5 de mayo de 2002

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INTERNACIONAL

Naciones Unidas disuelve equipo investigador
El veto israelí

La falta de cooperación del gobierno de Ariel Sharon obligó a que el Secretario General de la ONU desmantelara la misión investigadora para esclarecer los hechos en el campamento de refugiados palestinos en Yenín.

Redacción Vértice/Agencias
vertice@elsalvador.com


La sombra de lo que pasó en el campo de refugiados de Yenín se mantendrá debido a la inhabilitación del equipo investigador. El secretario de Naciones Unidas, Kofi Annan, así lo dictaminó tras enviar una carta el miércoles al Consejo de Seguridad.
Annan había designado a los tres miembros del equipo investigador el 19 de abril con la certeza de que recibiría la colaboración de Israel; pero, pronto se encontró con una cadena de objeciones.
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, se opuso al mandato y a la composición del trío investigador, con el argumento de que está prejuiciada contra Israel.
El gabinete de seguridad israelí anunció esta semana que no podía aceptar a los investigadores sin una extensa revisión. Annan, por su parte, dijo al Consejo que “es evidente que el equipo no podría iniciar su misión en el área en el futuro inmediato”.
El secretario de la ONU había escogido al ex presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari, para encabezar el equipo.
El secretario general indicó que el tiempo era “factor crítico (...) con la situación en el campo de refugiados cambiando cada día, será cada vez más difícil saber con confianza o seguridad sobre lo sucedido allí”, explico el funcionario.
Los palestinos acusan a Israel de haber provocado una masacre de civiles durante ocho días de lucha que dejaron el campo de refugiados en ruinas.
Los israelíes señalan que tan solo enfrentaron a pistoleros palestinos, y aseguraron que 26 suicidas provinieron del campo de Yenín.

Fin de cerco

Mientras la noticia del desmantelamiento de la iniciativa de Naciones Unidas cubría de preocupación a muchos rostros, el fin del cerco militar israelí al cuartel general del líder palestino Yasser Arafat, cerraba otro amargo capítulo en este conflicto.
Pese a ello, analistas del Oriente Medio, señalaban que el retiro de las tropas israelíes ha hecho poco por aumentar las esperanzas de poner fin al derramamiento de sangre. Algunos políticos israelíes de izquierda y centroizquierda dijeron esta semana que se había abierto una posibilidad para reanudar las estancadas negociaciones políticas, mientras que dirigentes palestinos instaron a un “retorno a la senda política”.
Pero los dos hombres al centro del conflicto -Arafat y el primer ministro israelí, Ariel Sharon-, no mostraron señales de que hayan cambiado sus respectivos enfoques y quieren aprovechar la oportunidad para alcanzar la paz.
Tras una ola de atentados suicidas palestinos que dejaron decenas de israelíes muertos, y un mes de ofensiva militar hebrea en Cisjordania (que causó la muerte de numerosos palestinos), el resentimiento es más profundo que nunca en ambas partes y pocos están con ánimo de ceder.
“Supongo que tendremos una breve pausa aquí, pero tarde o temprano habrá más actividad terrorista”, dijo el analista político israelí Mark Heller.
El politólogo palestino Ghassan al-Khatib, dijo que después de todo lo que Sharon ha hecho, “los palestinos tienen más razones para reanudar la resistencia (...) la posición de Sharon siguen siendo la misma y la de Arafat también”.
Israel se retiró de los alrededores del cuartel de Arafat bajo un acuerdo mediado por Estados Unidos en el que seis presos requeridos por Israel fueron entregados a funcionarios estadounidenses y británicos que los trasladaron a una cárcel de Jericó.

 

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