10 de marzo de 2002

Portada
Reportaje
Entrevista
Novedad Literaria
Tema de portada
Cultura
Internacional
Opinión
Columna
Cartas
Colofón


ENTREVISTA

SALVADOR SAMAYOA
“La política es perversa”

Salvador samayoa le muestra a el salvador, con su nueva obra, sus destrezas para historiar las primeras vigas en las que se afincó la nueva democracia. dice que no se metería a la política porque muchos políticos carecen de escrúpulos. eso choca con sus mejores valores. Se define como un humanista que ama las libertades. no le gusta perderse en las multitudes.

Lafitte Fernández
 vertice@elsalvador.com

Salvador Samayoa dice que tiene “mecha corta”. Quizá eso le ocurre, porque es un hombre que no se entretiene en trivialidades, sandeces o bagatelas. Desde muy joven leyó con fruición íntima hasta que comprendió que buena parte del éxito se encuentra en el método que se escoja para hacer las cosas.

La vida de Salvador ha dado toda suerte de saltos de los que dice no arrepentirse.
A sus 52 años, ha sido educador, ministro de Educación por un corto tiempo, guerrillero, partero de la paz, gestor de proyectos y de planes de desarrollo, alivio de jóvenes y comunidades marginales, y hasta es uno de esos críticos que jamás será servil, gorrón, satélite o alquilón.
Hace algunos años se fue del FMLN, adonde llegó no a participar, precisamente, en coloquios sobre manteles. Llegó a hacer la guerra porque, equivocado o no, estimó que debía estar ahí para tratar de forzar un cambio en su país.

La historia enseña que una cosa es querer un cambio y otra es saber desde dónde se hace. A veces, creo que algunos hombres que participaron en esa lucha se equivocaron al buscar transformaciones sobre dogmas, sobre un proyecto de socialismo pasado por la batidora del marxismo o sobre la desesperanza. Hasta pienso que lo hicieron cuando la historia caminaba en sentido contrario.

Estoy convencido de que los cambios pudieron buscarse, como Danton, desde la vida. Pero, allá todos ellos. Tendrán sus razones para haberlo hecho sorteando la muerte.
Desde que Samayoa contribuyó a negociar la paz de El Salvador, está de regreso al lado de la vida. Sabe que la gente o se entiende o se despedaza. Ahora se define como un humanista que ama las libertades y a quien no le gusta perderse en las multitudes.

Es, sin duda, un crítico que se para del lado de los ciudadanos. Esto último lo hace bien. Disecciona, hace la autopsia y suelta el análisis, pero no pone las vísceras de quienes critica encima de la mesa, o las enseña al público, como lo hacían los verdugos italianos del siglo XVII.
¿Por qué Salvador se fue del FMLN? Sospecho que lo hizo, porque le gusta la libertad y quiere una democracia que no termine como pic nic de tribus que siempre acaba mal.

Otras veces, pienso que Salvador se apartó de la política, porque sabe que la democracia debe ser bien cultivada y que, quizá, algunos de los que lo rodeaban son apenas aficionados a agricultores que pretendían, ante su perplejidad, hacer del FMLN un proyecto de paella. Pero, las verdaderas razones, no las sé. Tampoco se lo he preguntado.

Su paso por la guerra y el FMLN y, sobre todo, la salida de este partido, lo convierten, muchas veces, en el hombre que está afuera, pero que hace reflexiones sobre lo que pasa adentro. De esa forma, no le sorprenden los acontecimientos sobre los que muchos sienten toda suerte de curiosidad.

Salvador no sólo escribe sobre el FMLN. Fiscaliza el poder. Enjuicia, con buen criterio, la babel salvadoreña que concentra todas las lenguas políticas. Su último paso fue construir un libro que maduró por varios años. Cuenta, en esa obra, los grandes trances por los que pasó la paz salvadoreña.

Aunque no fue su pretensión, se metió de cabeza en la historia, posiblemente, para que este país aprenda de su pasado y no produzca más dictadores, locos o tránsfugas que se dediquen a la cacería de mitos. Quizá, no lo sé, Salvador se ha convertido, de momento, en historiador, porque, muchas veces, son menos sospechosos que los críticos.

Lea las preguntas y respuestas >


Portada I Reportaje I Entrevista I Tema de Portada I Cultura I Internacional
Opinión I Columna I Cartas I Colofón

Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.