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REPORTAJE
El
misterio de un suicidio
Mauricio
Elías García Galindo era un hombre especialmente tranquilo
e introvertido. Sin embargo, el 26 de julio la serenidad lo abandonó.
Desesperado, el gatillo de la muerte lo traicionó y la esperanza
se oscureció para siempre. No se descarta que fuertes presiones
laborales podrían estar detrás de las causas que lo empujaron
a suicidarse.
Claudia Zavala
vertice@elsalvador.com
Los
40 años de edad le habían llegado tres días antes
de su muerte. Los que lo conocieron, seguramente, no olvidarán
su peculiar carácter e imagen, aunque no exista ni una foto que
inmortalice su recuerdo. Su exacerbado idealismo, que lo llevó
en sus años de juventud a formar parte de la Resistencia Nacional,
no había hecho más que aumentar en los años posteriores
a la guerra. Ese mismo idealismo era, según los que lo conocieron,
lo que lo había hecho adoptar el estilo físico del Ché
Guevara. Una barba crecida, boina y botas lo acompañaban siempre.
Su forma descomplicada de ver la vida y de disfrutar cada
experiencia, buena o mala, eran su filosofía personal. Por eso,
para Isabel García Galindo, su suicidio es, más que un
profundo dolor por la pérdida de su hermano menor, una negra
noticia cargada de incertidumbre y misterio.
No sabe cuánto me extraña esto que ha pasado. Él
era un hombre reservado con sus cosas, es cierto, pero nosotros nunca
supimos de problemas graves que él tuviera, porque era alguien
que no peleaba con nadie ni tenía enemigos, señala.
La mañana del despido
El cuerpo de Mauricio, Terezón, como todos lo llamaban,
fue encontrado sin vida en el despacho del Cuerpo de Agentes Metropolitanos,
de Ciudad Delgado, donde fungía como subdirector. Según
las informaciones que hasta ahora se conocen, se suicidió de
un disparo en la cabeza con su arma de trabajo.
Ese mismo día, a las once de la mañana, había sido
destituido de su cargo, por orden del alcalde de la localidad, Nelson
Ulises Rosales López.
El memorandum que notifica el despido de Terezón
fue elaborado un día antes, pero fue hasta el día siguiente
que éste lo recibió oficialmente. Aunque, según
un compañero de labores del fallecido, que prefiere el anonimato
porque las cosas están bien feas en la alcaldía,
el edil había advertido a Terezón quince días
antes sobre su futuro despido. Otro jefe técnico también
estaba en la misma situación de incertidumbre e inestabilidad
laboral, supuestamente por diferencias de ideología (ver recuadro)
Pese a que el despido laboral es una de las razones que inclinan un
poco la balanza hacia la identificación de la posible causa del
suicidio, Isabel asegura que la familia nunca se enteró de la
supuesta advertencia que habría recibido de parte del alcalde,
unos días antes de su muerte.
Es más, sostiene que, hasta donde ella supo, Terezón
seguía asistiendo a su trabajo con total normalidad.
Si yo me enteré del despido por la nota del periódico...
además, no creo que lo hayan despedido, porque él era
un buen trabajador, un hombre que no daba problemas. No le digo que
era un santo, pero, por ejemplo, yo nunca lo vi tomado, declara,
al tiempo que recuerda la última vez que platicó largamente
con su hermano.
Fue, dice, porque él le confió un problema de salud que
lo tenía preocupado. Se trataba de unas molestias en las últimas
vértebras de la columna, que fueron diagnosticadas con osteoporosis.
Los especialistas del Médico Quirúrgico no le dieron otra
opción más que operarlo de inmediato, porque el desgaste
de hueso que existía no podía revertirse con terapias
o medicamentos.
Problemas de salud
No
le daban mucha posibilidad de volver a caminar. Por eso estaba preocupado.
Yo le dije que no se afligiera, porque a mí me operaron dos veces
por el mismo problema y, gracias a Dios, todo salió bien,
expresa.
La osteoporosis es, según Isabel, la consecuencia evidente de
la limitada infancia que ella y sus dos hermanos vivieron. Y el hecho
de que no existan fotografías familiares refleja la austeridad
con la que crecieron.
Su madre, María, ahora de 67 años y de salud delicada,
crió a sus tres hijos sin ayuda y con excesivas limitaciones.
La alimentación, educación y vestuario eran necesidades
escasamente subsanadas en aquel hogar de Ciudad Delgado.
Sin embargo, su entrega y fortaleza de carácter fue el mejor
legado que los hermanos recibieron, por lo que Isabel descarta por completo
que el problema de salud haya sido lo que motivó su fatal decisión.
Él no se daba por vencido tan fácilmente,
insiste.
En el CAM también era respetado por su carácter sólido
y positivo, por eso, dicen ahora sus compañeros, nunca tomaron
en serio algunos comentarios que hizo días antes de su muerte.
Lo notamos medio raro los últimos días, como deprimido...
incluso un día nos dijo que si se moría lo enterráramos
con la boina puesta, revela un concejal que lo conoció
de cerca.
Sin hacer conjeturas
Terezón procreó un hijo varón con
Rosa, su primera compañera de vida. Mauricio, de 18 años,
habla discretamente sobre su padre: Era muy bueno... un hombre
grande, bien noble. No sé cómo explicarle la falta que
me va a hacer.
Desde hacía casi ocho años, Terezón
unió su vida con otra mujer de la cual su familia tiene muy poca
información, porque la relación era bastante reservada,
al parecer por la mala reputación de la que ella gozaba. Ni
siquiera sabíamos dónde vivían, comenta Isabel.
Con ella habría procreado un segundo hijo, aunque su madre y
hermanas nunca lo llegaron a conocer.
Pese a la inconformidad con la última pareja de su hermano, Isabel
no se atreve a hacer conjeturas: No sabría decirle si la
conducta de ella lo llegó a desesperar, porque es una mujer que
no se da su lugar. Eso es algo que sólo él y Dios lo saben.
No sé qué pudo pasar por la cabeza y el corazón
de mi hermano para que hiciera lo que hizo, dice.
Uno de los ex compañeros de trabajo en el CAM informó
a Vértice sobre la existencia de una supuesta carta que el difunto
escribió para sus familiares, explicando las razones de su decisión,
pero Isabel dice ignorar el hecho.
Durante su entierro, veintidós disparos hacia el suelo y el recuerdo
de su boina roja sobre el ataúd intentaron rendirle honor, aunque
no hubo una fotografía que acompañara a las velas de sus
posteriores rezos y misas.
Por ahora, la sub regional de Mejicanos de la Fiscalía General
de la República aún está a la espera de los resultados
de la autopsia que determine Medicina Legal, para iniciar las investigaciones
sobre el caso.
Vértice quiso conocer la postura de Nelson Rosales, alcalde de
Ciudad Delgado sobre éste tema, pero, después de numerosos
intentos, nunca atendió a nuestro llamado.
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Una
de las hipótesis
Presiones insostenibles
Según un Concejal de Ciudad Delgado, las presiones políticas
que Terezón recibía en su trabajo podrían
haber abonado la lista de razones para decidir suicidarse
El Concejal prefiere no dar su nombre, aunque asume que por la
cacería de brujas que actualmente impera en
la alcaldía será fácil inferir su identidad.
Según él, Terezón sacó
varias copias de su notificación de despido, escrita con
una escueta caligrafía, para repartirla entre sus compañeros
de confianza en la alcaldía. El quería que
nos enteráramos de primera mano sobre su despido, para
que después las autoridades no se inventaran nada,
dice.
Esta actitud se justificó en el marco de las fuertes presiones
que, al parecer, reciben los empleados, técnicos o concejales
que pertenecen al sector renovador del FMLN. La fuente sostiene
que, después de la Convención del partido de izquierda,
realizada el 28 de julio, en la que se decidió no establecer
coalición con los renovadores en las próximas elecciones,
las presiones han aumentado considerablemente. Incluso afirma
que las amenazas de despido por diferencias ideológicas
se daban desde antes de la Convención, pero ahora se han
intensificado.
De hecho, la destitución de Antonio Berríos, jefe
de la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Internas (UACI),
el 24 de julio, es un claro ejemplo de ello. Berríos había
sido suspendido de sus labores un mes antes de su despido oficial.
El Concejal también destaca que en la reunión de
Concejo Municipal del miércoles 24 de julio se presentó
la moción de destituir de sus cargos a tres concejales
renovadores. La idea era concretizar el despido el siguiente miércoles
31 de julio, pero, al parecer, las presiones que ejercieron habitantes
de diversas comunidades que llegaron a protestar a la comuna evitaron
que se tomara la decisión.
¿Reelección?
Él (Terezón) fue de los que apoyó
al alcalde cuando llegó a su puesto. Pero después
el alcalde cambió y se pasó con los ortodoxos, porque
parece que le han ofrecido la reelección, argumenta.
Sostiene que se está obligando a trabajadores a que asistan,
en horas laborales, a actividades partidarias. Y, luego,
para sacar el trabajo que dejan inconcluso los hacen trabajar
en horas no legales, sin el pago de horas extra, asegura.
Por su parte, Eduardo Linares, director del CAM de San Salvador,
al ser consultado sobre la posibilidad de que las supuestas presiones
se hayan extendido a la delegación central afirma rotundamente
que en la institución que dirige nunca se habla de
política.
Yo estoy consciente de que los problemas económicos
son graves y, de alguna manera, pueden incidir en que alguna persona,
desesperada, tome la decisión de suicidarse. Por eso uno
tiene que ser muy responsable a la hora de dejar sin trabajo a
alguien, acota.
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