10 de febrero de 2002

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Diversión bajo riesgo

La falta de espacios públicos para la recreación ha provocado que familias ocupen los pocos terrenos existentes. En Soyapango, una autopista no concluída es el escenario de la diversión y -al mismo- tiempo del peligro.

Iván Gómez
vertice@elsalvador.com 

A diario la Autopista de Oro a la altura del puente Unicentro es visitada por cientos de personas que desean un poco de distracción. Pero es el fin de semana, a la hora que el sol quema menos, cuando llegan más visitantes, al grado que ocupan el tramo pavimentado para realizar acrobacias con bicicletas, pasear a los perros, soltar la imaginación del noviazgo y hasta departir con amigos al calor de los tragos.
Y, claro, no faltan quienes aprovechan la presencia de tanta gente para vender cualquier tipo de merienda.
Siempre hay de todo un poco y mucho de todo.
Juan Antonio Cepeda es uno de los muchos niños que no pierden la oportunidad de conseguir una bicicleta prestada para dar un “vueltín” sobre el puente. Además, cuenta con el cuido de su tío Carlos, quien está pendiente que no se caiga de la “bici” de carrera que monta. Sólo hasta después de un aventón, sus pies alcanzan los pedales.
Un carro patrulla hace un recorrido preventivo. En aquel espacio verde, otros ofertan sus perros ‘Pitbull’ o disfrutan las golosinas.
Mientras tanto, Juan toma ventaja sin percatarse que un vehículo ha tomado velocidad desde el final de la autopista. Un frenazo brusco no es suficientes para detener la máquina que impacta al niño de 12 años.

Frente al peligro

La gente pierde la atención de las bellezas caninas, los novios se dejan de abrazarse, el vendedor pierde el cálculo de la miel sobre el helado y los curiosos vuelven la atención al accidente. Un grupo trata de impedir que el motorista huya. Sin embargo, el motor del Subaru celeste modelo ochenta, toma fuerza y con una de sus llantas hace a un lado a Juan quién se encuentra más asustado que lesionado.
Su tío, a quien le confiaron la tutela dominical, solo alcanza a leer el registro: P-139-195.
La PNC hace lo suyo. Sin embargo no tiene éxito. El responsable del accidente le tomó ventaja.
Minutos más tarde, un carro del mismo color, pero de otra marca es custodiado por las autoridades que habían realizado un operativo con dirección a San Martín.
Luego de una discusión entre el motorista y la policía, el sospechoso es dejado libre.
“El accidente pudo haberse evitado si existiera túmulos”, sostiene Carlos, sin darse cuenta que aunque la autopista tiene tope, es una carretera de alta velocidad y no una zona para la recreación.
Y esta es una constante de los problemas de Soyapango.
Pocos espacios
Soyapango es uno de los municipios donde residen un poco más de 500 mil habitantes; mas solo el 2.5% del área total de 29.8 kilómetros cuadrados contempla zonas verdes entre privadas y municipales.
Sus cinco polideportivos no dan abasto a la demanda de sus 262 comunidades.
Actualmente se tiene previsto la construcción de otros dos centros, cerca de la colonia Los Conacastes.
En octubre pasado, el gobierno anunció la construcción de un parque en el predio que queda al costado del puente.
Y la alcaldía conoce de las necesidades que requieren los residentes. “Desde que la autopista quedó inconclusa (ver recuadro) la gente poco a poco la ocupó para la recreación. Nosotros hemos arborizado y puesto bancas en la parte de abajo, hasta en los arriates”, sostiene Jorge Hándal del departamento de Alumbrado y Espacios Públicos de la comuna.

Pocos espacios

La afluencia de personas ha provocado que la zona se convierta en parqueo y comercio de golosinas, en un lugar donde también transitan todo tipo de automotores.
Aunque los índices de delincuencia son mínimos, la presencia policial solo se hace frecuente cuando el puente y uno de los predios, es ocupado para actividades sociales.
Mario Lungo, director de la oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS), sostiene que uno de los grandes problemas de la capital es que ha ido perdiendo los espacios públicos. No existe una ley y cada alcaldía implementa su propia ordenanza.
Respecto a la carretera de Oro, Lungo señala que por ser una carretera nacional le corresponde al Ministerio de Obras Públicas (MOP) resolver la situación y no a la alcaldía como es en la práctica.
“Las constructoras deben dejar un 10% de terreno como zona verde. Hoy se exige esta normativa debido a que antes de 1993 se presentaron casos en que estos porcentajes no reunían las condiciones y las constructoras destinaban barrancos como zona verde” recalca Lungo
La alcaldía de Soyapango se ha enterado de otro problema. Muchas casas de esquina o que son limítrofes con pequeños parques fueron cercados por sus residentes argumentando (sin ninguna base legal) que varios metros del predio eran parte de su propiedad. Estos casos abarcan a todas las municipalidades.
La OPAMSS trabaja junto a otras instituciones en la creación de un proyecto consistente en la creación de un complejo recreativo y cultural, que incluirá el Centro Cultural de San Jacinto, el Museo de la Historia (ex Casa Presidencial), el Museo de Historia Militar, el parque Saburo Hirao y el Zoológico entre otros que cubrirá un espacio de 30 manzanas de terreno.
Se espera para los primeros días de marzo que el Departamento de Arquitectura de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) entregue el proyecto final al Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano. ¿Se hará realidad?

Algo de historia

En 1998 se inauguró10 Kms de la carretera de San Martín a Prados de Venecia

En marzo del 98, el ex presidente Armando Calderón Sol inauguró los primeros 10 kilómetros de carretera a un costo de más de 61 millones de dólares.
El entonces Ministro de Obras Públicas Roberto Bará informó de la construcción de de una carretera entre San Martín y San Rafael Cedros. El dinero saldría de un préstamo de $100 millones concedidos por Japón. Los trabajos iniciarían a finales de 1998 y se prolongarían por 24 meses.
Pero es hasta finales del año pasado que se ha inició el proyecto.

Pendiente

Asimismo, el día de la inauguración del tramo se dijo que ese mismo año o principios del 99, sería construido el trayecto de la “carretera de oro” entre Soyapango y Ciudad Delgado que empalmaría con la Troncal del Norte, el cual formaría parte del anillo periférico.
Pero el tiempo pasó y el trabajo quedó estancado.
Hoy el MOP trabaja en la licitación para finalizar la carretera. Se espera, si no se presentan nuevos atrasos, que los resultados se den a conocer en los próximos dos meses.
Mientras tanto, el gobierno central ocupará el predio de unas 30 manzanas ubicado a un costado del puente Unicentro para construir un polideportivo.
De esta forma, ciudadanos y comerciantes tendrían su espacio de esparcimiento, que, actualmente, es sustituido por los arriates y el puente sin darse cuenta que exponen su vida cada fin de semana.



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