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INTERNACIONAL
Extrema
derecha en Francia
La
Europa perpleja
El
triunfo del neofascita Jean-Marie Le Pen sobre el socialista Lionel
Jospin ha resultado ser más que un triunfo sobre la izquierda
en una verguenza para la historia de Francia, según coinciden
diversos puntos de vista políticos.
Redacción Vértice/Agencias
vertice@elsalvador.com
El espíritu de solidaridad, fraternidad e igualdad
se desvanece en los albores del siglo XXI.
El candidato de la resurgente extrema derecha francesa, Jean-Marie Le
Pen, apeló al voto de los ciudadanos moderados al enfrentar al
presidente Jacques Chirac, tras una primera ronda que remeció
al mundo político galo y generó protestas callejeras.
¿Le Pen será Primer Ministro?
Le Pen es reconocido por sus opiniones contra la inmigración
y por haber minimizado el Holocausto; pese a eso, él rechaza
las denuncias de que es xenófobo y antisemita.
Sin embargo, el ministro israelí del Interior, Eli Yishai, alertó
a los ciudadanos judíos franceses a hacer su maleta y emigrar
a Israel.
El caso francés se sumó a una tendencia más amplia
de derrotas de los partidos de centroizquierda en Europa que comenzó
el año pasado en Italia, se extendió a Dinamarca y Portugal
e inclusive podría continuar en Holanda y Alemania.
Giro a la derecha
"Claramente,
la derecha y la extrema derecha en muchos países pudieron explotar
los problemas que la izquierda no supo resolver: inmigración
y violencia, dijo Heather Grabbe, director de estudios del Centro
para la Reforma Europea en Londres.
Además, existe un desencanto general con la política,
altas cifras de abstención, y sin sentido por nuevas ideas o
de una verdadera diferencia económica entre la izquierda y la
derecha, agregó.
Le Pen, un ex paracaidista, basó su campaña en los miedos
por los altos índices de violencia, la inmigración musulmana
desde el norte de África y la pérdida de identidad nacional
ante la globalización y la Unión Europea. Con eso, logró
quedarse con un 17 por ciento de los votos, tan sólo dos puntos
porcentuales menos que Chirac.
Pro su parte, Iain Begg, de la South Bank University en Londres, dijo
que el miedo ocasionado por la inmigración y el desencanto con
la administración de la economía fueron comunes en las
elecciones más recientes de Europa, a pesar que las circunstancias
especiales de cada caso eran más importantes.
¿Solo Francia?
En Holanda, donde un gobierno liberal de izquierda renunció debido
a un informe sobre una masacre ocurrida en Bosnia en 1995, también
puede resurgir la extrema derecha.
Las encuestas reflejan que Pim Fortuyn, un ultraderechista y populista
defensor de tesis contra la inmigración, está listo para
sacudir el escenario político y probablemente ayudar a recuperar
el poder en las elecciones generales previstas para el 15 de mayo.
Con la victoria de la centroderecha en Portugal el mes pasado, la centroizquierda
perdió su mayoría entre los 15 gobiernos de la Unión
Europea luego de cinco años de pleno control.
El crecimiento de Le Pen también hace eco por el aumento de la
xenofobia, la Liga del Norte contraria a la unión continental
y la Alianza Nacional post-fachista en Italia, que integran la coalición
en el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi.
En Dinamarca está el ultraderechista y anti-inmigrantes Partido
del Pueblo.
Sin duda, Europa se está encerrando en una verdadera ironía
pues Francia fue uno de los países europeos que más apoyó
un boicot político contra Austria en el 2000 luego de que el
ultraderechista Partido de la Libertad, liderado por Joerg Haider, hiciera
gobierno con el conservador Partido del Pueblo. Final o inicio.
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