26 de mayo de 2002

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Bush: “¡Viva Cuba libre!”

Los presidentes de Estados Unidos, George Bush, y Cuba, Fidel Castro, arremetieron uno contra el otro. El presidente estadounidense calificó de “tirano” a Castro y lo retó a realizar votaciones libres y democráticas para alivar el embargo contra la isla

Vértice / Agencias

vertice@elsalvador.com

Usando un español bastante claro, el presidente de Estados Unidos, George Bush clamó por una “Cuba libre” al cierre de un emotivo discurso durante el cual ratificó su decisión de mantener el embargo contra la isla. Bush calificó, además, a Castro de “tirano” y “una reliquia de otra era”.
“El sueño de una Cuba libre e independiente ha sido suspendido, pero nunca puede ser destruido y no será denegado”, afirmó el presidente estadounidense.
Su alocución siguió a un mensaje similar que pronunció en la Casa Blanca, donde delineó los pasos que debe tomar Castro antes de que Estados Unidos alivie el embargo.
“Las ideas bien intencionadas sobre comercio simplemente apuntalarán a este dictador, enriquecerán a sus compinches y fortalecerán el régimen totalitario”, dijo Bush.
“No ayudará al pueblo cubano”, sostuvo.
condiciones
De acuerdo con el presidente estadounidense, los “pasos” a cumplir por el dictador, antes de levantar el embargo y el resto de sanciones económicas, se refieren a: permitir la libre expresión y organización de partidos de oposición; permitir el nacimiento de sindicatos independientes de trabajadores; poner en libertad a todos los prisioneros políticos; llamar a elecciones libres y democráticas; permitir la visita a Cuba de observadores internacionales para asegurar la transparencia en las votaciones; terminar las prácticas discriminatorias contra los trabajadores cubanos.
Cuba tiene previsto celebrar elecciones de Asamblea Nacional el próximo año.
“Todas las elecciones en la Cuba de Castro han sido un fraude”, dijo Bush.
“Las voces del pueblo cubano han sido suprimidas y sus votos han sido irrelevantes. Esa es la verdad”.
Mientras no se cumpla lo señalado por el gobernante estadounidense, cualquier iniciativa que pretenda favorecer la dictadura en la isla será vetada.
“La meta de la política de Estados Unidos hacia Cuba no es un embargo permanente sobre la economía de Cuba. La meta es la libertad del pueblo de Cuba”, dijo.
“Quiero que sepan que no permitiré que el dinero de nuestros contribuyentes vaya a enriquecer el régimen de Castro, y estoy dispuesto a usar mi poder de veto”, advirtió.
Con sus declaraciones, Bush aludió directamente a los legisladores de su país quienes en los últimos días han hablado de beneficiar a Castro.
Algunos senadores favorecen legisltiva en favor de la isla, que ya lleva 40 años de embargo.
Junto a su decisión de mantener el embargo, el presidente estadounidense habló de relajar algunas restricciones para beneficiar directamente a la población cubana.
Sostuvo que apoyará con mayor decisión a las organizaciones religiosas y no gubernamentales de Estados Unidos que trabajan en la Isla.
Según dijo, su gobierno proveerá “asistencia directa” a esos grupos para que pueda ser empleada en actividades humanitarias.

“Nueva Cuba”


Asismismo, Bush dio a conocer una iniciativa para una “nueva Cuba” que insta a la reanudación del servicio de correo directo entre ambos países.
El mandatario también afirmó que su gobierno ofrecerá becas en establecimientos académicos estadounidenses a estudiantes y profesionales cubanos que “tratan de construir instituciones civiles independientes en Cuba”, como también para parientes de prisioneros políticos.
Dijo que también estudiaría “formas de modernizar Radio y TV Martí” para abrir un fluido canal de comunicación hacia isla.
Bush insistió en los cambios en la isla.
“La plena normalización de relaciones con Cuba, el reconocimiento diplomático, el libre comercio y el programa solamente serán posible cuando Cuba tenga un nuevo gobierno que sea plenamente democrático, cuando el estado de derecho sea respetado y cuando los derechos humanos de todos los cubanos sean plenamente protegidos”.

¿Y Carter?


Bush no hizo referencia directa a Carter en su discurso, pero dejó en claro que no apoyaba las ideas del ex presidente.
Su postura fue divulgada desde antes de la visita de Carter a la Isla.
Jimmy Carter se convirtió en el primer ocupante de la presidencia estadounidense que ha visitado Cuba desde la revolución de 1959.
Durante su visita criticó el régimen cubano, asismismo las políticas de Washington hacia la isla.
El discurso pronunciado por Carter en la Universidad de La Habana, provocó variadas reacciones.
“”Hace más de 43 años se derrocó al dictador Fulgencio Batista, y unos pocos años después, durante la guerra fría, la Revolución cubana se alineó con la Unión Soviética. Desde entonces, nuestros dos pueblos vecinos han seguido rutas filosóficas y políticas distintas”.
“La dura realidad es que ni los Estados Unidos ni Cuba han logrado definir una relación que sea positiva y beneficiosa ¿Será posible que este nuevo siglo pueda encontrar a dos pueblos vecinos que vivan en paz y armonía? He venido aquí es busca de una respuesta a esta pregunta”, dijo.
Los diarios oficiales cubanos destacaron las críticas de Carter hacia Washington, pero no mencionaron el referendum propuesto por dirigentes opositores, iniciativa conocida como el Proyecto Varela.
La emisora Radio Rebelde y la televisión nacional transmitió a toda la isla, el discurso en español leído por Carter, desde el aula magna de la Universidad.
“ Durante 42 años, nuestras dos naciones se han encontrado atrapadas en un dañino estado de beligerancia. Ha llegado la hora en la que debemos cambiar nuestras relaciones y la forma en la que pensamos y hablamos uno del otro. Debido a que Estados Unidos es la nación más poderosa, somos nosotros quienes debemos dar el primer paso”, añadió.
A lo largo de su participación, Carter habló de tres esperanzas.
La primera “la esperanza de que el Congreso de los Estados Unidos pronto actuará para permitir viajar sin restricción entre los Estados Unidos y Cuba”.
La segunda, “la esperanza de que Cuba y Estados Unidos puedan resolver, cond alguna creatividad, las disputas relativas a derechos de propiedades antiguas, que han durado cuarenta años”.
La tercer esperanza: “algunos de aquellos que abandonaron esta hermosa isla han demostrado claramente que la clave para alcanzar una economía boyante es el uso de las capacidades empresariales individuales”.
Durante seis días, Carter permaneció en Cuba.
Se entrevistó con oposiores al régimen de Castro, con representantes de diferentes sectores de la vida, con legisladores y otros políticos.
Las críticas contra el régimen cubano alentó a los disidentes, dentro como fuera de la isla, a una esperanza de un posible cambio en el sistema imperante.

Resultados de histórica visita

El sentir y pensar de los opositores cubanos serán transmitido por Carter a el presidente estadounidense George Bush


Un día antes de abandonar Cuba, el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, expresó su satisfacción por haber podido cumplir muchos de los objetivos que se había propuesto durante su histórica visita al país caribeño.
Hablando en conferencia de prensa en la capital cubana, Carter calificó su viaje de “muy exitoso’ en dos de los tres objetivos trazados: máxima comunicación con la gente cubana y la posibilidad de reunirse con el presidente Fidel Castro y otros funcionarios, y disidentes opositores.
Carter expresó su esperanza de que la visita podría contribuir de una manera positiva a mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, pero reconoció que “después de 43 años de falta de entendimientos y animosidad, una breve gira no puede cambiar las relaciones entre los dos pueblos”.
El ex mandatario resaltó la libertad que le fue otorgada durante su paso por Cuba.
“No ha habido restricciones a mis movimientos. Hemos viajado a varios lugares bastante distantes de La Habana y el gobierno no ha intentado interferir para nada”, subrayó.
Carter se mostró sorprendido de que su discurso desde la Universidad de La Habana, las preguntas y respuestas que le sucedieron, fuera transmitido en vivo por radio y televisión y luego publicado por el periódico oficial Granma.
Poco después de su última conferencia en Cuba, Carter dijo que planea enviar una carta al presidente George W. Bush con el reporte de su viaje. En esa misiva, el ex mandatario dijo que pondrá a Bush en conocimiento sobre lo que piensan los disidentes sobre la política estadounidense hacia Cuba.


 


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