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Emigrar
con dignidad
El tema de la emigración siempre tiene actualidad. Los
centroamericanos que llegan a la frontera sur de México
sufren todo tipo de atropellos, y los mexicanos que cruzan la
frontera norte de su país, padecen la misma suerte, a pesar
de las campañas internacionales, acciones de gobiernos
y organizaciones no gubernamentales.
La situación de los emigrantes tiende a empeorar. Nadie
puede ser feliz al dejar su tierra,y si bien en el pasado se inmigraba
por otras causas,hoy es empujada por la pobreza, pues en éste
planeta cada vez son menos los que tienen más y cada vez
más los que tienen menos.
Las cifras comparativas entre los recursos destinados para la
guerra,frente a los que se dedican a la paz y al bienestar, son
sencillamente inhumanos. La misma UNICEF ha manifestado que todo
su presupuesto anual para los niños del mundo es equivalente
al valor de cuatro aviones de combate.
Por su nivel de pobreza, muchos seres humanos van de un lado a
otro en busca de respuestas; aunque, en su tránsito se
abatan sobre ellos riesgos y castigos inmerecidos tales como persecución,
cárcel, violación, explotación y despojo.
Son protagonistas de una guerra de pobres contra pobres en busca
de supervivencia.
Pero como la esperanza es lo último que debe perderse,
informaciones recientes apuntan que se ha preparado un documento
que engloba derechos para la protección de lo migrantes
y sus familias. En efecto, la OIT y la ONU, esperan que dicho
documento sea ratificado por 20 países de los cuales 17
ya lo han hecho hasta enero del 2002.
El ambicioso proyecto,que parece algo utópico, habla de
que el trabajador emigrante tiene derecho a la igualdad jurídica,
a preservar su identidad cultural, a la seguridad social, a ser
protegido por el país que lo recibe con libertad de movimiento
para elegir libremente el lugar de residencia y hasta libertad
de asociación.
Como cuando no existen alternativas, se vale soñar, esperamos
que lo proyectado se logre y entendamos que la migración
y los derechos humanos a que ellos también tienen derecho,
son un desafío común al inicio del nuevo milenio.
José
Guillermo zelaya
zalayapor@hotmail.com
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Una
mirada a las bartolinas
Por primera vez un pariente
se vio involucrado en un accidente de tránsito. Mi familia y
yo nunca habíamos visitado una cárcel o delegación
de la PNC y quedamos impresionados.
En la delegación de Cojutepeque, donde fue detenido mi familiar,
a los reos solo se les permite ir al baño una vez cada 12 horas.
Las necesidades fisiológicas no entienden de horario. Yo le preguntaría
a la Procuradora y al Director de la PNC si ellos aguantarían
12 horas sin ir al servicio.
Tampoco les permiten que se les lleve ropa, ni siquiera interior. No
tienen lugar donde bañarse y comen solo si los parientes les
llevan. En un pequeño espacio de cinco metros cuadrados metieron
a 15 reos y algunos de ellos hicieron sus necesidades ahí al
no poder aguantar hasta el horario permitido.
Les pido a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos,
al Arzobispado y al Director de la PNC que se acerquen al lugar para
que constaten las condiciones que pasan los reos.
Marina Antonia Hernández
C.I.P. 14-02-0009948
Los
diez mandamientos
Por primera vez un pariente
se vio involucrado en un accidente de tránsito. Mi familia y
yo nunca habíamos visitado una cárcel o delegación
de la PNC y quedamos impresionados.
En la delegación de Cojutepeque, donde fue detenido mi familiar,
a los reos solo se les permite ir al baño una vez cada 12 horas.
Las necesidades fisiológicas no entienden de horario. Yo le preguntaría
a la Procuradora y al Director de la PNC si ellos aguantarían
12 horas sin ir al servicio.
Tampoco les permiten que se les lleve ropa, ni siquiera interior. No
tienen lugar donde bañarse y comen solo si los parientes les
llevan. En un pequeño espacio de cinco metros cuadrados metieron
a 15 reos y algunos de ellos hicieron sus necesidades ahí al
no poder aguantar hasta el horario permitido.
Les pido a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos,
al Arzobispado y al Director de la PNC que se acerquen al lugar para
que constaten las condiciones que pasan los reos.
Otto Schleusz
C.I.P. 1-1-200522
Privaticen
tierras nacionales
Como estamos en la época
de las privatizaciones, sugiero al supremo gobierno privatizar las propiedades
del estado: haciendas, fincas y terrenos en general.
Estas privatizaciones serían a favor de cooperativas formadas
por ingenieros, agrónomos que están sin trabajo. Son varias
las propiedades. Una de ellas es la hacienda Miraflores, ubicada a la
orilla de carretera del Litoral, en la jurisdicción de San Pedro
Masahuat.
Desde luego, que a estas cooperativas se les ayudaría con créditos
blandos, a largo plazo y con unos cinco años de gracia. Se podría
cultivar plátano, guineos, sandía, melón y cereales,
en las zonas calientes. Frutas y hortalizas en las partes altas.
Con esto lograríamos crear una buena fuente de trabajo, ahorro
de divisas, abaratar los productos y levantar la agricultura en general.
Se podría traer técnicos de Israel donde funcionan a la
perfección las cooperativas agrícolas. Y, desde luego,
nombrar directivos honorables, para que las directivas no fracasen.
Francisco Barahona
D.U.I.0002167-7
Nos
partimos la espalda
El gobierno está gastando
millones de dólares en obras pero no ven por la necesidad de
miles de damnificados de los terremotos.
Hay gente que no tiene ni para una libra de frijoles, mucho menos un
par de láminas y unos clavos para construir un techo. Así
pensamos miles de salvadoreños que vivimos en Estados Unidos
y nos partimos la espalda trabajando para mandar las codiciadas remesas
a nuestras familias.
La economía del país se levanta gracias a nosotros, pero
al ver que el gobierno abandona a los necesitados, da mucho en que pensar.
Christian Jiménez
guanaco510@earthlink.net
C.I.P. 1-1-200522
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