16 de junio de 2002

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CARTAS

¿Serán éticos?

No cabe que los miembros de la Asamblea Legislativa están preocupados por la mala imagen de dicha institución, luego que haya sido puesta en vitrina por algunos de sus miembros, que a la larga han venido a desprestigiar a todos.
Primero se habló de una millonaria campaña de imagen que hasta la fecha no se ha visto nada, y últimamente se habla de una ética de diputados, es decir, algo así como un manual de responsabilidades, comportamientos, derechos y obligaciones.
Y está muy bien porque así se acogen a estas reglas dictadas por ellos mismos; aunque, lo ideal fuese que dichas reglas las estableciera el pueblo que los eligió y después no se anden con que “desconocía” tal o cual situación.
Pero que quienes formen parte de esta comisión de ética no vayan a establecer parámetros pensando solo en sus miembros; sino también en quienes los eligen, es decir, que se tome en consideración todos aquellos comentarios que han molestado al pueblo con las actitudes y “shows” de algunos diputados.
El pueblo está cansado de las desfachateces y sinvergüenzadas que han hecho varios asambleístas en los últimos meses.
Como sugerencia me gustaría que dentro de estas “leyes” se establezca que aquel diputado elegido por el pueblo para representar sus intereses, tenga la obligación y honorabilidad de terminar su período bajo la bandera del partido político en que fue elegido, pues, como no existe una penalización que le prohíba renunciar a esa bandera y pasarse a otra fracción, muchos lo han hecho pensando en su propio bienestar e intereses personales.
¿Ejemplos? Chico Merino era de Arena y hoy es PCN, Orlando Arévalo era de Arena y hoy es del PCN. Si renuncian a su partido político, pues lógicamente que también la ley de ética los obligue a renunciar al cargo.
Si no se arregla esta situación, la Asamblea Legislativa seguirá siendo lo que hasta estos momentos es: el lugar de las piñatas, “garduñas”, composturas partidistas y personales y donde se comprueba aquel dicho que reza: “Que chucho no come chucho”.

Rafael Vélez
luadrimar@yahoo.com.mx

Los niños abusados

Un artículo de Vértice nos ofreció datos y estadísticas de los abusos sexuales por lo que pasan muchos de los niños en El Salvador.
Sinceramente me parte el corazón saber todo estos datos y estadísticas de los abusos sexuales por lo que pasan muchos de los niños en El Salvador.
Me gustaría saber cuál es el tratamiento clínico dado a estos niños después de ser identificados como abusados.


Gustavo Durán
GDURAN@pch.com


¿Disciplinar mi enfermedad?
El magisterio nacional se ha visto en la necesidad de “disciplinar” sus achaques, a fin de que se puedan enfermar el primer día de cada mes, ya que sólo ese día hay medicamentos en las farmacias asignadas para surtir las recetas.
Luego de esa fecha, en algunas de ellas colocan, en el lugar más visible, letreros como el siguiente: “Ya no hay medicinas para los de Bienestar Magisterial”.
Aparte de ello hay que tolerar los desplantes de algunos dependientes que lo hacen sentir a uno como un mendigo. Los docentes necesitamos buena salud y la necesitamos siempre. ¿No lo cree usted así señora Ministra?


Oscar Flamenco
oefar78@hotmail.com


¿Quién censura?

No estoy muy al tanto, pero mi papá me decía que en el país existía una comisión que censuraba todo lo que se trasmitía por radio y TV. Últimamente se transmite una canción mexicana que definitivamente es un insulto para la moral de la sociedad salvadoreña. No puede ser que nuestros niños estén escuchando esos versos que dicen culebra ponzoñosa.

Misael Durán
mmisahdc@hotmail.com


Respecto a la pedofilia

He leído con mucho interés los reportajes respecto a la pedofilia de sacerdotes en El Salvador, y de como la iglesia defiende a estos señores y trata de callar y desvirtuar a las personas abusadas. Si fueran inocentes, entonces por qué abandonan el país.
Estos señores se aprovechan de su condición y se burlan de un pueblo que necesita ayuda. Lamentablemente algunos sacerdotes dañan para siempre la vida de jóvenes que pierden la fe.
A ellos quiero dirigirme diciéndoles que traten de seguir adelante. Muchos de nosotros creemos en ustedes y les deseamos que puedan superar esta etapa de su vida y no se preocupen por estos sacerdotes que pagarán en un tribunal muy superior a los nuestros.

Angel Rivera
angelrivera66@hotmail.com


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