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CRÓNICA
Juegos
de guerra, juegos de paz
Un
país ficticio fue el escenario donde un grupo de oficiales -de
23 ejércitos del hemisferio- ensayaron una Operación para
el Mantenimiento de la Paz, de las que ejecuta Naciones Unidas. Esta
vez los militares se entrenaron para la paz. La siguiente crónica
nos relata el ejercicio que fue coordinado por el Comando Sur de Estados
Unidos en territorio salvadoreño.
Ana L. Rivera
vertice@elsalvador.com
La
vida en el reino de Iwistan, integrado por diversas etnias, era apacible
y feliz.
El sistema monárquico que existió entre los años
1775 y 1979 logró mantener bajo control las diferencias entre
ellas.
Pero esa tranquilidad entre los 26 millones de gobernados, se vio rota
a raíz de la invasión armada que sufrieran de su gran
vecino del norte, el país de Krossa.
La agresión armada, que se mantuvo por diez años consecutivos,
unificó a las etnias contra el enemigo común ya que lo
importante era sacar al invasor.
La guerra fue cruenta y el reino quedó prácticamente destruido;
el invasor fue derrotado por el esfuerzo conjunto de las etnias.
Contra todo pronóstico, las diferencias postergadas entre las
etnias mayoritarias, Zergios, Paji y Tanzari comenzaron a surgir de
nuevo.
Esto provocó el comienzo de otra guerra que también habría
de prolongarse una década más hasta que, por fin, un acuerdo
inicial entre las partes, puso aparente fin al prolongado conflicto.
En ese momento las partes solicitan la presencia de un tercero elemento
negociador, ya que la situación era inmanejable.
Y es aquí donde entra en acción la Organización
de Naciones Unidas (ONU) haciendo uso de los capítulos VI y VII
que le confiere la Carta de Naciones Unidas sobre Operaciones para el
Mantenimiento de la Paz (OMP).
La operación
Dos
brigadas de efectivos de diferentes países pertenecientes a los
Cascos Azules de Naciones Unidas (unos 6,000 hombres) desembarcan en
las costas de Iwistan.
Entre sus misiones se encuentran la supervisión y monitoreo del
cese de fuego entre las etnias, la desmovilización, reinserción
y desarme de las fuerzas enfrentadas, asistencia humanitaria, asistencia
electoral, creación de una política de respeto a los Derechos
Humanos, creación de una policía nacional, despeje de
minas terrestres; todo ello en cooperación con organizaciones
no gubernamentales.
En esta condiciones se espera, además, el retorno de una población
desplazada de 6 millones de personas que huyeron a los países
vecinos.
La operación está planificada para 365 días. Sin
embargo, no todo es fácil para los representantes de la misión.
El grupo étnico de los Zergios, que representa el 30% de la población
y que domina todo el sector norte del país se opone a la realización
de elecciones.
Y los campesinos de esa zona no quieren cambiar su cultivo tradicional,
la siembra de amapolas. La economía de los zergios se sostiene
de la exportación de heroína.
Los incidentes
La oposición de los zergios, la más ortodoxa de las etnias
(que incluso niega la participación de la mujer en la vida pública)
provoca que el cese de fuego sea violentado en varias ocasiones. Las
marchas de protestas y los saqueos están a la orden del día.
Las condiciones que enfrenta el país son caóticas.
Prácticamente no existe Estado y hay una población de
millones que exige alimentos, salud y condiciones mínimas para
sobrevivir lo que, si no es atendido a tiempo, podría conducir
a una crisis humanitaria.
En este punto la misión de los Cascos Azules, tal y como manda
el Artículo 33 del Capitulo VI de la Carta de Naciones Unidas,
recomienda una serie de acciones que puede adoptar la organización
para lograr un arreglo pacífico en las controversias.
El mecanismos se activa de la siguiente forma: el Consejo de Seguridad
de Naciones Unidas a solicitud del Secretario General y debido a la
presentación de un requerimiento de despliegue de una misión
de paz por la ONU, por las partes en conflicto, dispone -después
del correspondiente estudio político y estratégico- la
creación y establecimiento de una misión de este tipo,
especificando claramente dentro del mandato, todas las tareas que deberán
cumplir sus componentes.
El énfasis de las fuerzas en el país de Iwistan es totalmente
político y no militar.
Es así como la misión de Naciones Unidas se convierte
en mediador y facilitador entre las partes para llegar a acuerdos consensuados
entre los países afectados por un conflicto sea este de carácter
civil, como el de Iwistan, o sea este entre dos o más países
de cualquier parte del mundo.
El ejercicio
Pese a las evocaciones a que refiere el nombre de Iwistan y su historia,
este es un país virtual. Todo formó parte del ensayo de
una Operación de Mantenimiento de la Paz (OMP), de las que ejecuta
Naciones Unidas en diversas partes del planeta.
Contrario a lo que cualquiera pueda imaginar, esta vez los militares
de 23 ejércitos del Norte del continente americano se entrenaron,
no para la guerra sino para la paz y lo realizaron de la mano del Comando
Sur de los Estados Unidos aquí en El Salvador.
El ejército estadounidense, que coordinó y financió
todo el ensayo, puso a disposición el soporte tecnológico
que permite hacer más eficientes este tipo de Operaciones de
Paz.
Las Fuerzas Armadas salvadoreñas se convirtieron, por primera
vez, en anfitrionas de estos ejercicios que contaron con la presencia
de 750 oficiales.
Todos los participantes elevan su capacidad profesional al conocer
esta nueva doctrina estandarizada de procedimientos de acuerdo a Naciones
Unidas asegura el director para la ejecución del ejercicio
de parte de El Salvador, general José Campos.
El general Campos ve enormes ventajas para un ejército como el
salvadoreño que ya ha vivido experiencias similares al ensayo
virtual.
En ocasiones anteriores, donde se han desarrollado este tipo de ejercicios,
el ejército salvadoreño participó sólo como
observador.
Para la participación de fuerzas salvadoreñas en situaciones
como la del virtual Iwistan, el ejecutivo debe estar seguro que cuenta
con una Fuerza Armada cualificada y es precisamente este tipo de participaciones
las que pretende esa cualificación.
Si en algún momento se presentara la posibilidad de una participación
del contingente salvadoreño, sería el presidente de la
república quien tendría que hacer el ofrecimiento ante
la ONU.
Si el foro mundial acepta el ofrecimiento del mandatario de turno, tendrá
que saldar al gobierno salvadoreño mil dólares por cada
uno de los oficiales que participen en la Operación de Mantenimiento
de la Paz (OMP). La cantidad retribuye en metálico el gesto.
Claro está, el salario que recibe cada oficial que participará
en la misión internacional es una suma independiente.
Más expertos
Por su parte, Dame Margaret Anstee, participó en el ejercicio.
Ella es una ex funcionaria de Naciones Unidas que fungió como
Representante Especial del Secretario General para Angola y Jefe de
Misión de Mantenimiento de la Paz.
Anstee señaló que el ejercicio representa la filosofía
de la ONU. Es una situación en la que Naciones Unidas es
totalmente imparcial, lo único que se hace en verificar el cese
de fuego y los acuerdos de paz, que las partes cumplan con los compromisos.
Para ella la elección de El Salvador como anfitrión representa
una experiencia muy particular, dado que este país así
como su ejército vivió en carne propia un conflicto civil
que tuvo una solución negociada precisamente con la asistencia
de Naciones Unidas en los años 90.
Anstee recordó la experiencia de Angola, donde fue representante
del Secretario General, y donde la experiencia, reconoció, no
fue muy feliz para Naciones Unidas dada la complejidad del conflicto
y la poca fuerza con que contaban en esa oportunidad.
Este tipo de situaciones como la angoleña han ayudado para mejorar
y afinar los mecanismos de intervención de Naciones Unidas en
nuevos conflictos.
Tecnología de punta
El cerebro de la operación virtual, el analista estratégico
del Comando Sur en Miami, Mike González, informó sobre
la utilización de dos complejos programas para la realización
del ejercicio virtual: el JCATS para la Simulación de Conflicto
Táctico Conjunto y el DEXES que soporta el Sistema Desplegable
de Ejercicios.
Ambos programas apoyaron a los mandos estratégicos de los Cascos
Azules que durante el ejercicio, que en realidad duró cinco días,
debieron tomar las mejores decisiones a la hora de resolver conflictos
en la devastada y virtual Iwistan.
En todo caso, las características del país virtual representado
en este ejercicio pueden indicar a cualquier observador cuál
o cuáles son los escenarios posibles donde tropas salvadoreñas
puedan participar como miembros de las Brigadas de Cascos Azules de
la ONU.
Lo más importante es la información
El cerebro de la operación virtual, Mike González, asegura
que pese al apoyo que representan los programas, lo más importante
es el insumo que estos reciban.
Rodeado de computadoras en un cuarto del Centro de Estudios de Doctrina
Militar, en San Salvador, está Mike González, quien para
muchos de sus colegas del Comando Sur del Ejército estadounidense,
es el cerebro de esta operación virtual que comprimió
en cinco días la actividad de 365 días reales.
Este analista estratégico del Comando Sur encargado del cuarto
de simulación, junto a otros especialistas y analistas en conflictos,
recalca la importancia de los dos programas de simulación destinados
para esta operación virtual: el JCATS y el DEXES.
Uno de ellos indica al mando estratégico las condiciones
de la fuerza involucrada (Cascos Azules). Contribuye a la planificación
y conducción de las operaciones humanitarias, dice.
Pese a todo el apoyo que estas herramientas representan en una acción
de gran envergadura como una Operación de Mantenimiento de Paz,
(OMP), lo más importante es la calidad de información
que se reciba desde el campo de operaciones.
Esto es así porque sí la información o insumo
que se da al programa es erróneo, entonces las recomendaciones
o decisiones tomadas por el mando estratégico pueden ser equivocadas,
dice González.
La fuente más importante es el hombre mismo, razona
el analista militar militar.
Base de datos militares
Los programas pueden ser utilizados en tres unidades de tiempo: una
hora, un día o una semana.
Una de las ventajas de su uso, sobre todo del programa de Simulación
de Conflicto Táctico Conjunto (JCATS), es que se puede utilizar
en conflictos reales de cualquier naturaleza, ya sea en una guerra convencional
o una de otras características como la de Iwistan.
A los militares los rotan con frecuencia, los cambios son comunes,
así que en un conflicto real de cualquier tipo este programa
acumula la información que en la mayoría de casos desaparece
cuando un militar es relevado de su puesto, comenta González.
Al final de los ensayos se realizan evaluaciones sobre el papel desempeñado
por las tropas en el terreno y con el nivel de efectividad que enfrentaron
cada uno de los eventos; asi como cada uno de los grupos que constituyen
la fuerza multinacional durante los conflictos que se les presentaron
en la realización de la Operación de Mantenimiento de
la Paz.
La Carta de la ONU
El Consejo de Seguridad de la ONU tiene la responsabilidad primordial
por el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Los Capítulos
VI y VII de la Carta son los vehículos utilizados para lograr
este propósito.
u El Capítulo VI -Resolución Pacífica de Disputas:
Este capítulo dispone que aquellas disputas internacionales con
alta probabilidad de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la
seguridad internacionales pueden ser llevadas a la atención del
Consejo de Seguridad de la ONU y de la Asamblea General.
u Para aplicar el Capítulo VI debe haber un cese de fuego y se
debe obtener en consentimiento de las partes antes que se despliegue
la fuerza.
u El Capítulo VII es la acción con respecto a las amenazas
a la paz, el quebrantamiento de la paz y los actos de agresión.
u Se autoriza el uso de la fuerza militar de ser necesario.
Herramientas
Tecnológicas
Los programas de simulación JCATS y DEXES presentan situaciones
de conflicto en tiempo real.
JCATS:
Muestra la disposición de las tropas de Naciones Unidas y las
posiciones y movimientos de las facciones involucradas en el conflicto
o guerra civil. Esta herramienta capacita en el análisis militar
a fin de planificar y conducir una solución pacífica.
DEXES
Simula situaciones relacionadas con muchas variables: economía,
salud pública, educación, desplazados.
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