2 de junio de 2002

Portada
Cartas
Tema de portada
Reportaje
Internacional
Columna
Entrevista
Opinión
Colofón

CARTAS

Habla el Obispo de Sonsonate

Deseo referirme a la publicación aparecida el domingo 19 de los corrientes en el Suplemento Vértice de El Diario de Hoy, dedicado en esta ocasión al tema "Iglesia".
No me sorprende que una vez más periodistas del periódico, publiquen documentos pocos profesionales y colmados de afirmaciones falsas, medio-verdades y sobre todo tendenciosas, queriendo continuar con la campaña internacional de desprestigio de la Iglesia Católica, a partir de algunos casos de pedofilia en sacerdotes católicos de EE.UU
La jerarquía católica, desde el Vaticano, ha respondido a esta situación y los obispos de Estados Unidos y del resto del mundo, tenemos indicaciones concretas cómo actuar en estos casos y favorecer el esclarecimiento de cualquier situación similar.
Específicamente me quiero referir al caso de Monseñor Miguel Colonnese, que Vértice ha puesto como caso típico en nuestro país. Ante este señalamiento específico, quiero dejar constancia clara de lo siguiente:
1. En ningún momento me he opuesto a que se investigue dicha acusación. El joven que se sintió agredido presentó su denuncia en la Fiscalía de Sonsonate y yo hice mi propia investigación personal, con la ayuda de sacerdotes idóneos para tal misión. Esta denuncia la conocí en noviembre del 99, y fue presentada ante la Fiscalía hasta el 17 de diciembre y no el 7 de diciembre como se afirma en Vértice.
Mons. Salió hacia los EEUU el 10 ó 12 de diciembre por razones de salud, y para pasar la Navidad con su familia. En ningún momento lo hizo para huir de la investigación.
Él estaba consciente que todo era un chambre y puso su apoderado y se retiró. Yo hablé con el joven y le escuché cuidadosamente. Pero unos días más tarde recibí una carta que se demostró que era de él mismo demandante, en donde me exigía diez mil colones, si no él llevaría el caso a los periódicos. Esta carta fue llevada a la Fiscalía y se agregó al expediente.
La Fiscalía citó en repetidas ocasiones a dicho joven y nunca más apareció. Yo recabé toda la información sobre el joven en el Hogar Divino Salvador (Disal) y él con otros dos fueron jóvenes con serios problemas de droga y alcoholismo. Se les intentó ayudar de múltiples formas, pero fue imposible. Cuando él y otros dos fueron retirados del Disal por la misma causal, exigieron dinero a Mons. Colonnese (director del Hogar), pero al negárseles ese dinero ellos guardaron rencor contra el director.
2. Estos jóvenes recibieron apoyo en otro centro para jóvenes huérfanos llamado COAR de Zaragoza y allí fue donde los atendió por primera vez el Padre Julio Rivera, de la Diócesis de Sonsonate, quien había sido amonestado oportunamente por su conducta poco sacerdotal. En abril del 2001, me vi en la obligación de retirarlo de la Parroquia de Nahulingo por serias faltas morales y anti sacerdotales, en ningún momento por haber atendido al joven demandante. Su ira y deseos de venganza llegaron a tal extremo que en tres ocasiones comprobadas y con testigos fidedignos, se comprobó que nos había mandado a matar a mí y a dos sacerdotes más de la Diócesis de Sonsonate. Ante tal situación, me vi en la obligación de suspenderlo de sus funciones ministeriales por un tiempo indefinido.
3. Al leer el artículo en cuestión me percato de que el testigo principal de los periodistas de Vértice es el P. Rivera. No me sorprende que siga obstinado en su deseo de venganza y revanchismo a cualquier precio, incluso a pesar del daño que eso siga causando y que en nada ayuda a aclarar la situación, por el contrario, empeora su situación y sigue causando daño a personas honorables y a todos los jóvenes que están siendo ayudados en el Disal. Su opinión sobre este tema no merece respeto ni credibilidad, pues es parcial y miente con harta frecuencia...
Reitero a los periodistas que escribieron ese informe, que en nuestra diócesis siempre hemos estado de la mano con los medios de comunicación, jamás hemos encubierto ningún acto que atente contra la dignidad de ninguna persona. Por el contrario, luchamos y seguiremos luchando para ayudar y proteger a los excluidos, que ya se cuentan por millones en nuestro país y por quienes poco hacemos. Que los medios de comunicación demuestren con hechos de que se preocupan por resolver terribles problemas que nos aquejan y dar más espacio a los esfuerzos que están orientados a buscar soluciones viables.

Sonsonate, 22 de mayo de 2002.

Mons. José Adolfo Mojica
Obispo de Sonsonate

Se debe indemnizar

Soy Salvadoreño y resido en Canadá. Me ha llamado mucho la atención el caso de Esteban, que como muchos en nuestro país son víctimas inocentes de la falta de profesionalismo de nuestra policía, jueces y fiscales.
Cómo se podría remediar un poco la dignidad dañada de esta persona humilde, porque el hecho de ser humilde no le quita ni le aminora la dignidad de ser humano de la que todos gozamos o deberíamos de gozar.
El daño a Esteban está hecho, su familia tiene muchas necesidades y es ahí donde las autoridades deberían de tratar de reparar un poco el mal que ya han hecho. Una indemnización económica sería muy bien recibida por esta familia; pero que no sea una limosna, estamos hablando de tratar de reparar la dignidad de una persona.
Gracias por la oportunidad de poder externar mis puntos de vista. Espero que se haga algo digno de un país como el nuestro que está dando pasos hacia un a sociedad mas humana y digna.

Oscar Milton Quintanilla
oquintal1661@rogers.com


Desde DISAL

Reciba un cordial saludo en nombre del Sr. Director, Administrador y Jóvenes del Hogar Juvenil Divino Salvador (DISAL) de Sonsonate.
Con base en el artículo publicado (El lado oscuro de la iglesia) por la revista Vértice, el día domingo 19 de mayo del año en curso.
Queremos expresar nuestra opinión como parte afectada en relación a lo publicado.
Hemos analizado el documento parte por parte y llegamos a la conclusión que el artículo publicado carece de toda objetividad, ya que la única fuente citada directamente es el ex sacerdote Julio César Rivera.
El cual por su resentimiento contra la jerarquía aprovechó el tema para desprestigiar la imagen de nuestro fundador Monseñor Louis Michael Colonnese y Nuestro Hogar Juvenil Divino Salvador (DISAL)
Si bien es cierto la denuncia fue interpuesta por un joven ex-alumno de DISAL contra Monseñor Miguel Colonnese en la Sub-regional de la Fiscalía de Sonsonate.
La Fiscalía siguió el proceso legal de rutina, citó a declarar a los dirigentes del Hogar y hablaron con la mayoría de los jóvenes internos.
Después de una minuciosa investigación realizada por la Fiscalía General se decidió archivar el caso porque no existían suficientes pruebas, principalmente por el joven demandante pretendió chantajear a la jerarquía católica de Sonsonate pidiendo por escrito que se le entregaran 10,000 colones de lo contrario haría público el caso, además nos consta que este joven es vicioso y nunca quiso dejarse ayudar.
Por tal motivo los jóvenes internos y diregentes del Hogar Juvenil Divino Salvador queremos rechazar todos los señalamientos en contra de nuestro fundador que tanto bien ha hecho y está haciendo a la juventud de Sonsonate y Hogar Juvenil (DISAL) publicado por la Revista Vértice.

Sonsonate, 22 de mayo de 2002.

Jose Alejandro Guevara Ulloa
Director DISAL

José Edwin Baires Alvarado
Administrador


Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.