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CARTAS
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Chimeneas
en ruedas
Da verguenza escuchar los comentarios de amigos extranjeros que
visitan nuestro país y se dan cuenta del grado de contaminación
que existe producida por toda aquella maquinaria que emana humo.
Pero lo más preocupante del caso es que no hay voluntad
de ningún lado (Ministerio de Medio Ambiente, ONGs,
diputados, buseros, etc.) de enfrentar esta situación.
Para muestra un botón: ¿cómo es posible que
en la Asamblea Legislativa exista una comisión de transporte
u obras públicas y que el presidente de esta sea el diputado
busero? Por ética este señor debería renunciar.
Deberían darse una vuelta por las diferentes calles de
nuestro país para, fácilmente, encontrarse con muchas
chimeneas ambulantes, desde motocicletas, microbuses, automóviles,
buses, furgones, etc., que dejan sin visión a los que circulan
detrás de ellos.
Así como se dan controles de antidoping en las vacaciones
o fines de semana para los bolitos, así también
quisiéramos los ciudadanos que se hagan controles en las
carreteras para estos chorros de humo y allí
mismo se quiten las placas y no sean devueltas hasta que el propietario
compruebe que el problema ha sido resuelto.
Sé que esto, en nuestro país, es una utopía;
pero ojalá y las nuevas generaciones puedan dejar de escuchar
los comentarios que a nosotros nos toca aguantar y que nos avergüenza
no tener como rebatir.
Rafael
Velez
luadrimar@yahoo.com.mx
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Dos
sugerencias
La
Plaza 2 de Abril fue rebautizada por el pueblo como Hula Hula porque
en las cuatro esquinas se colocaron unos adornos (como aros hula hula)
para que sirvieran de enredaderas a plantas ornamentales y ahí
están.
En ese lugar funcionaba el Mercado Central que fue arrasado por un incendio
en la década de los 50 cuando se quemó el Correo y la
Universidad.
Al lado poniente, donde estuvo el edificio Rubén Darío,
destruido por el terremoto del 10 de octubre de 1986, había un
portal en donde se comercializaba tabaco y puros procedentes de Copán,
en Honduras, y a la vuelta frente al telégrafo había una
venta de hielo.
Escribo esto porque ahora que se pretende construir locales comerciales
en dicha plaza, creo que lo más conveniente sería hacer
dos plantas: la baja para el comercio y la alta para el aparcamiento
de vehículos que es la función que la plaza desempeñó
después que fue mercado y así sería de mayor beneficio
para la ciudad.
Otra sugerencia es la de construir Servicios Sanitarios subterráneos
en la Plaza Barrios, en el sitio que funcionaron hace más de
medio siglo, al lado sur del entonces Parque Barrios, frente a la Biblioteca
Nacional, en donde seguramente permanecen las bases soterradas de dichas
instalaciones.
Carlos
Edmundo Herrarte
C.I.P. 1-1-177736
La
contaminación de ríos
El 11 de agosto se publicaron dos reportajes: uno sobre el río
Elba (Alemania), que gracias a las reformas ambientasles -que conllevó
la caída del comunismo en 1989- fue saneado de los desechos industriales
que lo habían contaminado. La novedad es que hoy es un balneario
del que disfrutan todos los habitantes de la ciudad de Hamburgo.
El otro reportaje es sobre el río Las Cañas que recorre
los municipios de Soyapango, Ilopango y Tonacatepeque, al que la mano
del hombre le ha causado daños en su cauce por la extracción
inmisericorde de arena del fondo y de los bordes. Todo eso se realiza
bajo la anuencia de la Alcaldía de Soyapango que le cobra a cada
camión.
Indudablemente Alemania es un país rico que pudo descontaminar
su río; pero las autoridades alemanas evitaron, además,
que en su cauce se descargaran materias tóxicas.
En nuestro país, las autoridades, lejos de frenar la contaminación
de los ríos, están contribuyendo y lucrándose de
su destrucción vendiendo arena que sacan sin ningún control
de lugares como el que he señalado.
¡Qué contraste! Tenemos sitios tan lindos que la mano del
hombre se ha empeñado en destruir nuestro paisaje sin que nadie
lo evite. Es hora que las autoridades tomen cartas en el asunto.
Marisol
de Barrachina
C.I.P. 1-1-053689
Mi
sentido pésame
Quiero mandar mi sentido de pesar a los familiares de Mauricio Elías,
aunque no tuve el gusto de conocerlo personalmente.
La forma en que murió me ha conmovido mucho. El 28 de Julio de
1980 mi padre, en ese tiempo era Guardia Nacional, fue encontrado con
un tiro de G 3 en la cabeza, en su lugar de trabajo cerca del aeropuerto
de Comalapa.
Hoy, hace 22 años, yo me sigo preguntando por qué y aun
no encuentro respuestas a la razón de su suicidio. No sé
por qué esta tragedia se relaciona con la de mi padre, pero de
una cosa si estoy seguro y es que estos dos hombres -con diferente tiempo
y edades- se llevaron con ellos el secreto de su muerte.
José
Morales
JoseAbelMorales@aol.com
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