2 de junio de 2002

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Presidente Uribe anuncia
Vientos de cambio en Colombia


Álvaro Uribe, presidente electo de Colombia, se ha comprometido a “ordenar la casa” en franca alusión a los cambios que intentará implementar en ese país. Uribe ha heredado una enorme y antigua crisis interna.

Vértice / Agencias

vertice@elsalvador.com

El presidente electo de Colombia, Álvaro Uribe Vélez está dispuesto a salvar Colombia y propone drásticos cambios en la institucionalidad y rumbo económico del país.
En sus primeros pronunciamientos públicos tras su victoria presidencial, Uribe dijo que buscará renegociar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le permite a Colombia mantener un crédito de contingencia de 2.700 millones de dólares, a cambio de una severa política de austeridad y saneamiento de las finanzas públicas.
Una condición para renovar el crédito internacional será la de “no recortar el gasto social”, que está disminuido por los elevados pagos de la deuda externa y el financiamiento de la guerra interna.
Uribe anunció que la poda burocrática comenzará con la reducción del Congreso y, en el exterior, con la eliminación de embajadas y consulados no prioritarios. Todavía no se oficializan los países donde será ejecutada la medida, tampoco se concretiza la idea de una Asamblea más pequeña.
El presidente garantizó, no obstante, el salario de los colombianos que trabajen en las sedes diplomáticas, mientras buscan un nuevo empleo.
El presidente también contempla aumento de impuestos para empresas y personas de altos ingresos, que permita no solo la estabilización económica del país si no financiar el esfuerzo bélico de combate a la guerrilla de las FARC.
Juan Manuel Santos, ministro de Hacienda saliente apoyó la propuesta de Uribe de renovar el crédito con el Fondo Monetario, no así la elevación de los impuestos.
“Renovar el convenio con el FMI es factible y necesario para incluir en las prioridades del nuevo gobierno”, sostuvo el ministro saliente.
“La economía sigue frágil, venimos de una situación caótica, todavía no estamos al otro lado del río, todavía hay peligro de caer en un remolino que nos arrastre a todos”, agregó.
Sobre los impuestos, el funcionario sostuvo que Colombia registra tasas muy altas de impuestos, en cambio, la recaudación es mínima.
“Lo que debe pedir Uribe a la gente es que pague sus impuestos y quien no lo haga debe ir a la cárcel”, afirmó.

Piden cautela

Datos oficiales estiman que con el dinero de la evasión se podría saldar el déficit fiscal superior al 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)
Aunque Uribe no ha precisado sus planes de ahorro, los representantes de diversos sectores de Colombia ya se han pronunciado al respecto.
Julio Roberto Gómez, presidente de la Confedera-ción General de Trabajado-res Democráticos (CGTD) pidió concertación entre los trabajadores, empresarios, el gobierno y el Congreso para expedir que los cambios provoquen descontento social.
“El nuevo gobierno no podrá hacer estas reformas con detrimento de la clase laboral y de su pírrica calidad de vida", sostuvo.
Juan José Echavarría, director de Fedesarrollo, organismo especializado en investigaciones económicas, dijo que la apuesta de reducir el Estado tendrá un doble impacto.
En la década de los 90, dijo, “hubo un crecimiento gigantesco” del aparato estatal, por lo que reducirlo obliga a despedir trabajadores.
Actualmente, el desempleo nacional de Colombia supera el 15 por ciento.
La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) dijo, por su parte, que los primeros anuncios de Uribe en materia de reformas económicas, aunque todavía necesitan precisiones, han recibido “voto de confianza” de los principales agentes económicos.
Se prevé con los cambios una baja del dólar estadounidense y de las tasas de interés para los títulos y bonos del Estado.
Otro de los grandes retos de Uribe es la pacificación de Colombia.
Desde que se lanzó como candidato presidencial, Uribe habló de terminar el conflicto interno.
Prometió una línea dura contra los rebeldes, para terminar con una insurgencia de 38 años que ha dejado decenas de miles de muertos.

A la guerrilla

En uno de sus primeros discursos, luego de saberse ganador de la presidencia, el político incluyó un llamado a la guerrilla para que depongan las armas y escuchen el mensaje del pueblo colombiano transmitido a través de las urnas.
“La nación no quiere más derramamiento de sangre ni más lucha", recalcó.
La guerrilla, continuó, “debe dar una señal inequívoca de respeto y afecto al pueblo”.
En otro de sus pronunciamientos públicos, el presidente electo dijo que iniciaría una gira por países de Latinoamérica y Europa en busca de ayuda y mediación en el conflicto.
“Es preciso trabajar el sueño de la paz... El mundo debe saber la determinación de Colombia a derrotar la violencia”, añadió.
La Unión Europea (UE) fue la primera en respaldar públicamente la propuesta pacífica de Uribe.
El portavoz de la UE, Gunnar Wiegand aplaudió la victoria del gobernante y le instó a iniciar las conversaciones de paz, como única vía de terminar el conflicto.
“Queremos trabajar con el nuevo gobierno para encontrar una solución pacífica”, dijo.
El vocero apreció “la determinación de Uribe de buscar diálogos con los grupos armados, con la mediación de la comunidad internacional”.
Se ha comprobado que la guerrilla utiliza el dinero del narcotráfico para financiar sus campañas.
Por el momento, el gobierno del presidente estadounidense George W. Bush ha propuesto incrementar la ayuda militar a Colombia, no sólo para la lucha contra las drogas sino contra la insurgencia.
La Unión Europea, que no considera a los guerrilleros de las FARC como terroristas, no ha querido dar dinero para una campaña militar del gobierno. La UE estudia, sin embargo, la posibilidad de incluir a las FARC en su lista negra, pero teme poner en peligro unas eventuales negociaciones de paz.

Una Colombia con esperanza

Colombianos, dentro y fuera del país, creen que Álvaro Uribe Vélez, el presidente electo, logrará la transformación de su país.


Desde 1991, año en que se estableció el sistema de doble vuelta electoral en Colombia, el abogado Alvaro Uribe ganó en primera ronda. Los analistas políticos consideran como buena señal el triunfo, aunque reconocen que el abstencionismo es abrumador.
Un total de 5,8 millones de ciudadanos votaron a favor del abogado de 49 años, de corte liberal, padre de dos hijos, ex alcalde de Medellín, gobernador de Antioquia y legislador.
La población total de Colombia supera los 40 millones de habitantes.
Los analistas sostienen que Uribe logró capitalizar en su campaña la decepción de los colombianos que vieron cómo el conflicto interno de 38 años, que dejó 40.000 muertos en la última década, escaló a niveles de barbarie a pesar de los diálogos de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
La esperanza depositada por los colombianos en la figura del Uribe, se registra no sólo dentro de las fronteras del país, sino de los cientos de colombianos radicados en Miami, Estados Unidos.
Aproximadamente 300.000 colombianos viven actualmente en el área urbana de Miami, cifra en la cual se refleja el aumento de los últimos años con la intensificación de la violencia y actividad guerrillera en ese país sudamericano.
Miles de migrantes asistieron a las urnas de votos instaladas dentro del consulado de su país y en carpas adyacentes al mismo.
Al conocerse el triunfo de Uribe, un buen grupo de colombianos se lanzaron a las calles para festejarlo, mientras ondeaban banderas de su nación.
Uribe, al saberse ganador de las elecciones presidenciales, pronunció un discurso que aumentó la esperanza de los ciudadanos.
“Yo le pido a Dios que no me deje defraudar a los colombianos”, sentenció.




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