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TEMA
DE PORTADA
El
largo viaje hacia el
DESARROLLO
El
turismo en El Salvador ha tenido un franco crecimiento desde la firma
de los Acuerdos de Paz, gracias al turismo empresarial o de negocio.
El gobierno ha apostado, aunque tímidamente, por su desarrollo;
pero sus beneficios están lejos de alcanzar un gran impacto en
la economía nacional.
Ernesto Villalobos
vertice@elsalvador.com
La guerra interrumpió el crecimiento que mostraba el sector
turismo en el país desde 1975.
Más tarde, los Acuerdos de Paz le dieron un segundo aire que
se respira hasta el día de hoy.
Según Manuel Avilés, presidente de la Corporación
Salvadoreña de Turismo (CORSATUR) y del Instituto Salvadoreño
de Turismo (ISTU), el país ha experimentado un fuerte desarrollo
en el rubro desde la firma de los Acuerdos de Paz.
Las cifras recopiladas treinta años atrás respaldan su
punto de vista.
La gráfica muestra un pico de crecimiento en 1975 al incrementarse
el número de turistas en más de 200 mil hasta llegar a
los 300 mil, en total, ese año.
Éste coincide con la realización del concurso de Miss
Universo en el país. El auge se mantuvo estable hasta finales
de la década de los setenta.
El inicio de la guerra marcó el punto de declive de lo que parecía
un nuevo rubro rentable para El Salvador hasta hacerlo descender por
debajo de los 100 mil turistas. Los números indican que el país
a finales de los setentas había retrocedido 15 años.
Durante el período de 1979 a 1990, el flujo de visitantes al
país se mantuvo constante; en su mayoría se trataba de
periodistas extranjeros o instituciones no gubernamentales que trabajaban
con la sociedad salvadoreña.
En 1991, con la presencia de las Naciones Unidas en el país,
el ingreso de personas aumentó de unos 125 mil a cerca de 200
mil.
La inminente firma de los Acuerdos de Paz impulsó un despegue
en el aletargado sector , hasta que un año después alcanzó
la cifra récord de más de 300 mil visitantes.
Aquella era la mayor cantidad de turistas que el país había
recibido en 25 años. Luego de un leve descenso en los dos años
posteriores, el turismo ha aumentado, desde entonces, hasta llegar a
casi los 800 mil turistas, en el año 2000.
Esto significa que el país creció de manera constante
un promedio de 28% cada año en los último seis, es decir,
el período 1994-2000.
Ningún país de la región ha mostrado ese
desarrollo, sostiene el presidente de CORSATUR.
Pero la buena racha se interrumpió el año pasado con los
terremotos de enero y febrero. El Salvador mostró su perores
resultados en los últimos 7 años con un índice
negativo de -7.6%. Sin embargo, la caída no fue tan grave y el
país mantuvo el turismo de negocios, el cual representa su mayor
fuerte.
De
negocios
Una de las principales columnas que soporta el turismo nacional es
la visita de comercio.
Más del 40% de los turistas que entran al país están
relacionados a algún tipo de negocio.
Tradicionalmente, Guatemala es el país que más nos visita.
En el año 2000, más de 200 mil personas originarias del
vecino país vinieron a El Salvador. El grueso de ellos es de
sexo masculino y está entre las edades de 25 y 40 años.
Casi un 40% es profesional o con educación media.
Las características del turista corresponden al turismo de negocio
que más se recibe en El Salvador. Éste representa buena
parte de los más de 250 millones de dólares que este rubro
aporta a la economía salvadoreña.
Esta modalidad de visita, según Avilés, se debe a la estabilidad
económica que el país ha mostrado en los últimos
años, y, en 2001, a la entrada en vigencia de la Ley de Integración
Monetaria. También, la preferencia por el país se debería
a factores de infraestructura, como el de poseer el mejor aeropuerto
de Centroamérica.
Además tenemos una de las mejores redes hoteleras de la
región, sostiene Avilés. El país ofrece a
los visitantes casi 5 mil habitaciones en todo el país; aunque
más de la mitad están concentradas en San Salvador.
Los
negocios
El turismo de negocios y otros factores han impulsado la diversificación
del producto que ofrece el país al visitante.
El turista empresarial por lo menos dedica dos días de
su viaje a conocer el país, por lo tanto debemos tener qué
ofrecerle, sostiene Avilés.
Ana María Chávez de Salvador Tours trabaja con uno de
los 20 operadores de turismo del país. Su compañía
ofrece paseos a extranjeros y nacionales. Con más de 15 años
en el negocio, Chávez ha visto de cerca la evolución de
la oferta. Nosotros podemos darle a los clientes desde un tour
por la capital hasta llevarlos a la playa o la montaña,
afirma.
El mayor problema que la operadora afronta en su trabajo es la falta
de infraestructura en los lugares a visitar. A veces ni siquiera
hay baños, sostiene. Pero esta falta de condiciones se
debe al escaso desarrollo social de las comunidades.
El problema, según Avilés se solventaría fomentando
la inversión privada en espacios turísticos y con la participación
directa de la comunidad.
CORSATUR ha impulsado el programa de los Comités de Desarrollo
Turístico en el que distintos sectores de una comunidad se organizan
para ofrecer un mejor producto.
Chávez ha tenido que lidiar con problemas tan sencillos como
no encontrar un baño en las localidades que visitan. Por
ejemplo, en Ilobasco no encontrábamos ni siquiera donde lavarnos
las manos, dice. Pero la operadora reconoce que con el Comité
las condiciones han mejorado.
Rufino Hernández ha trabajado la cerámica por treinta
años en Ilobasco. El tiempo le ha enseñado que solo la
venta de su producto no es suficiente para sobrevivir y ahora le apuesta
al turismo.
Un callejón empedrado detrás de la iglesia El Calvario
lleva a una pequeña casa de techo de teja, con paredes pintadas
de amarillo. Ahí, Rufino, su esposa y sus cuatro hijos, trabajan
en el pequeño taller La Casita.
Más de 40 talleres de cerámica junto a negocios de comedores
y hoteles formaron, hace dos años, el Comité de Desarrollo
Turístico de Ilobasco. Su fin fue ofrecerle al visitante todos
los servicios en la localidad.
Hasta ahora, el principal logro del Comité ha sido la elaboración
del Directorio Turístico de Ilobasco. En el documento, se encuentra
información sobre el municipio, sus atracciones turísticas
y una lista de negocios de cerámica, hotelería y restaurantes.
Al cliente que llega a cualquiera de esos lugares le damos la
guía para facilitarle y alargarle la estadía, explica
Hernández.
Pese a la organización, la bondad monetaria de la que las autoridades
de turismo hablan, todavía no llega. Según Hernández,
su situación ha mejorado poco desde la formación del Comité.
No obstante, para los operadores de tours el producto y sus ganancias
cada vez se van diversificando, gracias a la promoción que CORSATUR
hace del país en el extranjero. Su institución hermana,
el ISTU, se encarga de fomentar la recreación familiar interna
del país (ver recuadro pag. 5). Esta promoción incluye
un plan estratégico para ampliar el espectro vacacional del país.
Diversificación
El Salvador, según los tour operadores, se ha visto, tradicionalmente,
como un destino complementario en el área.
Con la diversificación se intenta cambiar nuestro perfil en proporción
a Centroamérica.
CORSATUR está promoviendo el turismo rural y cultural en el que
los visitantes podrían conocer lugares arqueológicos,
pueblos coloniales y, en la zona rural, presenciar el procesamiento
y cultivo de productos agrícolas.
Otra línea de promoción, es el turismo de aventura y ecológico.
Para esto el país explotaría los parques nacionales y
sus volcanes. Este modalidad ya es capitalizada por los operadores de
turismo local.
Pero el más evidente y menos utilizado es el destino de sol y
playa que posee El Salvador. En los 300 kilómetros de Litoral,
solo se cuenta con un promedio de 400 habitaciones y esto, según
las autoridades de turismo, lo hacen un destino prácticamente
virgen.
Además de los proyectos de diversificar la oferta, también
el gobierno está impulsando un curso para capacitar guías
turísticos certificados. La primera promoción comenzó
este mes con 20 aspirantes a ser los primeros guías turísticos
profesionales del país (ver recuadro).
Según Avilés de CORSATUR, ser un país pequeño,
en lugar de ser una limitante es una ventaja, porque podemos ofrecerles
todos estos destinos en muy poco tiempo, remata. Pero el funcionario
también admite que las condiciones no están dadas aún
para el desarrollo de todas las opciones.
El Salvador es el único país en la región que todavía
no cuenta con una ley de turismo. Ésta sentaría las bases
para su desarrollo a gran escala. La ley pondría las reglas claras
para los inversores y buscaría proteger las comunidades de las
zonas destino a desarrollar.
Por el momento CORSATUR está elaborando el anteproyecto de ley
con la prioridad de presentarla este año, según afirma
su presidente. Al pedirle una copia del documento se excusó diciendo
que no lo podía entregar pues todavía está
en discusión.
Hasta ahora, el turismo parece estar despertando como una fuente de
ingresos para el país. En este momento ocupa el tercer lugar
de entradas de divisas, por encima de productos de exportación
como el café y el camarón. Anualmente, en concepto de
turismo el país capta más de 250 millones de dólares
y, a pesar de su jerarquía, solo significa el 2.0 del Producto
Interno Bruto.
No obstante, su vertiginoso crecimiento, tanto fuentes oficiales, como
operadores de turismo y habitantes de comunidades receptoras coinciden
en que el desarrollo de éste se está cociendo a fuego
lento y sus beneficios reales están lejos de cosecharse.
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Conociendo
El Salvador
El Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU) es la instancia
encargada de velar por la recreación familiar del país.
A la cabeza del ISTU se encuentra Manuel Avilés quien también
dirige COSATUR. En la actualidad, la institución se encarga
del mantenimiento y administración de 14 turicentros y
parques nacionales.
Estos centros estarían dirigidos a fomentar la recreación
familiar que el gobierno está obligado a proporcionar.
Por otro lado, el turismo interno está en manos de la empresa
privada sin más regulaciones que las que le impone el mercado.
Los turicentros reciben más de un millón 700 mil
visitantes por año. El preferido de la población
fue, hasta antes de los terremotos de enero y febrero del año
paso, el turicentro Los Chorros, debido a la cercanía de
la capital. Desde entonces ha permanecido cerrado por trbajos
de reparación.
Su lugar lo ha ocupado la Toma de Quezaltepeque, que recibe un
promedio de 200 mil turistas por año. Avilés acepta
que los turicentros, en el pasado, estaban relegados por su mal
mantenimiento y administración.
Esto se debió, según él, a que se se manejaba
el concepto de recreación popularcomo sinónimo de
baja calidad. Ahora con el cambio a recreación familiar,
se está intentando incrementar el estandar de calidad,
sostiene.
Así se están promoviendo estos centros y se trabaja
en remodelar otros, como el caso de el parque Balboa en Los Planes
de Renderos. Vértice solicitó el presupuesto del
ISTU para los turicentros y sus entradas de dinero anuales por
cada destino, pero la institución no los facilitó.
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- El proyecto
de guías
20 profesionales estudian un curso técnico de guías
certificados.
Para CORSATUR este sería el primer paso a la capacitación
de guías profesionales en el país. La institución
hizo la convocatoria para el curso hace dos años y después
de una etapa de depuración quedaron 20 aspirantes.
Tania Berganza es uno de ellos. La publicista, de 25 años
de edad, se graduó como licenciada en Comunicación
Social en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera
y trabaja en una agencia publicitaria. La joven recibe las clases
del diplomado todos los días por las noches. Siempre
me gustó la rama del turismo, pero no había donde
estudiarlo, dice.
La beca que Berganza estudia tiene un costo de 35 mil colones
por alumno, durará todo el año y los fondos son
aportados por el gobierno. Está dividida en 42 materias
que van desde Arqueología hasta Nomenclatura de San Salvador.
El presidente de CORSATUR, Miguel Avilés, sostiene que
han mantenido pequeño el grupo para que todos tengan la
garantía de entrar al mercado.
Al terminar el curso, los que logren graduarse podrían
trabajar con los operadores de turismo ya existentes o formar
su propio negocio. Quisiera aplicar mucha creatividad en
ese ámbito al terminar el curso, dice Berganza.
La convocatoria solo se ha mantenido para personas con título
universitario. A futuro, se plantea la capacitación de
guías locales, pero por el momento es incierto. Lo curioso
de estas becas es que no favorecen a gente de escasos recursos.
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