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REPORTAJE
En
busca de un hogar seguro
Uno
de los grandes retos de los salvadoreños es alcanzar una vivienda
digna y segura; pero, sobre todo, que esté al alcance de los
sectores populares. Una de las alternativas que puede acortar el déficit
de vivienda actual puede ser la construcción de viviendas a base
de concreto celular, que ya se utiliza en otra naciones del mundo.
Iván
Gómez
vertice@elsalvador.com
Los
aspectos demográficos, como el crecimiento poblacional, generan
altos niveles de concentración de familias en el área
urbana de san Salvador. A esto se le suma la migración rural.
Ambas realidades incrementan los asentamientos marginales que casi
siempre carecen de los servicios básicos y sus viviendas son
construidas a orillas de quebradas o a la sombra de un paredón.
Actualmente a la problemática del déficit habitacional,
que es de más de 45 mil viviendas al año, se sumó
la destrucción parcial o total de más 243 mil casas debido
a los dos terremotos del año pasado.
El país enfrenta la necesidad de buscar conductos que faciliten
la construcción de viviendas en serie. Pero, ante todo, que estén
acordes a la economía familiar.
Este fenómeno habitacional obliga al sector de la construcción
a buscar mecanismos viables para agilizar la edificación de nuevas
viviendas.
Los últimos estudios tecnológicos desarrollados por el
Instituto Salvadoreño del Cemento y del Concreto (ISCYC), que
se dedica a la asesoría, formación técnica y difusión
de conocimiento, han permitido encontrar en el concreto celular una
salida a las expectativas de alcanzar una vivienda digna. Principalmente
para aquellas familias de escasos recursos económicos.
La apuesta es construir viviendas con el uso de concreto celular que,
según las pruebas, es un producto aislante acústico o
de resistencia al ruido, resiste el fuego y su costo es mucho menor
que el concreto normal.
Para
Alejandro Bellegarigue, presidente del ISCYC, además de promover
la investigación y discusión de estudios tecnológicos,
el instituto busca resolver uno de los problemas básicos del
desarrollo económico de una sociedad.
Unas de las decisiones más importante en la familia, es
lograr adquirir su propia vivienda. La decisión no sólo
incluye la calidad de vida personal; sino la de toda la familia. Por
eso vale la pena tomarse el tiempo necesario para hacer una reflexión
sobre los diseños, materiales y costos para encontrar soluciones
a esta necesidad, indica.
Actualmente el ISCYC desarrolla investigaciones de suelos para probar
el comportamiento de nuestras arenas con el aditivo que formará
el concreto celular.
Este componente orgánico elaborado a partir de cascos y patas
de ternera, es parte de la formación del concreto que es compuesto
por agua, arena y cemento Portland. La diferencia con el concreto convencional
es la aplicación del aditivo celular.
El nombre de celular proviene de la composición que crea el aditivo
orgánico que formará las células de aire, las que
tienen una forma esférica y uniforme, sostiene Karla Benítez
de Escamilla, asistente técnico del ISCYC.
Este aditivo debe disolverse en agua. Para darle un ejemplo, un
litro de aditivo al mezclarlo con 40 litros de agua, producirá
510 litros de espuma, sostiene la arquitecto.
Formas de uso
La aplicación del concreto celular no es nueva, su exploración
lleva más de 50 años.
En Europa, donde se presentan climas extremos, se han creado diferentes
tipos de concreto celular utilizando diferentes componentes como el
polvo de aluminio que su función es expandir el concreto.
Sin embargo, durante su uso, se registraron problemas para controlar
la expansión, por lo que posteriormente se experimentaba agrietamiento
en paredes.
Otra forma de utilizar el concreto celular es con pequeñas esferas
de polipropileno. Esta experiencia en construcción ya se ha utilizado
en el país.
La composición para crear el concreto convencional se basa en
las mismas aplicaciones de siempre: agua, cemento, arena, grava y aditivo.
Según Benítez, es hasta ahora que se ha desarrollado una
tecnología adecuada para poder producir concreto celular.
Es la misma composición, lo que cambia es el tipo de aditivo
y no necesariamente tiene que incluirse grava. En base al descubrimiento
de este aditivo orgánico, nos permite trabajar el concreto de
una forma estable, sostiene la arquitecta.
La recomendación de eliminar la grava es porque -según
las pruebas de laboratorio- este elemento rompe las burbujas de aire.
La función del aditivo es encapsular el aire a través
de la espuma que se forma.
Algunas de las características de este producto es porque encuentra
su alta capacidad de aislamiento térmico, acústico y protege
del fuego. Además de lograr menor peso que el tradicional.
El aditivo, patentizado en Alemania, ya es utilizado en la construcción
de viviendas en países como Egipto, Nigeria, Singapur y México,
entre otros, en donde sus resultados han sido óptimos.
El compuesto alcanza un peso ligero, el cual contiene aire estable o
células de gas uniformemente distribuidas en la mezcla.
Carlos Enrique Ibarra, del Centro Tecnológico del Concreto de
Apasco, México, quien posee ocho años de trabajo en investigación
de nuevos productos, sostiene que con la aplicación de este aditivo
en el mercado, las empresas constructoras verán reducido sus
gastos en materiales como la grava y el hierro.
Su conductividad térmica es hasta cinco veces menor (que)
la tradicional. Si usted vive en una zona donde la temperatura ambiente
es de 37 grados o más, el ambiente en el interior de su casa
será considerablemente reducido, sostiene.
Otra de las ventajas es la resistencia al fuego.
Durante las pruebas de resistencia, en una pared de 15 centímetros
de grosor, se aplico a la pared una fuente constante de calor, a temperatura
de mil doscientos grados centígrados. Después de cinco
horas, la temperatura que se había transmitido a la otra cara
del muro solo era de 42 grados centígrados.
Eso significa que a la hora de registrarse un incendio en el interior
de una vivienda, las víctimas tendrán más tiempo
para ser auxiliadas, añade.
En nuestro país, las estadísticas del Cuerpo de Bomberos
Nacionales señalan que entre el año 2000 y el 2002 se
han registrado 652 incendios en viviendas, ya sean construidas con lámina
o concreto.
Otros beneficios
La buena resistencia al fuego del concreto celular se debe a la estructura
porosa que posee.
Otra ventaja es la flexibilidad, es decir, presenta resistencia sísmica,
ya que los riesgos de desplome son menores.
Sin embargo, el experto mexicano aclara que no se trata de una garantía
total contra terremotos. Gracias a su peso liviano, a la hora
de un fuerte sismo, lo que podría pasar de momento es que las
paredes se agrieten. Existen mayores garantías para la seguridad
de sus habitantes, señala.
En relación a la temperatura ambiente, una de las alternativas
del concreto celular es que puede adsorber el calor entre 40 a 60 por
ciento menos que las viviendas construidas con concreto convencional.
Se ha comprobado que el 60 por ciento de la radiación solar penetra
a una vivienda por el techo. Al utilizar concreto celular en los techos
con la utilización de lozas, esto reduciría sustancialmente
la penetración de calor en la vivienda, creando un ambiente agradable.
Dependiendo de la densidad utilizada, se puede producir también
encubiertos aislantes en azoteas reduciendo su peso hasta el 80 por
ciento menos en comparación con el concreto normal.
Asimismo, se pueden producir pisos, muros divisorios, fabricación
de bloques, losas, muros divisorios entre apartamentos.
En las pruebas de calidad también se contempló que este
se puede serrar a mano y penetrar con clavos y tornillos.
Los expertos señalan que estas ventajas favorecerán una
mayor economía, rapidez en la ejecución de colados debido
a la facilidad de colación del concreto ya que no necesita compactación.
Para el ISCYC promover el debate tecnológico sobre el concreto
celular alcanzará a solventar gran parte del problema básico
del desarrollo integral de la persona.
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En
busca del aditivo:
- El aditivo proviene de los cuernos y las patas de ternera,
que es una proteína animal.
- El componente está patentado en Alema-nia como un aditivo
para ser usado en el concreto.
- Se obtiene por la hidrolización (agua-proteínas)
de los restos de animales.
- No causa ninguna reacción química y sirve únicamente
para envolver el aire que se encierra en el concreto.
- El aditivo es biodegradable, no tóxico.En busca de un
hogar seguro
Iván Gómez
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