4 de agosto de 2002

Portada
Columna
Cartas
Tema de portada
Entrevista
Reportaje
Internacional
Perfil
Opinión
Colofón
Archivo

ENTREVISTA

Las funciones del PARLACEN


Seamos sinceros: muy pocos conocen en El Salvador lo que hace el Parlamento Centroamericano. Fue fundado al calor del proceso de Esquipulas, que jugó un papel determinante en el desenlace de los conflictos de la región. A una década de funcionamiento, el presidente del PARLACEN, Rodrigo Samayoa, nos cuenta los objetivos de ese importante foro regional.

Marvin Galeas
vertice@elsalvador.com

Rodrigo Samayoa, es el actual presidente del Parlamento Centroamericano (PARLACEN). Su presidencia, que culmina, el próximo mes de Octubre, has estado marcada, por un inusitado impulso al libre comercio, en la región cuya máxima expresión es la inminencia de un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.
El tratado, que se negociará con Centroamérica como bloque ha venido a estimular los esfuerzos por la integración que desde hace más de una década viene desarrollando el PARLACEN. En su oficina de la sede de San Salvador, Rodrigo Samayoa conversa con el Diario de Hoy, sobre las perspectivas de este importante foro regional.

El Diario de Hoy: ¿Para qué sirve el Parlamento Centroamericano?

Rodrigo Samayoa: El Parlamento es el órgano político de la integración. Fue creado basado en los Acuerdos de Esquipulas I y Esquipulas II. La idea era crear un foro donde se pudiera discutir acerca de los problemas económicos y sociales de la región. Creo que eso se ha logrado. En el Parlacen existen cuarenta partidos políticos de diferentes ideologías.

¿Cómo es el ambiente en esa torre de babel ideológica?

Muy cordial. Se discute sobre la integración fundamentalmente. Discutimos sobre aspectos financieros, aspectos políticos, económicos… todo lo relacionado con el tema de la integración centroamericana.

¿Y ahora que no hay mayores confrontaciones no resultan un tanto aburridos los debates?
Pues no. Ahora que no existe confrontación, estamos haciendo un trabajo para coordinar esfuerzos con las diferentes fracciones parlamentarias de los congresos centroamericanos. De manera que los temas no se vuelvan cargados a lo puramente político, tratamos de ver las cosas desde el punto de vista del interés centroamericano.

¿Cómo se financía el Parlacen?
Los fondos provienen de un aporte que hacen todos los países que pertenecen a él. Hay un presupuesto asignado desde 1991. No se ha incrementado, pero lo hemos seguido manejando. Hemos logrado superar la inflación y el incremento de los costos de estos 11 años.

¿Cómo trabajan, cómo son las plenarias?

La sede, como se sabe, está en Guatemala. Trabajamos una semana en comisiones y la siguiente semana en plenarias. Tenemos 12 comisiones. En las plenarias se tocan todos los temas importantes que tienen que ver en la integración. También vemos temas ambientales, de salud, de educación. La única diferencia es que lo vemos desde el punto de vista regional, no nacional. Tratamos de producir leyes marcos. Ahora estamos trabajando en una ley de turismo que acaba de aprobarse por el pleno del Parlamento, que vamos a tratar de implementarla en los países centroamericanos.

¿Cuál es el papel del Parlacen ante iniciativas como el Plan Puebla Panamá, por ejemplo?

Estamos promoviendo el debate de la sociedad civil. En el caso del Plan Puebla Panamá, que es uno de los proyectos que tiene Centroamérica y México, hemos abierto y estrechado una amplia relación con el Congreso y Cámara de Diputados de México. Recientemente, realizamos un evento en Mérida, antes de la Cumbre de Presidentes y hemos sacado conclusiones a partir de las cuales se hizo una propuesta que fue entregada en la cumbre presidencial?

¿Cómo asumen los Gobiernos las propuestas de ustedes?

En realidad no hay una obligatoriedad, en el sentido de acatarlas, sino que nada más estamos al nivel de que sea considerada en las reuniones de los presidentes.

¿Entran, a veces, en contradicción las propuestas de ustedes con las posiciones de las fracciones legislativas de los parlamentos de cada país?

Lógicamente, cuando se hace una propuesta, la tratamos de consensuar y buscar el apoyo de los congresos Centroamericanos.

¿Cuénteme un poco sobre las bancadas… se me hace difícil pensar en 40 partidos políticos de todas las ideologías?

Tenemos bloques parlamentarios. Existen tres bloques parlamentarios: el bloque de izquierda, compuesto por el Frente Sandinista y el FMLN, el bloque del centro donde están los partidos de Panamá y la mayoría de partidos pequeños de los demás países y el bloque de alianza democrática centroamericana donde está Arena, el Partido Liberal de Nicaragua, el Partido Nacional de Honduras y el Partido Reformista Cristiano de República Dominicana. Además de eso trabajamos como bancadas nacionales. Tenemos una combinación de ambos pero lo importante es que la disputa política, el debate político ideológico no lo llevamos al Parlamento centroamericano. Es un trabajo de mayor coordinación. El debate político lo dejamos para cuando estamos de regreso en nuestros países. Esto nos ha dado una gran fortaleza y nos da la posibilidad de ver desde otra perspectiva la problemática centroamericana.

Usted es de derecha. ¿Cómo es su relación con los diputados de izquierda?
En la Cumbre de Mérida, recién pasada, me hice acompañar del Secretario de Nicaragua que es del FSLN y del secretario de El Salvador, Eugenio Chicas, que es del FMLN. Hicimos un equipo fabuloso que llamó la atención. El dinamismo que generamos fue muy bien visto. Lo mismo nos pasa cuando trabajamos con el Parlamento Europeo.

Con la llegada del presidente Pacheco, ¿ha cambiado en algo la actitud recelosa de Costa Rica ante la integración?
Sí. Ha habido un cambio muy grande con la llegada del presidente Pacheco. Primero, el hecho de que Costa Rica participe en una unión aduanera con los demás países centroamericanos es un paso muy positivo. También el hecho de que el presidente Pacheco estará en una visita de cortesía en la Sala en el Parlamento indica una apertura. Creo que Costa Rica se involucrará más en el trabajo del Parlamento Centroamericano.

¿Cuándo cree usted que Costa Rica estará totalmente integrada al Parlacen?

El proceso de integración es un proceso gradual que se ha acelerado en el último año. Si seguimos así como vamos espero que en unos dos años habremos logrado que Costa Rica esté completamente integrada.

¿Cómo se autoevalúa usted como Presidente del Parlacen?

Me siento muy contento. A ocho meses de haber tomado la Presidencia del Parlacen hemos hecho varias reformas administrativas y parlamentarias. Hemos reducido el número de Comisiones y sobre todo, hemos logrado tener un plan estratégico definido del Parlamento Centroamericano. Nuestra idea es hacer un trabajo que tenga un impacto positivo en la población del área.

¿Por qué cree que hay cierta apatía en nuestros países hacia el Parlacen?

En el ámbito internacional tenemos muy buena imagen, pero irónicamente, no habíamos logrado que se reconociera el trabajo en los países centroamericanos. Creo que es porque se quiere comparar al Parlacen con un Congreso Nacional. El Parlacen tiene otras funciones completamente diferentes.

¿Cómo ven la tendencia hacia la formación de bloques comerciales regionales?

Estamos trabajando en apoyar los Tratados de Libre Comercio, estamos viendo los pro y contras de los Tratados, del Plan Puebla Panamá… Es importante y necesario que haya una representación de los pueblos para poder hacer que los beneficios de esos nuevos proyectos lleguen a todos los sectores.

Recuerdo que el presidente Portillo no tenía precisamente una relación de amor con el Parlacen...
Con el presidente Portillo tenemos una excelente relación. Ahorita es el Presidente que nos está apoyando más. Él se ha dado cuenta del rol protagónico que tiene que jugar el Parlacen y hemos logrado trabajar en conjunto. Lo que son las cosas: él acaba de solicitar la presencia del Parlamento en todas las cumbres para que se oiga y podamos compartir las opiniones sobre los temas centroamericanos.

¿Y con el presidente Flores cómo es la relación?

Muy buena. El presidente Flores siempre ha colaborado.

¿Veremos alguna vez desaparecer las horribles aduanas terrestres de la región?

La unión aduanera es un paso en esa dirección.

¿Llegaremos a tener una moneda única como el Euro en Europa?

Yo la vería lo de la moneda como una etapa final en el proceso de integración. Después de los Tratados de Libre Comercio, el siguiente paso es la unión aduanera y esperamos que, a partir de diciembre de 2003, ya se hayan integrado las aduanas y que no solamente las mercaderías puedan pasar, sino también los ciudadanos. Esto ya nos llevaría a una integración más completa… a una real integración.

¿Vamos a tener, alguna vez, una selección de fútbol centroamericana?
Seguro que sí.


Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.