16 de junio de 2002

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INTERNACIONAL

India-Paquistán
Peligro inminente

India y Paquistán, potencias mundiales en armamento nuclear, han concentrado sus fuerzas militares en la “Línea de control” que divide la zona limítrofe de Cachemira. Algunos temen una guerra nuclear sin precedentes.

Vértice/ Agencias
vertice@elsalvador.com

Aunque por ahora la posibilidad de una guerra entre ambas naciones no se ha declarado explícitamente, una historia plagada de enfrentamientos entre sí los ubica, forzosamente, en la mira de la duda internacional.

El temor a que una guerra nuclear se declare es tan grande que el mismo George W. Bush habló telefónicamente con ambos mandatarios para instarlos a “reducir las tensiones en la región y el riesgo de la guerra”, según informó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
De momento, el presidente paquistaní, general Pervez Musharraf, ha dejado claro que desea hacer todo lo que esté a su alcance para evitar una guerra. “El Presidente ha señalado con claridad que busca la paz y que él no iniciará la guerra”, destacó Richard Armitage, delegado especial de Estados Unidos.

Por su parte, el primer ministro de la India, Atal Behari Vajpayee, no parece ir en dirección contraria.
Sin embargo, el hecho de que ambos países hayan desplazado sus tropas militares hacia la zona limítrofe de Cachemira, apoyados con misiles, tanques y artillería, genera una inestabilidad real que va más allá de los acuerdos diplomáticos. En los últimos quince años, nunca antes se había dado un nivel tan alto de militarización, que ya alcanza los dos millones de soldados y un millón de reservistas, entre las dos naciones.

Paquistán ha insistido en que quiere que la “Línea de control”, ubicada en la frontera de Cachemira, sea supervisada por Naciones Unidas, que trazó la demarcación hace algún tiempo.
Al respecto, cuando el Ministro indio manifestó estar dispuesto a cooperar con Paquistán en la supervisión conjunta de la “zona caliente”, el portavoz del Presidente paquistaní, Rashid Qureshi, dijo que “todo se trataba de un truco propagandístico de Behari tendiente a distraer la atención de otros temas”.

Qureshi cuestionó la existencia de un verdadero interés de paz por parte de la India, señalando que “si de verdad fuera serio, debería ser conversado entre gobiernos y no ser propuesto a través de los medios”, dijo.

El detonante

Esa tensión manifiesta fue la que impulsó a los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña a pedir a sus ciudadanos residentes en la zona problemática que abandonen el lugar, ante la posibilidad de un conflicto bélico.

Unos 60 mil estadounidenses y 20 mil británicos viven o trabajan en India y solamente unos miles en Paquistán.

El atentado contra el Parlamento indio, el pasado 13 de diciembre, fue el incidente que desencadenó nuevamente la rivalidad histórica de estas dos naciones. El hecho dejó un total de 14 víctimas mortales. India responsabilizó a Paquistán sobre lo ocurrido, pero éste negó cualquier vínculo con los musulmanes que lo perpetraron, quienes aceptaron el hecho, amparados en una lucha por un estado independiente en Cachemira.

India y Paquistán se disputan, desde 1947, la soberanía sobre esta región, y se han enfrentado en tres sangrientas guerras. Las tensiones llegaron a tal punto después del atentado que India prohibió a la aerolínea paquistaní sobrevolar su espacio aéreo y cerró su Embajada en el país vecino.
Sin embargo, a inicios de esta semana, se reanudaron las relaciones formales entre ambas naciones, instalando nuevamente la sede diplomática y permitiendo nuevamente el tránsito aéreo.
Se espera que estos países harán todo posible para evitar una guerra. Como señal positiva hacia la India, Musharraf ha dado orden de congelar las cuentas bancarias de los grupos islámicos responsables del atentado; aunque Nueva Delhi, que opina que este gesto es insuficiente, ha manifestado su disposición a continuar con las negociaciones diplomáticas. Paquistán también ha declarado estar dispuesto a lo mismo.

Históricamente, Paquistán siempre ha sido vista como la hermana menor de la India, que es a su vez la mayor democracia del mundo. La situación económica de la India es superior y goza de mayor prestigio internacional. La activa participación de Paquistán en la guerra contra Afganistán ha alterado la situación entre Nueva Delhi e Islamabad. Sin embargo, Paquistán ha conquistado más atención internacional y, con la gigantesca ayuda económica, puede convertirse ahora en un serio competidor comercial.


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