28 de abril de 2002

Portada
Reportaje
Tema de portada
Entrevista
Cartas
Internacional
Reportaje 2
Columna
Opinión
Colofón

INTERNACIONAL

Extrema derecha en Francia
La Europa perpleja

El triunfo del neofascita Jean-Marie Le Pen sobre el socialista Lionel Jospin ha resultado ser más que un triunfo sobre la izquierda en una verguenza para la historia de Francia, según coinciden diversos puntos de vista políticos.

Redacción Vértice/Agencias
vertice@elsalvador.com


El espíritu de “solidaridad, fraternidad e igualdad” se desvanece en los albores del siglo XXI.
El candidato de la resurgente extrema derecha francesa, Jean-Marie Le Pen, apeló al voto de los ciudadanos moderados al enfrentar al presidente Jacques Chirac, tras una primera ronda que remeció al mundo político galo y generó protestas callejeras. ¿Le Pen será Primer Ministro?
Le Pen es reconocido por sus opiniones contra la inmigración y por haber minimizado el Holocausto; pese a eso, él rechaza las denuncias de que es xenófobo y antisemita.
Sin embargo, el ministro israelí del Interior, Eli Yishai, alertó a los ciudadanos judíos franceses a “hacer su maleta y emigrar a Israel”.
El caso francés se sumó a una tendencia más amplia de derrotas de los partidos de centroizquierda en Europa que comenzó el año pasado en Italia, se extendió a Dinamarca y Portugal e inclusive podría continuar en Holanda y Alemania.

Giro a la derecha

"Claramente, la derecha y la extrema derecha en muchos países pudieron explotar los problemas que la izquierda no supo resolver: inmigración y violencia”, dijo Heather Grabbe, director de estudios del Centro para la Reforma Europea en Londres.
“Además, existe un desencanto general con la política, altas cifras de abstención, y sin sentido por nuevas ideas o de una verdadera diferencia económica entre la izquierda y la derecha”, agregó.
Le Pen, un ex paracaidista, basó su campaña en los miedos por los altos índices de violencia, la inmigración musulmana desde el norte de África y la pérdida de identidad nacional ante la globalización y la Unión Europea. Con eso, logró quedarse con un 17 por ciento de los votos, tan sólo dos puntos porcentuales menos que Chirac.
Pro su parte, Iain Begg, de la South Bank University en Londres, dijo que el miedo ocasionado por la inmigración y el desencanto con la administración de la economía fueron comunes en las elecciones más recientes de Europa, a pesar que las circunstancias especiales de cada caso eran más importantes.

¿Solo Francia?


En Holanda, donde un gobierno liberal de izquierda renunció debido a un informe sobre una masacre ocurrida en Bosnia en 1995, también puede resurgir la extrema derecha.
Las encuestas reflejan que Pim Fortuyn, un ultraderechista y populista defensor de tesis contra la inmigración, está listo para sacudir el escenario político y probablemente ayudar a recuperar el poder en las elecciones generales previstas para el 15 de mayo.
Con la victoria de la centroderecha en Portugal el mes pasado, la centroizquierda perdió su mayoría entre los 15 gobiernos de la Unión Europea luego de cinco años de pleno control.
El crecimiento de Le Pen también hace eco por el aumento de la xenofobia, la Liga del Norte contraria a la unión continental y la Alianza Nacional post-fachista en Italia, que integran la coalición en el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi.
En Dinamarca está el ultraderechista y anti-inmigrantes Partido del Pueblo.
Sin duda, Europa se está encerrando en una verdadera ironía pues Francia fue uno de los países europeos que más apoyó un boicot político contra Austria en el 2000 luego de que el ultraderechista Partido de la Libertad, liderado por Joerg Haider, hiciera gobierno con el conservador Partido del Pueblo. Final o inicio.

 

Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.