
|
 |
TEMA
DE PORTADA
Por
un Estado transparente
Los
derechos a obtener información pública y a reservar las
fuentes periodísticas fueron tema de la agenda de los medios
de comunicación esta semana. Pero aún falta una ley de
acceso a la información para combatir la corrupción.
Erick L. Lemus/Claudia Zavala
vertice@elsalvador.com
,El
artículo 3 de la Convención Interamericana demanda transparencia
a los gobernantes.
El concepto de transparencia es un tema lanzado al debate en América
Latina por el gobierno de los Estados Unidos, por medio de diversas
instancias como la Organización de Estados Americanos (OEA),
y El Salvador no escapa a ello.
La Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), CREA Internacional
y la Fundación Konrad Adenauer realizaron un encuentro internacional
para analizar el ejercicio del derecho a la información pública
en América Latina, con el auspicio de la Universidad Iberoamericana
y Probidad.
El tema del derecho a obtener información pública también
se sumó al debate que plantearon los propietarios de medios de
comunicación en protesta por el artículo 25 de la Ley
de Defensa.
Al final, tras las observaciones de propietarios y periodistas, el presidente
Francisco Flores, devolvió la Ley a la Asamblea Legislativa con
observaciones.
A partir de ambas experiencias, quedó claro que los medios de
comunicación deben defender los derechos a reservar las fuentes
y a reclamar información pública, como una pieza clave
en la lucha
contra la corrupción.
En el país, el papel de la Asamblea Legislativa y la Corte de
Cuentas es el ejemplo más apropiado para hablar de restricción
a la información pública.
En lugar de orientarse la preocupación por el acceso a
la información, más bien hay preocupación por el
exceso de ella, señala el abogado Florentín Meléndez.
Vértice también conversó sobre el tema con Richard
Werksman, Consejero Especial Anticorrupción del Departamento
de Estado de los Estados Unidos y miembro del Comité de Expertos
de la OEA para el seguimiento de la Convención Interamericana
contra la Corrupción.
Werksman resalta el hecho de que la Convención Interamericana
plantee la necesidad de transparencia en el gobierno, a partir de informes
de ingresos y bienes de empleados; sistemas para la contratación
de funcionarios públicos y para la adquisición de bienes
y servicios por parte del Estado que aseguren la publicidad, equidad
y eficiencia.
El Consejero Especial en Anticorrupción dice que la transparencia
y el acceso a la información pública es un tema
de muchísimo interés e importancia, no solamente para
los Estados Unidos y la OEA, sino también para el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) y las otras instituciones financieras que ahora
mandan ciertos mecanismos de transparencia en sus donaciones y contratos.
Contra la corrupción
El internet y los medios de comunicación propician más
transparencia.
Pero la lucha contra la corrupción y por la transparencia pública
tiene mucha tela que cortar. Esta semana, se divulgó el Índice
de Percepción de la Corrupción (IPC), que sistematiza
la organización Transparencia Internacional, de Alemania.
El Índice incluye a 102 países y define a América
Latina como la región con el más alto nivel de corrupción;
aunque hay niveles muy bajos como es el caso de Chile.
En cambio, donde se percibe más corrupción es en Paraguay
y se observa un aumento en países como Colombia (de 2 puntos
a 3.6), Panamá (0.7 a 3.0), Argentina (0.7 a 2.8), Guatemala
(0.4 a 2.5), Venezuela (0.3 a 2.5) y El Salvador ( de 2 a 3.4).
En este sentido, a juicio de los representantes que asistieron al encuentro
que presidió la Universidad Iberoamericana, la libertad de expresión
es la piedra angular que fundamenta el derecho de acceso
a la información.
De Latinoamérica, solo México, Colombia, Perú,
Paraguay, Ecuador, Venezuela y Panamá han conseguido plasmar
en sus leyes una salvaguarda que garantiza el derecho a recibir información
pública.
En cuanto a El Salvador, no está expresamente consignado en la
Constitución; salvo el artículo 6, cuya aplicación
depende de una interpretación de la Sala de lo Constitucional.
Es muy importante que exista una ley especial de acceso a ella,
dice Meléndez.
Sin embargo, considera que El Salvador tiene la gran ventaja de poder
retomar lo positivo de algunas experiencias latinoamericanas que han
tenido éxito en aminorar los índices de corrupción
en sus países, por medio de la sistemática rendición
de cuentas de parte de sus funcionarios públicos.
El mexicano Ernesto Villanueva, experto en Derecho de Información,
asegura que mejorar la calidad de vida de las personas debe ser el objetivo
principal de legislaciones de este tipo. Es decir, que las bondades
de salvaguardar este derecho van más allá de reducir la
corrupción y fomentar la transparencia entre los funcionarios.
Se trata de adjudicarle a la información una función
instrumental, que sirva para tomar decisiones concretas en la vida cotidiana,
señala.
Punto medular
El derecho al acceso de la información no es un accesorio de
la democracia.
Francisco Escobedo, catedrático de la Universidad Iberoamericana,
sostiene que el acceso a la documentación gubernamental es una
vertiente del derecho a la información. Tiene que ver con
la recuperación de los principios republicanos. Tenemos 200 años
de hablar de ellos; pero nadie se percata si funcionan o no.
Por su parte, Carlos Manuel González, de nacionalidad dominicana,
señaló que el ciudadano carcomido por los gérmenes
del desconocimiento y pasividad no podrá acceder a la información
pública.
En otras palabras, los latinoamericanos no están acostumbrados,
de alguna forma, a exigir transparencia a sus gobernantes y funcionarios.
La falta de conocimiento de los derechos constitucionales y la pasividad
cultural obstruyen el ejercicio de rendición de cuentas que exigen
las legislaciones en cuestión. A lo anterior hay qye agregar
la sistemática oposición de los funcionarios para rendir
cuentas.
La educación, en el caso de la ciudadanía en general,
es el motor principal para conseguir que los ahora alumnos sean los
ciudadanos exigentes de mañana. Por tanto, la inclusión
del tema del derecho a la información pública en los libros
de texto es de importante relevancia. En el foro, sólo México
reconoció que el gobierno ha tomado en cuenta este aspecto.
La promoción general del derecho a la información
constituye una reivindicación que no ha estado en las plataformas
de las élites políticas. Es un tema de todas las personas
y exclusivo de los periodistas y los especialistas, precisa Escobedo.
Por el momento, la tarea para El Salvador sigue pendiente. Los medios
de comunicación y la sociedad civil deben poner en el tapete
de la discusión la emisión de una ley de esta naturaleza
para que las cuentas -entre ciudadanía y Estado- sean suficientemente
claras.
|
El
polémico artículo 25
Los medios de comunicación y los periodistas
cerraron filas esta semana contra el artículo 25 de la
Ley de Defensa debido a que el espíritu de la libertad
de prensa estaba amenazada. La ley señaló la obligatoriedad
a brindar información a una autoridad competente
para los fines de la defensa nacional.
La redacción del artículo no hizo una excepción
a la prensa y eso puso en riesgo la reserva de las fuentes, uno
de los pilares del ejercicio periodístico. La Asociación
Salvadoreña de Radiodifusión (ASDER), la Asociación
Internacional de Radodifusión (AIR), la Asociación
de Periodistas (APES), Probidad y FESPAD cerraron filas con base
a la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que
ha sido suscrita por el país.
El artículo 13 de la Declaración establece que todo
comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de
información, apuntes y archivos personales y profesionales.
En ese mismo sentido, las gremiales apelaron a la Declaración
de Chapultepec, suscrita por Armando Calderón, y propuesta
por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
No podrá obligarse a ningún periodista a revelar
sus fuentes de información, dice la Declaración
de Chapultepec.
Una presión extra fue la preocupación formulada
por Reporteros sin Fronteras (RSF) al presidente Francisco Flores
mediante una carta que firmó el Robert Ménard, secretario
general de RSF.
|
|

Ernesto
Villanueva, abogado y doctor en Derecho
de Información
|
A la vanguardia
El sorprendente avance mexicano en esta materia podría
sentar precedente en toda Latinoamérica.
La democracia muere cuando el acceso a la libertad de información
pública se cierra. Así resume Eduardo Villanueva,
experto en Comunicación y Derecho de Información
de la Universidad Iberoamericana, la importancia de contar con
leyes que velen por el cumplimiento de ese fundamental derecho
ciudadano.
La Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información
Pública obliga a los tres poderes del Estado a rendir cuentas
al pueblo, ya sea a través de la información
de oficio donde los ciudadanos pueden encontrar datos en
las páginas web de las secretarías de Estado. En
ellas se incluyen datos como resultados de licitaciones, concesiones,
sueldos de funcionarios, auditorías públicas, entre
otros. Si aún con esa extensa base de datos,
el ciudadano no está satisfecho, puede recurrir al sistema
de petición de parte, que consiste en una solicitud
específica de lo que necesita.
Si en un plazo máximo de 20 días el funcionario
no entrega la información, éste es sancionado y
el ciudadano recurre a una segunda instancia que le garantiza
la entrega de su petición.
Si el Estado argumenta reserva en la información, está
obligado a demostrar que pondría en peligro la seguridad
nacional. En todo caso, esa reserva puede extenderse sólo
por doce años. Los delitos graves de lesa humanidad no
son sujetos de reserva.
|
|

Cristiana
Chamorro, periodista y miembro de la Fundación
Violeta Barrios
|
La impunidad
El periodismo nicaragüense se ha convertido en intermediario
de la libertad de expresión de la gente
Los descarados abusos de poder del ex presidente Arnoldo Alemán,
recientemente, y las dictaduras militares, en el pasado, parecen
haber sumergido a Nicaragua en una profunda apatía e incredulidad
hacia el Estado. Tanto, que las últimas encuestas ubican
a los periodistas como las figuras de mayor confianza en ese país
centroamericano.
Cristiana Chamorro Barrios, periodista e hija de la ex presidenta
Violeta Barrios, destaca que las últimas dos reformas a
la Constitución (1995-2000), no incluyen ningún
artículo que haga alusión a la libertad de información
pública. Actualmente, existen tres anteproyectos de acceso
a información pública, presentados por tres Fundaciones,
que están por estudiarse.
La figura del Hábeas Data, como recurso específico
para garantizar la entrega de la información, sólo
es conocida y defendida por grupos de Derechos Humanos, por lo
que la educación y concientización a la ciudadanía
es piedra angular para el desarrollo de este tipo de normativas.
Sólo con el enjuiciamiento de Alemán se abrirán
las puertas para hablar de verdadera lucha anticorrupción
y derecho a la información pública en mi país,
admite. Considera que, pese a ser considerados como el vínculo
entre población y Estado, a los periodistas les falta mucha
formación técnica para comprender e interpretar
documentos que permitan desenmascarar posibles actos de corrupción.
|
|

Miguel
Rodríguez Villafañe, catedrático de
la Universidad Católica de Córdoba
|
El secretismo
El colmo está en Argentina: Existen 114 leyes secretas
y unos 200 Decretos Ejecutivos desconocidos
Como si tuvieran poco con la actual crisis económica, los
argentinos han tenido que enfrentarse a históricas arbitrariedades
y caprichos jurídicos de sus legisladores. En 1891, se
aprobó la primera ley secreta. Desde entonces, un total
de 114 leyes y unos 200 decretos ejecutivos forman parte de un
secretismo infranqueable, hasta para los mismos jueces de ese
país. De hecho, los jueces son aún elegidos en sesiones
secretas.
El abogado y catedrático argentino, Miguel Rodríguez
Villafañe, señala que en Argentina, a nivel nacional,
no existe todavía una Ley de Información Pública,
pero sí se han dado significativos avances a nivel provincial.
Sin embargo destaca que, hoy en día, la actitud de los
ciudadanos es parecida a la del hincha de fútbol: No
quieren saber nada cuando su equipo pierde. Es decir, desarrollan
una indiferencia hacia el gobierno cuando éste no tiene
buenas noticias que dar. O llegan al extremo de decir: Roban,
pero no tanto, roban, pero reparten, afirma.
Rodríguez Villafañe asegura que, en su país,
una ley de este tipo ayudaría a preservar la información
del pasado en aras de mantener la memoria histórica.
Sin embargo, a pesar que los periodistas son un nexo importante
entre el Estado y los ciudadanos, Rodríguez ve discriminativo
el hecho de que los funcionarios públicos les brinden información
sólo a ellos y no a al ciudadano común y corriente.
|
|

Rigoberto
González
Montenegro, de la Procuraduría General de la Nación
|
Una legislación con trampas
La Ley 6 de Transparencia y Acción de Habeas Data fue aprobada
a principios de este año.
Pese a ser un paso importante para la Libertad de Expresión
en Panamá, el consenso total con el que esta ley fue aprobada
se vio opacado por el reglamento que decretó posteriormente
el Ejecutivo.
El debate no se hizo esperar cuando las organizaciones civiles
y algunos políticos protestaron por el polémico
artículo 11 del reglamento, que detallaba que informes
de licitaciones y otros documentos públicos podían
ser reclamados sólo por personas interesadas que
están directamente vinculadas con la información
solicitada.
Esto, según Rigoberto González, de la Procuraduría
General de la Nación, era una clara violación al
derecho de información del resto de ciudadanos que quisieran
obtener información. A pesar de eso, Panamá es uno
de los pocos países que ya incluye al Hábeas Data
en su legislación, como mecanismo de garantía para
conseguir una información que ha sido denegada en una primera
instancia.
El tema de las sanciones es básico: Si en 30 días
la solicitud de información no ha sido subsanada, el funcionario
es multado con el doble de su salario mensual. Y si reincide,
se destituye de su cargo.
Los ciudadanos no necesitan ser representados por un abogado para
hacer valer su derecho de acceso a la información. El dinero
de las multas es destinado a un fondo de la Defensoría
del Pueblo, para realizar un programa de participación
ciudadana.
|
|

El
abogado José Perla Anaya es catedrático de
la Universidad
de Lima
|
La sombra Fujimori-Montesinos
Una nación que se recupera del autoritarismo y la corrupción
que le heredó un sistema populista.
Después que todos los medios habían sido tomados
con plata que hemos visto entregarse en bolsas y maletines, de
una manera grosera no es fácil hablar de una ley
de acceso a la información pública.
El profesor universitario José Perla dice que la mayoría
de estos profesores se ha fugado del Perú o tras la rejas
luego de comprobarse su enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, nosotros creemos que esto es una cadena que
todavía tiene cómplices dentro y que están
actuando en perjuicio de toda la sociedad peruana.
Perla sostiene que la intención de informar en perjuicio
de los ciudadanos continúa mientras la ciudadanía
recibe información según los intereses de
estos delincuentes que lograron fugarse.
Por otro lado, se corre el riesgo de que el gobierno de Alejandro
Toledo empiece a utilizar los recursos del Estado para contrarrestar
esta antipropaganda con propaganda gubernamental.
Perú, en este sentido, vive una situación complicada
porque a un lado está la información grande
y comercial que sigue estando en manos de las mafias,
y por otro la posición de la administración de Toledo
queriendo hacer propaganda sin dar oportunidad al conocimiento
de diversos puntos de vista.
La Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública
es el único mecanismo que tiene la sociedad peruana para
romper con el pasado de Fujimori y Montesinos. Sin embargo, el
Consejo de Ministros siempre tiene la atribución de decir
qué es secreto y qué es estrictamente secreto,
dice Perla.
Perú tiene un gran reto a futuro.
|
Copyright 2002
El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización
escrita de su titular. |
|