10 de marzo de 2002

Portada
Reportaje
Entrevista
Novedad Literaria
Tema de portada
Cultura
Internacional
Opinión
Columna
Cartas
Colofón


REPORTAJE

El Zamorano
Cultivar sueños y esperanza

Por más de una década los salvadoreños no pudieron ingresar a la Universidad Panamericana “El Zamorano” debido al quiebre de relaciones entre los gobiernos de El Salvador y Honduras. Pero ahora la realidad es diferente ya que un grupo de jóvenes se prepara en sus aulas.

Ana Lidia Rivera
 vertice@elsalvador.com

En un local inmenso de bloques de piedra y techo de teja, más de 800 estudiantes provocan un bullicio de colmena humana. Son las 6:30 de la tarde en la Universidad Panamericana El Zamorano, ubicada a 35 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, Honduras.
Es la hora de cena y 881 estudiantes, procedentes de 20 países, no pueden esperar más.
El hambre aprieta después de una agitada tarde de trabajo en las aulas, el campo o los laboratorios de esta ciudad universitaria.

“Me graduaré de ingeniero agrónomo en mayo”, dice Víctor López, de 20 años, y tez morena.
López es uno de los 102 estudiantes salvadoreños en El Zamorano, su comunidad es la tercera en número de matrículas. Este joven originario de San Salvador, ingresó a la universidad en 1998 como parte del grupo de 74 becados por el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) y la Fundación para el Desarrollo Agropecuario Salvadoreño (FUNDEAGROS), la cual conforman ex graduados de la escuela. El Zamorano, más que un centro de formación básica, es una institución de conocimiento especializado donde ingresan 250 estudiantes cada año.

UNA VISITA

El conflicto entre El Salvador y Honduras, en 1969, interrumpió por 14 años el ingreso de los salvadoreños al Zamorano. Pero pudo más el interés por el conocimiento que los antagonismos.
En 1998, una iniciativa oficial permitió la creación del programa de becas.

“Por esos días, el presidente Armando Calderón Sol, visitó la Universidad y quedó muy impresionado con el nivel desarrollado en el campo de la agronomía y de inmediato propuso la creación de un plan de becas”, explica Luis Alonso Mejía Juárez, miembro de FUNDEAGROS.
A partir de entonces, cada año, 30 jóvenes bachilleres, de centros educativos privados y públicos, son seleccionados a través de una serie de pruebas.

Cada año de estudio en El Zamorano tiene un costo de $18 mil que son inalcanzables para muchas de las familias de los estudiantes que cursan la carrera de agronomía en sus cuatro ramas. El sistema de becas lo cubre INSAFORP, la universidad y un aporte directo del estudiante.
“Aportamos US $ 5, 500 por alumno. Los fondos se obtienen a través de varios donantes del sector privado”, expresa el sub director de INSAFORP, Víctor Dimas.
La universidad contribuye con $7,500 y el resto ($5 mil) corre por cuenta del becario.

EL PLAN 4 X 4

Hace tres años la universidad del Zamorano inició un cambio de currículo en su sistema de estudios que llamó “Plan 4x4”: 44 meses de estudio intenso.
Este cambio permite al centro de estudios ofrecer la carrera de ingeniería agrícola en cuatro especialidades: agricultura, ciencia y producción agropecuaria, desarrollo socioeconómico y ambiente, y gestión de agronegocios.

El nuevo currículo implicó la contratación de nuevo personal, una inversión adicional y un cambio de cultura. “Lo que nos propusimos con estos cambios fue que, al regresar los muchachos a sus países, sean gestores de ideas, proyectos y soluciones” comenta el decano Antonio Flores, quien es de origen peruano. El método de enseñanza, que cruza toda la carrera, cualquiera sea su especialidad, es el sistema de “aprender haciendo”.

Los jóvenes intervienen de manera práctica en las denominadas “Zamoempresas”.
Este sistema de “aprender haciendo” se basa en operaciones comerciales verticalmente integradas; dirigidas por gerentes profesionales y apoyadas por los profesores y expertos de las carreras.

En las Zamoempresas los estudiantes trabajan y aplican sus conocimientos en Tecnología de Alimentos, Producción y Procesamiento Hortícola, realizan actividades sostenibles de producción forestal, conocen de técnicas de propagación y manejo de plantas.

“En este ambiente aprendemos las mejores lecciones de la vida real del negocio, la investigación y la administración, adquirimos destrezas y habilidades básicas y especialidad en el campo gerencial y administrativo”, señala el estudiante salvadoreño Henry Villalta, del tercer año de Gestión de Agronomía. Las Zamoempresas son unidades productivas reales en las que cada uno de los estudiantes participa.

LOS RETOS

¿Qué país del llamado primer mundo no cuenta con una agricultura fuerte? Ninguno, afirma Luis Alonso Mejía Juárez durante el ejercicio intelectual de encontrar respuesta a la deplorable situación de la agricultura nacional. En las últimas décadas, la agricultura salvadoreña se ha visto relegada por diversas razones, bien por las migraciones campesinas derivadas del conflicto civil, bien por los enfoques macroeconómicos que la marginan.

De ser la actividad en la que se basaba la economía del país, pasó a ser el último rubro en el que invertiría algún empresario, reconoce Mejía Juárez.

EL ÚLTIMO RUBRO

Como primer efecto de esta situación, nuestro país ha creado dependencia respecto de aquellos que abastecen su mercado. Las hortalizas, las frutas y los granos básicos que consumimos son importados de los países del área. Esta realidad es la que plantea retos al grueso de graduados salvadoreños del Zamorano, que están ansiosos por poner en práctica lo aprendido.

“Queremos que en nuestro país caigan en la cuenta de que la agricultura es vital para la sobrevivencia de la sociedad, y estamos preparándonos para rescatar la productividad agrícola con tecnología de punta”, dice con evidente entusiasmo, el futuro ingeniero agrícola, Víctor López, mientras intenta cenar en medio del bullicio de sus compañeros. La primera promoción de becarios se incorporará al país el próximo año.

Lea además "De como surgió Zamorano" >


Portada I Reportaje I Entrevista I Tema de Portada I Cultura I Internacional
Opinión I Columna I Cartas I Colofón

Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.