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CARTAS
Política
exterior
Dentro del contexto democrático que se construye internamente,
la política internacional de El Salvador debería tener
cambios.
No es un secreto el apoyo que brindó Israel a los gobiernos
salvadoreños y a otros del área centroamericana en
la llamada guerra contra el comunismo durante las
décadas de los 60, 70 y 80. Pero, ahora que el país
está en etapa de construcción democrática,
creo que la Ministra de Relaciones Exteriores es la llamada a tomar
la iniciativa histórica de construir y sentar las bases para
una política internacional independiente a injerencias externas
y que reflejen los valores salvadoreños dentro del estado
de derecho.
La injusticia histórica de reconocer a Jerusalén como
capital de Israel debe ser reparada por el gobierno de El Salvador
a través de su ministerio y mover inmediatamente dicha misión
oficial a donde se encuentran todas las delegaciones internacionales
acreditadas en Israel: Tel Aviv.
El reconocimiento y presencia de la embajada salvadoreña
en Jerusalén hace a nuestro país partícipe
del genocidio cometido sistemáticamente por el gobierno de
Israel en contra del pueblo palestino.
Como salvadoreños no podemos apoyar políticamente
o moralmente a Israel porque también hemos vivido los horrores
de una guerra interna. La única solución es la reconciliación
en aras de la paz y democracia.
Ministra Brizuela: el genocidio étnico que los palestinos
sufren no justifican que un país pequeño como el nuestro mantenga
una política diplomática injusta y errónea
que solo refleja el carácter de los pasados regímenes
dictatoriales salvadoreños y no el sentir de la mayoría
del pueblo salvadoreño.
Somos un país sentando bases de una democracia que sea la
carta de presentación en la comunidad internacional y nuestras
futuras generaciones merecen un legado de independencia y dignidad.
Usted, como Canciller, le corresponde promover los cambios dignos
que la política internacional de El Salvador necesita dentro
de una democracia y eso implica corregir.
Roberto
Iraheta
ndt@ephone.net |
Clavada
al bolsillo
Quiero manifestar mi deslumbrante
inconformidad de las alianzas estratégicas que la Embajada de
los Estados Unidos está utilizando para seguirse clavando a los
que solicitamos la soñada visa americana.
Es inconcebible que para poder hablar a la casa matriz del
país más poderoso del mundo tengamos que ser clavados
obligatoriamente con una famosa tarjeta pre-pagada que vale $15.
Esta ha sido creada únicamente para llamar a la embajada. Realmente
nos están sangrando por donde saben que pueden hacerlo y se valen
de la demanda que tienen. Ya aceptábamos (porque no nos quedaba
de otra) pagar $45 por solicitar la cita y ahora hay que sumarle $15
¡sólo por pedir información!
Lo más increíble es que el spanglish de la
operadora que responde le absorbe a uno todo el tiempo disponible de
la tarjeta.
Ojalá que después no nos vayan a querer cobrar el parqueo,
el uso de las bancas de espera y la permanencia en sus instalaciones.
Que bueno sería si a nivel de cheros presidenciales
resolvieran que ya no nos siga clavando nuestros deteriorados
bolsillos.
Ernesto Bonilla
menino@elsalvador.com
¿Y
la ley de las ONGs?
Cuando visitó nuestro
país el presidente Bush se habló de erradicar la corrupción
y mucha gente pensó en el gobierno de turno. Pero hay que preguntarle
al Ministerio de Gobernación, ¿qué pasó
con la Ley de las ONG? ¿Quién las audita? ¿Su conformación
es de acuerdo a la ley?
¿Por qué solo se está pensando en el gobierno y
sus instituciones cuando existen una gran cantidad de organizaciones
no gubernamentales sin fines de lucro que están haciendo
de las donaciones a las comunidades su modus vivendi?
Es necesario que se retome la Ley de ONGs y se verifique la transparencia
de las mismas.
José Martínez
stjd@elsalvador.com
Buena
entrevista
Quiero felicitar al periodista
Ernesto Villalobos por la entrevista que realizó al sociólogo
brasileño Sergio Adorno, traído por el Programa Sociedad
sin Violencia del PNUD, en el marco del Seminario Exclusión Social
y Violencia.
La entrevista fue fue al fondo del tema.
Nuria Gamboa
gamboa.nuria@undp.org
El
diputado Mauricio Estrada
Es inconcebible la actitud
irresponsable como padre de dos adolescentes que -por lógica-
tienen derecho a su ayuda económica.
No me explico por qué no puede ayudar a quienes son sus hijos,
a pesar de que él cuenta con ingresos salariales estables. Lo
peor que ha hecho es la estafa del 11 de marzo. Dios mío, ¿qué
padres de la patria pueden ser quienes no lo son con sus propios hijos?!
Es realmente vergonzoso.
Dina de León
dyndel61@hotmail.com
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