASEGURADO y que por medio de sus cuotas y de las de los Patronos (Empresas) les pagan su sueldo. que muchos no lo merecen, por su forma irresponsable de desempeñar sus labores.

José Ernesto Santillana Escobar
jesantillana@navegante.com.sv


In memoriam...
La muerte llega como siempre, inesperada, sin avisar y sin tocar a la puerta. Hoy me tocó a mi enfrentar a la muerte, violenta , desalmada, con balas y sin ninguna razón aparente. El martes 18 alguien asesinó a mi amiga Arely Barrientos y a su mamá Irma vda. de Barrientos. Fueron asesinadas en su casa.
No puedo calcular el tiempo que me llevó creer lo que estaba pasando, hice tantas llamadas como me fue posible, con la esperanza que alguien me desmintiera lo que acababa de escuchar. Alguien de una radio me confirmó los nombre de aquellas personas, que en muchas ocasiones me recibieron en su casa, que ahora sale en las páginas de los periódicos y en las imágenes de los noticieros, como la “nota violenta del día”.
Ahí están, los cuerpos de ellas, saliendo por última vez de esa casa vieja, que fue su hogar de toda la vida, una casa de balcones, con pisos antiguos en forma de alfombra, hogar también de un canario, una pecera con dorados, y un consultorio que conozco de memoria, donde nuestras conversaciones se hacían eternas y mucho más entretenidas que la consulta dental.
Arely fue una típica mujer salvadoreña: emprendedora, con una fortaleza incalculable, sobresaliente a pesar de las circunstancias y al mismo tiempo fue una de esas personas “raras”, que irradian confianza desde el primer momento, y con la que podías hacer conversación de cualquier cosa, y al momento estar riendo... la sonrisa de Arely jamás se borrará de mi mente, era divertido verla reír, porque lo hacía con gusto. Gracias por haber compartido muchos de esos momentos conmigo.
Tendré presente cada una de esas veces que reímos hasta que nos dolía el estómago, de las veces en que salimos pasándonos un poquito de la hora de llegada, muy a pesar de los regaños de su mamá, y de cómo compartíamos secretos de todo tipo. No hubiera pasado Inglés IV en la U si no me hubiera ayudado con las tareas. Supe de muchos de sus sueños y anhelos, de lo que quería hacer, de la canción que ponía para que cantara su canario, de lo mucho que le gustaba divertirse y de vez en cuando, echarse un cigarrito en la cocina. También aprecié cómo adoraba a su nena, a su “bebé”: Andreina su única hija.
Ahora, que se nos han adelantado en el camino tengo la plena certeza que El Señor las ha recibido en su casa, y las preocupaciones y las complicaciones de esta vida se quedan para los que aún estamos aquí.
Ahora Arely serán cumplidos todos tus sueños, y la felicidad plena con la que siempre soñaste, es ahora tuya Arely, para toda la eternidad. Adiós mi amiga, excelente amiga, excelente profesora de inglés, excelente médico, excelente madre. Hasta pronto mi doctora.

Xenia Zepeda
xeniaxe@yahoo.com


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