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PERFIL
Un
telón abierto
Aunque
insiste en que no es hábil para memorizar fechas, Jorge Alberto
Jiménez nunca olvidó un parlamento de algunos de sus libretos.
Desde niño ha tenido que ver con el teatro, telenovelas, radionovelas,
publicidad y hasta los medios de prensa. Su nueva misión consiste
en recuperar al público gustoso de ver buenas obras.
Iván Gómez
vertice@elsalvador.com
Los ensayos para presentar la próxima obra teatral son constantes.
Hay unos ocho jóvenes universitarios que entrelazan los guiones
con reconocidos artistas a la hora de actuar. Este elenco pertenece
a la compañía de teatro de la Universidad José
Matías Delgado dirigida por Jorge Alberto Jiménez. Su
próxima misión será una obra relacionada con el
pasado conflicto armado titulada Después de media noche
y escrita por David Escobar Galindo. El montaje anterior -a finales
del mes pasado- fue la obra Los Milagros del Jornal del
español Carlos Arniches.
Jiménez considera que la experiencia en el mundo artístico
se le presentó casi siempre de forma fortuita. De esa manera,
es uno de los pioneros de la televisión salvadoreña y
protagonista de decenas de radionovelas; pero, sin dejar atrás
los escenarios teatrales.
Prácticamente nunca las buscó. Eran otras personas, los
conocedores de la cultura y el arte las que miraban en él una
persona talentosa para desempeñar con destreza cualquier libreto,
ya sea para la producción en vivo de una programa de televisión,
radial o la dramatización de obras teatrales frente a un numeroso
público. Los escenarios fueron los Teatros Gavidia de San Miguel,
Santa Ana y Cine Arce de Sonsonate
Jorge Alberto Jiménez ha sido uno de los pioneros de la televisión
salvadoreña; además, de haberse destacado como reportero
durante el primer noticiario de televisión. Su última
experiencia frente al público fue hace tres años en la
obra Fábrica de Sueños del autor Waldo Chávez
Velasco donde representó el papel de Don Carlos, un millonario
que deja su herencia a su mayordomo para que hiciera cumplir los sueños
e ilusiones de las personas.
Más que suerte
A
los nueve años, durante sus estudios de primaria, le llamó
la atención el dibujo, pero al cabo de pocos años, decidió
guardar el pincel. Estaba muy pequeño para pensar en grande.
A los 11, tuvo su primera experiencia fortuita delante del telón.
En unas vacaciones escolares, se trasladó junto a su familia
a Chinameca lugar donde su padre trabajaba como contador en un proyecto
de reconstrucción. La zona había sido afectada por el
terremoto de 1951.
En la escuela se ensayaba una presentación artística que
consistía en la dramatización del descubrimiento de América,
la maestra le pidió a la familia de Jorge ayuda para que él
interprete el papel de Pedro de Alvarado. Es en ese momento que
tengo mi primer contacto con el público, recuerda Jiménez.
En 1956, ya con 16 años, incursiona de forma accidental a la
televisión. Fue gracias a la solicitud de un amigo quien contaba
con su misma edad. Era un pianista de dos dedos interesado en
manejar con mejor destreza el instrumento. Vio en un clasificado del
periódico, que necesitaban un pianista para amenizar un programa
de televisión y me pidió que le acompañara, ya
que era tímido y tenía miedo de que no lo aceptaran.
Llegaron a la publicidad Díaz, promotora del programa de René
Alfonso Lacayo, un nicaragüense con experiencia en el cine mexicano.
Pero su amigo no se atrevió a hablar. Jiménez hizo todos
los contactos para que posteriormente los enviaran a YSEBTV Canal 6,
primera estación televisiva en Centroamérica y con una
señal que no alcanzaba a cubrir el país. En esos años,
estaba ubicado en el séptimo piso del Edificio Central a poca
distancia de la Plaza Libertad.
Lamentablemente su amigo no llenó los requisitos de un pianista
formado. Sin embargo, el promotor vio en Jiménez una persona
que podría ser capaz de hacer televisión. En esos años,
no existía el video tape por lo que los programas se transmitían
en vivo.
El programa en que Jiménez trabajaría será El
teatro cómico de René Alfonso Lacayo transmitido
una vez por semana de 8:00 a 8:30 de la noche.
Como se acercaba el día de la madre, se preparó el drama
Amor de madre y se le otorga el papel de un marinero. Un
año después, el autor que interpretaba el personaje principal,
tuvo un inconveniente.
Como yo ayudaba a memorizar el papel de la obra a los demás
compañeros, terminaba aprendiéndolos. No se podía
suspender la transmisión del programa y me llaman. Hacen un breve
ensayo y el programa sale bien, recuerda. Esta oportunidad le
garantizó la permanencia en papeles más importantes.
Grandes maestros
Meses
más tarde, el canal contrató a un grupo español
de zarzuela y opereta que participaron en la primera telenovela hecha
en el país, una adaptación a la pantalla de la obra de
teatro llamada Tierra Baja; se le tituló Tierra
Bravilla.
Posteriormente, en 1959 cuando se funda canal 4 es llamado para participar
en otras novelas como Más allá de la angustia,
con la participación de un elenco de artistas salvadoreños
como Irma Elena Fuentes y Tony Meléndez, quien hoy actúa
en series de televisión en Estados Unidos y personificó
el papel del comandante Daniel Ortega en la cinta El último
avión que salió de Managua.
Ese mismo año, ingresó a la dirección general de
Bellas Artes con el elenco nacional de teatro.
Fue que estando en televisión lo llamaron al teatro y desempeñando
esta labor es que lo llaman para hacer radio novela. Lo lógico
es entrar por teatro, pasar a radio y luego a televisión,
explica.
Pero, haber ingresado al elenco nacional de teatro sin pasar por la
escuela provocó la molestia de algunos de sus compañeros.
Y poco tiempo después, Jiménez estudió teatro.
Estar cerca de los pasillos del telón le permite conocer a grandes
maestros como Edmundo Barbero, Darío Cossier y a uno de los grandes
maestros mexicanos como Fernando Torre Lapham, quien trajo al país
la primera inquietud por el estudio de las técnicas teatrales.
Fue la primera persona que habló del maestro ruso Constantin
Stanislavski.
Antes de 1956 cuando surge la televisión, el único atractivo
para el público, a parte del circo, era el teatro debido a que
la pantalla chica no alcanzaba a cubrir más allá que algunos
departamentos.
A mediados de los años sesenta, el Ministerio de Educación
desapareció Bellas Artes y creó el bachillerato en Arte.
Creo que fue un error perder la continuidad de todos los actores
que habíamos hecho teatro durante más de diez o quince
años, para que de repente nos dijeran, ustedes no pueden,
señala Jiménez.
La Farándula
Una
vez fuera de escena Bellas Artes, se conforman grupos por iniciativa
propia y el teatro se extiende a nivel nacional.
Jiménez buscó en la radio un espacio para realizar radionovelas.
Trabajó durante varios años en radio Cadena YSU en donde
se transmitió radionovelas como Pájaro sin nido
y Robin Hood.
Durante esa época, entre las voces que exclamaba el público,
se encontraban las de Antonio Guerrero, Roberto Castañeda, Irma
Elena Fuentes, Loretta San Clemente, Luis Echegoyén, Rolando
Orellana y Tito Carías.
En un intento por mantener la tradición, Jiménez dirigió
hace poco más de diez años La maldad de los buenos
y Cuando amar es un peligro.
Las claves de la radionovela se la debo al poeta cubano José
Angel Poesa, quien vivió en el país luego de la
caída de Batista.
La vida de Jiménez ha sido intensa pues trabajó en el
área de publicidad entre 1970 y 1971 en Guatemala.
Poco después, en 1972, en canal 6 fundó el programa Redacción
Seis, al que considera el primer programa noticioso.
Era una especie de copia al programa 24 horas de Televisa,
dice.
Actualmente imparte capacitaciones a personal de empresas, en las áreas
de comunicación oral, publicidad elemental en el áreas
de recursos humanos y es catedrático universitario.
Jiménez pretende recuperar el interés del público
por el teatro aunque sabe que no es tarea fácil.
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Artista
y guionista
Fecha de nacimiento: 1 de agosto de 1940
Padres: Héctor Jiménez Barrios y Joaquina
Calderón
Profesión: Publicista y catedrático universitario
Hermanos: Héctor y Ricardo Jiménez
Hijos: Elizabeth, Jorge, Norma e Iris Natalia
Logros: Pionero de la televisión en El Salvador;
forma parte del Elenco Nacional de Teatro; fundador del primer
noticiario televisivo, guionista de radio novelas y teatro; Premio
Talía al actor más destacado en 1960 y Tercer Lugar
en las Olimpíada Centroamericana de Teatro en 1965; en
noviembre del año pasado la Ciudad de San Miguel lo homenajeó
como Dramaturgo.
Logros: Para televisión se encuentran Historia
de Amor y Amar es vivir, mientras para teatro
a escrito entre otras, Victoria o muerte, El
que sabe es Chebo, El país de las cortinas
y la comedia La carta de amor. tarde y una parte de
la noche.
Otra alternativa que proponen es trabajar los días sábado
y domingo, en jornadas continuas, desde las 7 de la mañana
hasta las 5 de la tarde.
El representante estudiantil dice que esperamos que luego
de los Juegos, no se produzca una privatización de la universidad.
Además sería bueno saber cómo se va a dar
mantenimiento a las nuevas instalaciones.
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