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CARTAS
Impunidad
en la Iglesia
Indudablemente nuestra Santa Iglesia Católica está
viviendo uno de sus peores momentos en la historia. Y todo se debe
a que simple y sencillamente algunos de sus pastores no viven la
santidad que persigue nuestra iglesia y que como tales están
obligados a cumplir.
En el caso de los pastores no católicos, ellos tienen la
enorme ventaja que cada uno tiene la suya. De ahí que cuando
algunos líderes evangélicos, que se ven involucrados
en escándalos y delitos, se limitan a decir: ese no
es de mi iglesia.
La misión Católica, en cambio, por su organización
jerárquica y su dependencia única del Vaticano, igual
sufre la verguenza por la conducta inapropiada de un cura del África,
Asia o de la Cochinchina, que por uno de nuestro propio barrio.
Aquí estriba la enorme diferencia, que debe ser analizada
por los que pretenden rasgarse las vestiduras. Basta con observar
las noticias de nuestro país para ver cuantos pastores
de otras iglesias no católicas se han visto involucrados
en hechos públicos que riñen con la moral y ética
que debe guardar un guía espiritual.
Al igual que la iglesia Católica, la mayoría de hechos
vergonzosos, son escondidos al público por las diferentes
autoridades formadas por hombres tan mortales y pecadores, como
la feligresía.
Resido en Estados Unidos y he visto como solo ante la presión
pública, desgraciadamente, la iglesia Católica ha
reconocido (con más verguenza que humildad) este tipo de
conducta y se ha visto obligada a entregar a la justicia el listado
de curas involucrados en este tipo de hechos y que han sido resueltos
privadamente.
Ante esta situación yo me hago una pregunta, al igual
que muchos fieles católicos salvadoreños: ¿Acaso
los salvadoreños somos privilegiados porque en nuestro país
los curas están más cerca de la santidad y no se involucran
en este tipo de casos? Porque, que yo recuerde, no he visto publicado
nada al respecto en casi 40 años.
La respuesta a mi interrogante, desgraciadamente, es que no tenemos
curas más santos que en otros países, sino que tenemos
curas que gozan de impunidad. Sí, léase bien impunidad,
y estos solo reclaman la violación de derechos
humanos, siempre y cuando no haya sido un sacerdote el hechor.
Lucio
Campos
camposlucio@yahoo.com |
Nacionales
y técnicos
Estuve leyendo el artículo
del señor Villalobos y me causa pena como las autoridades no
hacen algo para poner fin a esa clase de vida que los estudiantes llevan.
Me pongo a pensar cómo una madre puede estar segura que su hijo
o hija va a llegar a casa o no a salvo.
Estos muchachos están aprendiendo a sobrevivir. ¿Qué
clase de futuro espera el país con jóvenes violentos que
tienen que estudiar, sobrevivir cada día de su vida, pensando
siempre que hay un enemigo en cualquier esquina?
Me imagino lo que los profesores han de pasar si algún alumno
no pasa el grado. Me puedo imaginar que -por temor a una represalia-
los pasan de grado, ya que yo como maestro no expondría mi vida
para que un par de irresponsables atente contra mi.
¿Y las autoridades qué? ¿No piensan en poner una
solución? ¿Y las autoridades de Educación que hacen?
Yo me imagino que la tarea es difícil, pero no imposible.
Deberían juntar a todas las instituciones nacionales
y técnicas y hacerles ver que la cosa no es con golpes,
que no hereden los problemas violentos de otras épocas, que se
estimule el rendimiento académico, el deporte, la cultura o cualquier
cosa que sirva para erradicar la violencia.
Algo se debe hacer para que no haya más muchachos como el
Seco que son muertos por la cobardía de muchos o el
Play, que quiere ser médico y anda hiriendo a otros estudiantes
por sobrevivencia.
Hugo Acevedo
he_ace@yahoo.com
Algo
que asusta
En El Salvador las cosas
no son peores que en Argentina, porque ni tenemos territorio, ni población
semejante, pero en algunos disparadores somos pioneros.
Por ejemplo, somos el último alarido de la moda en tráfico
de influencias, en corrupción, en pedir limosna, en solicitar
préstamos que nunca vamos a pagar, y que no nos van a condonar.
Estamos menos jodidos que los argentinos porque, nosotros el pueblo,
siempre hemos estado subsumidos en la miseria. No podemos caer de ninguna
nube porque siempre nos han mantenido por debajo del suelo.
Ana Cruz
eloisamia@hotmail.com
La
posición del presidente
Es una lástima que
a estas alturas el gobierno de El Salvador tome decisiones inadecuadas
e insensatas ante los ojos del mundo.
La pronunciación inmediata, precipitada y principalmente partidista
del presidente muestra su falta de madurez política.
Mario Álvarez
alvm1971@netzero.net
El
rescate del Inframen
Leí el interesante
reportaje que el periodista Ernesto Villalobos escribió en la revista
titulado En busca del orgullo perdido en el cual hace referencia
a la problemática por la cual el INFRAMEN ha pasado sus últimos
años, especialmente en el área administrativa.
Estudié ahí hace aproximadamente diez años y puedo
decir que la administración del Lic. Julio Cesar Rivas Trujillo
puso todo su empeño en mejorar la calidad educativa de la institución.
Una prueba de ello fue la participación en campeonatos centroamericanos,
donde siempre salió airoso en todas las áreas, asi como
las elegantes coronaciones de Señorita Inframen, las Ferias de
Ciencias y Humanidades para mencionar algunas de las muchas cosas que
Trujillo hizo en beneficio de la institución bajo su cargo.
Traigo a cuenta esto por que es necesario que si se busca el orgullo
perdido, se debe reconocer las cosas buenas que los involucrados en
el instituto han hecho por el. Porque si vemos solo lo negativo, no
sabremos cuál es el orgullo que hay que rescatar.
Elmer Martínez
elmer_such@hotmail.com
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