28 de abril de 2002

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ENTREVISTA

“Este es el país más armado de la región”

Por su densidad poblacional y por el número de armas que circulan en manos de civiles, este es el país con más armas en la región centroamericana. En los últimos años, El Salvador, se convirtió en el séptimo comprador de armas cortas sólo en el mercado estadounidense.

Ana Lidia Rivera
vertice@elsalvador.com

Desde que finalizó la guerra fría y los conflictos en el istmo, hace diez años, el californiano William Godnick, del Departamento de Estudios de Paz de la Universidad inglesa de Bradford, ha seguido de cerca el tema de las armas en la región centroamericana.
En su más reciente visita al país como panelista invitado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el marco de la Conferencia “El impacto de las armas sobre la violencia”, este experto en desarme abogó por una mayor incidencia de las instituciones y la sociedad civil en cuanto a controles y restricciones.

¿Por qué su interés en la región y este tema en específico?
Mi relación con la región y en especial con El Salvador y Guatemala comenzó hace diez años. En esa época fui invitado a participar en un programa de desarme.
En el año 98 vine a documentar el programa “Bienes por Armas” que desarrolló el Movimiento Patriótico Contra la Delincuencia. Lo importante de este proyecto fue la documentación de su modelo de trabajo para presentarlo en proyectos futuros en países que padecieron conflictos como Albania, Mozambique, Cambodia e incluso Panamá y Argentina.

¿Ve viable la participación de la sociedad civil en cuanto al desarme?

Por supuesto, pero ello no es suficiente. Este debe ser un esfuerzo que conlleve una participación del gobierno, los partidos políticos, organismos internacionales que puedan contribuir con soporte técnico, económico. Entiendo que aquí se adolece mucho en cuanto a la investigación balística, entiendo que no se tiene suficiente tecnología, por ejemplo.

Los últimos reportes de la Policía Nacional Civil indican que ha disminuido el número de homicidios en el país. ¿Cómo se explica esto con la cantidad de armas que circulan en el país?

El nivel de homicidios en El Salvador aún es sumamente alto; la tasa ahora fluctúa entre 50 y 65 homicidios por 100 mil habitantes. A nivel mundial, el promedio por países de medianos y bajos ingresos comparables con El Salvador es de 42, lo que indica que se está por encima de estos. Pero recordemos que hace unos años la tasa aquí era de 100 homicidios. Otro dato importante y contradictorio con lo anterior es que, pese a que los homicidios han bajado, las lesiones por armas de fuego sí han aumentado. Esto indica que hay menor letalidad. No puedo explicar porqué, pero sí están habiendo menos muertes.

¿Por qué se asegura que el país es el más armado de la región?

Se estima que en El Salvador circulan unas 500 mil armas; una de las cifras más altas de la región. Para ello he sumado el número de armas registradas, el número de efectivos de seguridad privada y otros datos que me indican que está más armado que Guatemala, que tiene más población. Esto refleja que El Salvador está más armado per cápita.

Sobre las campañas de prevención en cuanto a los accidentes con armas de fuego ¿Cuál es su experiencia?
En mi país se hace mucha campaña sobre esto. Una medida es la de exigir a los fabricantes que éstas cuenten con un dispositivo de seguridad.
Si un arma tiene seguro, es más difícil que un niño o incluso un adulto la manipule o active.
Otra de las campañas está orientada a los padres para que cuando un niño visite a sus amigos en otra casa, los padres de éste llamen a los otros preguntando si hay armas en la casa y cómo la aseguran a fin de prevenir algún accidente. Aquí es donde creo que la sociedad civil debe tomar mayor protagonismo.

¿Cómo puede lograrse el desarme de la población?

Esa es la gran pregunta porque no hay fórmulas para ello. El tema del desarme de armas de fuego es nuevo. Tenemos muchos años hablando del desarme nuclear, de tanques, de armas biológicas; pero este tema tiene menos de 20 años.
Lo que sí es que hay que buscar consensos y yo creo que El Salvador está en eso, buscando consensos apegados a su realidad. Es más, este país me ha enseñado mucho en este tema. ¿Qué he aprendido? Que el desarme tiene que ser una actividad permanente y vinculada a una serie de actores así como el fortalecimiento institucional, y la sensibilización de la sociedad. Hay que tomar conciencia de que, aun y cuando se parara la venta de armas, en la región circulan ya más de un millón.

* William Godnick es asesor de International Alert para proyectos sobre seguridad y construcción de paz en América Latina e investigador de Small Arms Survey.

 


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