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ENTREVISTA
Este
es el país más armado de la región
Por
su densidad poblacional y por el número de armas que circulan
en manos de civiles, este es el país con más armas en
la región centroamericana. En los últimos años,
El Salvador, se convirtió en el séptimo comprador de armas
cortas sólo en el mercado estadounidense.
Ana Lidia Rivera
vertice@elsalvador.com
Desde que finalizó la guerra fría y los conflictos en
el istmo, hace diez años, el californiano William Godnick, del
Departamento de Estudios de Paz de la Universidad inglesa de Bradford,
ha seguido de cerca el tema de las armas en la región centroamericana.
En su más reciente visita al país como panelista invitado
por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el
marco de la Conferencia El impacto de las armas sobre la violencia,
este experto en desarme abogó por una mayor incidencia de las
instituciones y la sociedad civil en cuanto a controles y restricciones.
¿Por qué su interés en la región y
este tema en específico?
Mi relación con la región y en especial con El Salvador
y Guatemala comenzó hace diez años. En esa época
fui invitado a participar en un programa de desarme.
En el año 98 vine a documentar el programa Bienes por Armas
que desarrolló el Movimiento Patriótico Contra la Delincuencia.
Lo importante de este proyecto fue la documentación de su modelo
de trabajo para presentarlo en proyectos futuros en países que
padecieron conflictos como Albania, Mozambique, Cambodia e incluso Panamá
y Argentina.
¿Ve viable la participación de la sociedad civil en cuanto
al desarme?
Por supuesto, pero ello no es suficiente. Este debe ser un esfuerzo
que conlleve una participación del gobierno, los partidos políticos,
organismos internacionales que puedan contribuir con soporte técnico,
económico. Entiendo que aquí se adolece mucho en cuanto
a la investigación balística, entiendo que no se tiene
suficiente tecnología, por ejemplo.
Los últimos reportes de la Policía Nacional Civil indican
que ha disminuido el número de homicidios en el país.
¿Cómo se explica esto con la cantidad de armas que circulan
en el país?
El nivel de homicidios en El Salvador aún es sumamente alto;
la tasa ahora fluctúa entre 50 y 65 homicidios por 100 mil habitantes.
A nivel mundial, el promedio por países de medianos y bajos ingresos
comparables con El Salvador es de 42, lo que indica que se está
por encima de estos. Pero recordemos que hace unos años la tasa
aquí era de 100 homicidios. Otro dato importante y contradictorio
con lo anterior es que, pese a que los homicidios han bajado, las lesiones
por armas de fuego sí han aumentado. Esto indica que hay menor
letalidad. No puedo explicar porqué, pero sí están
habiendo menos muertes.
¿Por qué se asegura que el país es el más
armado de la región?
Se estima que en El Salvador circulan unas 500 mil armas; una de las
cifras más altas de la región. Para ello he sumado el
número de armas registradas, el número de efectivos de
seguridad privada y otros datos que me indican que está más
armado que Guatemala, que tiene más población. Esto refleja
que El Salvador está más armado per cápita.
Sobre las campañas de prevención en cuanto a los
accidentes con armas de fuego ¿Cuál es su experiencia?
En mi país se hace mucha campaña sobre esto. Una medida
es la de exigir a los fabricantes que éstas cuenten con un dispositivo
de seguridad.
Si un arma tiene seguro, es más difícil que un niño
o incluso un adulto la manipule o active.
Otra de las campañas está orientada a los padres para
que cuando un niño visite a sus amigos en otra casa, los padres
de éste llamen a los otros preguntando si hay armas en la casa
y cómo la aseguran a fin de prevenir algún accidente.
Aquí es donde creo que la sociedad civil debe tomar mayor protagonismo.
¿Cómo puede lograrse el desarme de la población?
Esa es la gran pregunta porque no hay fórmulas para ello. El
tema del desarme de armas de fuego es nuevo. Tenemos muchos años
hablando del desarme nuclear, de tanques, de armas biológicas;
pero este tema tiene menos de 20 años.
Lo que sí es que hay que buscar consensos y yo creo que El Salvador
está en eso, buscando consensos apegados a su realidad. Es más,
este país me ha enseñado mucho en este tema. ¿Qué
he aprendido? Que el desarme tiene que ser una actividad permanente
y vinculada a una serie de actores así como el fortalecimiento
institucional, y la sensibilización de la sociedad. Hay que tomar
conciencia de que, aun y cuando se parara la venta de armas, en la región
circulan ya más de un millón.
* William Godnick es asesor de International Alert para proyectos
sobre seguridad y construcción de paz en América Latina
e investigador de Small Arms Survey.
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