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ENTREVISTA
La
teoría Kleiman
Drogas
y violencia suelen ir de la mano y azotar países como El Salvador.
Mark Kleiman, doctor en políticas públicas de la universidad
de Harvard. teóricamente trazó el camino para combatir
ambos flagelos.
Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com
El
Salvador tiene esperanzas de salir victorioso en el combate a las drogas
y la violencia. Al menos esa es la percepción del estadounidense
Mark Kleiman.
El primer paso sería elaborar una radiografía fiel sobre
las drogas (tipos y cantidades), traficantes (grandes, pequeños),
zonas de comercio, ganancias de los traficantes, número de consumidores
(grandes y pequeños), recuento y revisión de leyes antidrogas...
La violencia y sus manifestaciones, frecuencias, lugares y horas de
más incidentes violentos, armas, víctimas y victimarios...
Y sobre la base de esa realidad aplicar medidas concretas, sobre todo,
contundentes.
Víctor Hugo Dueñas : Usted plantea que El Salvador
debe volverse poco atractivo para los traficantes ¿cómo
lograrlo?
Mark Kleiman: No hay fórmula mágica.
Pero, ¿de qué estamos hablando? De un trabajo más
coordinado entre las instituciones locales y las de Estados Unidos,
que ya existen...
No sé si esto sería necesario y útil porque no
sé lo suficiente acerca de situación en El Salvador; pero
la posibilidad no está en las manos de los salvadoreños,
si no en los esfuerzos policiales de los Estados Unidos en contra de
las diferentes rutas de tráfico que vienen de Colombia.
En otras palabras, lo mejor para El Salvador tendrá que ser la
ampliación de medidas para evitar el contrabando (por tierra),
porque los Estados Unidos puede observar barcos y aviones... esa presión
provoca un costo alto y por lo tanto crea un incentivo para el contrabando
por tierra, pasando por Centroamérica.
Los
puntos fronterizos están por abrirse debido a la integración
de Centroamérica ¿Cree que esto podría abrir posibilidades
para mayor contrabando?
No sé cual es la situación en Centroamérica, pero
conozco la de mi país y la europea, donde no puedes pasar la
frontera sin inspección.
Hay un punto de origen, de revisión y sellado de los camiones
que no puede ser reabierto hasta llegar a su destino. Obviamente, hay
un riesgo.
Cualquier cosa que mejora el comercio legal también va a facilitar
el comercio ilegal. No hay manera de salirse de eso. Sería tonto
recortar el comercio legal sólo para evitar que haya contrabando.
¿Rescata la vigilancia en los puntos fronterizos?
No puedo contestar esa pregunta (porque) no sé nada sobre la
situación salvadoreña...
¿Qué podría aplicarse en El Salvador, como cualquier
otro país, para combatir las drogas y la violencia?
Hay cosas que podemos hacer: la diferenciación de la aplicación
de ley entre las organizaciones más violentas y menos violentas
y concentrar todas las intenciones sobre aquellas más violentas.
De la misma manera, algunos riesgos para El Salvador vienen de la fuga
de drogas que llegan al mercado local. Se debe prestar mayor atención
policial a aquellas organizaciones que pagan en especie en lugar de
pagar en efectivo; así que cualquier nivel de control efectivo
pone en menos riesgo a El Salvador.
En el caso de atacar a las organizaciones más violentas ¿Cómo
evitar una atomización?
Su pregunta asume que la atomización es algo malo y no sé
por qué está asumiendo esa postura.
¿Es válido la existencia de estos grupos más pequeños?
Una organización puede ser grande o pequeña y ser más
o menos violenta. Estoy seguro que esas dos corrientes no están
correlacionadas. Hay organizaciones grandes más y menos violentas
y organizaciones pequeñas, más y menos violentas.
¿Es sólo atacar la violencia?!
Sí. Ahora, existe la posibilidad que atacando las organizaciones
más violentas podríamos reducir la viabilidad de que El
Salvador sea un lugar de transporte o, incluso, podría aumentarse
su viabilidad; pero el asunto clave es reducir la intensidad de la violencia.
Ahora el interés de los Estados Unidos tiene que ver con el fenómeno
de las drogas, este no es el interés central de El Salvador...
Ahora no creo que cualquier cosa que sucede en Centroamérica
pueda reducir el problema de las drogas en Estados Unidos. Siempre y
cuando haya demanda en los Estados Unidos alguien va a llevar las drogas
allá, pero es peligroso depender únicamente del consejo
de las agencias policiales de los Estados Unidos porque el interés
de ellos no es idéntico.
Conoce
los convenios que existen entre las instituciones locales antidrogas
y las organizaciones de Estados Unidos
Sí, claro.
Esto podría ser parte de la línea de un trabajo conjunto...
Esto tiene que ver con operaciones. La pregunta sería ¿qué
tan claro, ambas partes perciben a dónde están sus puntos
medios, similitudes, sus intereses y estrategias?
Lo que me preocupa a mí es que donde quiera que yo estudio las
agencias de aplicación de la ley, me encuentro un subénfasis
en lo que es la violencia. Las agencias van a decir cuántos traficantes
han encerrado en la cárcel, cuántas toneladas de droga
han decomisado, no cuántos asesinatos han prevenido.
Las estadísticas son un mínimo reflejo, de lo que sería
el problema...
Las estadísticas en El Salvador en realidad no existen. No vemos
una cifra sobre volumen de drogas ni tampoco las consumidas; ni la relación
de la violencia con las drogas, ni qué otras prácticas
se relacionan con las drogas ilícitas. Tampoco se sabe la cantidad
de dinero ganada por los traficantes de drogas, y todas éstas
son cifras básicas.
Cómo califica que en el país se den cifras sobre capturas,
decomisos... ¿Es solo un juego de números?
Sólo son medidas de actividad policial y se necesitan esas medidas,
pero es importante no confundir con los resultados. El problema es que
los resultados son difíciles de medir, entonces la tentación
de medir por medir y formar las metas nuestras a lo que uno puede medir
es abrumador.
Sabe si en el país existe alguna entidad respetable que pueda
llevar esas cifras sobre drogas y violencia.
Lo que me dice la gente desde que vine, es que no tenemos esos datos.
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El
programa Sociedad sin violencia
El abuso de las drogas y su relación con el delito
fue el eje del foro que organizó el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD), esta semana, en el marco del
Seminario Permanente sobre Violencia.
El foro se realizó con el objeto de reflexionar y analizar
el tema desde la perspectiva de la prensa. Mark Kleiman, quien
es doctor en Políticas Públicas de la Universidad
de Harvard, fue el exponente principal y habló sobre la
tendencia del mercado ilícito de las drogas.
Kleiman trabaja como director de la Oficina de Políticas
y Administración de la División Criminal del Departamento
de Justicia de los Estados Unidos.
Por su lado, Markus Gottsbacher, quien cursa un doctorado en Ciencias
Políticas de la Universidad de Viena, Austria, centró
su exposición en la interrelación oferta y demanda
actual, así como de la relatividad de llamar países
de tráfico y tránsito de drogas.
Los jóvenes ya no solo se inician con el alcohol
y la marihuana, sino también con la cocaína,
señaló Gottsbacher, quien, asimismo, ha desarrollado
investigaciones en territorio mexicano.
Ambos expositores coincidieron en que los narcotraficantes han
empezado a trocar los alijos en territorio salvadoreño
a cambio de apoyo logístico. El resultado es el aumento
de consumidores locales.
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