4 de agosto de 2002

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CARTAS

Esa puerta
(Desde Cárcel de Mujeres)

Cuántas veces en nuestras vidas hemos cruzado puertas, puertas de todo tipo, puertas de todo color y estructura, puertas que al abrir y entrar a un lugar, sabemos, cuándo y a qué hora saldremos, y seguiremos con nuestras vidas cotidianas.
Pero no sabemos que existe una puerta en especial, que es tan simple como todas, mas al abrirla entramos en un mundo diferente; un mundo que consta de una pequeña porción de tierra aislada completamente del mundo exterior, donde podemos encontrar personas de diferentes clases sociales, niveles educativos, color, nacionalidad, solteras, casadas, con o sin hijos, y todas con una cruz que cargar, ya sea una cruz de inocencia o culpabilidad, pero con una sola esperanza...
Adentro de este mundo hay reglas, algunas injustas, por no decir la mayoría; pero, ¿para qué? “Para que se sienta el cambio de la libertad a estar presas”.
¿No sabrán las personas que hacen las reglas que el ser humano por naturaleza nace con la libertad pegada a la piel y que el castigo de la cárcel empieza a surtir efecto desde el momento en que se traspasa esa puerta? No se dan cuenta que no hay necesidad de recordarlo y castigarnos con limitaciones.
¿Cómo hacer para que esta estadía sea menos dolorosa? Aquí adentro hay talleres para aprender costura, piñatería, huertos, cosmetología, enguatado, trabajo de elaboración de bolsas, etc. Se obtiene un diploma de cada cosa, permiten tener visita del mundo exterior, con la diferencia de que los que cruzan esa puerta y entran, sí salen.
La puerta se cierra tras ellos. Este mundo es como un coliseo. Nosotras somos gladiadoras; de repente hablan por el micrófono, anuncian quienes van a batallar y se preparan, hay tensión, abrazos, tristeza, alegría, augurios de triunfo y esperanza, y a lo lejos y suavecito,  una frase muy común, “va a volver”, “el caso de ella está yuca”, y se ven partir.
Mañana será otro día, y se hará el mismo ritual; pero con la inquietud y ansiedad de saber quiénes regresan derrotadas y quiénes ganaron y lograron que se cerrara esa puerta
Por la incertidumbre o la espera larga de ese abogado terrenal, que se dedica a visitar y decir algo positivo, muchas veces no nos acordamos que tenemos uno y es el único que nos puede ayudar, Él se llama Jesús.
Estamos viviendo una pesadilla, llena de injusticias, por el sistema de fuera o porque es la cosecha de lo que sembramos. Pero no es nada comparado con todo lo que sufrió nuestro Señor por nosotros, y esto nos da fuerzas y esperanza a cada una de nosotras.

Ana Patricia Prado
C.I.P.: 1-6-0017408

Superarse sí que cuesta
A muchos nos es difícil superarnos. Yo en lo personal estoy sacrificando muchas cosas para poder ser un profesional.
Uno muchas veces se decepciona no por uno, sino por los catedráticos. El ciclo pasado cursé una materia a la que el catedrático en contadas veces apareció y, al final, el mismo dijo que todos pasaríamos la materia.
La verdad es que yo estudio para aprender no para pasar y lo que me molesta es que la segunda parte de este nuevo ciclo de “la calidad” se la asignaron al mismo Licenciado, quien para colmo de males no se presentó en su primer día.
No me retiro porque me faltan pocas materias; cambiarme a otra sería perder dinero y tiempo (es lo que más siento). El ciclo pasado llegaron los pares evaluadores, pero le avisaron a la Universidad.
Pienso que para obtener información confiable deben llegar de imprevisto, pues la Universidad acomoda todo antes, es decir la pantalla bonita; hasta hay unos alumnos preprarados para responder a determinadas preguntas.
Hay algo que necesito que algún lector me aclare, en esta Universidad de la calle Arce tenemos obligación de realizar horas sociales. Yo no tengo ningún problema de hacerlo, pero lo malo es que una Catedrática le dijo a un estudiante que si ordenaba su cubículo las obtendría. Con gusto realizaría el servicio social, pero en mi área y no haciendo el trabajo de catedráticos desorganizados.
A los jóvenes que están por salir de bachillerato les recomiendo que se informen bien sobre dónde estudiarán, pero ésta no las recomiendo.

Yesenia Flores
ar_mendoza2000@yahoo.es


El estafador guatemalteco
La estafa millonaria a la Iglesia Católica ha dejado al descubierto la cantidad de fondos que esa corporación religiosa maneja como fruto de las necesidades religiosas de la población salvadoreña. Es tiempo que el pueblo ponga un paro a las donaciones y el estatuto especial que la Constitución le confiere a ellos.
La Iglesia Católica tiene que estar sujeta a otro tipo de regulaciones propias de corporaciones extranjeras que operan en el país, ya que son una institución extranjera que pertenece al país Vaticano y que cuenta con embajadores bajo el título de Nuncio Apostólico. Este estatus viola los derechos de millones de salvadoreños que pertenecen a otras religiones o prácticas espirituales.

Roberto Iraheta
ndt@ephone.net


Cobranza judicial
Soy, como los hay muchos, una persona trabajadora y responsable de mis compromisos, pero tuve un bache financiero que me ocasionó atrasos en algunas deudas. Lo lamentable de esta situación son las consecuencias que se sufren por parte de empresas profesionales en la labor de cobranza judicial, ya que uno llega a sufrir amenazas, persecuciones, difamación, intromisión en nuestra vida privada, familiar y laboral.
Sabemos que la realidad de nuestro país no es la más mejor económicamente, pero tampoco eso da el derecho de que estas empresas estén atropellando y pisoteando la dignidad de las personas, pues tal parecería que sus “profesionales” son personas con antecedentes criminales.
Ya quisiera que el gerente general o la persona que contrata a estas “susodichas” empresas viviera en carne propia semejantes vejámenes; quizás las contratan sin saber sus “métodos de cobro” y que finalmente afectan la imagen de dichas empresas, ya que jamás será recomendada para que alguien haga tratos crediticios con ellas.

Ernesto Bonilla
menino@elsalvador.com


Las candidaturas
Creo que el alcalde Silva ha trabajado por la comuna capitalina y puede ser reelecto, pero la gran pregunta es ¿bajo qué bandera? ya que él está hablando de una coalición.
Pero esto demuestra la partidocracia que plaga nuestro arcaico sistema electoral. Esto también es música para los oídos del grupo MIRE, que de hecho están impulsando reformas a este sistema.
Necesitamos reformas para poder exigirle más a nuestros representantes.

Carlos Vega
jcarlosvega@yahoo.com



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