3 de febrero de 2002

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TALENTOS
para la nación


Un país con una población joven frente a un mundo globalizado está obligado a preparar las nuevas caras del futuro. Se ha logrado localizar a niños y jóvenes con capacidad académica. Algunos ya han empezado ha explotar su talento en el campo de las matemáticas. Su futuro dependerá de un compromiso político.

Iván Gómez
vertice@elsalvador.com 

Todas las sociedades sostienen que el futuro de su nación está en la educación que reciben sus ciudadanos. En El Salvador la mayoría de su población es joven. Ya, a sus 18 años, generan más presión a la sociedad que otros. En muchos casos, los jóvenes ocupan posiciones laborales claves con mayor frecuencia.
Frente a la competencia abierta de la globalización, las transnacionales se presentan en el país con sus profesionales porque los nuestros no están preparados para competir.
El reto consiste en visualizar, en todos los centros educativos, a los educandos con un coeficiente intelectual alto para continuar su formación lo más integral posible. Sin embargo, esta tarea no ha logrado ser visualizada por todos los educadores y talvéz el niño sobresaliente de una escuela, en el interior del país, estaría desaprovechando su futuro.

especialidades

Saúl Antonio Blanco se ha trasladado de Zacatecoluca a la capital desde el 2000. A sus 19 años, cursa el cuarto ciclo de Licenciatura en Matemáticas en la Universidad de El Salvador y segundo ciclo de Licenciatura en Computación en la UCA.
Su dedicación a los estudios le permite llevar un promedio arriba de 9 en ambas carreras. “Es sacrificado por los horarios, lo que me ha obligado en ocasiones a arriesgarme y presentarme sólo a exámenes” comenta.
En 1997, durante su bachillerato en el Instituto Nacional “José Simeón Cañas” de Zacatecoluca demostró mucha destreza en las matemáticas. Su profesor, Edmundo Ramírez, es el mejor maestro del país a su juicio; él fue quien le orientó para que participara en las Olimpiadas Matemáticas Shell. La preparación sería en la Universidad de El Salvador que, en 1997 había firmado un convenio con el Ministerio de Educación, para adiestrar a los jóvenes. En la competencia logró el primer lugar. Además, participó en la misma categoría a nivel centroamericano e iberoamericano. Sorprendente.
En el 2000, y una vez finalizada la etapa de competencia, se le invita junto a seis ex olimpistas a ser parte del grupo de instructores de un nuevo proyecto: “Jóvenes Talentos”. La meta consistiría en realizar trabajos coordinados con los mejores estudiantes de matemáticas. El equipo era un total de 28 jóvenes.
misión: enseñar
El frente de batalla consistió en instruir a más de un centenar de niños talentosos, cuyas edades oscilan entre los 8 y 17 años, durante un mes.
Tanto Saúl, como el resto de sus compañeros, son parte de la profesionalización integral que pretende el proyecto, por lo que se les ha otorgado una beca para continuar sus estudios en el extranjero.
Riquelmi Cardona es otro de los jóvenes que ha encontrado, en el estudio, la mejor oportunidad para realizar sus proyectos. Es medalla de bronce de las olimpiadas matemáticas Iberoamericanas de Santo Domingo, 1998. Además, alcanzó la nota máxima en la PAES 1999. Egresó del Instituto Nacional San Martín de Porres de Soyapango y actualmente prepara maletas para aprovechar su beca al extranjero y luego continuar sus estudios de Ingeniería en Sistemas, que ha iniciado en la UES con promedio de 9.3.
Riquelmi recuerda su niñez normal como el resto de amigos, con la diferencia que le encantaba la lectura.
“Mi mamá hasta me regañaba por leer mucho. Creo que me leí toda una enciclopedia” recuerda. El seno familiar es de personas sacrificadas por el trabajo. Su padre albañil y su madre comerciante. Riquelmi es el mayor de tres hijos.
Pero el trabajo con niños no es tarea fácil. Así piensa José Alvarenga, quien es parte del grupo de universitarios dedicados a dirigir a los infantes.
El año pasado fue seleccionado por el decanato para trabajar en el proyecto. Le asignaron el nivel uno (ver recuadro) que consiste en asistir a niños de cuarto a sexto grado cuyas edades oscilan entre los 8 y 13 años.
Este mismo trabajo lo procesa Dalia Morales. A ella se le asignó el segundo nivel. Donde se trabajó con un grupo de 29 adolescentes de séptimo grado. Se llevó bien con el grupo a pesar de tener 17 años.
Egresada del Instituto Nacional Francisco Morazán y, aunque su nota PAES fue de 7.9, su talento la hizo participar en las olimpiadas Iberoamericanas de Física, en España 2000. Actualmente estudia Ingeniería en Sistemas en la UES y gracias a la beca piensa estudiar Ingeniería Aeronáutica en el extranjero.

Mito matemático

Una costumbre que desgraciadamente se ha culturizado, es el temor por las matemáticas. El hecho de ver solo números hace temblar el salón de clases.
Así pensaba Beatríz Puente una joven universitaria de Ingeniería Civil, escogida por su talento en la Universidad Politécnica. Es parte del grupo de instructores dirigidos en la UES por el ingeniero Carlos Canjura.
“Muchas veces es el profesor quien hace temer a las matemáticas. Lo presenta muy complejo. A la mayoría no nos gusta pensar, analizar. A mi antes no me gustaba, pero fue hasta el tercer año y gracias a la profesora Evelin del Colegio Sagrado Corazón, quien me presentó la misma complejidad, pero en palabras que uno entendía” recuerda.
A nivel institucional, el objetivo del Ministerio de Educación es formar profesionales de alto nivel que, luego de un momento dado, se pueda integrar a la sociedad salvadoreña y servir a los distintos niveles que la nación requiera.
Para Alberto Chiquillo, coordinador del programa “Jóvenes talentos” por parte del MINED, se ha comenzado la preparación con las matemáticas como campo de prueba para detectar a los jóvenes sobresalientes.
El niño se distingue en dos ramas: el lenguaje o en cálculo (suma y resta) . “No estamos detectando genios, si no a los jóvenes que sobresalen”, recalca.
El trabajo radicará en los padres de familia. Asimismo, todos los maestros tienen la misión de visualizar en sus alumnos, desde los primeros niveles, si cuentan con esa vocación naciente y que talvéz se pierde por falta de dedicación.
El Instituto Nacional de Zacatecoluca es el que más jóvenes talento ha aportado al programa por ejemplo.
De esta manera, se obtendrán excelentes resultados en el próximo quinquenio.
Como el proyecto es a futuro, los actuales políticos están en la obligación de adquirir el compromiso de acuerpar el proyecto como plan de nación; de no ser así, otros países aprovecharán el talento de nuestros jóvenes.

Trabajo y energía

La idea de preparar nuevos talentos no es nueva. Diversas instituciones han aportado por su cuenta y desde hace dos años el trabajo se ha unificado.


El salvadoreño Carlos Vela tiene 14 años de experiencia en el Centro de Avance para Hispanos, ubicado en Washington, y fue quien motivó un cambio en el Alma Mater salvadoreña.
Vela participó en el trabajo de formación académica de Jóvenes Talentos y, tras una visita al país an 1999, habló con la rectora de la Universidad de El Salvador, Isabel Rodríguez, sobre la necesidad de realizar un programa que lograra identificar -desde la niñez- a menores con un alto grado intelectual.
El proyecto consiste en ofrecer acceso a un mejor nivel educativo, con la intención de formarlos integralmente hasta llegar a su preparación profesional. Este programa podría abarcar tanto universidades nacionales como extranjeras.
Desde 1997, la UES y el MINED habían firmado un convenio de búsqueda de jóvenes talentos en el área de matemáticas.
Unos 570 aspirantes respondieron a la convocatoria; de ellos perseveraron 300. Y ayer iniciaron con los cursos sabatinos.
La experiencia ha dejado un primer lugar por equipos en las Olimpiadas de Matemáticas en México, 1997; medalla de bronce en República Dominicana, 1998. En ese mismo certamen Riquelmi Humberto Sermeño y Gerardo Zelaya, obtuvieron la Copa Puerto Rico. Y desde el 2000, la Ministra de Educación le ha tomado la palabra al proyecto de Carlos Vela.
Los indicadores del proyecto
El programa Jóvenes Talentos, con edades entre 8 a 17 años, está dividido en siete módulos de trabajo. Actualmente se prepara el proyecto sabatino iniciado ayer. La nueva convocatoria se realizará en abril.

 


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