17 de febrero de 2002

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Laberinto periferico

El Ministro de Obras Públicas, Ángel Quirós, está dispuesto a dejar un legado que será difícil olvidar: la construcción del publicitado anillo periférico que produce votos a favor y en contra, según el cristal con que se mire. Al margen de los matices políticos, Vértice ofrece un análisis técnico acerca de las propuestas en torno al megaproyecto.
Laberinto periférico

(Erick L. Lemus, Ernesto Villalobos, Claudia
Zavala y Estela Henríquez)
vertice@elsalvador.com


La construcción del mega proyecto tiene un objetivo: solucionar el tráfico vehicular, pero el tema empieza a generar temores.
Un resumen ejecutivo elaborado por Roberto Salazar y Asociados y publicado en mayo de 2001 es la última pista del proyecto. La construcción del anillo periférico no es nueva y data de planes que se han esbozado desde 1966. Por ejemplo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la consultora Adley Associates presentó Metroplan 80, que recomendó el uso de vías expresas de acceso restringido.
Pero en 1990, el arquitecto León Sol desarrolló un trazo de anillo periférico que bordea todo la capital. Siete años más tarde, Plamatrans propone dos ejes de alta capacidad para que crucen la ciudad y conexiones entre el centro y la periferia.
San Salvador tiene 1.96 millones de habitantes actualmente; mas, esa cifra aumentará a 3.4 en el año 2030, de acuerdo a cálculos oficiales. Otro dato revelador: el parque vehicular actual asciende a 215,600 carros; hay 110 vehículos por cada mil habitantes. Ese es el contexto que precede al anuncio hecho por Quirós.
El capítulo 10 del Resumen Ejecutivo reza que “desde un punto de vista global, no es posible afirmar que este proyecto (anillo periférico) sea la solución al problema de congestionamiento en núcleo central”. A raíz de estas conclusiones, es que nacen los críticos del proyecto gubernamental. Uno de ellos es Eduardo Castillo Urrutia, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Albert Einstein.
“Conceptualmente, el Proyecto del Periférico ha sido mal concebido pues, en lugar de coadyuvar a la limitación del crecimiento urbano de una ciudad que ya padece muy serios problemas como mal abastecimiento de agua, escaso drenaje y nulo tratamiento de aguas fecales, dificultad para la eliminación de basuras”, dice Urrutia, “por el contrario, promueve la construcción de viviendas en las zonas ambientalmente más sensitivas, sólo para favorecer a los grandes propietarios de las tierras que se verán plusvaloradas”.
Pero el ministro Quirós se defiende: “cuando vimos que ya no podíamos detener este impulso (de protesta); ni modo, decidimos empezar a hablar para que la gente se quedara más tranquila”, convencido de que la falta de información ha facilitado que “algunas personas” manipulen la opinión pública.
La postura de Quirós es inamovible: “este no es un proyecto definitivo”. Aunque, en algunas zonas de Nejapa, ya han comenzado a talarse árboles por cuyo camino se construirá el anillo.

Riesgos del plan

El paso de las obras es inevitable pero el gobierno no sabe con certeza la ruta definitiva del periférico.


Todas las dudas se resolverán una vez el gobierno realice la consulta ciudadana en el mes de marzo, bajo la coordinación del Plan Nacional de Desarrollo.
La consulta pretende montar mesas de trabajo en las que alcaldes, ciudadanos y representantes ambientalistas puedan conocer el proyecto y realizar observaciones al mismo. La idea es incorporar la opinión popular al proyecto final y así equilibrar el impacto social, que es inevitable. De hecho, el MOP ha girado un documento denominado “Cumbre estratégica” (pág. 7) para conseguir el beneplácito de la opinión pública.
El periférico propuesto, sin embargo, disminuirá o neutralizará los mantos acuíferos que recargan los manantiales que conforman los acuíferos de San Salvador y de la Zona Norte, que actualmente proveen de un 64% del abastecimiento de agua para el Área Metropolitana.

La falla del 86

Otro riesgo es que el Periférico también construirá sobre grandes extensiones de reservas forestales.


Y al penetrar en áreas elevadas de la Cordillera del Bálsamo y del Volcán de San Salvador, expone las obras a fenómenos telúricos, tectónicos o volcánicos. De hecho, la ruta sur, sobre Los Planes de Renderos, es un ejemplo.
Hace una semana, Quirós inspeccionó una de las quebradas por donde pasa la falla sísmica que impactó San Salvador durante el terremoto de 1986. Y lo que es peor, tras el terremoto del 13 de febrero de 2001, se re-activó.
“En algunos sitios, el Periférico destruye y elimina innumerables manantiales actualmente bajo explotación para suministro de agua a la población, tales como los manantiales de Santa Carlota (al oriente del Barrio San Jacinto) en el Periférico Oriente; los manantiales de La Danta (al sur de Jardines del Recuerdo) en el Periférico Sur; los manantiales de El Castaño (Nejapa) en el Tramo Nueva CA-1; manantiales en Suchinango, El Castillo (Ingenio el Angel) en el Tramo Nueva CA-1”, reitera el decano Urrutia.
Una vez licitada la obra, la empresa consultora deberá realizar el estudio de impacto ambiental y esperar la aprobación, desaprobación u observaciones del Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Sólo hasta entonces, según Quirós, se podrá hablar realmente de la construcción del anillo periférico.
“Yo le aseguro que si al final de la consulta resulta que con este proyecto voy a arruinar los mantos acuíferos de este país, voy a desalojar gente y habrá muertos... yo no voy a hacer nada de eso. ¡Por Dios! no quiero tener nada de eso en mi conciencia”, afirma el Ministro Quirós.

La petición de ‘ASIA’


La Asociación Salvadoreña de Ingenieros y Arquitectos espera ver el proyecto
antes de la consulta pública.

La gremial considera que, antes de realizar la consulta ciudadana, debe conocer el proyecto, porque son el ente técnico idóneo para emitir un dictamen al respecto.
José Pérez Sánchez, gerente de ASIA, dice que “sólo tenemos un escueto informe ejecutivo, una especie de resumen que no nos explica nada sustancioso. Le hemos pedido al Ministro que nos exponga el estudio, pero no hemos obtenido ninguna respuesta”.
Mario Lungo, director de la OPAMSS, aclara que “no se ha hecho ningún trabajo en conjunto con el MOP, porque éste no tiene por qué pedirnos permiso para nada, por tratarse de una carretera nacional, no específicamente urbana”.
Según Lungo, hay todavía un “traslape” de funciones que dificulta el trabajo de las instituciones. Esto, además, se une a vacíos legales “que dejan ventanas abiertas para desarrollar proyectos en áreas protegidas”.
Lungo sostiene que el problema más grave, a su juicio, es la presión por urbanizar que se generaría en zonas como El Espino y la Cordillera del Bálsamo. “Y no tenemos la fuerza política ni legal para detenerlo”.
Por su parte, Carlos Umaña, ex coordinador del Plan de Inversiones Estratégicas del Plan Maestro de Desarrollo Urbano de San Salvador (PLAMADUR) expresa su preocupación al actual proyecto del periférico.
El economista afirma que la idea era retrasar las obras de construcción y disminuir la inversión en zonas protegidas como la Cordillera del Bálsamo y aumentar la inversión e infraestructura hacia la zona norte del país. “Pero, con la construcción del anillo vamos en dirección opuesta”, dice, refiriéndose al énfasis que se le ha dado a la zona sur en el último trazo propuesto.

El resumen del PLAMADUR es tajante en este sentido porque habla del “fortalecimiento de los municipios periféricos del área central de San Salvador, en particular aquellos de los sectores poniente, norte y oriente”, así como “fortalecimiento urbano del corredor desde San Salvador hasta Apopa y Nejapa”.
Estas recomendaciones no se han tomado en cuenta y se sigue apostando hacia el sur con el riesgo que es una zona geológicamente vulnerable. El requisito previo de un estudio de impacto ambiental no existe aún en esta etapa, según el procedimiento oficial explicado.
Sin embargo, el ecólogo Francisco Serrano lanza su voz de alarma y opina que, con un megaproyecto de esta naturaleza, también es necesario un estudio completo e integral que incluya áreas como geología, análisis de suelo, flora, fauna, hidrología, climatología y vivienda.
“Creo que en el país no hay especialistas para hacerlo. Habría que buscar en Centroamérica y México, tal vez ahí se encuentra a alguien de altura”, afirma.
Por su parte, Ana María Majano, ministra de Medio Ambiente, afirma que, por el momento, el papel de su institución es sólo apoyar al MOP con información ambiental que requieran para explicar en la consulta ciudadana cuáles son las áreas protegidas y dónde están ubicados los principales mantos acuíferos del país.
“Nosotros no podemos ser juez y parte. Sólo hasta después de evaluar el proyecto definitivo podremos opinar. En caso de ser aprobado, tenemos diez días para someterlo a consulta pública nuevamente”.
En el aspecto económico, hasta ahora, el préstamo de $62.7 millones solicitado al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ha sido aprobado y ratificado por la Asamblea Legislativa para ejecutar la primera parte del proyecto. Y según el viceministro de Vivienda, César Alvarado, todas las propiedades serán pagadas a precio de mercado, cuyo valúo estará en manos de una empresa contratada por el MOP.

Una cumbre estratégica

Vértice tuvo acceso al documento denominado “Cumbre estratégica MOP”, que pretende ser la guía oficial para vender el anillo periférico.

El Ministerio de Obras Públicas ha montado un plan gracias a la asesoría de la Agencia de Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas de Centroamérica Porter Novelli.
El plan de acción establece la necesidad de identificar a su público meta y definir a los posibles enemigos.
“Públicos que podrían estar en contra: CESTA, UNES, alcaldes con algún mensaje negativo, ONG’s (por la situación de vivienda), OPAMSS”, dice literalmente.
El documento plantea hablar con los ecólogos Ricardo Navarro y Ángel Ibarra mediante “una entrevista o acercamiento ‘off the record”.
Los medios comunicación son eje central con quienes debe haber “acercamiento, para generar ‘good will’ (buena voluntad)”.
Los mensajes ideados para apoyar el proyecto son contundentes: “Crear un proyecto de unión nacional, el cual revierta a los políticos”, “Hagamos que San Salvador funcione”. Y el más sugerente: “Hay que vender tan bien el proyecto, que sea ilógico oponerse”.
Entre los beneficios numerados están: “Se podrá vivir en mejores condiciones ya que el estilo de vida cambia, pues habrán más posibilidades de acceder a terrenos más baratos”; “el anillo beneficiará al medio ambiente, ya que los vehículos podrán transitar a la velocidad óptima para que estos gases no sean emitidos, y eso ayudará a disminuir enfermedades respiratorias en gran medida”; “mayor plusvalía a los terrenos cerca del anillo”; “nadie en el mundo se opone a la construcción de calles y carreteras porque es una necesidad”.

 

¿Dónde estudiarán los niños?

Más de mil 500 niños podrían quedar sin escuela si demuelen las instalaciones del Instituto Emiliani.


Los salones de estudios y usos múltiples, la capilla y la cancha de básquetbol del Centro Infantil Emiliani serán demolidos, si mantienen el trazo propuesto para construir el Boulevard Diego de Holguín.
El padre Federico Sangiano, rector del Centro, explica que, desde que conocieron esa posibilidad, han hecho lo posible por hablar con el Ministro Quirós. De hecho, en Noviembre de 2001 solicitaron una audiencia. Un mes después fueron atendidos por Oscar Díaz, director de la Unidad de Planificación Vial, quien aseguró que, de todas maneras, al quedar la mitad del edificio intacta, este quedaría inhabitable.
“La idea es construir al lado un derivador, y ¿cómo van a estar aquí los niños, si cerquita van a pasar los carros? ¿Dónde estudiarán, entonces?” cuestiona Sangiano.
El lunes 11 de febrero, Quirós recibió al religioso y le expresó su disgusto por que protestó el viernes 8. “Dice que no es definitivo, que esperemos la consulta ciudadana, para ver si se puede desviar algo, pero no nos dan opciones de traslado”.

Fincas en peligro

Con la construcción, desaparecería parte de las 28 manzanas de “La Danta ” y “Tikal”, en
Los Planes de Renderos.

Estas fincas, a la ribera del río Ilohuapa, han abastecido de agua al sur de San Salvador por muchos años.
La eliminación de la reserva forestal está contra ordenanzas y acuerdos que tomaron administraciones anteriores para garantizar la conservación de la zona. Además del riesgo latente de la deforestación, los habitantes de comunidades aledañas temen por sus propiedades. En la comunidad Lourdes, la falta de información del proyecto ha generado el miedo al desalojo en al menos 40 familias, la mitad de ellos son jubilados.
Luis y Estela han vivido en el lugar por 15 años y ahí vieron crecer sus ocho hijos. Han construido su hogar con esfuerzo en el terreno de más de 600 varas cuadradas; han invertido, al menos, un cuarto de millón de colones.
“Valoro mi propiedad en más de 700 mil colones y no creo que me los vayan a pagar”, dice Luis. Hasta ahora, el MOP asegura que esta comunidad no será afectada, pero los habitantes están confundidos y no son optimistas.

Ya empezaron a construir”

El MOP niega que la construcción del anillo haya iniciado, pero los habitantes sostienen lo contrario.


Los pobladores de Nejapa acusan a empleados del MOP de acosarlos para firmar un “acuerdo” sobre sus propiedades.
Isabel Sánchez, residente del cantón “El Salitre” de este municipio, asegura que topógrafos hacen mediciones sin autorización de propietarios, y ya han iniciado la tala, aumentando la presión para formalizar traspasos de propiedad a favor del Estado. “Nos presionan diciendo que nos pueden expropiar y nos vamos a quedar sin nada”, reclama Sánchez.
“Los están haciendo firmar papeles en blanco”, denuncia el alcalde del municipio, René Canjura, agregando otras consideraciones: “Lo más grave es que pretenden construir sobre una zona de recargas acuíferas y alto riesgo geológico”.
Sin embargo, las quejas de Nejapa pueden ser interpretadas de estar fuera de lugar, pues los planos y las obras iniciadas son para la construcción del by-pass que, si bien es cierto será interconector del Periférico, está contemplado legalmente como una obra independiente, y no como parte integral del anillo.

 



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