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Crecimiento
mágico
Con la promesa de hacer crecer
los cartílagos del cuerpo, un joven, no muy alto para lo que
promete, me indicó los pasos a seguir para aumentar mi estatura
hasta quince centímetros en tan sólo tres meses.
Estela Henríquez
vertice@elsalvador.com
LDecidida a ser estafada,
para escribir después sobre la promesa imposible de cumplir,
llamé al numero telefónico que encontré en un anuncio
clasificado del periódico.
Mi sorpresa aumentó cuando el interlocutor me prometió
el aumento de mi estatura sin necesidad de cirugías ni de pócima
mágica.
Hice una cita para que me atendieran a las 4:15 de la tarde, busqué
la dirección que me dio a puras referencias en la Colonia San
Luis de San Salvador, pero la falta de un rótulo que me guiara
a la oficina (o quizá clínica, pensé), hizo que
me retrasara más de diez minutos de la hora señalada.
Vengo para lo del tratamiento mágico que anuncian en el
periódico, dije al anciano que se asomó por uno
de los muros de la casa.
La puerta negra con un orificio en la parte superior se abrió
y un perro bastante amigable salió a recibirme. Tenía
cita, me preguntó el señor, que al tener mi respuesta
positiva, salió en busca del encargado que estaba fuera de la
oficina.
En su ausencia me dispuse a conocer la pequeña sala que retumbaba
de frascos plásticos y una especie de reglas de metal de las
que después conocí su función.
Buenas tardes. Mario, para servirle expresó, mientras
buscaba mi nombre en un cuaderno al que llamó agenda.
Es un poco tarde, pero de todos modos la voy atender porque no
vino el cliente que esperábamos para las 4:30 dijo, dispuesto
a contestar mis interrogantes respecto al tratamiento.
Lo primero que quisiera saber es ¿Cuál es el tratamiento
y de qué son las pastillas que me dijo por teléfono, que
tendría que tomar si me decidía? pregunté,
segura que su respuesta no me dejaría satisfecha.
No le van a hacer daño, son 100% naturales. No es un frasco
de poción mágica o de alguna medicina milagrosa, sólo
es calcio, pero con buen sabor para que le de gusto comerselo. Lo puede
deshacer en leche, en refresco, en agua o comerselo. Hay de sabor a
chocolate, fresa y vainilla. Decía mientras me mostraba
uno de los tantos envases plásticos que adornaban el desordenado
escritorio.
Pero
mire, aparte de este calcio del que no debe abusar porque es mala la
sobredosificación, debe hacer ejercicios a diario con este aparato
para crecer, agregó.
¿Voy a crecer con este aparato? pregunté, tratando de
sostener la risa que disimulé con una cara de asombro ante el
inexplicable objeto que más parecía un trabajo manual
de párvulo que un aparato, como le llamó Mario.
cartílagos
Si sigue todas las instrucciones sí. Le voy a ser sincero,
a su edad (26 años), los huesos ya no le van a crecer, pero tiene
la oportunidad de mejorar los cartílagos que son los que aun
pueden estirar por su elasticidad.Con el calcio y los ejercicios tendrá
resultados comprobados. De diez a quince centímetros prometía,
mientras yo luchaba por no soltar la risa que me causaba imaginarme
con orejas y nariz más grandes a causa del tratamiento.
Debe poner este aparato a su altura, recto porque si le queda
un poco pando le puede afectar hasta la columna decía mientras
colocaba el rústico objeto en una de sus paredes y se disponía
a medir mi estatura que estoy segura es de 1.49
Quítese los zapatos para no engañarla...mide 1.46
, tres menos de lo que me dijo. El brazo derecho 0.61cm y el izquierdo
0.60. ¿Es derecha verdad?, se nota porque tiene este brazo más
grande dijo mientras apuntaba las medidas en las que repentinamente
perdí tres centímetros de estatura.
Con el aparato en la pared, me mostró los ejercicios
que recomendó en ayunas para cada mañana.
Dos
para el brazo derecho y tres para el izquierdo,Si hace igual para
los dos uno le va crecer más que otro recomendó.
Hay mucha gente que ha venido contenta después del tratamiento
a preguntar si pueden seguir después de los tres meses. ¡Claro
que sí!, sólo que es bajo su propio riesgo porque pueda
que crezcan más o no contaba, asegurando que el tratamiento
es alemán y los resultados se empiezan a notar en las primeras
dos semanas.
Pero si gusta puede venir a consulta al mes de iniciado el tratamiento,
para entonces ya medirá por lo menos 1.49 (mi estatura real),
prometió.
Me recibiría un médico o un ortopeda, dije
creyendo que más que una pregunta estaba confirmando mi suposición.
No. Es un ingeniero pero que ha estado en Alemania y él
sabe de este tratamiento, respondió.
Supuse entonces que se trataba de un ingeniero en química y farmacia,
pero me equivoqué cuando Mario me confesó que era Un
ingeniero nada más. El propietario de la patente del famoso aparato.
Y por el medicamento, no desconfíe es Calcio. Incluso se
le puede dar a niños. En ellos por cierto, da más resultado
porque sus huesos se están desarrollando, decía
mientras embolsaba mi adquisición sin que me hubiera dado el
precio.
¿Cuánto cuesta? pregunté segura que la regla de
metal mal pegada en el cartón en el que se lee `Made in Germany
no puede costar más de los 2 dólares.
Sólo 450 colones dijo mientras me extendía
una factura comercial.
Oferta sin IVA
No me va a dar factura consumidor final. De esa que lleva IVA
dije restando importancia al punto.
No, este tratamiento está en oferta, por eso se lo damos
a este precio, respondió, desviando la atención
a los frascos de Calcio y quizá sin querer entender que la evasión
al Fisco es un problema serio.
Después de la que vaticiné desde el inició una
estafa voluntaria, me dispuse a seguir el insólito
tratamiento del que no obtuve ningún resultado ni dos semanas
después, ni al mes en el que supuestamente habría aumentado
unos cinco centímetros.
Sigo midiendo 1.49, y mis brazos siguen igual que antes. Quise enfrentarles
por el fraude y los busqué de nuevo en la oficina que visité
para regalar esos 450 colones.
Pensé continuar la farsa para conocer al Ingeniero, que tiene
la patente en El Salvador pero ya no existían.
No sé si alguien más pagó por ese cartón
mal elaborado. Si alguien creyó en la ilógica explicación
de quien me dijo llamarse Mario Ernesto Gutiérrez.
Pero si logré comprobar la facilidad de montar una empresa fantasma
que puede ofrecer una verdadera magia con productos sacados de la pobre
imaginación de un estafador
.¡No al ácido bórico!
El tratamiento funcionaría mejor con una dieta sin alimentos
inhibidores del crecimiento.
Después de la larga y gráfica explicación de los
ejercicios que tenía que hacer en ayunas todos los días
con la ayuda del maravilloso aparato para el crecimiento, vinieron los
consejos de quien, obviamente no era un nutricionista.
Sólo tiene que evitar cuatro tipos de alimentos,
decía Mario, mientras me los apuntaba en una hoja volante.
Las carnes rojas, porque tienen mucha sangre y bastante ácido
bórico que inhibe el papel que juega el calcio que se va tomar;
La Coca Cola, La Fanta Cola, Pepsi Cola... en fin, todo lo que termine
en Cola.
Ah, pero sí puede tomar soda de otro sabor. El problema es con
las que llevan este elemento, dijo, concediendo el permiso.
Tampoco puede comer mariscos. Bueno, los crustáceos, porque
sí puede comer todos los que lleven aleta s como el pescado,
decía con un tono determinante respecto a las restricciones.
Tampoco puede tomar café, dijo, sentenciándome.
Dios mío, ni café ni mariscos exclamé
confesando mi vicio por la cafeína.
Bueno, le podemos dar permiso de una tacita diaria expresó,
con un tono bastante amable, a lo que parecía una súplica
de mi parte.
Al final, la dieta impuesta por ese joven fue menos restrictiva de lo
que esperaba
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