10 de febrero de 2002

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El diputado Echeverría

Hace un par de semanas leí la noticia en la que el diputado suplente del FMLN Antonio Echeverría golpeó hasta la sangre a su esposa, causando un escándalo tal que los vecinos llamaran a la Policía, con la que Velis hizo alarde de su fuero alegando que no podían hacerle nada, y que pudiera hasta matar a su esposa y -por ser diputado- la justicia no era algo que le preocupara.
Pensé que el hecho iba a levantar otro escándalo en el FMLN, pero con tantos que tienen, éste parecía de segunda o tercera mano. Ni los medios le dieron seguimiento, mucho menos la dirigencia del partido tomó cartas.
Lamentablemente, como es común, los ciudadanos ya esperamos que el chucho no coma chucho, y que “don abusador” se salga con la suya libre de cargo.
Lo más que podemos hacer, nosotros los pobres del pueblo, es ver cómo los que dicen que hacen las leyes, pasen sobre ellas, sin temores ni preocupaciones. Sin embargo, aunque el diputado Velis siga en su puesto, no esté seguro de pasar por alto a los ojos del pueblo, y que pronto será quien decida su suerte en ese puesto privilegiado, que ya lo quisieran las bandas de secuestradores, los narcotraficantes, los ladrones o los violadores.
Ya estamos viendo caerse en pedazos su FMLN y viera que con su actitud está ayudando mucho a ello. Además, quizá sus influencias lo libren de la justicia, pero no de la justicia Divina que cobra cada falta, y usted, crea o no en Dios, no está exento de ello.
Reflexione señor diputado, su esposa no es un saco de arena.

Carolina Quintanilla
xenia@correo.terra.com.sv

¿Y la experiencia?

La semana del 7 al 12 de enero, los directores de los centros escolares tenían que elegir profesores interinos y lo hicieron, pero mal, aprovechándose de nuestra cultura. 
La mayoría contrató a señoritas recién salidas de dudosas universidades, no tomaron en cuenta la antigüedad de graduación como lo establece la ley de la carrera docente en su artículo 18, que establece los procedimientos de selección a plazas.
El literal 4 de dicha ley dice “en todo proceso de selección, el Tribunal Calificador deberá tomar en consideración: el derecho a traslado, la antigüedad en la graduación, el reingreso, la especialidad, el lugar de residencia y por último las pruebas de selección al haber igualdad de condiciones.
Déjeme decirles que esta bendita ley fue del todo tirada a la basura a la hora de estas contrataciones por parte de los aprovechados directores que violaron la ley y su reglamento, además de desafiar el derecho de los educadores, que fueron engañados y burlados. No omito decir que quien violó todo fueron los directores abusivos y sedientos de bajos instintos.
Aquí en Ahuachapán, se dio este hecho con mayores atenuantes como lo fue la contratación de señoritas de tan solo 20 años de edad y sin experiencia.

Marcial Aguirre

C.I.P #11-1-0007206


El desmoche de empleados

Las distintas dependencias del gobierno central están inconformes con las partidas presupuestarias que se les han asignado, sin tomar en cuenta la precaria situación económica de nuestro país y un presupuesto deficitario.
¿Causas de esta situación? Cuando se instituyeron autónomas como CEL, ANTEL, CEPA y ANDA se pensó que podría funcionar mejor como una empresa privada, pues se consideraban autofinanciables. Todas comenzaron con una buena base económica, funcionaron muy bien; pero reemplearon a personal y divisiones innecesarias.
El Seguro Social, que es el que más problemas tiene de organización y corrupción, tiene exceso de personal y prestaciones indebidas; la mala atención, las citas para la asistencia médica son muy espaciadas y con dos horas de anticipación.
La mayor injusticia que se ha cometido es negar a los jubilados el aumento del 6% anual decretado, que debió aplicarse a aquellos con menor cuantía, ya que estos corresponden a ancianos que trabajaron cuando los sueldos eran bajos.
El problema se hubiera resuelto y se podría resolver poniendo tope a los jubilados de mayor pensión de ¢3 mil y aplicando el aumento a los jubilados que reciben menos de esta cifra.
En 1932, El Salvador tuvo una crisis quizá mayor a la que tiene hoy Argentina, había una deuda de seis meses a los empleados públicos e hipotecadas sus rentas. Hubo un golpe de Estado propiciado por el general Maximiliano Hernández Martínez, quien decretó una Ley Moratoria, suprimió oficinas de menor importancia y rebajó sueldos de empleados. Con mucha austeridad, se pagó la deuda. Puede repetirse la historia con la deuda millonaria que tiene El Salvador.


José Gonzalo Portillo

C.I.P. 1-1-078172 


Los hijos de la hoz...

He leído su interesante reportaje llamado “Los hijos de la hoz y el martillo” e, independientemente de los tintes políticos de las víctimas de sus sueños, es triste ver como la cultura política no cambia en El Salvador.
El potencial intelectual desperdiciado, en un país que necesita desesperadamente salir del subdesarrollo, y que se expresa en los niveles de desempleo de estos profesionales. Esto es una más de las múltiples tragedias que vive El Salvador.


Dan Kamau

unpob@mail.station12.com


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