3 de marzo de 2002

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Colombia
Bajo más ataques

La ruptura de las negociaciones de paz entre el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC ha desencadenado una espiral de violencia. El escenario de las pláticas de paz ha sido bombardeado.

Redacción Vértice/Agencias
 vertice@elsalvador.com

Colombia, en un esfuerzo por frenar los ataques de la guerrilla después de la ruptura de la negociación de paz, ocurrida la semana pasada, declaró zona de guerra una amplia región del sur del país, concedió facultades especiales al ejército y ofreció el pago de recompensas la captura de jefes rebeldes.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), después del abrupto rompimiento de las negociaciones de paz por parte del gobierno, lanzaron una ofensiva militar indiscriminada, en la cual han caído varios civiles y destruido cuarteles de policía, más de 60 torres de conducción eléctrica, 17 puentes y atentado contra dos represas del acueducto que surte de agua a Bogotá.

El presidente Andrés Pastrana aseguró que la guerrilla FARC, con su actitud violenta contra la población civil, está demostrando que ‘‘no quieren conquistar el pueblo’’.

NO HAY LÓGICA

‘‘Nadie entiende la lógica de las FARC. Ellos están demostrando, con bombas y destrucción, que ya no quieren conquistar la voluntad del pueblo. Lo que quieren es arrodillar al pueblo’’, dijo Pastrana en un discurso transmitido por radio y televisión a todo el país. Desde mediados de enero, poco antes del rompimiento de los diálogos, las FARC lanzaron una ofensiva militar contra la infraestructura estatal, antes de iniciar el estudio en la mesa de negociaciones de un cese al fuego y las hostilidades.

El secuestro de un avión de pasajeros hizo que el gobierno de Pastrana rompiese las negociaciones. El mandatario agradeció a la comunidad internacional su apoyo firme en defensa de la democracia, pero les pidió que ‘‘obren con coherencia frente a la actitud de las FARC y que asuman su responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico, que es el gran financiador de la violencia en Colombia’’.

ZONA DE FUEGO

Es la primera vez que el actual gobierno recurre a la creación de un teatro militar para enfrentar la escalada de ataques de las FARC. La declaratoria de teatro de operaciones militares incluye una zona de sabanas y selvas de 42 mil kilómetros cuadrados, una extensión que equivale a dos veces el tamaño de El Salvador.

Además de entregar facultades especiales a las fuerzas militares, el gobierno de Pastrana, quien concluirá el 7 de agosto su período de gobierno de cuatro años, ofreció el pago de recompensas hasta de $433.000 a quien suministre información que permita capturar a líderes rebeldes.
“Sé que estamos viviendo momentos difíciles (...) Las FARC tampoco nos van arrodillar, no los dejaremos avanzar en su intimidación terrorista”, dijo el jefe de gobierno.

Lo cierto es que los colombianos saben que deben prepararse para una ola de atentados que les recuerda que una nueva pesadilla está por empezar.

 


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