4 de agosto de 2002

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INTERNACIONAL

El mosaico de la iglesia

En la visita papal a los países de Guatemala y México, el Pontífice ha sido claro en pedir a los gobiernos por el respeto de los derechos de los indígenas y todas sus etnias, que han sido víctimas de discriminación y explotación.

Iván Gómez
vertice@elsalvador.com

Así como a Guatemala acudieron miles de peregrinos, entre los que se encontraban 175 salvadoreños pertenecientes a la iglesia Nuestra Señora de la Paz de Ciudad Merliot, en México fue notoria la asistencia de miles de latinoamericanos. Asimismo en ambas ciudades, se dieron cita miles de indígenas fieles a la Virgen de Guadalupe y los ahora santos Hermano Pedro de Betancur y Juan Diego.

Francisco Orantes hizo un recorrido desde la Costa del Sol, departamento de La Paz, hasta Guatemala con la intención de escuchar del Papa la orden de canonización de uno de sus santos de su devoción: El Hermano Pedro. “Él fue un hombre bueno y que siempre ayudó a los indígenas guatemaltecos” sostiene Orantes que, a pesar de sus 78 años, estuvo presente en el Hipódromo del Sur y soportó la jornada.

La vista del Papa a México ha servido para darle mayor impulso a la Iglesia señaló el cardenal José Saraiva, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano.

Este hombre jugó un papel crucial para que se concretara la canonización del indígena Juan Diego, el primer indio hecho santo. “Lo que está probado que la santidad no conoce fronteras raciales”.
Para el cardenal el acto religioso ha servido también para resolver muchos de los problemas que prevalecen en el país, desde la época que vivió el santo mexicano.

Este mensaje también parece que es comprendido por el Arzobispo de Guatemala, Monseñor Rodolfo Quezada, quien hizo un mensaje de paz y reconciliación en la lengua Kachiquel, uno de los más de 20 idiomas que se hablan en el vecino país.

Juan Pablo II, en dos oportunidades, tanto en el discurso de protocolo frente al Presidente guatemalteco Alfonso Portillo y en la ceremonia de canonización, se refirió a la necesidad de no excluir a las comunidades.

En el país azteca el pontífice lo volvió a repetir. “México necesita de sus indígenas y sus indígenas necesitan de México”.

CUATRO DÍAS DE FIESTA RELIGIOSA
Los mensajes del Papa fueron dirigidos a todo el mundo cristiano.

- Miles de salvadoreños acudieron a Guatemala y México.
- El Papa insistió en la reconciliación entre los pueblos.
- A las citas acudieron personas de todas las edades.
- En Guatemala sólo se reportaron 25 niños extraviados.
- El Hipódromo del Sur se llenó cuatro horas ante de la misa.
- Contrario a algunos pronósticos, el Papa logró soportar las agitadoras
jornadas de canonización.

 


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